jueves, 30 de diciembre de 2010

Manual para canallas / El año de los indeseables

El año de los indeseables





Jaime Sabines no deliraba cuando decía: “Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos”.

Y sí, a mí también me encanta Dios. “Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios”. Pero a qué viene todo esto. A que el 2010 fue una catástrofe, una sucesión de caos y de pequeñas desgracias. Y aún así no nos daremos por vencidos.


-O-


A mí me vale madres no coincidir con el calendario chino, así que considero que este fue el año de la rata. Y no, no lo veo así por una cuestión mística o un análisis profundo. Es de hecho algo muy vulgar. Y no me avergüenza aceptarlo, que soy un vulgar hijo de vecino. Pero estaba en que este año fue el de la rata, sí, de cloaca. Yo no sé de cifras, si se duplicaron o triplicaron los delitos, pero de que todos fuimos víctimas de una rata, seguro que lo fuimos. A ti, como a mí, nos chingaron el celular al menos una vez. A tu primo lo asaltaron afuera del cajero automático. A tu amiga le arrebataron la bolsa en una calle cualquiera. A tu jefe le bajaron la quincena en el pesero. A tu hermana y a su novio los secuestraron un buen rato en un taxi pirata. Y a ti te atracaron a la voz de “ya te chingaste y no te pongas pendejo(a) porque te carga la chingada”. Y a veces hasta se ahorran la saliva, como aquel taxista culero que se orilla para arrebatarle la bolsa a las señoras y luego se da a la fuga sin mirar siquiera si la llanta pasó por encima de un brazo o una pierna. Pero en los discursos anuales los políticos presumen que el índice de violencia está controlado, porque ahora no se adornan con “ha bajado” sino que se escudan en el “está controlado”. Yo por eso digo que este fue el año de la rata. Y obviamente incluyo también a los funcionarios, a los gobernantes, a los políticos que saquean el presupuesto y se compran departamentos en las mejores zonas de la ciudad. Lo peor es que el 2011 no pinta muy distinto y no sé que diga el calendario chino. A lo mejor es el año del puerco. Aunque este país ya es cochinero. Y de nada sirve ser un hombre bueno, una mejor persona, cuando estás a merced de los impuestos, los pésimos servicios, las altas tarifas de Telcel, los intereses sobre intereses de Banamex y HSBC, los despidos sin liquidación, los patrones que no respetan tu contrato, las mafias en el poder, los asesinos, los narcos, los prestanombres, los estafadores, los curas pederastas, los dipuhooligans... a merced de la miseria y de los miserables que se enriquecen hasta con nuestros suspiros.


-O-


Yo por eso me persigno dos veces antes de dormir, una al levantarme y tres antes de salir de casa. No vaya a ser el diablo, que un buen día amanece con mi silueta en sus obsesiones y para qué les cuento. Mejor contar con blindaje extra, aunque sólo sea la bendición de tu madre o de la abuela. Aunque debo aclarar que tampoco he sido del todo bueno. También fui indeseable a ratos, un mal amigo, acaso un pésimo hermano, quizá egoísta con los que me quieren, hasta odioso con los que no me soportan, algo amargado, tal vez poco solidario, pero nunca de los nuncas he dañado a alguien con la intención malsana de hacerlo. No sé si mejoraré o empeoraré el próximo año, pero ahora me siento en armonía con lo que me rodea, y he encontrado la mirada tierna, los besos sinceros, los abrazos más honestos que me harán sentir menos vulnerable ante los nubarrones negros y frente a los despreciables. Y por si las dudas, simpatizaré más con Dios y me persignaré con mayor frecuencia. Y Jaime Sabines seguirá como mi poeta de cabecera.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

jueves, 23 de diciembre de 2010

Manual para canallas / Santaclós viaja en microbús


Santaclós viaja en microbús







“¿Te imaginas cómo han de soñar los ciegos?”, me preguntó Daniela como si de la respuesta dependiera su existencia. “Supongo que en blanco y negro”, dije a la ligera así que de inmediato caí en cuenta de que era una babosada


“A lo mejor sus sueños son en technicolor”, añadió ella, “y sus pesadillas como relámpagos en la oscuridad”. Bebí un gran trago de ron-coca, encendí un cigarrillo y recordé que a últimas fechas mis pesadillas están pobladas de paisajes desérticos. Será porque mi vida es rutinaria, porque mi saldo bancario está en blanco o porque hace como un mes que no tengo relaciones sexuales y de hacer el amor mejor ni hablamos. Daniela es la anfitriona en esta reunión de ex compañeros de la universidad y debo aceptar que me gusta mucho, pero ella está enamorada de Fabiola, que es editora en una revista de modas. Aunque nos vemos con frecuencia, nos hemos convertido en unos extraños. “Has cambiando mucho, te noto demasiado serio”, me saca de mis cavilaciones Daniela. Me gustaría decirle que estoy allí porque mi departamento ya apesta a todas las ausencias, pero sólo sonrío y le digo que “me siento un poco cansado, porque he tenido una semana espantosa”. Ella sugiere que me relaje, pero desde que llegué no deja de hacerme preguntas medio raras, que lo único que hacen es despertar mi paranoia o mi esquizofrenia o simplemente mis pensamientos oscuros. Carajo y yo que sólo venía a echarme unos cuantos tragos, escuchando quizá a Keane o algo de Moby. “¿Cuándo fue la última vez que miraste hacia el cielo y sentiste vértigo”, cuestiona otra vez ella. “Uy, no recuerdo”, respondo con desgano y considero que las mujeres a veces son más hermosas cuando callan. Extraño esa rola llamada Enjoy The Silence, con Depeche Mode, que dicta “Palabras como violencia rompen mi silencio,/ Irrumpen en mi pequeño mundo,/ causándome dolor, atravesándome./ No puedes entender.../ Las promesas son hechas para ser rotas./ Las palabras son triviales./ Los placeres permanecen y el dolor también./ Las palabras no significan nada y son olvidables”. En este momento quisiera ser sordo o un exiliado en la zona del silencio.

-O-


Soñé que era calvo. Y me paseaba con normalidad frente a los aparadores y saludaba como si nada a los maniquíes. Uno de ellos me miraba con familiaridad y yo encontraba más bondad en su mirada que en la mía. Soñé que me persignaba frente a la catedral y mi reloj se detenía en la nada. Antes de cruzar la avenida miraba el semáforo en verde y una mujer con paraguas me esperaba en la otra acera. Vestida de rojo me advertía que mi nariz sangraba. La angustia se apoderaba mientras mi mano se teñía de púrpura. “Te falta cabello y te sobran culpas”, se reía de mi calvicie lustrosa. Entonces busqué en mi bolsillo y saqué una fotografía en la que mi cabello era abundante. “Nunca seré lo que fui antes”, yo decía y me carcajeaba. “Un payaso siempre será menos divertido en una fiesta de disfraces”. No sé que diablos significaba eso, pero yo seguía riendo. Busqué entonces un espejo y la imagen que observé no me gustó nada. Me puse una peluca divertida y me maquillé esa sonrisa graciosa, pero una lágrima negra estaba tatuada en mi pómulo, Quizá ya he enloquecido por completo. Soñé un funeral callejero y las carrozas fúnebres estaban pintadas con anuncios de sopa instantánea. La vida es un comercial de tarjetas de crédito. La muerte es una obra de teatro macabra. El paraíso es letrero de neón en la madrugada. Un hotel de paso es la frontera en la que tus deseos no pasarán la inspección de rutina. El amor es un exiliado de tu cama. Y no hay caricias que valgan. Y tus manos moldearán el fuego que te habrá de consumir en soledad, mientras extrañas las caricias sabias. Anoche soñé que te extrañaba. Y también soñé que era calvo. Y que mis dedos hurgaban en tu sexo por la madrugada. Anoche soñé tantas cosas que ya no sé sí alguna vez he cerrado los ojos para imaginarte desnuda o sólo es que estoy tan solo que lo que hago no es más que una medida desesperada para no pensarte mientras vuelo o para no volar mientras te pienso.

-O-

Afuera todo es fiesta y adornos navideños. Luces de colores contrastan con los edificios grises. Un Santaclós deprimente se baja de un microbús y entra a una tienda departamental, no precisamente para gastarse su raquítico aguinaldo. La gente lleva las manos en los bolsillos, debido al frío. Quiso la suerte, el destino, los desatinos, acaso los dioses, que mi existencia sea igual de tranquila que un manicomio. Desde niño me especialicé en silencios, en alejarme de las multitudes, en llorar a oscuras, en refugiarme en mi mundo y sentirme siempre incomprendido. ¿Cómo llegué a este punto? No lo sé, ni pretendo averiguarlo. No escucho a Mariano Osorio, reniego de los curas que se hacen ricos con las limosnas, no comulgo con las religiones, detesto al Chespirito, odio a los políticos, nunca creeré en adivinos, aborrezco a Maná y me enferman las canciones de Arjona. Tampoco quiero ser el jefe de diez asalariados, ni casarme de smoking, ni fingir que el amor es para siempre, mucho menos quiero un auto del año y tampoco una casa con jardín y perro incluido. No me imagino vistiendo de traje todos los días, ni pagando intereses de dos tarjetas de crédito, ni poniendo adornos navideños, como tampoco me veo hipotecando mi futuro con una mujer que un día será idéntica a su madre. No, mis noches no son consuelo, pero eso es preferible a que se conviertan en un infierno habitado por dos o una cena navideña en silencio y un brindis con sidra rancia. Y Mario Benedetti ya no te parecerá un tipo sensible, sino un cursi que no sabe lo que realmente es el amor.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

lunes, 20 de diciembre de 2010

Felices Fiestas... a pesar de todo

La administración de Babylonia Forum desea a los miembros del blog y visitantes Felicidades en esta temporada...y siempre.

viernes, 17 de diciembre de 2010

¿Qué es La Familia Michoacana? / GRAN ANGULAR



¿Qué es La Familia Michoacana?






Es en principio, por sus actos y dichos, una organización criminal, un cártel dedicado al narcotráfico, al secuestro y a otros delitos, con fuerza y capacidad de fuego suficientes para controlar territorios. No se olvide —antes de pasar al análisis de otras de sus características— que los miembros de La Familia Michoacana sólo son eso, criminales.

Siempre llamó la atención el tono religioso y redentor del discurso de sus principales cabecillas, difundido, a no dudarlo, mediante una bastante bien estructurada estrategia de medios de comunicación. Discurso que, como el de otras organizaciones y sectas estrictamente religiosas, apela a Jesucristo para la rehabilitación de jóvenes y adultos adictos a los que adoctrina e incorpora a sus filas como un miembro más de esa familia que, como tal, debe actuar unida y velar por la seguridad de sus integrantes, así sea para delinquir.


Su innegable presencia en Michoacán y otros estados vecinos se manifiesta en su violento enfrentamiento con Los Zetas, otra organización criminal que le disputa el control territorial de sus ilícitos negocios, en el cobro de extorsiones y cuotas de seguridad así como en la aplicación del orden y la vigilancia en las comunidades donde opera; pero también en la generación de empleos en el cultivo y procesamiento de drogas, en la reactivación de economías locales, en la construcción de escuelas e iglesias o en el financiamiento de fiestas religiosas o laicas, por encima de las autoridades legítimamente electas, ya sea por infiltración y cooptación o ya sea por su superioridad armada. De manera que es imposible negar que La Familia Michoacana tenga una base social.


El gobierno federal informó que el operativo lanzado durante los últimos días contra la organización criminal acabó con la vida de uno de sus principales capos, Nazario Moreno González, apodado El Chayo o El Doctor. Hasta ahora no se ha encontrado o no se ha mostrado su cadáver, lo que llevó incluso a la propia PGR a no asumir ese hecho como una verdad absoluta. Sin embargo, lo que la televisión difundió como una comunicación interceptada de otro de sus capos, Servando Gómez apodado La Tuta, confirma el deceso, llama a la unidad de La Familia, habla de una causa justa, de una causa social y se asume como defensor del pueblo, retórica similar a la del comunicado “urgente” de días anteriores en que el cártel se atreve a proponer al gobierno una “tregua navideña” y reitera su disposición a pactar con las fuerzas federales para acabar con Los Zetas, cártel al que considera el enemigo a vencer no sólo en Michoacán sino en el país entero; y a la de las leyendas perturbadoras exhibidas en una marcha de no más de 300 personas realizada el domingo pasado en Apatzingán para apoyar al grupo criminal.


Lo anteriormente descrito es lo que lleva a muchos analistas a señalar que La Familia Michoacana es una expresión de la narcoinsurgencia advertida por Washington y entendida, mediante la malintencionada incorporación del discurso ideológico de la izquierda, como el narcotráfico en la búsqueda del objetivo político de suplantar al Estado mediante reivindicaciones populares.


Ningún cártel del narcotráfico ni La Familia Michoacana —no obstante su discurso y su innegable base social— se ha planteado semejante objetivo y la razón de sus enfrentamientos entre sí y contra las fuerzas del Estado, sigue estando en el control de un negocio ilícito multimillonario.


Hablar de narcoinsurgencia es dar un pretexto más a EU para que aumente su intervencionismo en el país y al gobierno federal para doblegar, mediante la fuerza y con la justificación de que se lucha contra la delincuencia, luchas legítimas de reivindicación social.


Por eso insisto: La Familia Michoacana no es más que una organización criminal y lo que revela su base social no es una reivindicación política sino la trágica evidencia de que la desigualdad crea condiciones para el desarrollo del crimen organizado y que quienes desesperados ante la falta de oportunidades recurren a la ilegalidad para sobrevivir, son expresión del malestar en aumento de gente que sólo ve en el horizonte desempleo y desesperanza, y ninguna mejoría en la seguridad de sus personas y bienes a pesar de la publicitada caída de capos y más capos.

Instantánea

1. Quien esto escribe tomará una vacaciones no sé si merecidas, pero sí muy necesarias. Así que nos veremos aquí el próximo 3 de enero. En tanto, ¡felices fiestas!

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 16 de diciembre de 2010

Manual para canallas / Que no me den el disco de Arjona en el intercambio


Que no me den el disco de Arjona en el intercambio






Me dirigía discretamente a la puerta cuando entró Mariana, la secretaria de mi jefe. “¿A dónde, a dónde?”, cuestionó con una sonrisa y me enseñó dos botellas de whisky que había sacado del coche del patrón. ¡Vale gorro navideño!, pensé, esto va para largo

En ese justo momento llegó Ariel, mi jefe en aquella oficina de gobierno. Podría decir que llegué a la burocracia porque me recomendó un tío con muchas palancas en la SEP, pero la neta es que acepté ese empleo espantoso porque el hambre es cabrona. Lo bueno es que sólo estuve de paso, en lo que encontraba algo mejor pagado.


El punto es que llegó Ariel y me tomó del brazo: “Mi Rober —con lo que me caga que me digan Roberr—, vente a echar un whiskol conmigo”. Y decía “whiskol” como si sonara muy cool. Meses y meses jodiendo a media oficina y el muy cabroncito nomás se toma unos tragos y ya se siente amigo, “que digo, amigo, mi hermano”, de cada uno de nosotros.

-O-


Siempre detesté aquellas “posadas”, que en realidad eran pedas disfrazadas porque no había villancicos, ni piñata, ni nada de eso. Pura botana, alcohol y baile. Uy, como me sacrificaba. Nel. La verdad siempre me ha gustado la fiesta, pero no con los compañeros de aquella oficina. Como cada año, nuestro jefe se pondría pedo y diría que el otro año nos iba a ir mejor o que habría más incentivos para los que le chingaran bonito.


Y don Roque, el del aseo, sacaría a bailar a todas las secretarías con su frase típica de “ándele güerita, piérdame el asquito y vamos a bailar esa cumbia”. También Memo, el mensajero, bebería de más y acabaría acosando a Lucía, la de recursos humanos, aunque él argumentara que “sólo le estoy tirando la onda, en buena onda, carnalito”.


Como cada año, Betsabé pediría “un minuto de su atención” para brindar por “todos los que trabajamos aquí y también por nuestras hermosas familias. Feliz Navidad y año nuevo”. Carajo, que “familiar” nos salió, cómo si no supiéramos que se ha acostado con media nómina de licenciados. A mí me choca su peinado de flequito, su hipocresía y las faldas tan cortas que combina con medias caladas. Eso era sexy en los 90, creo. Hoy es bastante decadente, por muy buenas piernas que tuviera.

-O-


Obvio que yo sólo esperaba que hicieran el intercambio de regalos, que era obligatorio, para largarme. Y había que chutarse el cada vez más patético ritual de “que se lo ponga, que se lo ponga, que se lo ponga” y la broma habitual del compañero que le regala una tanga de elefantito al otro para luego recomponer “no, no es cierto, este es el chido” y el otro recibe la última “novedad” de Arjona. Me cai que estaba mejor la tanga ridícula.


Yo ya ni sé que es lo peor que me ha tocado en el intercambio de, “en promedio 200 pesos”, si el disco de “Los Hits del año” o la bufanda a cuadros o los portavasos de perritos jugando billar. Carajo, tan sencillo que es poner una lista en la entrada con las tres cosas que preferimos, pero nomás dicen que sí y nadie llena esa hojita que desaparece a los tres días.


Así que en cuanto me dieron mi libro de Vargas Llosa (que ya leí desde la universidad) me dirigí discretamente a la puerta, pero no falta el que te descubre y te balconea. Así que esa noche decidí poner la mas falsa de mis sonrisas, la número 187, y beber un par de tragos más. Mariana y yo tuvimos algo qué ver recién llegó a esta oficina, pero sólo fueron unas cuantas salidas y comprendimos que nos llevaríamos mejor como cordiales compañeros de trabajo. Además, mi jefe le echó luego luego los perros y a ella no le costó convertirse en su amante.

-O-


“Eres tan experto en fugas, que a veces me dan ganas de huir contigo”, me comentó esa noche una Mariana algo ebria. Yo sabía que ella se refería a su vida miserable, porque ya había comprendido que para Ariel ella nunca dejaría de ser su nalguita de los viernes en los rápidos de Tlalpan.


“No querrías escapar conmigo, porque siempre desciendo a inhóspitos lugares, donde no hay lugar para carnavales”, le advertí en tono pausado. “Ay, siempre me ha encantado cómo hablas y las cosas que escribes”, caray ni modo que me halagara con las palabras de esa admiradora de Mariano Osorio y Toño Esquinca. Y no me consta, pero seguro que ella le pone gorros navideños a su gatito. ¡Qué miedo!


Antes de largarme entré al baño, me miré en el espejo y encontré un abismo en mis ojos. Bajé la tapa, me senté en el retrete y alguien me dictó unas líneas navideñas, acaso algún dios melancólico: “Santaclós debería jubilarse y recibir una pensión como la de mi madre./ Nunca recibí caramelos, ni la autopista tan soñada./ Así que desde niño me declaré en huelga de anhelos./ Ojalá que los Reyes Magos dejen de comprar caprichos en Juguetirama/ y regalen, en todo caso, niños mejor educados./ Antes de que los pequeños sicarios dejen de matar en el PlayStation/ y te disparen a la cara, sin algún asomo de piedad”.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 15 de diciembre de 2010

GRAN ANGULAR / Fracaso contra la delincuencia

Fracaso contra la delincuencia





No sé usted pero yo termino el año con una terrible sensación de desamparo respecto a la seguridad en el país, en mis pertenencias y en mi persona. Es el temor a ser víctima del delito, a ser despojado o secuestrado, a quedar en medio de tiroteos entre delincuentes y fuerzas armadas cada vez desplegadas en mayor número y en más lugares, sin que se perciba que contienen la embestida criminal. Es rabia y desánimo al saber de antemano que aunque se denuncie, ganará la impunidad las más de las veces.

Y lo peor es que, por su desempeño reciente, no le doy a las autoridades la más mínima posibilidad de garantizar a plenitud la seguridad de los mexicanos y la sensación es peor que la de los tres años pasados.


Para descartar que sea la mía una percepción sesgada, disparatada o paranoica, busqué encuestas serias sobre el tema y encontré la realizada en noviembre pasado por Consulta Mitofsky. Los datos, por desgracia, revelan una sensación similar en la mayoría de los consultados.


Esta encuesta nacional en viviendas levantada a petición de la asociación civil México Unido contra la Delincuencia, establece que la percepción de inseguridad ha aumentado, pues quienes juzgan que la seguridad está peor que hace 15 meses pasó de 71% a 83% de los consultados. En ese sentido, 57.8% teme ser víctima de un robo a mano armada y 54.5% de un secuestro.


Para 56% de los consultados, el principal problema que enfrenta el país es de carácter económico, lo cual tiene un componente de inseguridad respecto al futuro. Entre tanto, 40% considera que la inseguridad es el principal problema del país. Este porcentaje, no obstante, marca el peor momento de inseguridad desde que Mitofsky realiza esta medición, es decir, octubre de 2008, cuando 37% de los mexicanos pensaba que la inseguridad era el principal problema del país.


Pero lo más preocupante de todo esto es que por primera vez en lo que va de este gobierno es mayoría el grupo que piensa que son un fracaso los operativos contra la inseguridad y la delincuencia.


Tal percepción subió de 36% en marzo pasado a 49% en octubre de este año, o dicho de otro modo, bajó de 47% a 33% el porcentaje de quienes piensan que es un éxito. Todos estos datos usted los puede corroborar en la liga www.consulta.mx/Estudio.aspx?Estudio=pe ... dadmx-2010, y documentar así esta terrible sensación de desamparo y desánimo.

Instantáneas

1. DIEGO. Ayer comían animadamente en el restaurante Casa Madero de Polanco el ex presidente de la CNDH, José Luis Soberanaes, y el también abogado Fauzi Handam, ex senador del PAN, actual director de la Escuela Libre de Derecho y socio del despacho jurídico de Diego Fernández de Cevallos. Handam comentó discretamente que están en espera de que El Jefe Diego sea liberado por sus captores de un momento a otro. ¿Será?


2. BLINDAJE. Qué estarán viendo en el horizonte el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, que aprovecharon la presencia en México de Dominique Strauss Khan, director gerente el Fondo Monetario Internacional, para solicitarle una ampliación de 48 mil millones a 73 mil millones de dólares en la llamada línea de crédito flexible puesta a disposición del país. Ambos explicaron ayer que de esta manera “blindan” la economía mexicana ante eventuales choques externos. Y es que no se ven nada bien las cosas en Estados Unidos y Europa. Bien que se tomen precauciones, mal que aún ante semejantes circunstancias mantengan un discurso tan optimista respecto a la evolución económica del país.


3. DESAFUERO. Finalmente fue desaforado el diputado michoacano Julio César Godoy Toscano por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. Hasta sus correligionarios del PRD votaron a favor de retirarle el fuero para que sea procesado. La PGR pretendía detenerlo desde que iba a rendir protesta como diputado federal. Pero ahora resulta que no pudo aprehenderlo inmediatamente después de que se le retiró el fuero porque no había consignado la averiguación previa ni un juez había obsequiado la orden de aprehensión.

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 13 de diciembre de 2010

GRAN ANGULAR / Y a Nava lo que es de Nava

Y a Nava lo que es de Nava





Un documento de la Dirección General de Responsabilidades y Situación Patrimonial de la Secretaría de la Función Pública (SFP) permite colegir que el diputado y ex presidente el PAN ganó en nueve años un sueldo neto que sumado no completa el monto con que el corredor inmobiliario Bromberg valúa el condominio de lujo que se compró en la torre más elegante de Polanco para vivir con su nueva esposa, la cantante Patricia Sirvent, Patylú.


Del sueldo neto anual que reportó Nava en sus declaraciones patrimoniales, se concluye que entre julio de 2001 y enero de 2009, ganó en números cerrados casi 13 millones de pesos, mientras que el departamento está valuado en 22 millones de pesos, aunque él declaró que sólo le costó 7 millones 200 mil, una verdadera ganga.


Estos datos no incluyen sus ingresos durante prácticamente todo 2009 y lo que va de 2010, lapso en el que fungió como presidente el PAN y se ha desempeñado como diputado federal.


Aún así, cuesta trabajo creer que Nava haya podido hacer los ahorros suficientes, aunque siempre cabe la posibilidad de que en la adquisición del condominio tuviera participación su cónyuge.


No obstante, los ingresos del diputado Nava no han sido nada despreciables. Si no, juzgue usted: en 2001, como coordinador de asesores de la entonces secretaria de Desarrollo Social, Beatriz Zavala, reportó un ingreso neto por sueldos de un millón 18 mil 370 pesos; en 2002, como subdirector de Pemex, 821 mil 633 pesos; en 2003 como abogado general de la paraestatal y después como director general en la Secretaría de Energía, un millón 543 mil 956 pesos; en 2004 como jefe de unidad en la misma Sener, 2 millones 511 mil 48 pesos; en 2005 en la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, un millón 236 mil 444 pesos; en 2006, en ese mismo puesto, un millón 28 mil 756 pesos; en 2007 como secretario particular del Presidente, un millón 723 mil 440; en 2008, en ese mismo encargo, dos millones 383 mil 538 pesos; y en 2009 reportó un sueldo anual de millón 733 mil 700 pesos.


Nada mal, como verá usted, incluso comparando con el ingreso anual neto que reporta Felipe Calderón en el lapso que va del 31 de octubre de 2003 al 21 de mayo de 2010, un total de 14 millones 737 mil 304 pesos, de acuerdo con los mismos documentos de la Dirección General de Responsabilidades y Situación Patrimonial de la SFP.

Instantáneas

1. OBAMA. El presidente de Estados Unidos cabildea un “control de daños” luego de la desnudada que le puso a la diplomacia de su país la divulgación de miles de cables clasificados en el hoy mundialmente famoso portal WikiLeaks. El sábado pasado tocó turno a Felipe Calderón, a quien Barack Obama le dijo telefónicamente que lo que calificó de “deplorable” hecho no dañará las relaciones con México.


2. LECTOR PROFETA. Recibí, por cierto, de uno de los lectores de esta columna, Rafael Chávez Torres, esta reflexión que firma como El predicador económico. Dice: “La fuga de información —la divulgada por WikiLeaks— tuvo su origen en remordimientos de alguien que trabajó adentro. Muchos sabíamos, mucho lo suponíamos, mucho imaginábamos, pero la realidad supera la suposición. EU es un policía muy pesado capaz de crear lo inimaginable con tal de hacer la guerra, pero eso sí, en defensa de la democracia. Bien por Julian Assange, que puede estar próximo a desaparecer”.


3. ACTO FALLIDO. La recién designada secretaria General de Gobierno en Oaxaca, Irma Piñeiro, no presentó el título profesional que se le exigía para desempeñar el cargo seguramente porque no lo tiene. El Congreso local tuvo que cambiar la disposición que había promovido el naciente gobierno de Gabino Cué para salvar requisito y nombramiento. El problema es que Piñeiro ya fue desconocida como interlocutora válida del gobierno por diversas organizaciones sociales y el magisterio. Ese problema va a crecer. Ya le decía aquí que fue un error de Cué pagar las cuotas de su alianza con cargos en el gabinete.


4. HAMBREADORES. Muy mal cierra el año con un aumento de cuatro pesos al kilo de tortilla. Brincó de ocho a 12 pesos.

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular


El Gráfico

sábado, 11 de diciembre de 2010

Manual para canallas / La Navidad cabe en un aparador

La Navidad cabe en un aparador




Diez ejecutados más en el conteo de los noticieros. Tu hermano mayor sigue sin conseguir empleo, tu madre no deja de rezarle a los santos de su devoción, tu perro huele el miedo y se refugia bajo las escaleras. Y tú, tú estás a merced de un futuro que puede ser dinamitado

Los discursos del presidente rebosan optimismo y argumenta que su gobierno no claudicará en su lucha contra el crimen organizado o que lo peor de la crisis ha pasado. Pero tú no estás para confiar en simples palabras, no cuando encuentran un encobijado a unas cuadras de tu casa o los sicarios son cada vez más adolescentes o tus vecinos trafican con drogas y traen auto del año. Y la Navidad no remediará nada, ni será época de tregua.


Tu padre tuvo que vender su Chevy. Aquella señora debió empeñar hasta el anillo de la abuela. La doña que hace el aseo sacó a su hijo de la escuela. El Güero de los tacos sigue teniendo clientes, pero el suadero es cada vez más tieso, sospechosamente. El ruco de la tienda lleva dos semanas vendiendo los cigarros a 38 varos y escondiendo la azúcar porque alguien le dijo que va a subir en enero. Y las amas de casa se truenan los dedos porque con 100 pesos ya no alcanza para una comida decente. Pero el más gris de los presidentes jura que nuestra economía se está recuperando.


Y tú no tienes un tío influyente que te consiga un trabajo de medio tiempo. Y tus maestros son muy manchados. Y se siente de la chingada no tener ni 20 varos para una recarga Movistar. Y los hijos de los políticos vacacionarán en Aspen y harán muñecos de nieve que sonríen igualito que en los catálogos. Y este jodido año se ha esfumado. Y la Navidad se llenará de lucecitas chinas y las posadas escasearán y en tu casa volverán a cenar pollo rostizado y Sabritas en la Nochebuena.

-O-


Y un libro será tu refugio, hallarás un poco de consuelo en la poesía, y te aferrarás a terminar una carrera y soñarás con viajar al extranjero. Pero el último tren no esperará mucho. Y la Navidad no solucionará nada. Y se acabó el jodido año. Y no habrá treguas. Los descabezados seguirán siendo noticia. Nuestro presidente, en uno de esos momentos de soledad frente al ventanal, suspirará con ganas de que ya se acabe su sexenio. Y los pobres serán más multitud. Y la violencia se multiplicará. Y los sicarios rondarán en cada esquina, con una pistola en la cintura y un escapulario en el cuello. Y las tiendas departamentales se llenarán de ofertas y en el WalMart volarán las pantallas de plasma y Santaclós será espléndido con los regalos. Y nadie parecerá preocupado por lo que pase el próximo año. Y habrá que aferrarse a la cordura, al postulado de ese poema que murmura: “Que no me alcance esa bala perdida,/ que no me toque la maldad en esta rifa,/ que los Dioses blinden a mi ángel de la guarda./ Que no me roce la locura, ni me roben la esperanza./ Que mis pasos vuelvan a casa,/ que los rezos de mi madre surtan efecto,/ que este país en llamas no se vuelva más cenizas./ Y que los hombres buenos ganen algunas batallas,/ aunque sea en el exilio, lejos de este purgatorio”.

-O-


Un hombre triste bulbucea algo, sentado en una banca. Un Santaclós demasiado flaco se encamina hacia el centro comercial. Aquel chavito lo señala desde el autobús y la madre, que viaja a un lado, no le presta atención. Diciembre se pasea con prisa en cada calle. Dos empleadas retocan aquel árbol de Navidad en el aparador. Un maniquí con sonrisa de yeso parece feliz con su bufanda a rayas. Y un chavo de la calle pasa hambre y pasa frío, mientras todos le niegan una moneda. En Liverpool y Suburbia hay facilidades para que malgastes tu aguinaldo. Y los culeros de Banamex te cobran comisiones hasta por consultar tu saldo. Y los dueños de los bancos donan millones al Teletón con la mano diestra, mientras con la siniestra te embargan la casa, el auto y, si pudieran, intentarían con tu alma. Los niños, tus sobrinos, los hijos, tus hermanos, cambian sus deseos con cada bombardeo de la tele: hoy quieren aquel juguete, mañana un celular rosa, ayer preferían un Xbox. Y no quieres imaginar su cara de pesar cuando vean que los Reyes Magos volvieron a fallarles. Pero qué saben ellos de presupuestos, de un país en la miseria, de un gobierno que parece promotor del desempleo. En el banco ya hay adornos navideños. Y tu tarjeta de crédito está saturada. Y una mujer triste mira con melancolía por la ventana del Metro. Alguna deuda la atormenta. Quizá su hijo ande en malos pasos, tal vez sea un sicario en potencia. Y como tú, como yo, seguro cenará espagueti y un trozo de carne que no hará más llevadero el fin de año. El destino es un asesino a sueldo, que te sigue y no encuentra el momento adecuado para jalar del gatillo, mientras tú te agobias de sobresaltos. “Cuide su aguinaldo”, recomienda alguna dependencia de gobierno. Como si no supieran que ya lo tenemos endeudado, reservado para pagos atrasados. Un Santaclós percudido, frente a una Polaroid, sienta a un niño en sus piernas. Son el presente y el futuro, en una triste metáfora de tus días más afortunados. Y tu que siempre quisiste que tus Navidades fueran como un catálogo de Sears.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

GRAN ANGULAR / Al César lo que es del César


Al César lo que es del César





Es comprensible que como cardenal, es decir, como un príncipe de la Iglesia católica que representa aquí al Vaticano —Estado con que tenemos relaciones diplomáticas—, el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, tenga pasaporte y visa estadounidense para diplomáticos. Lo que ya no es tan comprensible, y mucho menos transparente, es que otros ministros del culto no investidos con el capelo cardenalicio, por muy importantes que sean, cuenten con documentos de esa naturaleza.

¿Por qué, entonces, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la embajada de Estados Unidos en México habrían expedido pasaporte y visa diplomática y de negocios, respectivamente, al rector y vicario general de la Basílica de Guadalupe, presbítero Diego Monroy Ponce? ¿Tiene derecho a ese tipo de documentación alguien que, como en este caso, recibió el nombramiento de protonotario Apostólico Supernumerario, pero del anterior papa, Juan Pablo II? Son preguntas que ojalá nos pudieran responder tanto la Cancillería mexicana como la representación diplomática estadounidense y la Arquidiócesis Primada de México, en aras de la transparencia.


Porque llama poderosamente la atención que la visa diplomática y de negocios 1307468091403218 válida hasta el 23 de febrero de 2011 y que correspondería a Monroy, según una copia fotostática simple que hicieron llegar a este reportero, establezca como localidades para hacer transacciones Austin, Texas, y Los Ángeles, California, y precise que la cuenta principal para llevarlas a cabo es la 299870000-04-2 del Bank ok America y la alternativa es la 578609987-04-2 del Wells Fargo Bank.


Ojalá el presbítero Monroy pudiera aclararnos si en efecto la visa aquí señalada es la suya, si es legal que como ministro de culto tenga en el extranjero las referidas cuentas y si el dinero ahí depositado tiene que ver con la administración del santuario de Guadalupe. Y en ese sentido también valdría la pena una explicación de por qué —siempre de acuerdo con las copias fotostáticas simples aquí recibidas— al administrador general del santuario de Guadalupe, José Joaquín Ruiz Bustamante, y a su secretario particular, Héctor Bustamante Rosas, les habrían sido expedidas visas estadounidenses de negocios (la 7301430780914130 válida hasta el 23 de noviembre de 2013 y la 130981419280934 válida hasta el 23 de febrero de 2011, respectivamente) que establecen las mismas localidades del vecino país para hacer transacciones.


Nos den las respuestas que nos den, si es que nos las dan, queda claro que la Iglesia católica es un poder terrenal que maneja cuentas millonarias que la contraponen con aquella máxima evangélica de dar “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.


A la luz de lo anterior, ¿no sería bueno que la propia Iglesia católica mexicana, en este caso el santuario de Guadalupe, transparentara el origen y el destino de las limosnas? Con ellas y con su fe inquebrantable, miles y miles de peregrinos se encaminan ya a La Villa para cantar Las mañanitas a la Virgen de Guadalupe.

Instantáneas

1. MORDIDAS. ¿Estará enterado el jefe delegacional en Benito Juárez, el panista Mario Alberto Palacios, de los hechos de corrupción y excesos que denuncian los trabajadores de la demarcación capitalina en la Unidad Departamental de Licencias y Control Vehicular? El anterior titular de esa oficina, Martín Roger Gerardo Morales Hernández, fue destituido por no contar con el título de licenciatura que le exigen los reglamentos correspondientes. En su lugar fue nombrado Octavio Efraín Sánchez Segundo quien —según la denuncia de los trabajadores— tampoco tiene título y carece de firma autorizada por la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi), pero se ocupa —aseguran— de que opere adecuadamente la cadena de corrupción.


2. DETENCIÓN. La Alianza Única del Valle, organización de la sociedad civil del estado de México que ha encabezado últimamente protestas por los altos cobros de luz que aplica la Comisión Federal de Electricidad y las altas tarifas de servicios del municipio de Naucalpan, informó de la detención de su vocero, Antonio Lara Duque. La detención la ejecutaron policías municipales por la comisión de faltas administrativas. La presidenta municipal de Naucalpan, Azucena Olivares Villagómez, se ha negado sistemáticamente a recibir a una comisión de dicha organización ciudadana.

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

miércoles, 8 de diciembre de 2010

GRAN ANGULAR / Calderón, el PRI y los “sueños guajiros”

Calderón, el PRI y los “sueños guajiros”




Felipe Calderón y el PAN —sobre el que ya tiene el control total— van por la alianza con el PRD en las elecciones del estado de México en 2011 y en las presidenciales de 2012. No ven otra manera de satisfacer su obsesión de no regresarle Los Pinos al PRI.

Cientos de miles de mexicanos —entre los que me cuento— creen que el PAN en el poder y el PRI que resultó de su pérdida, son piezas de cambio del mismo y reducido grupo dominante. Calderón, por supuesto, no lo aceptará jamás —aunque es obvio que los principios fundadores del PAN se han diluido en el ejercicio del gobierno— y por eso nos endereza el discurso de que sería una tragedia regresar al autoritarismo del pasado, o sea al PRI.


De manera que el objetivo de Calderón es impedir a cualquier costo el regreso del tricolor y la estrategia para conseguirlo inició con el discurso de la “tragedia”, siguió con la aceptación —en varias de las entrevistas que concedió con motivo de sus cuatro años de gobierno— de que los blanquiazules no verían con malos ojos apoyar a un candidato de la sociedad civil y se consolidó con la toma del control del PAN en este caso por la vía de Gustavo Madero. El nuevo líder blanquiazul, en congruencia con esa línea estratégica, descalificó las encuestas al señalar que el PRI sólo gana en ellas, no en las elecciones; que por eso “no hay que tenerle miedo” y que su regreso a Los Pinos es un “sueño guajiro”.


De todo lo anterior se colige que el camino escogido por Calderón y el PAN para frenar al PRI es el de la alianza con el PRD de los hoy tan desprestigiados chuchos. Les funcionó electoralmente en Puebla, en Sinaloa y en Oaxaca. ¿Funcionará en el ejercicio del gobierno?


De los tres estados mencionados es Oaxaca donde ya tomó posesión quien fuera el candidato aliancista Gabino Cué. Oaxaca es hoy, por lo tanto, una especie de laboratorio y por lo que empieza a verse, las cosas no parecen marchar por el mejor de los caminos.


Cué, en su discurso de toma de posesión, llamó a la reconciliación de los oaxaqueños, sabedor de la grave confrontación política y social que dejó tras de sí el mal gobierno de Ulises Ruiz y la insurrección de 2006-2007.


Minutos antes de la ceremonia, los hechos no abonaban a favor de esa intención, pues mientras ocurría la juramentación en el Congreso, miles de maestros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación cercaban y protestaban afuera del recinto, exigían el encarcelamiento de Ruiz y recordaban las progenitoras de todos y cada uno de los diputados conforme mencionaban sus nombres en el pase de lista, incluso el de Flavio Sosa, el dirigente social que hace cuatro años estaba en medio del incendio oaxaqueño, que hace apenas unos meses salió del penal de máxima seguridad del Altiplano y que el miércoles por la mañana se paseaba absorto en el proscenio legislativo ya en calidad de diputado.


¿Reconciliación? Poco probable con las primeras señales enviadas por el gobierno de Cué a éste y otros grupos y organizaciones radicalizadas que son muchas en Oaxaca:


Una secretaria general de Gobierno, Irma Piñeiro, que fue candidata “cuña” por el Partido Nueva Alianza contra las aspiraciones políticas de Cué y que es incondicional de la dueña de esa franquicia política, Elba Esther Gordillo, acérrima enemiga a la vez de los maestros de la sección 22 de nuevo en pie de lucha; y un secretario de Hacienda, Gerardo de la Cajiga, quien fuera oficial mayor del ex gobernador Diódoro Carrasco en la Secretaría de Gobernación y al que se inhabilitó por tres años al verse involucrado en la adquisición poco clara de helicópteros para la Policía Federal cuando al frente de ella estuvo Wilfrido Robledo, hoy comisionado de la Policía Federal Ministerial de la PGR.


Además de las incontables suspicacias que levantaron estos nombramientos, el de Piñeiro aún está en el aire, pues no ha sido ratificado por el Congreso local, bajo control priísta, ya que no ha entregado el título profesional que le exige la ley para desempeñar ese cargo y que, por lo visto, no lo tenía en Oaxaca.


La elección de Cué probó que una alianza, aunque sea de fuerzas cuyos principios se contraponen, permite ganar elecciones, pero la pregunta que se abre con el inicio de su gestión es si esos intereses antitéticos le permitirán gobernar o garantizar un mínimo de gobernabilidad.

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 6 de diciembre de 2010

GRAN ANGULAR / Calderón: fobias y maniobras



Calderón: fobias y maniobras







El cable diplomático enviado a Washington el 23 de octubre de 2009 por el embajador estadounidense Carlos Pascual asegura que Felipe Calderón le dijo a Dennis Blair, director de la Inteligencia Nacional de EU, que cree que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, financió en 2006 la campaña presidencial del PRD. Pascual relata en esa comunicación, que caracteriza como secreta, el contenido de una conversación que Blair sostuvo con Calderón el 19 de octubre de ese año.


Dice el cable en su punto 4:


“Blair preguntó a Calderón su percepción del desarrollo político de la región (América Latina) y de cómo Estados Unidos podría hacer crecer su efectividad diplomática. Calderón enfatizó que el presidente venezolano Hugo Chávez está activo en todas partes, incluido México. Él fue más allá al destacar que cree que Chávez financió al opositor PRD durante la campaña presidencial de hace casi cuatro años. Chávez usa programas sociales, incluyendo el en vío de médicos, para favorecer su influencia política, y hay gobernadores en México quienes pueden ser muy amigables con él. Calderón dijo que México está tratando de aislar a Venezuela por medio del Grupo de Río. También comentó que está particularmente preocupado por la relación de Venezuela con Irán, y que la embajada iraní en México es muy activa. Calderón subrayó que la creciente influencia de Irán en América Latina podría convertirse en una gran preocupación para Estados Unidos, y Chávez está haciendo todo lo que puede para conseguirlo”.


En el punto 6 del cable Pascual escribe:


“Regresando a Venezuela, Calderón dijo que Chávez no tiene reparos en su intromisión en elecciones de América Latina, y que trató de hacerlo en las mexicanas de 2006. La región necesita una presencia visible de Estados Unidos, indicó. Chávez, dijo Calderón, también tendrá la oportunidad de hacerlo en elecciones que vienen, especialmente la de Honduras. Muy importante es, dijo Calderón, que Estados Unidos se comprometa con el próximo presidente brasileño. Brasil, dijo, es la clave para contener a Chávez, aunque lamentó que el presidente Lula ha sido renuente a hacerlo. Estados Unidos necesita prometer a Brasil más influencia en su agenda. En conclusión, Calderón dijo que hay un vínculo Irán, Venezuela, drogas y narcotráfico”.


Hasta aquí el cable del embajador Pascual difundido por el portal Wikileaks y respecto a cuyo contenido ya salió AMLO a exigir que Calderón pruebe sus dichos si no quiere quedar como un “mitómano”.


El gobierno de Calderón condenó y descalificó el viernes las filtraciones que aquí le comenté sobre la guerra del narcotráfico. Nada dijo específicamente sobre ésta que hoy le presento. Supongo que también será para él “información parcial”.

Instantáneas

1. SUCESIÓN. Felipe Calderón jugó con dos candidatos la sucesión en el PAN y, por supuesto, ganó. El liderazgo blanquiazul recayó en su delfín uno, Gustavo Madero, por quien más temprano que tarde declinó su delfín dos, Roberto Gil. Después siguieron a la greña en la designación de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, procedimiento que seguía hasta el momento de escribir esta columna porque Gil insistía en que su conformación no era plural. El caso es que el PAN está bajo control de Calderón de cara a las elecciones presidenciales de 2012, proceso respecto al cual el propio Calderón dijo la semana pasada en diversas entrevistas que no vería mal un candidato externo, surgido de la sociedad civil, apoyado por el blanquiazul. ¿Está muy flaca la caballada panista o ya se encamina hacia la alianza que frene al PRI? Podría ser un golpe mortal para el PAN, cuyo nuevo dirigente declaró que no hay que tenerle miedo al tricolor porque uno es el de las encuestas y otro el que pierde las elecciones. ¿O sea que las encuestas no son verosímiles?


2. INFORME. El miércoles pasado presentó su tercer y último informe de gobierno el presidente de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Jaime Vals Esponda. Ante el gobernador Juan Sabines, el joven edil rindió cuentas del decálogo de compromisos que asumió al inicio de su mandato.


3. INVESTIGACIÓN. La Secretaría de la Función Pública notificó el inicio de un procedimiento de investigación contra funcionarios del SAT por la compra, presumiblemente con sobreprecio, de 285 camionetas denunciada por el ciudadano José Luis Moya y publicada en este espacio.

Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

sábado, 4 de diciembre de 2010

GRAN ANGULAR / Informes secretos sobre México

GRAN ANGULAR

Informes secretos sobre México




Anoche empezó la difusión de los cables diplomáticos sobre México enviados por la embajada estadounidense y algunos de sus consulados al Departamento de Estado, que fueron filtrados con otros miles de archivos secretos al portal electrónico WikiLeaks que, a su vez, lo entregó a cinco periódicos en el mundo, entre ellos el español El País.


Éste subió anoche a su edición on line (http://www.elpais.com/buscar/méxico) seis de esos cables cuya autenticidad no ha sido puesta en duda por nadie. En términos generales señalan lo siguiente:


1. Que EU desconfía de la capacidad de México para luchar eficazmente contra el narcotráfico debido a la rivalidad existente entre los cuerpos de seguridad.


2. Que esa rivalidad existe, incluso, entre el Ejército y la Marina. A ésta le da un carácter de “fiabilidad” y a aquél de “torpeza”, según el cable 240473 escrito por el embajador Carlos Pascual al comentar la localización y caída del capo Arturo Beltrán Leyva que dice fue posible “gracias a la información proporcionada por la legación de Estados Unidos. Explica que ese golpe (el mayor asestado al narcotráfico por Felipe Calderón) es consecuencia de lo que considera la omnipresencia de EU en las cuestiones de seguridad de su vecino del sur. Y comenta que la unidad de la Marina que mató al capo Beltrán fue entrenada intensamente por el Comando Norte hace varios años.


3. Que el general Guillermo Galván, secretario de la Defensa Nacional, ha sugerido decretar estado de excepción en algunas zonas del país, invocando el artículo 29 constitucional. Esta información está en el cable 231890 fechado el 28 de octubre de 2009, que dice que a tal medida se oponía el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont. (El artículo 29 constitucional permite, en efecto, decretar el estado de excepción —con suspensión de garantías— en los casos de invasión, perturbación grave de la paz o cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro y conflicto, pero con la aprobación del Congreso de la Unión. Y la fecha del cable coincide con los días en que se impulsaban en el Legislativo reformas a la Ley de Seguridad Nacional para autorizar al Ejecutivo a decretar estado de “grave perturbación de la paz” en todo el país o en zonas específicas, sin la aprobación del Congreso, lo que dotaría de respaldo legal a determinadas acciones del gobierno y del Ejército). La acotación entre paréntesis es consecuente con la preocupación externada por el general Galván (19 de octubre de 2009) al director Nacional de Inteligencia de EU, Dennis Blair, de que el Ejército carece de un sustento legal para intervenir de manera más eficaz en la guerra contra el narcotráfico, según señala el mismo cable 231890.


Y 4. Que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, solicitó a sus diplomáticos en México un informe detallado sobre la forma en que le está afectando a Felipe Calderón en su personalidad y en su forma de gobernar, noticias adversas como los resultados de la guerra contra el narcotráfico, la caída de la economía y los malos resultados de su partido en las elecciones.


Son informaciones y puntos de vista de Estados Unidos que hacen eco de sus intereses y que no necesariamente constituyen un reporte objetivo de la realidad. En lo que no cabe la menor duda es que lo tenemos metido hasta la cocina.


Instantánea

OAXACA. Al tomar posesión, Gabino Cué llamó a la reconciliación mientras que afuera del Congreso protestaban miles de maestros de la CNTE, y unos enardecidos encapuchados, no sé si del magisterio, lanzaban piedras, una de las cuales descalabró a una asistente del secretario de Gobernación, Francisco Blake, cuando bajaban del helicóptero que los trasladó. Y es que los manifestantes se habían enterado que Cué había nombrado secretaria general de Gobierno a Irma Piñeiro, quien fuera candidata por el Panal y muy cercana a la acérrima enemiga de la Sección 22, Elba Esther Gordillo. Mensaje éste tan malo como el de designar secretario de Finanzas a Gerardo de la Cajiga, quien fuera oficial mayor de Diódoro Carrasco en Gobernación y al que se inhabilitó por tres años al verse involucrado en la adquisición poco clara de helicópteros para la Policía Federal cuando al frente de ella estuvo Wilfrido Robledo, hoy comisionado de la Policía Federal Ministerial de la PGR. Gabino puso a un conejo a cuidar las zanahorias después del denunciado saqueo de Ulises Ruiz y sus secuaces.

Raúl Rodríguez Cortés
GRAN ANGULAR

El Gráfico.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Manual para canallas / Un amuleto para Tony Soprano

Un amuleto para Tony Soprano





Julia Roberts me miró de una manera poco amable, como tratando de expresar “qué carajos haces aquí”, pero no le di importancia. En realidad fue una mirada fugaz, casi imperceptible, pero yo comprendí que aquella mujer era demasiado soberbia.

Quizá si yo ganara 8 millones de dólares por película me sentiría igual, como si fuera “especial”. El caso es que Julia y yo casi chocamos cuando ella salía de cuadro, en una escena en la que intentaba escapar de un matón interpretado por James Gandolfini. Y yo estaba allí porque no tenía remedio, ni siquiera por gusto. En aquel año me había quedado sin empleo fijo y acepté la propuesta de una amiga para trabajar temporalmente como asistente de producción en esa película llamada La Mexicana. Siempre que me quedaba sin chamba, me refugiaba en la industria del cine. Así fui parte de cintas como The Matador, con Pierce Brosnan; Érase una vez en México, con Johnny Depp; y hasta de ese “churrazo” llamado Zapata que protagonizó Alejandro Fernández. Lo curioso de esas películas, además de que se filmaron en México, es que resultaron un fiasco en taquilla. Por eso cuando me invitaron a participar en Apocalypto preferí no aceptar, por mucho que Mel Gibson fuera el director. Pero básicamente no me gustaba alejarme dos o tres meses de casa. Si salgo de viaje, a la semana ya quiero estar de vuelta. Será porque no me agrada sentirme como un extraño, por mucho que me sonrían en San Miguel de Allende o aunque James Bond (Pierce Brosnan) me invitara las chelas.


-O-



Y Julia Roberts nunca fue mi actriz predilecta, ni mi persona favorita. Además, en Real de Catorce todo el tiempo se comportó asquerosamente mamona. Todos en la producción se quejaban de ella, de sus desplantes. Por el contrario, Brad Pitt era todo cordialidad y sencillez, aunque a mí me daba lo mismo, porque no pensaba en pedirle un autógrafo ni tenía planes de preguntarle si quería ser chambelán de mi sobrina. En cambio, simpaticé con un tipo desconocido en ese entonces en nuestro país: gordo, alto y calvo, tan serio como amable, James Gandolfini era un actor secundario en una mala película, filmada a miles de kilómetros de Hollywood y, lo que era peor para él, “a varias semanas de distancia de la familia”. James casi no se quejaba, aunque no soportaba el calor y sudaba terriblemente. Siempre traía un pañuelo a la mano y se lo pasaba constantemente por la nuca. No cruzábamos palabras, salvo el saludo. Hasta el día en que coincidimos en un restaurancito muy curioso de un hostal cercano. Aquel sábado terminamos de trabajar temprano, así que fui a chacharear al pueblo. Luego me metí a comer a aquel sitio. La comida era decente y los tragos mucho mejores. Al poco tiempo entró James Gandolfini, pidió una hamburguesa bien cocida, papas fritas y una Coca Cola. Cuando volteó a mi mesa me saludó con un movimiento de cabeza. Luego reparó en que mi rostro le parecía conocido. “¡Hey, tú estás en nuestra película!”, dijo con señas de admiración. Lo confirmé con una sonrisa. “¿Podemos compartir mesa?”, preguntó. Se sentó frente a mí. Yo pedí otro ron, mientras terminaba mi carne asada con guacamole. “Eso se ve muy picante”, bromeó con el color verde de la salsa. No intenté engañarlo: “es a prueba de turistas”. Reímos discretamente. A grandes rasgos me contó que no estaba muy a gusto filmando en México, “con este clima tan agobiante”, pero aún no se podía dar el lujo de rechazar papeles en el cine. Y es que apenas empezaba a dejar de ser un actor del montón. Entonces me platicó con entusiasmo de una serie de televisión que acababa de empezar a protagonizar: “¿Has oído hablar de Los Soprano?”. Como era lógico, lo negué porque ese programa aún no llegaba a México. “Pues yo soy Tony Soprano”, detalló, “un mafioso bastante peligroso”. Vaya, qué cosas, y yo tan tranquilo comiendo y diciendo salud con un jefe de la mafia. Qué lejos estaba de imaginar que aquel tipo calvo se convertiría en toda una celebridad. “¿Sabes jugar póker?”, inquirió con la esperanza de que así fuera. Como respondí que sí, salimos de aquel sitio para buscar una cantina que pareciera amigable. Y la encontramos.


-O-



Tony Soprano y yo nos emborrachamos jugando cartas. Empezamos apostando billetes de 20 pesos, pero al calor del juego y los tragos subimos las apuestas a 100 varos. Entre bromas y maldiciones cada que uno de nosotros perdía una mano, le enseñé algunas groserías muy nuestras como “son chingaderas” o “culero”, por mencionar las menos ofensivas. “¿Sabes qué es curioso?”, me cuestionó y yo encendí un cigarrillo. “Que en Los Soprano interpreto a un mafioso cruel y despiadado”, hizo una pausa para pedir otra cerveza, “y en esta película llevo el papel de un matón de buen corazón y que además es gay”. Observó mi expresión de sorpresa y soltó otra pregunta: “¿No es patético?”. Gajes del oficio, creo que comenté. “Sólo espero no arrepentirme de haber aceptado”, añadió y luego levantó su botella para decir salud. Pasadas las nueve de la noche yo había perdido como mil 200 pesos ante la habilidad de ese mafioso de televisión. Sin embargo, antes de pedir la cuenta, que él se empeñó en pagar, me devolvió mi dinero: “En realidad no pensaba desfalcarte, sólo era para ponerle emoción”. Agradecí el gesto. En correspondencia, le regalé un amuleto huichol que había comprado aquella tarde y le expliqué que simbolizaba “un camino al corazón, por un sendero místico”. A James le encantó y comentó: “Espero que funcione, lo sabremos cuando gane mi primer sueldo de un millón de dólares” y sonrió con esa sonrisa cínica que ahora todos conocen. Nos dimos la mano y el bromeó que “si eso sucede, me buscas para darte el diez por ciento de comisión”. Nunca volvimos a jugar póker, pero cada que coincidimos en el set nos saludábamos como dos grandes camaradas. Han pasado unos 10 años y James Gandolfini ya no es el mismo, ahora se ha convertido, para todo mundo, en Tony Soprano. Y llegó a cobrar un millón de dólares por cada capítulo de la serie. Yo espero que conserve el amuleto que le obsequié aquella noche. Ah, y un buen día de estos, quizá lo busque para recordarle que me debe mi comisión. A ver si es chicle y pega. No vaya a ser que se ponga en plan mafioso y me mande hacer un par de zapatos de cemento a mi medida. Pienso en ello mientras un disco de Calamaro recita: “Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar,/ no te olvides que soy distinto de aquel pero casi igual.../ Diez años después mejor volver a empezar./ Si tu credulidad se deterioró en algún lugar,/ no te olvides que soy testigo casual de tu soledad”.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico