lunes, 23 de julio de 2012

GRAN ANGULAR / Mas de la Reforma Politica

Mas de la Reforma Politica







La reforma política aprobada la semana pasada abre mas a la ciudadanía la participación política y, a pesar de sus limitaciones, constituye un avance. Veamos algunos de los derechos que incorpora.


Se establece, desde la Constitución, la consulta popular, una figura de la llamada democracia directa que sólo existía en la legislación del Distrito Federal. La consulta popular podrá ser convocada por el Presiente de la República, una tercera parte del Congreso o 2% de la lista nominal de electores (un millón y medio de ciudadanos) aprobado por la mayoría de las cámaras de diputados y de senadores.

Cuando la participación en la consulta alcance 40% de la lista nominal (31.7 millones de ciudadanos), su resultado será de aplicación obligatoria. La consulta la organizará el IFE el mismo día de la jornada electoral. Y no estarán sujetos a consulta popular ni los derechos humanos, ni la legislación electoral, ni la ley de ingresos ni el presupuesto de egresos, ni la seguridad nacional ni la estructura orgánica de las fuerzas armadas.

La reforma política también faculta a los ciudadanos a iniciar leyes. Una iniciativa ciudadana requerirá el respaldo de al menos 0.13% de la lista nominal de electores (103 mil 200 ciudadanos) para ser enviada a cualquiera de las cámaras del Congreso de la Unión.

Asimismo, entrará en vigor la llamada iniciativa preferente. Mediante esa figura, el día de la apertura de cada período ordinario de sesiones del Congreso, el Presidente podrá presentar dos iniciativas prioritarias o señalar como tales a dos que hubiera presentado anteriormente, que los legisladores deberán discutir y votar en un mes (treinta días naturales). Si no se cumple con dicho plazo, la iniciativa preferente será el primer asunto discutido y votado sin más trámite en la sesión siguiente. Cabe precisar que la reformas a la Constitución no podrán ser iniciativas preferentes.

Y por último, se reconoce desde la Constitución (artículo 35) que podrá haber candidaturas independientes (ajenas a cualquier partido político) para cualquier cargo de elección popular, incluido el de Presidente de la República. Este derecho ciudadano se hará valer en los términos que la ley señale. Esto quiere decir que el Código Federal de Procesos Electorales (COFIPE) deberá establecer cómo se constituirán y financiarán dichas candidaturas.

A esta serie de nuevos derechos ciudadanos se añade la manera en que puede rendir protesta un Presidente, para sortear eventuales crisis constitucionales; y los mecanismos para sustituirlo.

Fuera de esta reforma política quedaron otras demandas ciudadanas como la reelección de legisladores y alcaldes, la reducción del número de miembros de las Cámaras de Diputados y de Senadores, y la revocación del mandato del Presidente.

No obstante, da más elementos al presidencialismo mexicano y hace más práctica su relación con el Congreso de la Unión.



Instantáneas

1. LA HEBRA. Al jalarla, en el financiamiento ilícito y/o lavado de dinero en la campaña presidencial del PRI, denunciado por el Movimiento Progresista, se confirma que un priísta muy cercano a EPN es el dueño de una de las empresas señaladas como la depositante de recursos en los monederos electrónico Monex con que se habría pagado a los operadores político-electorales del tricolor. Se trata de Emilio Fraga Hilaire, dueño de la Importadora y Comercializadora Efra. Su medio hermano, Gabino Fraga Peña, fue integrante del equipo de campaña de Peña Nieto y contratista del gobierno del Estado de México. El padre de ambos, Gabino Fraga Mouret. propietario del Grupo de Abogacía Profesional -cuyo domicilio es el mismo de Efra— ha sido funcionario de pasados gobiernos priístas. Ya admitió que su hijo Emilio es dueño de Efra y que ésta, junto con muchas otras empresas, tiene vínculos con Monex.

2. LA PREGUNTA no es si el PRI puede cambiar sino la manera en que se recicla el sistema político mexicano. Antes el poder político defendía los intereses de una oligarquía. Ahora depende de ésta. Sus poderes de hecho (fácticos) decidieron la transición de 2000, los 12 años del PAN en el poder y el regreso del PRI. Es ella, al parecer, la que impide que haya elecciones libres, auténticas y equitativas.

3. MARCHA. Gran respuesta tuvo ayer en todo el país la convocatoria del movimiento #YoSoy132 a la llamada Marcha contra la Imposición.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 20 de julio de 2012

Objeciones de la Memoria / De la lucha electoral a la lucha editorial

De la lucha electoral a la lucha editorial


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Los procesos electorales de nuestro país no terminan el día de las elecciones. Se prolongan, se alargan después de la jornada electoral. Siempre hay una lucha postelectoral.

Esto tiene que ver con la naturaleza antidemocrática de nuestro sistema político. Las elecciones generalmente no son limpias ni equitativas, y después de cada proceso electoral se desprende una ardua batalla postelectoral.

Viene la lucha por la legitimidad, los reclamos, las críticas, las movilizaciones, los recursos electorales. Esto ha ocurrido prácticamente desde 1988 a la fecha a nivel federal, con la sola excepción del año 2000, y en muchísimas ocasiones en los procesos locales.


En la peculiar lucha postelectoral que ha ocurrido después del 1 de julio de este año, encontramos movilizaciones ciudadanas que no son convocadas ni por partidos ni por candidatos sino desde las redes cibernéticas; encontramos también una interesante impugnación jurídica desde el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Una incesante aparición de hallazgos que descubren rutas y triangulaciones financieras de dimensiones insospechadas. Y finalmente de manera peculiar, encontramos una curiosa lucha editorial postelectoral.


En efecto, los defensores del régimen del bipartidismo de Estado, de las reformas estructurales neoliberales, han lanzado también su ofensiva postelectoral tratando de revertir los golpes que ha recibido una muy descarapelada vestidura de la fuerza política que se ha reivindicado como triunfadora. Así las cosas algunos periodistas fustigan a Gustavo Madero, presidente del PAN, por la mesuradas críticas que ha hecho al proceso electoral.


Otro articulista sugiere que la izquierda estaría mejor sin López Obrador, cuando ha sido éste el que le ha dado los resultados electorales más altos en toda su historia. Un articulista más acusa a la “minoría obradorista” de sabotear las llamadas reformas estructurales, sin reparar en el hecho de que el PRI y el PAN, impulsores de estas reformas, han tenido mayoría absoluta y hasta constitucional para aprobarlas desde hace cinco legislaturas, y si no lo han hecho es por que la mayoría de la población de nuestro país se opone al contenido lesivo de dichas reformas.


De tal forma enfrentamos una lucha editorial cuyos argumentos, sin embargo, son muy débiles y caen por su propio peso. Sería bueno para el país que ese ánimo editorial postelectoral también se orientara a analizar críticamente la baja calidad de la democracia mexicana, pues no hay mejor prensa que aquella que se convierte en el espejo crítico del poder.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

GRAN ANGULAR / Reforma política y transición

Reforma política y transición


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Como le adelantaba aquí en la entrega del miércoles pasado, ese mismo día fue aprobada la reforma política. Por tratarse de cambios y adiciones a 14 artículos de la Constitución, esta reforma iniciada en 2007 como parte de lo que se llamó reforma del Estado y aprobada por senadores y diputados en el pasado periodo ordinario de sesiones, requería de la aprobación de la mitad más uno (17) de los Congresos estatales. Y eso ocurrió el miércoles.

Ya revisaremos sus novedades, que las tiene. Pero por lo pronto centrémonos en una que cae como anillo al dedo al PRI y a su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, y que deja ver la visión política (lo que sea de cada quien) del principal impulsor de esos cambios, el senador tricolor y próximo diputado, Manlio Fabio Beltrones.

Hace seis años, la cuestionada elección de Felipe Calderón y las protestas populares y de fracciones parlamentarias que cercaron el Palacio Legislativo de San Lázaro y su salón de plenos, estuvieron a punto de impedir que el hoy Presidente saliente rindiera la protesta de ley, lo que hubiera metido al país a una severa crisis constitucional.

Los promotores de la reforma política recién aprobada previeron la repetición de ese escenario y añadieron al artículo 87 constitucional la posibilidad de que el Presidente rinda protesta ante las mesas directivas de las Cámaras de senadores y diputados (acaso en un hotel, en un salón, la sede sería lo de menos) o ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en cualquiera de sus sedes. Pero como si ya supieran que los resultados electorales de 2012 fueran a ser legalmente impugnados en medio de un furioso rechazo de un amplio sector de la ciudadanía (no de toda, por supuesto), previeron otros escenarios y de paso consideraron otros sobre la ausencia temporal o permanente del Presidente de la República.

Las reformas y adiciones al artículo 85 constitucional, por ejemplo, establecen: 1). Si al iniciar un periodo constitucional hubiere falta absoluta del Presidente de la República, asumiría provisionalmente el encargo el presidente del Senado (eso era Beltrones al impulsar esta reforma); y 2). Si al iniciar el periodo constitucional no se ha declarado válida la elección, asumirá funciones un Presidente interino.

La designación del interino la haría el Congreso, constituido en Colegio Electoral con por los menos dos terceras partes de sus integrantes y mediante escrutinio secreto y mayoría absoluta (dos terceras partes de los presentes). Para hacerlo tiene un máximo de 60 días, plazo en que el que se encargará del despacho del Ejecutivo será el secretario de Gobernación en funciones (artículo 84 constitucional).

Así, provisional o interino, el encargado del Ejecutivo estaría obligado a convocar a elecciones extraordinarias en las que participarían los mismos candidatos u otros, menos quienes hayan sido Presidente provisional o interino. El mecanismo que referimos aquí en la entrega pasada tendría algunos cambios y sería así: no más de 10 días para convocar a los comicios y no menos de siete ni más de nueve meses para llevarlas a cabo (artículo 84 constitucional).

Otro escenario prevé la posibilidad de que el Presidente solicite permiso para ausentarse del cargo. Éste no puede ser mayor de 60 días, plazo en que también el secretario de Gobernación en funciones se encargaría del despacho presidencial.


Instantáneas

1. ENCUENTRO. El que tuvieron el martes en Los Pinos Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto violenta la legalidad. Sin decirlo explícitamente envía el mensaje de que el candidato del PRI ganó unas elecciones que han sido impugnadas por razones verdaderamente graves y que aún no han sido validadas por el órgano jurisdiccional facultado para hacerlo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. De ahí que los impugnadores lo tomen como una provocación.

2. LAVADO. Muy grave es la acusación hecha el martes por AMLO al señalar que dinero ilícito financió la campaña de EPN y sugerir que podría tipificar en lavado de dinero. El PAN —en su contradictoria actuación— se sumó ayer al pedido hecho por el PRD para que los órganos fiscalizadores del IFE investiguen la denuncia y resuelvan antes de la fecha establecida para la calificación presidencial, es decir, el 6 de septiembre. Toca a los acusadores fundamentar su denuncia pero no es cierto que les toque a ellos probarla. Ellos ya mostraron indicios y toca ahora a las autoridades competentes investigar y encontrar la verdad.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 19 de julio de 2012

Manual para canallas / Un muestrario de tormentas

Un muestrario de tormentas


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Tormentas, tengo un muestrario de tormentas, relámpagos, tempestades. Cuando era pequeño me asustaban los truenos, el incesante golpeteo de la lluvia sobre las laminas de asbesto. No se podía dormir con ese ruidero, ni junto a mis temores de que el techo se cayera en cualquier rato.

Y mi madre, que roncaba de cansancio, ni por enterada de mis miedos. Y no había superhéroes, ni dioses que me auxiliaran con un pararrayos. La melancolía siempre ha sido una mirada anegada, la humedad en el alma, una melodía que se escurre como el agua, el vidrio empañado de los recuerdos, como avizora Roque Dalton: “El olor del café siempre es el mismo,/ siempre la misma luna en mi cabeza; entre el río de entonces y el de ahora/ no distingo diferencia./ A estas alturas siento que me envuelve/ el delicado olor de las violetas/ que mi amorosa madre cultivaba/ para curar la tos y la tristeza./ Cuánto tiempo ha pasado desde entonces/ no podría decirlo con certeza;/ todo está igual, seguramente, mis hermanos menores a esta hora/ deben venir de vuelta de la escuela: ¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo/ como una blanca tempestad!”.


-O-



Recuerdos de tormentas pasadas: Sentado en aquella banca me sentía a salvo. La lluvia era intensa, pero a mí no me importaba. El aguacero apenas comenzaba y la gente corría a refugiarse bajo cualquier cornisa o trataba de conseguir un taxi que no estuviera ocupado. Me quedé inmóvil, mirando los autos pasar, sintiendo el agua recorrer mi rostro. Sé que sonará extraño, pero nunca me sentí más seguro, más libre que en ese momento. Media hora antes había renunciado a mi pésimo trabajo en una agencia de publicidad y a un jefe estúpido que pensaba que sus campañas eran una maravilla, aunque no tuviera un sólo cliente importante. Si algo me chocó siempre fue tener que pulir frases del tipo de “en época de tormenta, no salgas sin tus salvavidas” o “Detrás de todo gran hombre, hay una gran tarjeta de crédito” y pendejada y media. Así que esa tarde le dije a Rodolfo que estaba harto de sus ideas baratas y sus comerciales estúpidos. Me observó incrédulo. “Pero es que no puedes renunciar así, como así”, intentó retenerme. Claro que puedo, sentencié mientras recogía mis escasas pertenencias. El pinche Rodolfo siempre me decía que mis ideas eran muy rebuscadas para sus clientes, pero curiosamente ideas muy parecidas se le “ocurrían” después a su esposa que trabajaba en una agencia de publicidad más importante. “Es casualidad”, me explicó él cuando le comenté que era la tercera vez que mis conceptos desechados eran retomados por la agencia de su vieja. Además “no eres el único tipo original de este planeta”, se burló. “La única casualidad es que tú seas un imbécil y un ojete al mismo tiempo”, le restregué en la cara. “No manches, pinche Roberrrr, relájate wey”, trató de calmarme. Yo sabía que el wey le pasaba mis ideas malogradas a su esposa, como si fueran de él, pero nunca iba a aceptarlo. Hasta que me cansé y lo mandé a la goma. Además, siempre me pareció insoportable, con sus bromas de mal gusto, con su presunción de haber estudiado en la Anáhuac aunque todos sabíamos que nunca terminó la carrera y que la agencia la heredó de su papi.


-O-



Así que apenas renuncié, le dije a Rodolfito que era un cretino aunque, claro, con otras palabras, y encendí un cigarrillo. Mientras me dirigía al elevador me gritó que estaba prohibido fumar en la oficina. Le hice una seña obscena con el dedo y apreté el botón del estacionamiento. Aventé mis cosas hacia el asiento trasero, encendí el auto, salí del edificio y me estacioné a unas cuadras. Caminé hacia Reforma y me senté en una banca a esperar a que pasara la mujer de mi vida, que algún turista me tomara una foto en homenaje a la nada o simplemente que un relámpago me recargara de energía. Total, no es la primera vez que renuncio, reflexioné. Apenas estaba recordando de cuántos trabajos me habían corrido cuando empezó la lluvia. Por un instante pensé que sólo sería algo pasajero, pero pronto aquello se convirtió en un aguacero. Fui pintor, cantinero, mesero en Cancún, recepcionista en un spa para señoras millonarias, guarura de actores, y poco me faltó para ser padrote de niñas ricas, pero preferí terminar la carrera de periodismo y dedicarme a trabajar en cualquier cosa mientras escribía un gran libro. Sólo que ese gran libro no ha llegado y será por eso que algunas noches me siento como un experto en placebos. La tormenta había arreciado, la gente me miraba raro. Yo me sentía muy a gusto, liberado. Un gran trueno me recordó que el futuro está a la vuelta y que no he saldado mis deudas con el pasado. “¿Se siente bien, joven?”, escuché la voz de un policía con impermeable. Él se sorprendió con mi sonrisa y mi respuesta: “Me siento mejor que nunca”. Así que se alejó, intrigado, en tanto que el agua chorreaba por todo mi cuerpo. En ocasiones hay que vencer a la rutina, enloquecer un poco sin dañar a nadie, incendiar las madrugadas de una mujer solitaria, maldecir en persona a los candidatos, escupir a los ladrones de cuello blanco y, por qué no, desnudarte junto a los representantes de los 400 pueblos y danzar alrededor de la estatua de Cuauhtémoc o en cualquier semáforo. Antes de que la policía te persiga por “faltas administrativas”, antes de que la próxima tormenta sea de pura tristeza, antes de que Edgar Oceransky nos recete otra dosis de melancolía: “Dibujas mi silueta de perfil sobre el cristal/ y miras hacia el norte con más ganas que deseos de mirar./ Mis manos dibujándote en el sitio donde no puedes estar,/ se está volviendo oficio poner tierra de por medio y extrañarte un poco más de lo normal,/ está creciendo el río y se desborda del caudal”.

Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 18 de julio de 2012

GRAN ANGULAR / ¿Y si la anulan?

¿Y si la anulan?

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Dos preguntas recurrentes de los lectores nos han llegado durante los últimos días: 1. ¿Realmente es posible anular o invalidar una elección presidencial? y 2. ¿Qué pasa si así ocurre? La lógica dice que si hay un Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para calificar la elección presidencial, igual puede validarla que invalidarla.

En 2006 la ley precisaba algunas causales de anulación y abría esa posibilidad a la violación de principios constitucionales en la materia: elecciones libres, equitativas, auténticas. Los magistrados del Tribunal Electoral —según me explicó su ex presidente Leonel Castillo— le llamaron “causal abstracta de nulidad” ya que no se refería a causas concretas especificadas en la legislación.

Pero las reformas de 2007 fueron más específicas en las causales de anulación y desecharon la “causal abstracta de nulidad”. Esto, sin embargo, no desecha la posibilidad que se dictamine invalidez por violación a principios constitucionales.

Las pruebas de dichas violaciones tendrían que ser contundentes, pero la posibilidad de anular la elección es real aunque muy difícil.

Ahora bien, si el TEPJF dictamina que la elección presidencial no es válida, entonces empieza el siguiente proceso establecido en el artículo 84 de la Constitución:

1. Los diputados y senadores de la nueva Legislatura, esto es, la recién electa, la deberán constituir en un colegio electoral, para lo cual deberán concurrir dos terceras partes de sus integrantes, es decir, 420 legisladores entre diputados y senadores.

2. Ese colegio electoral nombraría, por escrutinio secreto y mayoría absoluta, es decir, las dos terceras partes de los presentes, a un Presidente interino que tomaría posesión el 1 de diciembre, al concluir el periodo de Felipe Calderón.

3. El Congreso deberá convocar a elecciones en los siguientes 10 días (a más tardar el 10 de diciembre) que se realizarían en un plazo no menor de 14 ni mayor de 18 meses, esto es, entre el 1 de febrero y el 1 de junio de 2014.

4. Participarían los mismos candidatos u otros, menos quien haya sido nombrado Presidente interino y que encabezaría un mandato de cuando menos un año y medio.

No quedan claros los pasos subsecuentes de cómputo, impugnaciones y declaratoria de validez, pero seguramente se ajustarán a lo que marca la legislación.


Instantáneas

1. REFORMA POLÍTICA. Entre las acciones anunciadas en convención de Atenco el fin de semana pasado entre el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el movimiento juvenil #Yo Soy 132 y otras agrupaciones de la sociedad civil para evitar lo que llaman la “imposición de Enrique Peña Nieto”, está el cerco al Palacio Legislativo de San Lázaro el próximo 1 de diciembre. Para entonces, sin embargo, estará vigente la reforma política que agrega al artículo 87 de la Constitución la posibilidad de que el Presidente electo rinda protesta, si no puede hacerlo en sesión de Congreso General, ante las mesas directivas de las Cámara de Diputados y de Senadores o bien, ante el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La reforma política que incluye esta nueva disposición fue aprobada en el pasado periodo ordinario de sesiones y ayer estaba avalada por 17 Congresos locales, es decir, las dos terceras partes requeridas para dar por aprobada la reforma constitucional. De manera que es muy probable que la Comisión Permanente apruebe hoy esas modificaciones constitucionales.

2. QUÉ MAS. Otras novedades de la reforma política de marras son: las candidaturas independientes, la participación e iniciativas ciudadanas, la consulta popular y la iniciativa preferente. Con esta última, el Presidente podrá presentar dos iniciativas con ese carácter, esto es, con un plazo específico para que sean dictaminadas, discutidas y en su caso aprobadas.

3. COMISIÓN. El Diario Oficial de la Federación publicó ayer los nombres de los magistrados electorales que conformarán la comisión dictaminadora de la elección presidencial. Son: Constancio Carrasco Daza, Flavio Galván Rivera y Salvador Olimpo Nava Gomar.

4. PREMIO. La Cámara de Diputados y el Centro de Estudios de las Fiananzas Públicas entregarán mañana en el recinto legislativo de San Lázaro el Premio Nacional de Finanzas Públicas 2012 al licenciado Julio César Ruiz Álvarez. Egresado del ITAM y realizando una maestría en la Universidad de Columbia, recibe el galardón por el trabajo El impuesto a los depósitos en efectivo: un incentivo a la informalidad.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

GRAN ANGULAR / Escuadrones de la muerte

Escuadrones de la muerte


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El pasado jueves 14 de junio, faltando 17 días para las elecciones, Enrique Peña Nieto presentó como su asesor en asuntos de seguridad al general colombiano Óscar Naranjo Trujillo, quien apenas dos días antes había dejado la dirección de la Policía Nacional de Colombia.

El general —cargo que se le otorgó al escalar varios peldaños en su carrera policíaca, no por ser parte del ejército— construyó en Colombia la imagen de un “superpolicía” por haber disminuido el grado de violencia de los cárteles del narcotráfico, sobre todo los de la sanguinaria Medellín, ciudad que fue sede de las operaciones del capo de capos Pablo Escobar Gaviria.

Naranjo Trujillo, de 55 años, disminuyó, sí, los niveles de violencia, lo que no quiere decir que contuvo el tráfico de drogas, actividad que continúa intacta en esa localidad y en todo Colombia. Pero su imagen de “superpolicía” la vende muy bien y aquí se hizo eco mediático de ella al ser presentado como asesor en seguridad del candidato presidencial del PRI.

Nadie reparó entonces en al menos dos cosas:

1. Que uno de sus hermanos, Juan David Naranjo Trujillo, fue detenido en Colonia, Alemania, el 27 de abril de 2006, al vender un cargamento de 35 kilos de cocaína a dos policías encubiertos. Ingresó a la prisión de Offenburg para cumplir una condena de seis años de cárcel pero, por buena conducta, fue liberado al año y medio.

Y 2. Que es una aberración que un tema tan sensible, como el de la seguridad nacional, se abra a extranjeros, así éstos solamente sean asesores. Esto podría tipificar, incluso, como una violación a la Constitución, cuyo artículo 32 recuerda que ciertas funciones públicas del mayor interés nacional deben estar exclusivamente en manos de mexicanos y que “en tiempo de paz, ningún extranjero podrá servir en el Ejército, ni en las fuerzas de policía o seguridad pública. Para pertenecer al activo del Ejército en tiempo de paz o al de la Armada o al de la Fuerza Aérea en todo momento, o desempeñar cualquier cargo o comisión en ellos, se requiere ser mexicano por nacimiento”.

El anuncio, además, generó un profundo malestar, aún no resuelto, entre los altos mandos de las fuerzas armadas mexicanas, que sintieron tal decisión de Peña Nieto como un desaire o menosprecio.

Quienes promueven la participación de Naranjo Trujillo argumentan que no es violatoria de la Constitución porque sólo se trata de una asesoría. Pero asesorar implica disponer toda la información del asunto que se atiende, de manera que un extranjero tendrá información de primera mano de los flancos vulnerables de nuestra seguridad nacional.

El pasado 7 de julio, seis días después de las elecciones, el general Naranjo Trujillo dio una entrevista a la agencia de noticias estadounidense Prensa Asociada (AP) en la que dijo haberle propuesto a Peña la creación de lo que llamó grupos de choque mixtos para combatir no sólo a los narcotraficantes sino a las bandas de sicarios.

Explicó que esos grupos de choque podrían estar integrados por unidades del Ejército, la Armada y la Policía Federal, conforme al modelo que aplicó en Colombia y mediante el cual redujo, en Medellín, los niveles de violencia.

De hecho un objetivo central es ése: mostrar en los primeros cien días de un gobierno encabezado por Peña una sensible reducción de la violencia que nos desangra. Esos grupos de choque, sin embargo, fueron la semilla de los grupos letales que proliferaron durante la gestión del ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), en gran parte de los cuales Naranjo Trujillo fungió como director de la Policía Nacional de Colombia.

No son pocos los periodistas y analistas de Latinoamérica que consideran a Uribe el responsable de un genocidio paramilitar en su lucha contra ciertos cárteles colombianos y contra organizaciones guerrilleras que hicieron alianza con grupos delincuenciales. Y le digo contra ciertos cárteles, porque se le acusa de haber pactado con otros e incluso de beneficiarse del multimillonario negocio,

El caso es que esos grupos de choque o letales de Colombia llegaron a convertirse en los tristemente célebres escuadrones de la muerte que no han respetado los derechos humanos de los colombianos y que igual arremeten contra narcos, guerrilleros o grupos que enarbolan protestas sociales.

Y ese es justamente el riesgo que se corre aquí de implementar tal recomendación: grupos letales, escuadrones de la muerte, fuerzas paramilitares para ejecutar operaciones a la carta. Igual contra el narcotráfico que contra la protesta social. Y la voluntad de hacerlo ya quedó demostrada hace tiempo con la no olvidada represión contra los pobladores de San Salvador Atenco.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 13 de julio de 2012

GRAN ANGULAR / Sufragio en efectivo

Sufragio en efectivo


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El sistema, sus instituciones y los grupos de poder sostienen que Enrique Peña Nieto ganó la Presidencia con 19.2 millones de votos. Pero la oposición de izquierda que postuló a Andrés Manuel López Obrador asegura, con el aval de casi 15.9 millones de sufragios, que una operación de compra masiva de sufragios y que por mucho rebasó el tope de gastos de campaña, fue la que dio al PRI los 3.3 millones de votos que lo separan del Movimiento Progresista. El PAN, por su parte, con los 12.8 millones de sufragios para su candidata Josefina Vázquez Mota, dice que el tricolor ganó a billetazos, pero que las irregularidades cometidas no alcanzan para invalidar la elección, posición que comparte el gobierno de Felipe Calderón.

Sin la desconfianza y la incredulidad que por años ha corroído nuestra vida política, qué fácil sería aceptar lo que las cifras indican que la mayoría quiere. Pero enfada y duele que no se pueda tener esa certeza frente a inocultables evidencias de que el PRI operó una compra masiva de votos sin precedente en la historia.

Con semejante duda resulta ética y políticamente imposible aceptar ese resultado. Por eso —no por capricho ni obsesión de poder— es que el Movimiento Progresista y AMLO han interpuesto ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) un juicio de inconformidad que demanda la invalidez de la elección.

Para eso existe el tribunal, para dirimir legalmente controversias de esa naturaleza, para realizar el cómputo final y para dictaminar si fueron válidas o inválidas, responsabilidad mayúscula a la que poco ayuda que su presidente, Alejandro Luna Ramos, prejuzgue —sin siquiera haber visto los recursos interpuestos— al señalar que “nadie ganará en la mesas lo que las urnas no le dieron”.

La demanda de invalidez de la elección —planteada en un expediente de más de 600 cuartillas identificado como “inconformidad nacional”— argumenta “violaciones graves” a los principios constitcionales en materia electoral.

¿Cuáles son esos principios?: certeza, legalidad, independencia e imparcialidad (artículo 40). Vamos, elecciones libres, auténticas y periódicas (artículo 41).

¿Cómo se violaron, según la demanda del movimiento?:

1. Mediante la compra y coacción de voto. Esta operación es estimada en 4 mil 500 millones de pesos destinados a: a) Comprar con recursos aparentemente provenientes de gobiernos estatales priístas, tarjetas de las tiendas Soriana que habrían sido entregadas a votantes de bajos recursos (sobre todo de zonas rurales) pero también de clase media, para favorecer a su candidato presidencial; b) Entregar materiales de construcción, electrodomésticos y otros bienes; y c) Comprar a Banca Afirme (a través de Grupo Comercial Inizzio y Comercializadora Epfra, cuyas direcciones fiscales establecidas en algunos de los contratos no corresponden a esas empresas) monederos electrónicos Monex con que se pagó a 300 delegados distritales, casi 20 mil representantes de generales y más de 143 mil representantantes de casilla del PRI. Estos procedimientos, asegura la demanda de juicio de inconformidad, permitieron la compra de 5 millones de votos para Peña Nieto, en lo que para algunos especialistas es un esquema de lavado de dinero.

Y 2. Mediante el rebase del tope de campaña que en esta elección fue de 336 millones de pesos. La demanda del juicio de inconformidad que los recursos destinados a la compra de votos fueron 4 mil 500 millones de pesos; que el candidato del PRI gastó más de 400 millones de pesos tan sólo en “publicidad visual” (espectaculares, vallas, anuncios en el Metro, bardas y pantallas fijas); y otros cien millones de pesos, en dos meses, por gasto de transporte aéreo privado.

Simultáneamente al juicio de inconformidad entregado anoche al IFE para que éste lo canalice al Tribunal Electoral, la colación Movimiento Progresista interpuso impugnaciones en prácticamente los 300 distritos electorales para lograr la anulación del mayor número posible de casillas. Documenta diversas irregularidades. Entre otras, las de boletas encontradas en el estado de México y Tabasco cruzadas a favor del candidato del PRI. La vía de la anulación de la elección obliga a demostrar anomalías en 25% de las casillas, esto es, en 35 mil 788 casillas.

La decisión final está en el Tribunal Electoral. La que tome deberá estar muy bien sustentada. Está en juego la estabilidad del país.


Instantánea

1. PROTESTA. Trabajadores de la delegación Benito Juárez protestaron ayer porque el jefe delegacional saliente, Mario Alberto Palacios, no les ha pagado desde hace algunos meses.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

Objeciones de la Memoria / Primeras conclusiones de las elecciones

Primeras conclusiones de las elecciones


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A unos días de que ocurrieron las elecciones del 1 de julio del 2012 podemos advertir algunas primeras conclusiones sobre dicho evento tan importante. Entre otras, las siguientes:

1. El candidato de la izquierda Andrés Manuel López Obrador logró recuperar los más de 14 millones de votos que tuvo en el 2006 y hasta un millón de votos más, de acuerdo con las mismas cifras oficiales.

2. El Movimiento Progresista avanzó con un gran salto en estados como Quintana Roo, Puebla y en algún otro sentido en Jalisco y hasta Nuevo León, entre otras entidades federativas.

3. De las gubernaturas en disputa, tres son para el PRI, tres para la izquierda y una más para el PAN.

4. En la ciudad de México se tuvo el récord histórico de la votación de la izquierda al superar 60%. Cabe señalar que este resultado obedece a un acumulado histórico de luchas sociales y de logros de gobierno, a la unidad tan amplia de todos los referentes de izquierdas y progresistas de esta ciudad, y a la atracción de un importante sector de las clases medias.

5. La reprobación general de la actual gestión gubernamental, con la consiguiente caída electoral del PAN.

6. Desafortunadamente aparecieron en muchos lugares del país nuevamente las viejas prácticas de compra del voto, coacción, violencia hacia los electores e intervención de la autoridad pública para inducir el voto.

7. El gran problema en estas elecciones no se ubicó exactamente en las casillas sino sobre todo en la compra del voto, la inequidad del proceso, el rebase de topes de campaña y la inducción mediática de la elección.

8. Las empresas encuestadoras quedaron terriblemente desprestigiadas. Quedó al descubierto la maniobra de alterar, falsear los resultados de las encuestas, sobreestimando al candidato del PRI y subestimando al candidato de las izquierdas para proyectar la percepción de un resultado que no podía alterarse. El tema de las encuestas tiene múltiples aristas porque implica la intervención ilegal de agentes privados, el financiamiento encubierto de propaganda a favor de un candidato, la difusión de información falsa relacionada con el proceso electoral, el rebase de los gastos de campaña y la parcialidad de numerosos entes públicos y privados en las elecciones.

9. Las instituciones electorales vieron pasar las irregularidades sin intervenir, sin pararlas, sin hacer nada.

10. Acudimos a un nuevo tipo de protesta ciudadana. La movilización ciudadana no está siendo convocada por los partidos o candidatos, sino por la gente; y en ella encontramos un altísimo ingrediente de participación juvenil y una competencia en el marco de la comunicación política que coloca a las redes sociales como una forma de comunicación horizontal que cuestiona la comunicación unilateral y vertical de los medios electrónicos.

El proceso electoral no ha terminado. Faltan muchas cosas por pasar, se advierte incluso que crece al interior del PAN la indignación por las situaciones de defraudación electoral. A medida que pasan los días posteriores a la elección, el abanico de la pluralidad política, ideológica, social que cuestiona las elecciones fraudulentas sigue creciendo. La izquierda mexicana tendrá que luchar simultáneamente por limpiar los comicios del 2012 y abrir un horizonte de transformaciones que lleven a México a una verdadera democracia electoral.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

jueves, 12 de julio de 2012

Manual para canallas / Estoy buscando cómo nombrarte

Estoy buscando cómo nombrarte


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Normalmente me peino con la mano derecha. También mezclo el café con la diestra. Y, desde luego, con la misma mano me amarro las agujetas y también me llevo la comida a la boca. Pero da la casualidad que soy ambidiestro. Y escribo con la izquierda y acaricio con esa misma.

Y a veces pienso con el hemisferio zurdo y mis poemas pésimamente escritos apuntan al seno izquierdo de una mujer de ojos grandes. Y ella me mira con una mezcla de ternura y se acurruca en mi pecho para decirme cuánto me ha echado de menos. Y sí, tantas veces pienso con la izquierda que mis consignas están del lado de la gente que no comulga con los siniestros ni con los que pretenden hurtarnos lo poco que nos queda. Es más, a veces sueño con la izquierda y cuando despierto los Prinosaurios aún siguen allí (como suponía Augusto Monterroso). Y me levanto con el pie zurdo y sigo pensando que somos demasiado pueblo como para soportar a tanto corrupto. Y mi puño en vilo seguirá protestando por un mejor futuro como herencia para los que nos siguen. Y también, cuando duermo recostado sobre mi flanco izquierdo, tengo pesadillas con serpientes, igualito que ese poeta certero que es Silvio Rodríguez: “Sueño con serpientes, con serpientes de mar,/ con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo./ Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan/ lo que puedan arrebatarle al amor./ Oh, la mato y aparece una mayor./ Oh, con mucho más infierno en digestión”. Es entonces que despierto mucho más despeinado que de costumbre, con un remolino de ideas en la cabeza. Y sí, normalmente me peino con la mano derecha y fumo y bebo y me abotono la camisa de la misma manera. Pero cuando respiro y sufro y lloro o me alegro y escribo poesía y duermo intranquilo es con mi lado izquierdo. Y sí, también sueño desde mi flanco zurdo, aunque recurrentemente las alimañas pueblen hasta mis ronquidos: “Sueño con serpientes, con serpientes de mar.../ No quepo en su boca, me trata de tragar,/ pero se atora con un trébol de mi sien./ Creo que está loca; le doy de masticar una paloma/ y la enveneno de mi bien./ Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago paseo,/ voy pensando en qué vendrá./ Pero se destruye cuando llego a su estómago/ y planteo con un verso una verdad”.


-O-



Yo soy de izquierdas, como Sabina lo ha definido, “y eso no quiere decir comunista, ni socialista, ni anarquista. Sólo quiere representar esa hermosísima ideología de hace unos años, que hacía creer que esta infamia de mundo podía cambiar de alguna manera”, Y sí, también soy más del lado izquierdo que refería el poeta Jaime Sabines cuando escribía “te ensalivo el pezón izquierdo y sé que estoy cerca de tu corazón”. Y mis caricias más afortunadas hurgarán en tus deseos, buscando ser imprescindible en tus insomnios, en tus noches en vela. Y estoy buscando cómo nombrarte, mientras tú gimes la semioscuridad de mi nombre y te cimbra mi lengua trazando aros de fuego sobre tus senos. Puedo decirte “delirio” o “deseo”, murmurar “pasionaria” en tu oído o describirte como “oleada”. Y también puedo llamarte “loca” y hasta “amorosa”, pero no me pidas que me haga un tatuaje con tus iniciales porque no soy tan predecible como para creer que ese fuego será eterno. Estoy buscando cómo nombrarte en la bitácora de mis anhelos. Y tengo un recuento de murmullos, el montón de pretextos para invocarte, la cantidad tremenda de adjetivos para describirte, un chingo de formas que te definirían, pero aún estoy buscando cómo nombrarte. Puedo llamarte “mujer de mi vida”, tal vez “amante” o quizá “hermosa” y por qué no “inevitable” o hasta “geografía” y “destino”, “luna”, “luz”, “vorágine” pero no puedo decirte “propiedad” ni tampoco “mujer mía” porque prefiero la lejanía de mirarte cada que caminas al marcharte. Yo prefiero decirte “compañera” y andar juntos en este viaje, lanzarnos en parapente al abismo de los deseos y saberte cercana a mi flanco izquierdo siempre que me acerco para besarte. Estoy buscando cómo nombrarte y me sobran adjetivos elocuentes que no alcanzarían a describirte. Estoy buscando cómo acercarme a tu seno izquierdo y alojarme bajo un pliegue de tu alma para no sentirme extraviado. Estoy buscando ser inquilino de tu costado izquierdo y tocar el timbre cada vez que llego, para no llorar a solas, para no dormir a oscuras, para no extrañarte cuando no sé cómo decir tu nombre. Estoy buscando cómo nombrarte y tal vez sería adecuado recurrir a Los Bunkers cuando cantan esa delicia de Silvio Rodríguez: “Estoy buscando una palabra en el umbral de tu misterio…/ Quién fuera un poderoso sortilegio, quién fuera encantador./ Estoy buscando una escafandra al pie del mar de los delirios…/ Quién fuera el batiscafo de tu abismo, quién fuera explorador./ Corazón, corazón oscuro, corazón, corazón con muros,/ corazón en fuga, herido de dudas de amor.../ Estoy buscando melodías, para tener cómo llamarte./ Quién fuera ruiseñor, quién fuera Lennon y McCartney,/ Sindo Garay, Violeta o Chico Buarque,/ quién fuera tu trovador, corazón, corazón oscuro, corazón que se esconde”.


Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 11 de julio de 2012

GRAN ANGULAR / ¿Anulación o invalidez de la elección?

¿Anulación o invalidez de la elección?



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Dijo el lunes López Obrador que mañana definirá si en su impugnación de las elecciones presidenciales pedirá la anulación o la invalidez. ¿Acaso no es lo mismo? No en cuanto a las palabras aunque sus significados las aproximan: anulación es la acción y efecto de anularse; e invalidez es convertir algo en nulo, sin algún valor. Entonces puede decirse que algo se anula como consecuencia de la falta de un requisito de validez.

El artículo 41 de la Constitución establece que la renovación del Poder Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres, auténticas y periódicas. Se infiere que si no se cumplen esos requisitos la elección es constitucionalmente inválida y, por lo tanto, se anula.

Esa era la lógica de la famosa “causal de nulidad abstracta” que existía en la legislación electoral antes de la reforma de 2007, que dio lugar a la anulación de las elecciones de gobernador de Tabasco realizadas en 2000 y que tanto se temió que procediera en la presidencial de 2006.

Pero esa reforma, le decía, la sacó de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral para precisar puntualmente las causales de la anulación de una elección presidencial.

El artículo 77 bis de esa ley establece esas causales: 1. Que se registren irregularidades en 25% de las casillas (marca 11 tipos); 2. Que no se instale el 25% de las casillas; y 3. Que el candidato ganador resulte inelegible (de acuerdo con los requisitos de elegibilidad constitucionales).

La compra y coacción del voto es el principal alegato del candidato del Movimiento Progresista para no aceptar los resultados de la votación entregados por el IFE y la razón que lo lleva a impugnar. Y ni la compra ni la coacción del voto está considerada en las referidas causales.

De esto se infiere que, en estricto sentido, AMLO no puede pedir la anulación de la elección presidencial, pues no alega las causales específicas. Ahora bien, aunque quedó derogada la causal de “nulidad abstracta”, hay una tesis de jurisprudencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación atribuida al magistrado Manuel González Oropeza en el sentido de que la elección presidencial puede invalidarse si es violatoria de la Constitución.

Es ahí donde puede alegarse que la compra y la coacción del voto impide que se cumplan los requisitos de elección libre, equitativa y auténtica.

De manera que es previsible que ese será el camino que seguirá López Obrador sin que hasta ahora se sepa si acompañará el recurso legal con el de la movilización de simpatizantes.


Instantáneas

1. SEPARADOS. El PAN, confrontado y dividido, decidió no acompañar al PRD en su petición de impugnar conjuntamente la elección presidencial. El perredista Jesús Zambrano recibió la respuesta del blanquiazul Gustavo Madero en el sentido de que, en efecto, la elección no fue “ni equitativa ni ejemplar”, pero que ellos impugnarán por separado. La secretaria general panista, Cecilia Romero, complementó el planteamiento al señalar que ellos no esperan la anulación de la elección ya que la compra de votos no es causal de nulidad. Y es que una cosa es la defensa de principos democráticas y otra lo que algunos llaman la real politik. El PRI, en 2006, validó la cuestionada elección de Felipe Calderón. El PAN, en 2012, pagará el favor.

2. CASTIGO YA. El que sí se sumó a la demanda de castigar la compra y coacción del voto fue Cuauhtémoc Cárdenas. Él sugirió que esa práctica fue más que evidente en la elección del pasado 1 de julio y que, por lo tanto, debe ser castigada ya. No dijo si acompañará hasta el final el planteamiento de AMLO de la invalidez.

3. ERROR. No se pretende aquí exonerar a nadie pero en realidad las tiendas Soriana no son responsables de la compra o coacción del voto. Estos menudistas concretaron con el PRI, con gobiernos estatales u otros partidos, contratos comerciales para vender monederos electrónicos. No están en el ámbito de las reglas electorales y, por lo tanto, sería una mala señal proceder contra ellos.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

GRAN ANGULAR / La compra de votos y la legitimidad

La compra de votos y la legitimidad


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Felipe Calderón no ha podido, en casi seis años, obtener la legitimidad que no consiguió en las urnas. Claro, el TEPJF calificó su elección como legal, pero la negativa a recontar voto por voto y casilla por casilla, con una ventaja de 0.56% de los votos en medio de evidencias contundentes de inequidad, guerra sucia y cómputos sospechosos, la vació de legitimidad, es decir, de la condición de genuina y verdadera que debió tener a ojos de todos. Aquella elección de 2006 se ajustó, sí, a lo prescrito por la ley, a la legalidad; pero no tuvo calidad de legítima, lo que, a no dudarlo, influyó, para mal, en la gestión de Calderón.

Hoy, seis años después, el IFE ha recontado, voto por voto y casilla por casilla, en más de la mitad de los sufragios (54.8%) lo que da, sin duda, condiciones de certeza y verosimilitud al cómputo distrital que concluyó ayer con 38.21% de los votos para Enrique Peña Nieto y 31.59% para Andrés Manuel López Obrador.

No obstante, un alud de quejas, de evidencias mostradas en redes sociales y documentos exhibidos públicamente, desvelan una estrategia que habría influido en el resultado de los comicios: manipulación de la opinión pública a través, sobre todo, de las hoy desprestigiadas encuestas electorales, y la compra masiva de votos, quizás de millones.

Muy mal parados nos dejan, ante nosotros mismos y ante el mundo, las denuncias documentadas de la triangulación de recursos a favor del PRI a través de banca Monex, para la compra de votos; en ese contexto, los referidos contratos de varios gobiernos estatales encabezados por el tricolor con Soriana para la adquisición por miles de esos instrumentos de débito. Todo por un total de 5 mil millones de pesos estimados por Ricardo Monreal, coordinador de la campaña de AMLO.

La compra masiva de votos a favor del PRI es el fundamento de la demanda de nulidad del Movimiento Progresista. Para acompañar esa demanda, Jesús Zambrano, presidente del PRD, ha pedido el respaldo del PAN que, por su parte, y desde el 25.41% de los votos que obtuvo su candidata Josefina Vázquez Mota, ha empezado ha hablar también de inequidad y rebase de topes de campaña. Si la percepción de compra masiva de votos no se diluye contundentemente, nadie podrá a creer que Peña Nieto ascenderá al poder legítimamente. Otra vez el fantasma de la ilegitimidad.

Aunque el Movimiento Progresista ha pedido el recuento de la totalidad de la elección, es poco probable que el cómputo pueda revertirse: hablamos de poco más de 3 millones 300 mil votos que le saca EPN a AMLO. El asunto se centra en el rebase de topes de campaña por la compra masiva de votos. Por ahí correrá la impugnación y en ello, ya lo dijo el PRD, acompañará a López Obrador hasta el límite de lo legal. Éste fijará hoy su posición respecto al camino que seguiría en cuanto a movilizaciones y otro tipo de acciones. ¿Lo seguirá acompañando el PRD? Por lo pronto, hay que decirlo: ni el rebase en el tope de campaña ni la compra de votos lleva como castigo en nuestra legislación, la anulación de los comicios. Así pasó, se acuerda, con el Pemexgate priíista y el Amigos de Fox panista. Unas multas y ahí quedó. Qué pena y qué lástima.



Instantáneas

1. EL CONGRESO. Al momento de escribir esta columna el IFE aún no entregaba los resultados del cómputo distrital de diputados federales y senadores. Sin embargo, se contaba ya con esta aproximación: al PRI, 207 diputados y 52 senadores; al PAN, 115 diputados y 38 senadores; al PRD, 99 diputados y 22 senadores; al Verde, 34 diputados y nueve senadores; al PT, 19 diputados y cuatro senadores; al Movimiento Ciudadano, 16 diputados y dos senadores; y al Partido Nueva Alianza, 10 diputados y un senador.

2. HOMBRES DE PEÑA. En torno a Nieto hay un círculo muy cercano que lo acompaña desde la gubernatura en el Edomex y que lo acompañarán en el gobierno de validarse su triunfo. En ese primer círculo están, más cerca que nadie, Luis Videgaray, además de su vocero David López, su asesor jurídico Benito Neme y los diputados Alfonso Navarrete e Ildefonso Guajardo. En un segundo círculo: el ex director del IMSS y ex subsecretario de Hacienda Santiago Levy, en el modelado del sistema universal de salud; los ex secretarios de Hacienda, Pedro Aspe y José Ángel Gurría (salinistas de pura cepa), en el diseño de los programas económicos y fiscales; y en la operación política, el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, los diputados Jorge Carlos Ramírez Marín y Felipe Solís Acero, los gobernadores José Calzada, de Querétaro, e Ivonne Ortega, de Yucatán.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 5 de julio de 2012

Manual para canallas / Viáticos para una estancia en el infierno

Viáticos para una estancia en el infierno


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Si te prometieron paraísos artificiales, si te engañaron con la promesa de un pago por tu dignidad, si te hicieron en tus narices el truco más barato, si vendiste tu alma al diablo, más vale que guardes algo para los viáticos porque la estancia en el infierno será prolongada.


Todos tenemos un familiar, amigo, vecina o simple conocida a la que le compraron su voto. Todos sabemos de alguien a quien sobornaron o intentaron “comprar” en estas elecciones. Pero ya nada nos sorprende, todo nos parece “normal”. Y los poderosos se jactan de que “todo transcurrió con normalidad”. Malditos sean los traidores, los vendepatrias. “Normal” es que una multitud bloqueé las avenidas porque los operadores del PRI no les han pagado sus 300 varos que les prometieron por hacer chanchullo. “Normal” es que hordas de señoras histéricas hagan compras de pánico en Soriana por temor a que cancelen los monederos electrónicos que les dieron a cambio de su voto tricolor. “Normal” es que los periodistas corruptos difundan con malicia sus encuestas infladas y luego se excusen con un simple “nos equivocamos”… sí, claro, ya los pasamos a chingar por seis años, pero ustedes disculpen. “Normal” es que Peña Nieto sea el candidato de los que están acostumbrados a tratarnos como aves de ornato y nos dan alpiste a cambio de nuestra libertad. “Normal” es que Salinas de Gortari se esté frotando las manos porque el poder le vuelve a sonreír. “Normal” es que Calderón esté feliz de la vida porque perdió el candidato que tanto ha detestado. “Normal” es que el presidente ya esté pensando en abandonar el país, apenas concluya su mandato, por temor a la violencia. Y también será “normal” que los pobres pasen a ser más miserables cuando regrese al poder el partido que más nos ha explotado, por los siglos de los siglos, amén. Pero quién carajos se preocupa por estas cosas, cuando los que ostentan el poder se paran frente a las cámaras para contar que “ha sido una fiesta, un triunfo de la democracia”.


-O-



Tengo rabia y siento pena. Siento coraje y tengo tristeza. Tengo el dolor y la rabia y el coraje de los que se han sentido estafados, humillados. Tengo tanta tristeza acumulada por ver a esa pobre gente ponerse la soga al cuello, caminar en fila hacia el abismo y extender la mano por un mendrugo de pan que no soluciona nada. Y también tengo algo de poesía reservada para los malos tiempos, para los días aciagos, para las horas fúnebres, como plantea Roque Dalton: “Estamos en el lugar en que se encuentra el hombre./ Estamos en el lugar en que se asesina al hombre,/ en el lugar en que los pozos más negros se sumergen en el hombre./ Estamos con el hombre porque antes muchísimo antes que poetas somos hombres./ Estamos con el pueblo, porque antes, muchísimo antes que cotorros alimentados somos pueblo./ Estamos con una rosa roja entre las manos/ arrancada del pecho para ofrecerla al hombre!/ ¡Estamos con una rosa roja entre las manos,/ arrancada del pecho para ofrecerla al Pueblo!”. Y qué hacemos con esta tristeza los que apostamos por el cambio. Qué carajos hacemos con la desilusión de tantos jóvenes que confiaban en el entusiasmo de su voto. Qué malditas hacemos con la esperanza de los veteranos que creían que habíamos madurado como sociedad. Qué hacemos ahora con esta confusión que aturde, que desespera, que acentúa el dolor. Yo no sabría qué decirles, cómo confortarlos. Lo único que sé es que no tengo otro camino que contribuir a derribar barricadas de la única forma que tengo: sensibilizando, siendo un mejor ciudadano, compartiendo lo que sé, distribuyendo poesía, cuestionando lo que no entiendo, enseñando que es mejor escuchar a Sabina que tener orgasmos con Belinda. Aunque yo no sé si sirva de mucho, seguiré regalando los trazos de Roque Dalton, mientras las mayorías resienten el jodido calor en el infierno: “Ay, poetas que os olvidasteis del hombre,/ que os ovidasteis de lo que duelen los calcetines rotos,/ que os olvidasteis del final de los meses de los inquilinos,/ que os olvidasteis/ del proletario que se quedó en una esquina/ con un bostezo eterno inacabado,/ lleno de balas y sin sangre,/ lleno de hormigas y definitivamente sin pan,/ que os olvidasteis de los niños enfermos sin juguetes,/ que os olvidasteis del modo de tragar de las más negras minas,/ que os olvidasteis de la noche de estreno de las prostitutas,/ que os olvidasteis de los choferes de taxi vertiginosos,/ de los ferrocarrileros y de los obreros de los andamios,/ de las represiones asesinantes contra el que pide pan/ para que no se le mueran de tedio los dientes en la boca,/ que os olvidasteis de todos los esclavos del mundo,/ ay, poetas, ¡cómo me duelen vuestras estaturas inútiles!”.


Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

GRAN ANGULAR / Lecturas de las elecciones

Lecturas de las elecciones



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La ignorancia de la ley y la manipulación informativa no llevan a conclusiones correctas. Y ésto viene a cuento por todos aquellos que enfurecen, casi hasta el frenesí, porque AMLO no sale a decir públicamente que perdió la elección presidencial.

Esos frenéticos (seguramente muy presionados por un sinnúmero de comentaristas políticos que, sabrá Dios por qué urgencias, enfatizan la estrategia de decretar fast track a un ganador inobjetable, avalado por contrincantes que reconocen su derrota) ignoran, o quieren ignorar, que encuestas de salida y conteos rápidos autorizados, incluso el famoso PREP del IFE, sólo aportan resultados preliminares para informar tendencias y la advertencia, hecha por el propio IFE, que de ninguna manera se trata de los resultados definitivos y que, por lo tanto, no tienen efectos jurídicos.

Los resultados oficiales los aporta el conteo de actas de los 300 distritos del país que se realiza hoy. La lógica dice que al conocerse el resultado de ese conteo oficial, es cuando debe darse paso al reconocimiento de derrotas, a la certeza de victorias y a las eventuales felicitaciones al ganador tanto internas como externas.

Pero también a partir de ese escrutinio de hoy es que se pueden impugnar los resultados, proceso para el cual existe un órgano jurisdiccional, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que, una vez que dirime tales impugnaciones, califica la elección y dictamina quién es el ganador, para lo cual tiene como plazo hasta el 6 de septiembre próximo.

Así que AMLO está en su derecho de impugnar la elección con argumentos y pruebas. Dicho de otro modo: un conflicto poselectoral no es producto de la necedad de un protagonista, sino un desacuerdo por demostrar, para lo cual existe una instancia judicial.

AMLO asegura que hay inconsistencias en 113 mil de las 143 mil casillas instaladas y ha pedido el recuento de los 300 distritos electorales, pues considera que hubo irregularidades e inequidad antes y durante los comicios.

La reforma a la ley electoral (a diferencia de hace seis años) sí prevé ahora el recuento de votos, pero sólo en aquellos distritos en los que la diferencia entre los contendientes más aventajados sea de 1% o menos. De acuerdo con el IFE, ese supuesto sólo aplica en 43 distritos: 19 relativos a la elección presidencial, 12 a la de senadores y otros 12 a la de diputados. Hablamos, pues, de aproximadamente 50 mil donde se hará un recuento voto por voto, hoy mismo en el escrutinio distrital, antes, por cierto, de las impugnaciones que vengan.

De manera que AMLO no está fuera de la legalidad ni violenta el pacto que firmó para respetarla. Va a caminar por senderos que marca la ley. En tanto, habrán de tranquilizarse esos frenéticos y quizás sumarse a la reflexión sobre estas elecciones que ya decíamos aquí, en la anterior entrega, fueron sin duda pacíficas y participativas.

¿Qué lecturas nos dan, entre otras?:

1. Que hay evidencias (mostradas cada vez con mayor insistencia en las redes sociales), de alteración de actas, compra y coacción del voto que involucra a los pobres pero también a oportunistas; de gastos desmesurados y del rebase del tope fijado para estas campañas.

2. Que Calderón y el PAN han sufrido una “derrota mayúscula”, en palabras del presidente de ese partido, Gustavo Madero. El blanquizul cayó de Los Pinos al tercer lugar. Casi 73% de los mexicanos, esto es, tres cuartas partes, habrían votado en su contra. Castigan así la ineficiencia del gobierno de Calderón, el baño en sangre en que nos tiene sumidos, la devaluación del peso (de 9.40 a 14 por dólar), el castigo fiscal del IETU y el aumento del IVA, los gazolinazos, la caída de los salarios (casi tan bajos ya como los de China), el desempleo, la carestía y el encarecimiento de la tortilla (de 2.50 a casi 16 pesos el kilo), entre muchos otros desatinos. Calderón, sin embargo, se veía casi jubiloso al felicitar al priísta Enrique Peña Nieto, pues con él, gozará de impunidad, al igual que Fox.

3. Que las encuestadoras, acaso deliberadamente, se equivocaron. Crearon, durante meses, la percepción de un candidato del PRI adelantadísimo e inalcanzable, de un abanderado que llevaría a su partido a recuperar la mayoría en el Congreso, vamos, el carro completo. Esas encuestas le daban a Peña hasta 18 puntos de ventaja. Ahora han tenido que ofrecer disculpas pues resulta que tal ventaja —según los preliminares no oficiales— sólo fue de 6.5 puntos. Nada más se equivocaron en 11.5 puntos. ¡Ése es su rigor científico!

4. Que si los conteos oficiales y la calificación del TEPJF dan la victoria al PRI, EPN no será el Presidente fuerte que se pretendía, pues no tendrá, ni siquiera, la mayoría simple en las Cámaras del Congreso. Y es que 60% de los ciudadanos habrían votado por una opción diferente a él, esto es, tres de cada cinco no lo quieren.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico