viernes, 28 de septiembre de 2012

Objeciones de la Memoria / La mayor contrarreforma social

La mayor contrarreforma social


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El derecho laboral mexicano fue el mayor avance jurídico que incorporó la Constitución de 1917 en materia social. Referente incluso del derecho internacional. Ahora con la contrarreforma laboral de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, su destrucción, en consecuencia será el mayor retroceso a la protección jurídica de las y los mexicanos.

El dictamen con proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo enviado por el Ejecutivo federal que aprobó la Comisión de Trabajo y Previsión Social con el rechazo total del Frente Legislativo Progresista, representa un golpe brutal a las garantías de las y los trabajadores.

Es producto de una negociación que incorpora lo peor que priístas y panistas pudieron aportar. El PAN introduce el desmantelamiento de los derechos de los trabajadores, eufemísticamente llamándola “flexibilización laboral”, la fragmentación del salario y del empleo, mientras que el PRI mantiene intacto el viejo corporativismo sindical.

No se tomaron en cuenta las propuestas del PRD, como el voto universal y secreto para elegir a las y los dirigentes sindicales. Tampoco la desaparición de las Juntas de Conciliación y su sustitución por jueces y tribunales laborales; el seguro de desempleo; el salario mínimo fijado por la Cámara de Diputados y no por una comisión técnica; la igualdad sustantiva entre trabajadoras y trabajadores. Ni la transparencia de los recursos públicos entregados a los sindicatos. Ninguna de las propuestas de avanzada se incorporó en este documento.

Las y los trabajadores estamos ante una contrarreforma, una regresión a condiciones jurídicas previas al siglo XX y a la Revolución mexicana. No es una reforma de futuro, no es modernizadora, no es democratizadora. Con estas regresiones se viola la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como diversos tratados internacionales suscritos por México que obligan al gobierno federal a promover, respetar y garantizar los derechos humanos, entre ellos el del trabajo, con una visión de progresividad. Es decir pueden ampliarse pero no reducirse.

Con la contrarreforma de Calderón y Peña Nieto, se acaba nuestro orgullo de tener la primera Constitución social del mundo. Con una concepción equivocada, con una reforma económica en la legislación laboral. Los legisladores del PRIAN han coincidido en 97% en la votación y aprobación de todas las reformas “estructurales” que les ha planteado el Ejecutivo federal en turno; desde el sexenio de Carlos Salinas dicen que quieren apoyar a las empresas, pero todas esas reformas las han destruido. No son los trabajadores y las trabajadoras, ni los salarios ni las prestaciones, ni la seguridad social del mundo laboral el que ha destruido a las empresas. Lo que destruyó los aranceles, terminó con las políticas de fomento, destruyó el crédito para la producción fueron precisamente las contrarreformas.

La Legislatura que apenas empieza quedará marcada por esta contrarreforma amparada en la regresión presidencialista y en un nuevo pacto de impunidad PRI-PAN, es ya la marca de un nuevo sexenio de continuidad neoliberal.

Los panistas y priístas solamente han pensado en cómo proteger al capital extranjero inversionista en el país. Esta iniciativa no es admisible, es una aberración, es una traición a nuestra historia, a las trabajadoras y a los trabajadores, y es un engaño para el país.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

GRAN ANGULAR / Atorados por la reforma laboral

Atorados por la reforma laboral


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La reforma laboral será discutida y seguramente aprobada hoy en la sesión plenaria de la cámara de Diputados. El dictamen debe haber quedado listo la madrugada de este viernes después de una muy larga jornada de discusión y protestas. El debate: en la comisión legislativa del Trabajo. El rechazo: en las calles con miles de sindicalistas movilizados.

Todo apunta a que se aprobarán, prácticamente sin cambios, puntos nodales de la iniciativa preferente de Felipe Calderón: 1. Nuevas formas de contratación temporales, de capacitación o a prueba; 2. Salarios por hora; 3. La productividad como principal criterio de ascenso en el empleo en lugar de la antigüedad; 4. Los despidos exprés; y 5. La legalización de la subcontratación u outsourcing.

Pero ¿cuáles son, en términos prácticos, algunas de las implicaciones de esta reforma laboral que por lo que deja ver es la más agresiva contra el trabajador de la que se tenga registro? El licenciado Óscar Alzaga, de la Barra de Abogados Democráticos de México y lector de esta columna, puntualiza las siguientes:

1. Al momento que se dé una contratación individual y temporal con pago por hora, se perderá la contratación colectiva y con ella la fuerza para defender el derecho al trabajo.

2. Esto, en consecuencia, traerá modificaciones a la Ley del ISSSTE y del Seguro Social, fundamentos de la seguridad social.

3. Se hace casi imposible alcanzar la jubilación o la pensión ya que el trabajador tendría que laborar hasta 50 años para lograrla.

4. Al entenderse directamente el patrón con el trabajador, éste podrá ser despedido sin aviso previo y sin responsabilidad alguna. El despido podrá ocurrir, incluso, entre quienes tienen antigüedades hasta de 20 años.

5. Un juicio por despido injustificado ya no otorga el derecho del trabajador a reclamar la totalidad de los salarios caídos. Estos se limitan a menos de un año.

6. Se acaban en los hechos los contratos de planta.

Y 7. El trabajador queda degradado a mercancía y el trabajo deja de ser un derecho humano.

Esta flexibilización en las contrataciones beneficia, por supuesto, a los patrones pero en la lógica del gobierno, del PAN y del PRI, será una manera de facilitar la creación de más fuentes de trabajo. Empleos que, por sus características, no se ve que puedan ser muy bien pagados y de calidad. De ahí que se infiera que hay un perjuicio en las condiciones laborales de la mayoría trabajadora.

Por otra parte, lo que a juicio de quien ésto escribe era uno de los activos de la reforma de marras, esto es, la obligatoria rendición de cuentas y transparencia de los cacicazgos sindicales del país, quedará sin tocarse. Y es que el PRI, aunque nuevo se dice, no pudo ir en contra de uno de los pilares de su estructura corporativa, su sector laboral aglutinado en la CTM y conformado por muchos de los cacicazgos que se enriquecen en la opacidad amparada en la autonomía sindical.


Instantáneas

1. AMPARO. Un juez federal, el tercero de distrito en materia administrativa, debe resolver hoy si da entrada a una demanda de diputados del Partido del Trabajo y del Movimiento Ciudadano que reclama reponer el procedimiento de aprobación del dictamen de reforma laboral, por considerar que sus opiniones no fueron escuchadas. Si ese juez da entrada a la reclamación, se expediría en automático una suspensión provisional que detendría el proceso legislativo de la reforma laboral (probablmente hasta dos o tres meses) hasta que se resuelva el fondo de la demanda y se determine reponer o no el procedimiento en comisiones.

2. ESTRATEGIA. Ahora resulta que seis años y miles de muertos después, Felipe Calderón se detiene a reflexionar si deben buscarse nuevos estrategias en la lucha contra el narcotráfico. En tono sobreactuado, excesivo, exigió desde la tribuna de la sexagésima séptima Asamblea General de la ONU, que no sólo participe sino que encabece una “discusión de altura” que lleve a encontrar soluciones bajo nuevos enfoques y hacer a un lado los criterios “prohibicionistas” sustentados exclusivamente en la fuerza. Naciones Unidas ya le respondió que no está entre sus prerrogativas cambiar las leyes de Estados soberanos.

3. DEPURACIÓN. El gobierno de Veracruz avanza en la depuración de sus fuerzas del orden apoyado en efectivos de la Armada de México. Diecinueve policías del estado fueron detenidos y arraigados el fin de semana por sus presuntos vínculos con el cártel de Los Zetas.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 27 de septiembre de 2012

Catolicadas - Segunda Temporada

Católicas por el Derecho a Decidir lanza segunda temporada de Catolicadas






•Inicia serie con el tema de la criminalización de las mujeres que abortan, en el marco del 28 de septiembre

•A 50 años del Concilio Vaticano II la Iglesia católica enfrenta nuevos desafíos



En el marco del 28 de septiembre, día por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe, Católicas por el Derecho a Decidir lanza la segunda temporada de la serie Catolicadas. Esta nueva temporada tiene como propósito invitar a la feligresía y a la jerarquía a reflexionar sobre los nuevos desafíos que enfrenta la Iglesia católica hoy en día, en el marco del 50 aniversario del Concilio Vaticano II, el cual propuso romper con la estructura piramidal y excluyente que tenía esta Iglesia.

El Concilio fue una asamblea de todos los obispos del mundo convocada en 1962, cuyas conclusiones tienen la más alta jerarquía entre todos los documentos y declaraciones de la Iglesia, incluyendo las Encíclicas y las opiniones del Papa. Entre sus directrices más sobresalientes destacan: el haber reconocido la existencia de otras Iglesias; que la teología no lo resuelve todo y que la ciencia juega un papel en la búsqueda del conocimiento; que los creyentes tienen autoridad para tomar decisiones en libertad de conciencia; y que es necesaria la separación política entre la Iglesia y el Estado. En América Latina, el Concilio tuvo un fuerte impacto: la teología de la liberación que generó una corriente de Iglesia comprometida con los oprimidos, con los excluidos, una Iglesia más cercana al mensaje de Jesús. Entre sus representantes más destacados se encuentran el padre Camilo Torres, don Sergio Méndez Arceo, don Samuel Ruiz, monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Sin embargo, aún falta mucho para hacer realidad estas directrices y a 50 años del Concilio se han sumado nuevos desafíos que compartimos con el Movimiento Internacional Somos Iglesia: reconocer la dignidad y autoridad moral de las mujeres igual a la de los hombres, cambiar las enseñanzas sobre anticoncepción y aceptar la sexualidad como expresión del amor y la comunicación, eliminar el celibato obligatorio, reconocer los derechos de lesbianas y homosexuales y aceptar el sacerdocio de las mujeres, quizá el más significativo de todos los retos pues simboliza la aceptación plena de la igualdad para las mujeres. Otros retos importantes son el reconocimiento de la pluralidad y la lucha contra los fundamentalismos.

Una directriz del Concilio Vaticano II que sigue aún vigente es la separación entre el Estado y la Iglesia católica. Contrario a esto la jerarquía de la Iglesia católica ha tenido una creciente injerencia en las políticas públicas, especialmente en las relacionadas con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Ejemplo de esto fueron las reformas realizadas a las constituciones de 16 estados entre 2008 y 2011, para proteger la vida desde el momento de la concepción, promovidas por la jerarquía católica en alianza con legisladores. Dichas reformas han restringido derechos y han fomentado la discriminación y el estigma hacia las mujeres que abortan en cualquier circunstancia.

Esta problemática es abordada en el primer capítulo de la segunda temporada de Catolicadas, titulado “El chicle”. Al encontrarse hospitalizado tras sufrir un accidente, el Padre Beto se entera que una mujer abortó. Escandalizado la acusa de criminal sin tomar en cuenta que el embarazo ponía en riesgo su vida. Sor Juana le recuerda que el papel de la los sacerdotes y obispos es el de ser misericordiosos y congruentes con la ley de la Iglesia, porque hasta ahora sólo han apoyado la criminalización de las mujeres que abortan.

Este año, a más dos décadas de haberse lanzado la Campaña 28 de septiembre en América Latina y El Caribe, las 48 organizaciones pertenecientes demandamos precisamente “el cese de las persecuciones judiciales selectivas y abusivas de mujeres que han abortado, las cuales afectan mayormente a las mujeres más pobres; el encarcelamiento de mujeres por esta causa en nuestros países constituye una injusticia incalificable”. Asimismo exigimos “reafirmar y proteger el carácter laico y plural de la democracia evitando injerencias indebidas de extremistas religiosos que afecten la realización de reformas legales y/o la puesta en marcha de políticas públicas tendientes a mejorar la salud de las mujeres y el ejercicio de sus derechos.”

Gracias al compromiso y la acogida que le han dado las organizaciones de la sociedad civil y la Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir, la segunda temporada de Catolicadas será lanzada en trece estados: Campeche, Chiapas, Chihuahua, Colima, Distrito Federal, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro y Tabasco.


Catolicadas Segunda Temporada
Capítulo 1
El chicle

Manual para canallas / A quién carajos engañamos

A quién carajos engañamos


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Casi todos los días de la semana amanezco con un gesto indescifrable. A veces ni yo mismo me soporto, bostezo frente al espejo, miro mi rostro adusto, compruebo la frialdad de esta mirada, siento que tengo demasiados asuntos pendientes o que he postergado.

Y me baño con fastidio, reflexiono sobre lo jodidas que son mis rutinas, me harto de mí mismo, me pongo la ropa de los martes o los miércoles, desayuno cereal o leche con galletas, enciendo el televisor y las noticias no hacen sino recordarme que este país está en llamas. A quién carajos engañamos, nos está cargando la chingada mientras hacemos como si no pasara nada. El sexenio agoniza y el presidente ya está orquestando su plan de fuga. Y nos quedaremos aquí, esquivando las balas, mientras el muy cretino se larga a las Bahamas. El saldo de muertos, el reguero de sangre, la numeralia de víctimas del fuego cruzado seguirá incrementándose. Y nosotros saldremos a la calle sin persignarnos, a merced de nuestra suerte, en manos de un destino incierto. No sabremos si nos tocará otro asalto en el microbús, si un adicto al crack nos encañonará a las afueras del Metro, si un pinche loco atracará el cibercafé o se le antojará robarnos la cartera. A quién chingados engañamos, si estamos a merced de nuestra suerte que nunca suele ser muy solidaria. Porque no, en verdad que no sucede gran cosa en nuestra vida diaria: No te encuentras un billete de 500 varos, ni te ganas algo en la rifa de algo, mucho menos coincides con el amor de tu vida en la fila del banco, ni tampoco le pegas al “gordo” de la lotería o te dan un aumento en el trabajo. No, carajo, las cosas buenas no te toman por asalto. En cambio, tu chava se pone histérica a cada rato. O te engaña el novio con una pinche vieja tan fea. Llegas tarde al trabajo, te descuentan los retardos, chambeas horas extras, tu esposa te espera con reclamos, los niños te sacan de quicio y tu suegra otra vez llegó de sorpresa. No, me cai que no pasa nada que te reconcilie con la vida un rato. El recibo del teléfono llegó más alto, el gas volvió a subir, la mujer que se queja porque ya no le alcanza el gasto. Tu novia anda muy extraña y su mejor amigo tiene cara de que te está chingando algo. Tu novio no te llama a todas horas, ni se acuerda de ti cuando anda con sus cuates, sale muy sonriente y abrazado a esa-pinche-zorra en varias fotos. Ya te robaron otro celular, ya te reprobaron en dos materias, ya te quieren correr del trabajo, ya no puedes salir con tranquilidad ni al supermercado, ya hay un pinche drogadicto en cada esquina, ya cualquier policía está coludido con el crimen organizado, ya tus días se han reducido a simples rutinas. Todo esto mientras el presidente hace discursos optimistas y justifica sus necedades. Todo ello mientras analiza a qué país se largará a disfrutar del retiro. Y nosotros queriendo en que ya nos jubilen en este viacrucis de maldades.


-O-



Mi perfil en Facebook es impecable. Un trabajo normal. Un chingo de amistades virtuales. Dos tres fotos decentes. Situación sentimental estable. Un sentido del humor a prueba de imbéciles. Cualquiera pensaría que me la paso a toda madre. Pero a quién carajos engañamos. Mi currículum está lleno de tempestades. Yo qué más quisiera que dedicarme a otra cosa. Abrir un consultorio sentimental, tener una beca vitalicia, exorcizar estas ganas de me caiga un rayo que me ilumine, escribir una novela ganadora, viajar por el mundo de mochilazo, dejar atrás el pasado, gobernar a mis yo’s internos, revolucionar a mis demonios perezosos, incendiar Palacio nacional, quemar mis naves, exiliarme en los silencios, encerrarme el próximo sexenio para no aguantar a los corruptos, enjuiciar a los vendepatrias, enamorarme de las turistas en alguna playa, ponerme gafas de sol en los atardeceres, beber frente a una fogata, madurar antes de envejecer, clausurar mi Facebook y retirarme espiritualmente. Pero sobre todo, quisiera que mi cabeza dejara de ser este enjambre, este hervidero de ideas estúpidas, este zumbar de inquietudes que me roban el sueño cada noche. Pero a quién chingados engaño, si estoy condenado a sufrir frente a una hoja en blanco, tramando poesía, encarcelado en mis pesares, fustigando a mis musas, queriendo que el pasado desencadene ya mis pasos. A quién carajos engaño, si todos los días me levanto con ojeras y cansado, harto de que este recuento carezca de optimismo. En definitiva no sé a quién chingados engaño, escribiendo mensajes en botellas que irán al mar de la incertidumbre. Ya lo ha dicho Bukowski, ser un idiota es normal: “Casi todos los escritores creen que están haciendo una obra excepcional, eso es normal; ser un tonto es normal”. Si acaso, eso es de las pocas buenas que hay en mi vida, que mis asesores son tan infalibles como la poesía. Porque son bálsamo las letras que te inspiran, porque comulgo con Ernesto Cardenal cuando retrata mis días: “Como latas de cerveza vacías y colillas de cigarros apagados, han sido mis días./ Como figuras que pasan por una pantalla de televisión/ y desaparecen, así ha pasado mi vida./ Como automóviles que pasaban rápidos por las carreteras/ con risas de muchachas y músicas de radios.../ Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos/ y las canciones de los radios que pasaron de moda./ Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,/ más que latas vacías y colillas apagadas,/ risas en fotos marchitas, boletos rotos,/ y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares”.


Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 26 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / El SME ganó la partida

El SME ganó la partida

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Lejos están Felipe Calderón y Javier Lozano Alarcón de cantar victoria en el caso de Luz y Fuerza del Centro y el Sindicato Mexicano de Electricistas. Se dirá, sí, que la empresa ya fue extinguida y que eso, en sí, ya es una victoria. Y acaso lo sea, pero pírrica, es decir, una victoria obtenida con más daño al vencedor que al vencido, como solía ocurrir con Pirro, rey de Epiro, en la antigua Grecia. Porque los trabajadores del SME que no se liquidaron tendrán que ser recontratados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como patrón sustituto o por un nuevo organismo público descentralizado creado para el efecto.

Calderón decretó el 10 de octubre de 2009 la extinción de Luz y Fuerza del Centro, y ordenó a la Policía Federal ocupar sus instalaciones. El argumento: que dicho organismo era una sangría económica para el gobierno federal y que su sindicato, el SME, era un gremio corrupto que sólo protegía a holgazanes. Fue así que se transfirió a la CFE y a sus trabajadores —afiliados a otro sindicato, el SUTERM—, la tarea de suministrar energía eléctrica a la región central del país.

El gobierno, a través del entonces secretario del Trabajo, Javier Lozano, ofreció liquidar a los casi 20 mil trabajadores que quedaban en la calle, pero 16 mil 599 no aceptaron e iniciaron una lucha que ya va para tres años y que pasó del conflicto económico (jamás demostrado a cabalidad), a la descarada intención de terminar las relaciones laborales con el organismo, extinguir al SME y quitar de en medio así un obstáculo más a la estrategia privatizadora de la industria eléctrica.

Fue así que Lozano, hoy senador del PAN, respaldó una facción sindical disidente encabezada por el ex tesorero Alejandro Muñoz (en la cárcel desde el pasado 10 de septiembre por el presunto desvío de más de 22 millones de pesos de cuotas sindicales), negó la toma de nota al Comité Ejecutivo encabezado por Esparza y exgió la reposición del proceso electoral del gremio.

Pero después de esas y muchas otras maniobras leguleyas en las que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje actuó parcialmente, el SME mantiene vigencia y registro como sindicato nacional de industria, después de obtener del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito en Materia del Trabajo un amparo que reconoce su contrato colectivo de trabajo, además de la existencia de un patrón sustituto, lo que a cualquier costo querían evitar Calderón y Lozano, así como sus incondicionales Álvaro Castro, ex subsecretario; Gary Jorge Pérez Grijalva, director de Acuerdos y Asuntos Colectivos de la Secretaría del Trabajo, y Eduardo Andrade Salaverría, presidente de la Junta Federal de Conciliación Arbitraje (JFCA).

Ésta deberá, en los próximo días, elevar a laudo este fallo jurisdiccional inapelable que ampara, reconoce patrón sustituto y abre así las puertas a la recontratación de los 16 mil 599 trabajadores en lucha por parte de la CFE o un nuevo organismo público descentralizado.

Sin dejar de ver todos los vicios y la opacidad en que se ha movido el sindicalismo mexicano del que forma parte el SME, debe destacarse que hay luchas largas pero que rinden frutos, y ésto no debe perderse de vista de cara a la reforma laboral que limita derechos de los trabajadores y que está en vías de aprobación.


Instantáneas

1. EL PRIMER ROUND en la discusión de la reforma laboral se dio ayer en la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados, que preside el priísta Carlos Aceves del Olmo. Se informa que avanzan los acercamientos entre PAN y PRI. El PRD sigue en lo suyo: va en contra y prepara una controversia ante la Corte en caso de que sea aprobada. La Comisión debatió el dictamen hasta pasadas las tres de la tarde y convocó para hoy a las 11 de la mañana. Se prevé que el dictamen sea aprobado mañana y que será subido a la plenaria de ese día, cuando falten cuatro para que se venza el plazo marcado para una iniciativa preferente.

2. ALONSO LUJAMBIO fue un hombre congruente consigo mismo y con sus ideas. Sus mejores batallas las dio, sin duda, desde la sociedad civil, cuando fue consejero de aquel IFE que mostró efectividad e imparcialidad, el primero ciudadanizado, el que presidió José Woldemberg. Fue ahí donde Lujambio llevó hasta sus últimas consencuencias, al frente del Comité de Fiscalización, los financiamientos electorales ilícitos a favor de Francisco Labastida, a través del sindicato de Petróleos Mexicanos (el Pemexgate) y de Vicente Fox (el caso Amigos de Fox). Consecuente con sus ideas se afilió al PAN, pero siempre con una posición distante al fanatismo de derecha. Se fue un buen hombre. Descanse en paz.

3. LA SUPLENTE de Lujambio en el Senado es la ex diputada Pilar Ortega Martínez, una panista señalada por plagio en la Universidad de Harvard en la presentación de un trabajo de posgrado
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Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 24 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / Cárceles: corrupción y caos

Cárceles: corrupción y caos


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No hay en el país una expresión más degradante de la corrupción en la que estamos inmersos que las cárceles, pretensiosamente llamadas Centros de Readaptación Social. Quién podría readaptarse tras la comisión de delitos en lugares donde éstos se viven cotidianamente. Porque desde las cárceles se ordenan secuestros y se cometen homicidios, se trafica y se consume droga o se pagan cotidianamente cuotas que pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Todo eso mediante el soborno a las autoridades penitenciarias.

El caso que más recientemente evidencia la corrupción y el caos imperantes en nuestro sistema penitenciario ocurrió el pasado lunes 17 de septiembre en Piedras Negras, Coahuila, con la fuga de 131 reclusos.

Primero se informó que habían sido 134 y que la fuga ocurrió a las dos de la tarde desde un túnel. Al día siguiente se dijo que los fugados eran 131 ya que tres mujeres a las que inicialmente consideraron evadidas estaban escondidas en el área de visitas conyugales.

Dos días después, cuando se permitió a los medios de comunicación ver el túnel se generó la suspicacia de que era imposible una fuga masiva por un conducto tan reducido, mal ventilado y endeble.

Para el miércoles habían sido recapturados tres de los fugados y uno de ellos denunció que la fuga ocurrió en la puerta principal del penal con el apoyo de un grupo armado, presumiblemente Los Zetas y la complicidad de custodios y autoridades penitenciarias.

Cuando la investigación demandaba evidencia para documentar que la fuga había ocurrido por la puerta grande, se preguntó al secretario de seguridad de Coahuila, Jorge Luis Morán, si ya habían revisado los videos de las cámaras del penal. Fue cuando se supo que éstas no servían y cuando Morán reprochó que se criticara de la fuga al gobierno estatal por culpa de unos funcionarios públicos traidores que ya estaban arraigados.

Una reacción igual de torpe —¿o cínica?— fue la que emitió vía Twitter, Felipe Calderón, al deplorar los hechos y declarar que el problema estaba en las cárceles estatales y municipales, como si supusiera que ya olvidamos que fue de una federal, la de Puente Grande, Jalisco, de donde escapó en enero de 2001 el narcotraficante más buscado de México, Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

En México hay 419 cárceles con capacidad para 188 mil 167 internos pero que, en realidad, albergan a 237 mil 566, es decir, están sobrepobladas por 48 mil 899 internos. Todas están atestadas, lo que complica cualquier sistema de seguridad. Más o menos ocurre lo mismo en las 305 cárceles estatales, en las 91 municipales, en las 10 del DF y en las 13 del gobierno federal.

Y no pierda de vista este dato que cuestiona el afán de lavarse las manos que se percibe en la reacción de Calderón frente a la fuga de Piedras Negras:

De los 277 mil 566 presos que hay en el país, 187 mil 224 (78.8%) están procesados o condenados por delitos del fuero común y 50 mil 342 (21.2%) por delitos del fuero federal. Sin embargo, sólo 19 mil 52 procesados o condenados por delitos del fuero federal están en penales federales. Los otros 31 mil 290 no.

Estamos, le decía, frente a un problema estructural de corrupción y de ausencia de políticas públicas que garanticen a cabalidad la readaptación social.


Instantáneas

1. BOICOT. El viernes, en Facebook, supuestos miembros del movimiento #YoSoy132, convocaron a “darle sabor” a la boda de uno de los hijos de Carlos Salinas de Gortari que se celebraría al día siguiente. Juan Cristóbal Salinas Occeli y Natalia Esponda habían citado a las 12 horas a su boda en la iglesia de Nuestra Señora del Socorro en las Lomas de Chapultepec. Frente al templo, dos edecanes entregaban a los invitados tarjetas con una nueva dirección de la ceremonia, una capilla privada montada en el jardín del San Ángel Inn donde tendría lugar la recepción banquete. Fuentes consultadas por este reportero en el #YoSoy132 aseguraron que ellos no convocaron a esa protesta. Aún así obligaron a que cambiara de sede la boda del hijo de Salinas.

2. CONTROVERSIA. Ante la ya casi inminente aprobación de la reforma laboral por PRI y PAN, el PRD se prepara para llevar el asunto a una controversia constitucional que deberá resolver la Suprema Corte de Justicia.

3. GUERRA SUCIA. Autoridades de las comunidades de la región de La Montaña, en Guerrero, acusan que en sus localidades se lleva a cabo una nueva guerra sucia, como la de la década de los 70. De acuerdo con un valiente reportaje de Rosa Rojas de La Jornada, el gobierno del estado usa al crimen organizado y a grupos paramilitares para aplastar a las organizaciones de autogestión que han surgido para hacer frente a los problemas de la pobreza extrema.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 21 de septiembre de 2012

Objeciones de la Memoria / La reforma laboral de Peña Nieto y Calderón

La reforma laboral de Peña Nieto y Calderón


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Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón han pactado imponer una reforma laboral. La quieren imponer por una vía rápida, fast track; con ello Calderón terminaría su sexenio mandando un mensaje a sus patrocinadores de que cumplió al menos con una de las reformas estructurales que le exigieron para apoyarlo. Y Peña Nieto se ahorraría los costos políticos, sobre todo tomando en cuenta que una parte del apoyo que recibió provino de las organizaciones corporativas del sector obrero. Les urge sacarla porque la gente aún no conoce su naturaleza nociva.

Esa prisa está implicando la violación de la propia reforma constitucional que ellos mismos impulsaron en la legislatura pasada. Es decir, que el texto constitucional establece que, para “hacer cumplir” la reforma constitucional que da pie a la creación de la iniciativa preferente para el Ejecutivo federal, es necesario que exista una legislación secundaria, la cual debe estar lista a más tardar en un año posterior a la publicación del texto constitucional. Dicha legislación secundaria no existe, la figura de la iniciativa preferente aún no se incorpora en la Ley Orgánica del Congreso.


Esta reforma no es modernizadora, pretende regresarnos al Porfiriato. Significa facilidad para que el patrón despida al trabajador, aún sin notificación o notificándolo por correo; contratos por hora y por tanto pulverización del salario hasta llegar a 7.90 pesos por hora.


Significa contratos a prueba, afecta directamente a las y los jóvenes que pueden ser contratados por unos cuantos días y después despedidos. Significa un esquema de subcontratación (outsourcing) sin que el patrón que contrata a otra empresa responda en el pago de indemnizaciones, en caso de que los trabajadores de la segunda empresa sean despedidos.


Esta reforma implica que sólo se pague un año de salarios caídos, aunque un conflicto dure muchos años más. Representa la dificultad para el ejercicio del derecho a huelga y en general la destrucción de la contratación colectiva, de la estabilidad del empleo y del salario. Su objetivo está en la flexibilización laboral, en la posibilidad, como ya dijo el director del Banxico, de facilitar el despido y dificultar la contratación, de abaratar la mano de obra fragmentando el salario.


El gobierno de Calderón, con el apoyo de Peña Nieto y algunos medios de comunicación han difundido la especie de que se trata de democratizar los sindicatos, para ponerle un alto a los líderes sindicales corruptos, pero el proyecto de reforma no democratiza nada, dificulta que las dirigencias sindicales corporativas puedan ser relevadas por nuevas dirigencias frescas e independientes. Con dicha reforma, los trabajadores que pretendan cambiar de sindicato tendrían que autodenunciarse con los dirigentes sindicales, las empresas y el gobierno, tendrían que entregar sus nombres a la Junta de Conciliación y así darían pie a ser despedidos o a que se les aplicase la cláusula de exclusión por la dirigencia sindical.


No olvidemos que el PAN tuvo la oportunidad de impulsar reformas democratizadoras en el mundo sindical, pero se convirtieron en los más feroces defensores del viejo sindicalismo corporativo, no se atrevieron a desaforar a los líderes petroleros ni a enderezar juicios en su contra por el Pemexgate. Convirtieron a Víctor Flores, uno de los más represivos líderes del gremio ferrocarrilero, en uno de sus aliados favoritos y dependieron en su frágil estabilidad política y gubernamental del apoyo de otro grupo fuertemente corporativo dirigido por Elba Esther Gordillo en el sindicalismo magisterial. Durante 12 años de gobiernos panistas, la democracia sindical no avanzó.

Cabe señalar que la legislación laboral surgió como ley protectora de la clase trabajadora. Es una terrible paradoja que ahora se pretenda proteger al patrón.

Esta iniciativa preferente es anticonstitucional de forma, pero también de fondo pues la Constitución establece que no puede haber reforma a derechos humanos en sentido regresivo, sino sólo progresivamente para ampliarlos. El derecho al trabajo es humano. Constitucionalmente no puede ser limitado ni reducido, sólo ampliado. Esta reforma debe ser rechazada.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

jueves, 20 de septiembre de 2012

Manual para canallas /Quién te curará las miradas más oscuras

Quién te curará las miradas más oscuras


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“Tristeza se escribe con zeta y con lágrimas al final”, escribió Julieta en su libreta de notas. Cada tarde, fumando y mirando el techo buscaba una explicación a su angustia, a su abandono.

Y el humo del cigarro siempre es caprichoso, no tiene respuestas, no mitiga absolutamente nada. Pero ella fuma pausadamente, recostada en su cama todas las tardes, con papel y lápiz a la mano para suturar sus ansias: “Amor se escribe con llanto al final. Soledad es una palabra imperfecta y lealtad no cabe en algunos diccionarios”. Ya no quiere, Julieta ya no puede confiar en Alejandro. No era la primera vez que la engañaba, estaba segura, pero antes no se había dado cuenta. Nadie es lo suficientemente ciego como para no detectar situaciones raras, compromisos a deshoras, olores extraños en su ropa, excusas para no llegar a cenar. Pasaba con demasiada frecuencia, pero ella no sospechaba nada. Hasta que encontró un mensaje que él olvidó borrar de su celular: “Te extraño todas las noches, ya no me basta con que seas mío una vez a la semana”. Aquello fue un latigazo a su autoestima. Su marido lo negó todo, “estás loca, cálmate, esto debe tener una explicación”. Pero ella estaba histérica, confundida, herida por la desfachatez de Alejandro. Él siguió negando lo que era evidente. Y discutieron como nunca y aquel tipo hizo lo de siempre: azotó la puerta y se fue a refugiar con su madre. Al caer la noche regresó con la excusa “perfecta”, a su entender: “Ya hablé con esa mujer y me explicó que se equivocó, que el mensaje era para su novio, no para mí”. Julieta ya intuía que él encontraría un pretexto. “Claro y yo soy tu pendeja. A mí no me vengas con esas tonterías, bien sabes que no me chupo el dedo. Eres un idiota, Alejandro”. La tranquilidad de él no era otra cosa que cinismo. “Cálmate, Julieta, estás muy alterada. Sólo escúchame…”. Ella se cruzó de brazos y giró la cabeza intentando esconder sus lágrimas: “Escúchame ni madres. Escúchame tú a mí, eres un hijo de la chingada, no tienes respeto por tu mujer, por esta casa, ni por tu hijo…” pero entonces no pudo más y se derrumbó sobre el sofá. Él se acercó para tratar de abrazarla y ella levantó hombro y brazo con brusquedad en señal de no-necesito-tu-consuelo. Pero Alejandro insistió y cuando al fin la tuvo entre sus brazos ella se cimbró en sollozos. “Ya, tranquila, no pasa nada. En verdad lamento esta equivocación. Además tú sabes que te adoro y que eres la mujer de mi vida, no seas tonta”, él no dejaba de hablar tratando de corregir el rumbo. “Quiero que te vayas, déjame sola por favor”, lo interrumpió ella. “No hagas tonterías, piensa bien lo que quieres”, pidió Alejandro. “¡Con una chingada!, sólo quiero que te largues”, Julieta se deshizo del abrazo y lo empujó. Alejandro fue a dar a suelo y se indignó: “Fíjate cómo me estás tratando, ten cuidado con lo que me pides porque te lo cumplo”. Ella titubeó y se recompuso: “Te estoy pidiendo que te largues. Ahora resulta que te haces el digno. Tú eres el que hizo sus pendejadas y ahora me quieres hacer sentir culpable. Pues qué poca madre tienes. Mejor lárgate ya”. Alejandro sabía que era mejor huir, que una mujer histérica es igual a una bomba de relojería.

-O-


Alejandro se aferró a su historia de la equivocación. Incluso le pidió a la emisora del mensaje, una compañera del trabajo, que llamara a la esposa para “aclarar el malentendido”. Julieta colgó cuando “la otra” intentó una explicación. Hay mujeres que tienen integrado un detector de estupideces. Luego de unos días, tras varias pláticas, ella cedió y perdonó a su marido con el argumento de que “lo hago por el bien de nuestro hijo”. Pero la tranquilidad se extravió y la confianza sólo fue un recuerdo pasajero. Y ha pasado el tiempo y ella no encuentra la calma, no podrá encontrarla más, porque un ego herido es como un espejo: por mucho que te maquilles, nada sanará la tristeza de tus miradas más oscuras. Y cada tarde, cuando Alejandro llama para decirle que saldrá tarde y no llegará a cenar, ella no deja de imaginarse qué estará haciendo en realidad, si se largará a cenar con la otra, si harán el amor cuando no quede nadie más en la oficina, si la llevará hasta la puerta de su casa, si hablarán de ella cuando se prometen un futuro ideal, si él borrará los mensajes de aquella en el celular. Así es la incertidumbre: una rata que se pasea por tu cabeza, que se agazapa mientras se prepara para roer tus neuronas sanas. Desde entonces, Julieta se recuesta todas las tardes en su cama, fumando con desesperación, con papel y lápiz para desangrar su frustración. Hace tanto que había olvidado escribir, hace mucho que dejó sus intentos de poesía, así que aún siente rígidos los dedos y turbias las ideas: “Sembraré un cactus en tu honor,/ regaré con sollozos tus desatinos,/ para no olvidar que me has herido./ Será un zarzal este dolor,/ este camino recorrido,/ con los pies desnudos y con frío,/ pero llegará el bendito día/ en que sólo serás un recuerdo adormecido”. Julieta nunca está satisfecha con lo que escribe, pero le sirve para fugarse a ratos, para exiliarse de su miseria en un barco de papel. En el estéreo suena The Cure y la mujer navega en los recuerdos: Ella en la universidad, cuando la juventud era una fiebre y la rebeldía se contagiaba a la primera. Entonces ella andaba con Ricardo, que era fan de The Cure y traía sus playeras con el rostro de Robert Smith. Por él conoció también a Depeche Mode y a Los Rodríguez, a poetas como Roque Dalton y Sabines. Quizá no lo amó tanto, porque entonces sólo te enamorabas un rato y luego seguías con tu vida. Él que tanto la quería. Ella que se hizo la desentendida, porque ya le empezaba a gustar aquel chico guapo de sociología. Y la vida siguió por caminos bifurcados. Ricardo se convirtió en una anécdota de su bitácora sentimental. Y ahora lo recuerda, recostado en la jardinera, siempre leyendo un libro, con los audífonos puestos, con sus playeras rockeras. Julieta hace un ejercicio optimista y se imagina que junto a Ricardo tal vez sí hubiera sido feliz. ¿Qué habrá sido de él? ¿Y qué será de ella, ahora? ¿Quién curará la tristeza de sus miradas más oscuras? Ni siquiera Los Rodríguez tienen el bálsamo adecuado para sus malos ratos: “Dejar que pase el tiempo/ con la mirada errante sin ninguna dirección./ Un libro siempre abierto,/ las hojas arrancadas una a una con rencor…/ Ideas circulares,/ palabras que no paran de girar en mi interior./ Mentiras y verdades,/ que parecen iguales donde suena mi rencor…/ Hay un ahorcado en la puerta de al lado/ que dice ‘por favor no molestar’/ (nunca más, nunca más, nunca más)./ Y ahora que estoy sola con mi pensamiento/ esperaré que el viento me venga a buscar”.


Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 19 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / Reforma laboral

Reforma laboral
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Está en marcha el análisis y dictaminación de la llamada reforma laboral que Felipe Calderón presentó a la Cámara de Diputados mediante la nueva figura legal de iniciativa preferente.

Esto quiere decir que dicha propuesta deberá ser discutida y votada en un plazo máximo de 30 días naturales y, de no ser así, convertirse, automáticamente, en sus términos y sin mayor trámite, en el primer asunto a discutir en la sesión del pleno que siga al vencimiento del plazo.

Si la iniciativa fue presentada el 1 de septiembre, deberá estar discutida y dictaminada el 1 de octubre y si no, debatida y aprobada o rechazada en la plenaria del 2 de octubre. Estamos a 12 y 13 días de esos plazos.

No hay en la iniciativa laboral de Calderón propuestas de reformas constitucionales, por lo que una eventual aprobación no requeriría de una mayoría calificada de las dos terceras partes del total de diputados (332 votos). Las reformas y adiciones que plantea son en la Ley Federal del Trabajo, por lo que la eventual aprobación requeriría solamente de una mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los diputados (251 votos).

La posición más conservadora ve en esta iniciativa de reforma una herramienta imprescindible para que haya más empleo. La más radical, por su parte, sólo ve la pérdida de conquistas laborales de la clase trabajadora.

La revisión de los 51 puntos que conforman los considerandos de la iniciativa no le da la razón a ninguna de las dos posiciones. Sin duda es más proempresarial o patronal que la ley vigente, pero también regula nuevas formas existentes y abusivas de contratación e incorpora algunos nuevos criterios de protección laboral.

Ya habrá oportunidad de puntualizar lo que, en opinión de quien esto escribe, puede considerarse favorable. En esta entrega se señalará lo más polémico de la propuesta. Se trata, fundamentalmente, de nuevas modalidades de contratación, de la llamada subcontratación (outsourcing), de la libertad y transparencia sindical, y del derecho de huelga.

1. En cuanto a las modalidades de contratación se propone la adición de un artículo (el 39-F) que precisa que las relaciones de trabajo por tiempo indeterminado “serán continuas por regla general” pero abre la posibilidad de que se “puedan pactar para labores discontinuas cuando los servicios requeridos sean para labores fijas y periódicas de carácter discontinuo, en los casos de actividades de temporada o que no exijan la prestación de servicios toda la semana, mes o año”. Esto abre la contratación por horas, semanas o meses, y aunque la propuesta dice que los trabajadores en esta modalidad tienen los mismos derechos, éstos serán proporcionales al periodo trabajado. ¿Pierde el trabajador beneficios? Todo apunta a que sí.

2. La subcontratación u outsourcing es definida así por la iniciativa: es aquella por medio de la cual un patrón denominado contratista o subcontratista ejecuta obras o presta servicios con trabajadores bajo su dependencia a favor de otra persona física o moral que resulta beneficiaria de los servicios, la cual fija las tareas y supervisa su desarrollo. Es decir: se trabaja en la empresa “A” pero contratado y pagado por la empresa B. Así la empresa “A” se libera de ese pasivo laboral (cuotas de seguridad social, prestaciones, utilidades, aguinaldos, etc.) que, en el mejor de los casos, los asume la empresa “B”. Actualmente, sin reglamentación, la empresa “B” se limita a pagar, sin prestación alguna. La iniciativa obliga a ésta a hacerlo y a aquélla a cerciorarse que lo hará. ¿Lo cumplirán? Recuérdese que quien hace la ley hace el truco para violarla.

3. La iniciativa obliga a los sindicatos a transparentar sus finanzas ante sus agremiados lo que, planteado así, es bienvenido. Además, promueve mecanismos que garanticen la democracia sindical al prever el voto libre, directo y secreto en la elección de la directiva. Pero al aumentar este tipo de requerimientos y otros que condicionan los términos de la contratación colectiva, bien podría vulnerarse la libertad gremial y debilitar a los sindicatos. ¿No ha sido ésa, históricamente, una pretensión patronal?.

4. La pretensión de debilitamiento también incide en el que acaso sea el principal recurso de defensa de los trabajadores: la huelga. A ésta se le limita: a) prever que cuando una huelga se prolongue más de dos meses (con patrones que prestan servicios públicos) o cuatro (en cualquier otro caso) el patrón o terceros interesados podrán pedir el inicio automático de la conciliación; b) establecer una vía incidental para que los terceros de buena fe puedan ejercitar acciones de restitución de bienes de su propiedad (maquinaria, por ejemplo) en caso de huelgas estalladas; y c) serían causales de inexistencia de huelga que el sindicato no cumpla con los requisitos estatutarios para el emplazamiento y/o no señalar con precisión las violaciones al contrato colectivo y cómo repararlas.

Hay tiene usted algunos elementos. Saque usted sus conclusiones y, por favor, hágame saber su opinión.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico


Reforma laboral
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Se puntualizaron en la anterior entrega aspectos de la reforma laboral propuesta al Congreso como iniciativa preferente por Felipe Calderón que limitan derechos de los trabajadores y debilitan la organización sindical.

Pero de la mano a esto último se proponen mecanismos muy saludables para acabar con la opacidad que ha imperado en las organizaciones gremiales, amparada en la libertad y la autonomía sindicales.

Se ha incurrido así en una falta absoluta de rendición de cuentas respecto a la vida interna de los sindicatos que ha enriquecido a líderes o que ha respaldado proyectos políticos de quienes hoy proponen transparentar esos recursos o de quienes ahora está en sus manos aprobar los mecanismos correspondientes.

Recuérdese si no el papel jugado por el sindicato de maestros y Elba Esther Gordillo en la elección de Felipe Calderón o el del sindicato petrolero del hoy legislador Carlos Romero Deschamps con el famoso Pemexgate, en el que se triangularon recursos de la paraestatal en apoyo a la candidatura presidencial priísta de Francisco Labastida Ochoa.

La iniciativa de reforma laboral propone, por ejemplo, lo siguiente: 1. Obligar a las directivas de los sindicatos a entregar a todos sus trabajadores un resumen de resultados de la administración del patrimonio sindical y de los ingresos y destino de las cuotas sindicales; 2. Si la organización sindical tiene más de 150 agremiados, los resultados deberán ser dictaminados por un auditor externo; 3. En caso de incumplimiento se aplicarán sanciones específicas o, en un caso extremo, ante la existencia de irregularidades, los trabajadores podrán tramitar ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje la suspensión del pago de cuotas sindicales; y 4. Incluir disposiciones expresas para considerar como información pública (por lo tanto solicitable ante las instancias correspondientes) la relacionada con los registros de las organizaciones sindicales.

También en aras de la transparencia, pero también del fortalecimiento de la vida política interna de los sindicatos, la iniciativa de reforma laboral prevé el voto libre, directo y secreto en la elección de las directivas gremiales.

Pero la iniciativa de reforma laboral también incluye otras proposiciones que pueden considerarse positivas: 1. Tipificar como delito el trabajo de menores de 14 años fuera del círculo familiar y detallar con precisión los tipos de actividades que no podrán realizar; 2. Fortalecer los derechos de la mujer trabajadora mediante la prohibición expresa de la discriminación de género, de los actos de hostigamiento o acoso sexual y de la exigencia de certificados médicos de ingravidez para el ingreso, permanencia y ascenso en el empleo; 3. Otorgar mayor protección y seguridad jurídica a los mexicanos que van a laborar al extranjero; 4. Establecer un límite a la generación de salarios vencidos para combatir la indebida práctica de prolongar artificialmente la duración de los procedimientos laborales de manera que sólo se generen desde la fecha del despido hasta un periodo máximo de 12 meses; 5. Impulsar la multihabilidad de los trabajadores con los ajustes salariales respectivos; y 6. Obligar a que el patrón los afilie al Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot).


Instantáneas

1. VERDES. El Partido Verde presentó ayer una iniciativa de decreto para reformar diversas disposiciones de las leyes federales del Trabajo y del Seguro Social que, asegura, pone por delante la defensa de las conquistas laborales de los trabajadores. Fue presentada por Arturo Escobar, coordinador de los diputados de ese partido, quien consideró necesario establecer mecanismos que permitan actualizar esas conquistas con la realidad productiva que prevalece en México. Pero insistió: “Son retroceder en los derechos que garantizan un mínimo nivel de vida digna a los trabajadores”.

2. SUGERENCIA. El lector Bernardo Madero comenta que la iniciativa de reforma laboral se queda “muy corta” y que es omisa en cuanto a la necesidad de dotar de autonomía e independencia a las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje, lo que deja al trabajador a expensas del capricho de los gobernadores. Narra el caso de los trabajadores de una maquiladora de Ciudad Juárez afectada por la parcialidad del gobernador César Duarte.

3. TRATA. La bancada del PRI en el Senado pidió a la Presidencia de la República emitir a la brevedad el reglamento de la nueva Ley para Erradicar los Delitos Relativos a la Trata de Personas. La falta del reglamento impide la correcta aplicación de la ley y el plazo para publicarlo venció el pasado 14 de septiembre, recordó el senador michoacano Ascención Orihuela Bárcenas.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 17 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / La agonía del cártel del Golfo

La agonía del cártel del Golfo


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La captura el jueves pasado de José Eduardo Costilla Sánchez, El Coss, es el gran trofeo de fin de sexenio en la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón, a menos que en los dos meses y medio que le quedan a su gobierno caiga la pieza delincuencial más codiciada: Joaquín El Chapo Guzmán Loera, lo que francamente se ve muy complicado.

Pero El Coss, sin duda, es un pez gordo cuya captura bien podría significar el desmantelamiento del cártel del Golfo, el segundo en poder y alcance en el país, después del de Sinaloa, que es el encabezado por El Chapo.

Hoy deberá definirse la situación legal de Costilla Sánchez y el derrotero de su organización criminal lo que, según los expertos, implicará un recrudecimiento de la violencia en Tamaulipas no sólo en la disputa por el control de lo que queda del cártel, sino en las previsibles venganzas que tendrán lugar si, como se afirma, El Coss recibió respaldo de la Marina a cambio de la información que ha permitido acabar, uno a uno, con los integrantes de la familia Cárdenas Guillén, otrora los mandamás en el grupo criminal, pero que le fue retirado para atajar la especie.

El cártel del Golfo es considerado por muchas fuentes como el más antiguo del país. Y es que desde su base de operaciones, Matamoros, en Tamaulipas, traficaba alcohol hacia EU en la década de los 30, durante los años de la ley seca en el vecino del norte.

Después se enfocaría exclusivamente en el narcotráfico y cobró fuerza bajo el mando, primero, de Juan Nepomuceno Guerra y después de Juan García Ábrego. Éste fue el trofeo de Enresto Zedillo en su lucha contra las drogas, pues en enero de 1996 lo capturó y, con el argumento de que había nacido en EU y por lo tanto era ciudadano norteamericano, lo deportó inmediatamente.

Dspués de algunos meses de violencia, el control de la organización criminal fue tomado por Osiel Cárdenas Guillén, quien lo llevó a tener presencia en otras ciudades de Tamualipas (Reynosa, Miguel Alemán, Tampico y Ciudad Victoria) y en Nuevo León y Veracruz, con conexiones transnacionales en EU, Centro y Suramérica, y algunos puntos de África y Europa.

Osiel Cárdenas Guillén fue quien contrató, para reforzar su seguridad, a 30 ex militares desertores del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFES), que después darían lugar a Los Zetas, brazo armado del cártel.

Osiel Cárdenas fue capturado en Matamoros el 14 de marzo de 2003, después de un intenso tiroteo. Desde prisión, sin embargo, siguió manejando el ilegal negocio hasta que el gobierno mexicano lo entregó en extradición al de EU, el 7 de marzo de 2005.

Uno de sus hermanos, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, junto con el ex policía de Matamoros José Eduardo Costilla Sánchez, El Coss, se quedaron con el control de la organización, pero enfrentados con Los Zetas, que decidieron formar su propio cártel y disputar la supremacía en territorios del negocio de las drogas. Costilla Sánchez, para enfrentar el reto, hizo una alianza con El Chapo Guzmán Loera, del cártel de Sinaloa.

Tony Tormenta murió en Matamoros, después de ocho horas de enfrentamiento con soldados y marinos, el 5 de noviembre de 2010. El Coss pretendió entonces tomar el control del cártel del Golfo, pero le impusieron a otro de los Cárdenas Guillén, Mario, apodado El Gordo, lo que los enfrentó y dividió.

Es aquí donde se ubica la maniobra de El Coss de ofrecer información que facilitara la aniquilación de los Cárdenas Guillén a cambio de protección, en este caso de la Marina, para alzarse con el control absoluto del cártel.

Esa información dio lugar a que Mario Cárdenas Guillén fuera capturado en Altamira, Tamaulipas, el pasado martes 4 de septiembre. Esos mismos días, sin embargo, aparecieron narcomantas en las que se denunciaba a oficiales que daban protección a El Coss, lo que llevó finalmente a la Armada a detenerlo el pasado jueves 13 de septiembre en una zona residencial de Tampico.

Los especialistas consideran que por tener una estructura muy vertical, el cártel del Golfo está prácticamente descabezado y desmantelado, aunque se sabe que para suceder a Costilla Sánchez ya está listo Mario Ramírez Treviño o Mario Pelón o El X-20, mientras que del lado de los Cárdenas Guillén ya está listo para disputar el control del cártel otro de los hermanos, Homero.

Así las cosas en lo que fuera la segunda organización criminal del país mientras que la violencia conmociona ahora al priísmo que regresa al poder con el asesinato, ocurrido el pasado sábado, del diputado local electo de Sonora, Eduardo Castro Luque, acribillado afuera de su domicilio en Ciudad Obregón.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 14 de septiembre de 2012

Objeciones de la Memoria / La reforma antilaboral

La reforma antilaboral


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Como sello y símbolo profundo de lo que está sucediendo en el país se presentó el pasado 1 de septiembre la iniciativa de reforma laboral de Felipe Calderón ante el Congreso de la Unión.

La iniciativa fue enviada estrenando una nueva facultad del Ejecutivo federal que es la llamada iniciativa preferente. Apenas se realizó esta reforma constitucional y se promulgó, el mandatario federal la está utilizando para enviar una iniciativa de reforma laboral. Dicha iniciativa contiene elementos regresivos muy delicados que vendrían a agravar la situación de polarización social, desigualdad y pobreza que vive el país.

En efecto hace apenas unos días se promulgó una reforma constitucional, que le da al Presidente el derecho a enviar una iniciativa al Congreso de la Unión que debe ser dictaminada en el lapso de no más de 30 días. En otras palabras se trata del fortalecimiento de las facultades del Ejecutivo federal en un país plenamente presidencialista. Por encima de cualquier iniciativa de legisladores o grupos parlamentarios, se encuentra la facultad de legislar del Ejecutivo. Con esta reforma constitucional la figura presidencial emerge nuevamente como el gran legislador que siempre fue por razones metaconstitucionales, y que hoy lo vuelve a ser con fundamentos constitucionales. La nueva facultad del Ejecutivo federal constituye entonces toda una contrarreforma, todo un retroceso al viejo régimen presidencialista.

Esta reforma no es casual, ocurre después de que la iniciativa que el propio PRI presenta en materia de reforma laboral ha sido congelada por razones políticas. Dicha iniciativa fue retirada poco antes de las elecciones del estado de México, el primer semestre del año pasado, buscando evitar los costos políticos que traería su aprobación entre sindicatos y clase trabajadora. Es de suponer que el retiro de la iniciativa del PRI va acompañado de una negociación entre el tricolor y el gobierno de Calderón, para darle, después de las elecciones presidenciales de este año, la atribución de presentar su iniciativa, para que sea dictaminada rápidamente.

Si la nueva facultad del Presidente es regresiva, y la negociación que está en el trasfondo es una maniobra política, el contenido de la iniciativa no es menos dañino, no es menos negativo.

La iniciativa de reforma laboral de Calderón debe considerarse más bien como antilaboral. Está adornada por algunas figuras que pretenden supuestamente darle transparencia al manejo de recursos de los sindicatos y libertad de asociación a los trabajadores. Pero estas son figuras que en un momento dado el PAN podría quitar para obtener el voto del PRI en una negociación entre ambos.

En todo caso, el núcleo fundamental de la reforma antilaboral de Calderón se encuentra en algunas figuras básicas cuya difusión hasta el momento está oculta. Por ejemplo, se propone legalizar la subcontratación y la figura de los outsourcing, quitándole toda responsabilidad al patrón que contrata a su vez a otra empresa. Se propone establecer la figura de contrato por hora. Se limita a un año el pago de salarios caídos en caso de conflictos laborales prolongados. Se establece la posibilidad del despido sin necesidad de notificarle al trabajador. Se introduce la figura de los contratos de trabajo a prueba.


Por otra parte, se plantea un mecanismo aberrante para renovar una representación sindical que haría prácticamente imposible la renovación del viejo corporativismo y su sustitución por un sindicalismo más democrático, es decir, se plantea que aquellos trabajadores que quieran cambiar de dirigentes sindicales tendrán que entregar la lista de quienes tienen esta pretensión a las autoridades laborales donde se encuentra la representación sindical oficial, la patronal y el gobierno, lo cual llevaría a los sindicalistas independientes que buscan la renovación de su representación sindical al suicidio político.

La reforma antilaboral de Calderón pulverizaría aún más la fuerza política del trabajo, el empleo y el salario de los trabajadores. Imaginemos lo que sería un país con millones de contratos por hora por todas partes, o sea la precariedad laboral que de por sí ya padece México pero al extremo. Obviamente, dicha iniciativa debe ser desechada.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

GRAN ANGULAR / La sucesión en el Ejército

La sucesión en el Ejército


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La columna del desfile militar de pasado mañana, conmemorativo del aniversario número 202 de la Independencia, será comandada por el general de división Moisés Augusto García Ochoa, director de Administración de la Secretaría de la Defensa Nacional.

El divisionario —mencionado como uno de los aspirantes a encabezar la Sedena—, es de los que cree que el combate contra el narcotráfico debe continuar “sin un protagonismo especial de los militares”.

En su libro La participación de las fuerzas armadas en el entorno de la seguridad pública, el general García Ochoa considera que hay una sobrecarga de responsabilidades sobre la espalda del Ejército y que el costo de involucrarlo cada vez más y más en la lucha contra el tráfico de drogas puede favorecer a su erosión y al consecuente daño a la institución que garantiza el monopolio legítimo de la violencia sobre el territorio nacional.

Sería excesivo inferir de estas declaraciones que el general García Ochoa esté a favor de sacar al Ejército de las tareas de seguridad pública con las que ha sido sobrecargado, aunque sí se percibe su proclividad a limitar su participación, en sentido contrario a la estrategia ordenada por Felipe Calderón como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y aplicada por el actual general secretario, Guillermo Galván Galván.

Hay otros divisionarios que aspiran y pueden ocupar la Secretaría de la Defensa Nacional en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Entre ellos están el general de división Marco Antonio González Barrera, inspector y contralor general del Ejército; el general de división Carlos Demetrio Galván Ochoa, subsecretario de la Defensa; el general de división Luis Arturo Oliver Cen, jefe del Estado Mayor de la secretaría; y el general de división Salvador Cienfuegos Zepeda, oficial mayor de la dependencia.

Ninguno de ellos, hasta donde se pudo indagar, ha fijado públicamente su posición respecto al papel que debe seguir jugando el Ejército en la guerra contra el narcotráfico. Se percibe, sin embargo, una opinión favorable a reformular dicha participación para evitar, sobre todo, la erosión provocada por la fuerza económica corruptora de los grandes cárteles del narcotráfico.

Claro está que la última palabra la tendrá Enrique Peña Nieto, tanto en la estrategia a seguir como en la persona que habrá de operarla. No se sabe si el Presidente electo ya tomó una decisión en medio de la lucha política que la sucesión desata también entre las filas del Ejército. Sirva como referente que Calderón no lo había decidido cuando faltaban cuatro días para que tomara posesión.

Lo cierto es que el designado para desempeñar el encargo durante los pasados seis años, el general secretario Guillermo Galván Galván, aprovechó bien la ocasión del aniversario 165 de la defensa del Castillo de Chapultepec para organizar una espectacular representación de episodios relevantes de nuestra historia, con ejercicios militares a fuego real, aviones supersónicos y maniobras de fuerzas especiales, que no sólo conmemoró la gesta de los Niños Héroes, sino que sirvió de despedida de las Fuezas Armadas a Felipe Calderón.


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ALIANZAS. Primero tres hechos: la retirada de AMLO del PRD anunciada el domingo 9 de septiembre; la sugerencia hecha el miércoles 12 por el líder del partido del sol azteca, Jesús Zambrano, de aliarse con el PAN en las elecciones locales que tendrán lugar el año entrante; y la reunión de Enrique Peña Nieto, también el miércoles pasado, con el líder del PAN, Gustavo Madero, y gobernadores del blanquiazul. Es cierto que la política es negociación entre las fuerzas políticas, pero en este caso no deben perderse de vista algunas implicaciones de estos hechos: están en marcha acuerdos cupulares que mantendrán un estado de cosas que no da cabida a cambios reales comprometidos con las necesidades de la gente. Entre esos acuerdos puede verse el de Calderón, aún en Los Pinos, con la facción moderada-progresista de la izquierda electoral que representan Marcelo Ebrard y Manuel Camacho. Pero, por otro lado, el de los Chuchos del PRD con Calderón, ya fuera de Los Pinos, y probablemente al frente de lo que queda del PAN, para darle batalla electoral al PRI como lo hicieron en las elecciones de 2010 celebradas en Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Nada han aportado quienes llegaron al gobierno por esa vía aliancista: Gabino Cué se ha perdido en la maraña de intereses corruptos que mantiene en Oaxaca su antecesor Ulises Ruiz; Rafael Moreno Valle tampoco ha tocado, ni con el pétalo de una rosa, a ese prototipo de la corrupción que es su antecesor Mario Marín y ha seguido defendiendo los intereses de los poblanos ricos, ricos; y Mario López Valdés no ha podido ni moverse, en medio de la urdimbre tejida por los operadores del gran negocio local de Sinaloa que es el narcotráfico. Entonces, ¿alianzas para qué?



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 13 de septiembre de 2012

Manual para canallas / Naufragar en los adioses

 
 
Naufragar en los adioses

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Hay mujeres con las que sólo tienes dos opciones: suicidarte o volverte un idiota. Creo que es mejor apostar por lo segundo. De otra manera no estaría contando todo esto. Es mejor ser uno esos tipos que no están hechos para las rutinas, los que no se quedan varados en una sola geografía.

Siempre será preferible naufragar en los adioses que anclarse frente a la misma playa todos los días. Aunque me quede la certeza de que hay que ser un idiota para dejar que se marche, cualquier día, la que podría ser la mujer de tu vida. Así me pasó con Malena. Cuando la conocí, supe que estaba destinado a fracasar con ella. Era hermosa, muy hermosa, pero igualmente inestable. “¿Siempre eres así de raro?”, la pregunta me pareció ofensiva pero en cuanto levanté la vista aquella sonrisa me desarmó por completo. “¿Raro en qué sentido?”, respondí con otra interrogante. “No sé, como muy callado, muy misterioso”, volvió a sonreír. Ya no supe qué decir, sólo atiné a devolverle una sonrisa. La chica era delgada, con buenas curvas. “¿Qué vas a tomar?”, preguntó con el tono habitual de las meseras guapas. De eso hace unos años. Y puedo olvidar un rostro, pero jamás las conversaciones. De tanto asistir al bar, me volví cliente consentido. Todas las chicas me saludaban de beso y me recibían con la frase clásica: “¿Te sirvo lo mismo?”. Claro que por lo general buscaba sentarme en una de las mesas que atendía Malena. Al principio apenas nos saludábamos, pero después de un tiempo me pidió que la invitara a salir en su día de descanso. Ya luego la esperaba a la salida y nos emborrachábamos juntos en los bares de la Zona Rosa. Al principio, sólo nos divertíamos, pero luego no pudimos más con los deseos y terminábamos en algún hotel porque ambos vivíamos con nuestros padres. Según me contó un día, sus papás le pusieron Malena porque su madre se llamaba Mariana y su abuela paterna Elena, así que optaron por conjugar ambos nombres para que las señoras no se enojaran una con la otra. “Imagínate, si hubiera sido hombre me habrían puesto Enrivier”, me comentó divertida, porque su papá se llamaba Enrique y su abuelo Javier. Era una chica linda, pero sólo nos frecuentamos como un año. Yo tuve que irme a chambear a Guadalajara. Ella se quedó con su trabajo, porque la neta es que le iba muy bien. Ya luego se clavó con un wey que era guarura de un diputado priísta, pero el hojaldra la dejó cuando supo que estaba embarazada. Malena perdió el bebé porque siguió trabajando y no sabía que su embarazo era de alto riesgo. Se quedó con algo de amargura, aunque siguió adelante. De todo esto me enteré mucho después que regresé a territorio chilango. Cuando me volvió a ver, le dio mucho gusto. Igual que yo, estaba sola, así que me pidió que la esperara. Seguía siendo hermosa, aunque con la piel un poco marchita. Fuimos a mi departamento a beber y escuchar música. Me dijo que su ex la seguía buscando, sobre todo cuando estaba ebrio. Ella cedía porque se había cansado de las promesas de aquellos clientes que le prometían todo y nunca le daban nada. “Ya me la sé, ya la aprendí, Robert, hay weyes que me ponían casa y coche a la puerta”, pero en cuanto se la tiraban se olvidaban de todo. A las cuatro de la mañana ya estaba muy ebria, así que se quedó dormida. Sí, yo también estaba solo, pero he aprendido a mantener a raya a mis demonios, así que en cuanto rugen me pongo alerta. Fui por un cobertor, acomodé a Malena en el sofá, y me largué a dormir. Desperté al escuchar ruido en la cocina. Ella quería hacer algo de desayunar. “Está bonito tu departamento, pequeño, pero habitable”, me recordó como si yo no lo supiera. Le pedí que me diera chance de bañarme para ir a almorzar fuera. Ya cuando la llevé a su casa quiso despedirse con un beso en la boca, pero puse la mejilla izquierda. “¡Ay, tú siempre tan chocoso”, sonrió con su sonrisa de siempre. “Ojalá nos veamos pronto”, exclamó. Ella sabía que yo volvería al bar de siempre. Sólo que demoré más de lo previsto. Y luego me fui a trabajar fuera, otro buen rato. Un año más tarde me volvió a llamar la ciudad. Era un viernes, recuerdo, cuando entré a ese sitio tan familiar, aunque habían cambiado los manteles. Había meseras más jóvenes, el sitio tenía el mismo aire triste, más viejo, con menos brillo, un poco extraño y tal vez por eso me sentía a gusto. Me senté, encendí un cigarrillo, pedí Appleton con coca. Luego llegó a saludarme Marcelino, que llevaba años trabajando por allí. Le pregunté por mi amiga. “¿A poco no sabe, jefe?”. Entendió mi expresión de duda. “Se murió la Malena”, observó mi gesto de asombro, “bueno, la mató su novio, el que era judas”. Le comenté que era una mala noticia, quise aparentar serenidad, pero supongo que notó mi pesar, porque se despidió discretamente. Miré el humo del cigarrillo. Pensé en Malena. Era una buena chica, como dirían en una canción Los Secretos, te juro que era buena chica, aunque con poco apego a la vida. No voy a mentir, no lloré por ella, porque sí bien la quise un poco, nunca llegué a amarla como tampoco ella lo hizo. Siempre me dijo que un día se iba a casar con un señor de varo, de esos que siempre se ven elegantes. Acabé un par de tragos, pedí la cuenta y me fui caminando. Entré en otro bar, puse una canción de Fernando Delgadillo en la rockola y por alguna extraña razón la tristeza se hizo un océano: “Me gustaban sus caricias y su pelo,/ y sus horas que eran mías y mis labios en su piel,/ y el aroma de ese perfume indiscreto / que acostumbraba en el cuello donde tanto le busqué”.



Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 12 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / El sabio, la educación y la crisis

El sabio, la educación y la crisis


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El lunes pasado, don Ernesto de la Peña ya no despertó. El erudito, escritor y poeta expiró en su cama mientras dormía. Tuvo la muerte de los justos este hombre gozoso de la cultura, del arte y de la música, pero también de la vida y sus placeres, según lo describía Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua. Es inocultable la consternación provocada por su deceso. Tan pocos nuestros sabios y se nos van.

Más doloroso aún que se vayan cuando estos momentos tan críticos del país requieren de la lucidez de sus mentes brillantes. El mismo De la Peña, de 84 años, lo advertía así hace apenas unos días al recibir el premio Internacional Meléndez Pelayo: “Nací en México y mi larga vida ha pasado aquí, y no creo recordar un solo momento de crisis más grave que la actual”.

Y luego, el gran filólogo y humanista que en vida dominó 30 lenguas, hizo un sobrecogedor diagnóstico: “Nuestra realidad, para desgracia de todos, está invadida por el crimen, la corrupción, la lenidad (que es la blandura en exigir el cumplimiento de los deberes o en castigar las faltas), la inseguridad, las crisis económicas y las disensiones (confrontaciones) de partido”.

Ése es el México de nuestros días, un país diametralmente opuesto al que describen los autoelogios propagandísticos gubernamentales de Felipe Calderón en este fin de los dos sexenios del fallido panismo. Ese es el México de los problemas estructurales que difícilmente se resolverán con las promesas notariadas del priísmo que regresa al poder con Enrique Peña Nieto.

Y entre esas carencias estructurales y ancestrales destacan, por su dramatismo, las educativas recién diagnosticadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE):

México es, entre sus 34 miembros, el que más desempleo tiene entre su población más educada; es el último lugar en expectativas de graduación en el nivel bachillerato (47%); es el penúltimo en la tasa de graduación en educación superior (20%); y el tercero en cuanto al número de jóvenes que ni estudian ni trabajan. Los ninis —según la OCDE— pasaron de 7 millones 226 mil a 7 millones 248 mil 400 durante el último año.

Con esos y otros indicadores económicos fue que José Ángel Gurría, presidente de la OCDE, vino a México ayer a firmar con el Presidente electo un acuerdo de colaboración económica que fue una especie de lectura de la cartilla al urgirlo a aplicar medidas y ajustes que saquen al país de la mediocridad, a consolidar un Estado eficaz, a levantar instituciones fuertes, eficientes y confiables; y a construir los consensos políticos para alcanzar el cambio requerido.

Peña Nieto aceptó que ya no hay tiempo que perder, que es el momento del crecimiento con unidad, pero acaso no reparó que la falta de consensos no es una necedad de personajes o fuerzas políticas, sino una expresión de la ineficiencia —o la insuficiencia, por decir lo menos— de las estrategias diseñadas y aplicadas para salir de esa mediocridad.

Dicho de otro modo: hemos estado dando vueltas en la locura (la verdadera locura, decía Albert Einstein) de querer resolver los mismos problemas con las mismas soluciones. Soluciones propuestas desde hace 25 años y que nada han resuelto.


Instantáneas

1. LO DICHO: tras la decisión de AMLO de dejar el PRD, el partido del sol azteca avanza en el reconocimiento de Enrique Peña Nieto como Presidente legítimo. Ayer lo hicieron, cada quien por su lado, los senadores perredistas Miguel Barbosa y Manuel Camacho Solís.

2. MARCELO EBRARD dijo ayer con toda claridad lo que México entero imaginaba o de plano ya sabía: que en el 2018 buscará la Presidencia de la República. Lo novedoso fue que atribuyó al jefe de gobierno electo, Miguel Ángel Mancera, la calidad de presidenciable y adelantó que si el ex procurador capitalino estaba mejor posicionado que él, apoyaría su candidatura presidencial por el PRD.

3. ÓSCAR ARGÜELLES es el nuevo coordinador general de Comunicación Social de la Cámara de Diputados. Llegó ahí por invitación directa del coordinador parlamentario del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara baja, Jesús Murillo Karam. Así que no es correcta la versión de que llegó a ese cargo como concesión a Marcelo Ebrard, con quien trabajó en el gobierno capitalino. Argüelles, en cualquier caso, es una garantía de eficiencia y experiencia en la comunicación social y está rodeado de un equipo que seguramente dará muy buenos resultados a la LXII Legislatura. ¡Enhorabuena!



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 10 de septiembre de 2012

GRAN ANGULAR / Pejezombi

Pejezombi

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Las respuestas de López Obrador a la validación de la elección presidencial por parte del TEPJF fueron: a) No reconocer a Enrique Peña Nieto como Presidente legítimo; b) Oponerse a lo que considera una imposición y a las reformas estructurales que pretende promover, mediante acciones de resistencia civil pacíficas; c) Separarse del PRD y de los otros partidos (Movimiento Progresista y del Trabajo) que lo postularon como candidato presidencial; y d) Crear un nuevo partido político, el del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

No reconocer a Peña Nieto es congruente con la posición política de AMLO. Reconocerlo sería validar una elección que, a su juicio, fue comprada. Aquí valdría decir que, en estricto sentido, el fallo del TEPJF está apegado a la ley: las pruebas de la compra de votos y del rebase del tope de gastos de campaña fueron desestimadas por ese órgano porque se entregaron a destiempo. La ley (con la intención, a todas luces deliberada de complicar la presentación de juicios de inconformidad electoral) marca el incumplible plazo de cuatro días para presentar esas pruebas. Así, aunque haya evidencias contundentes de lo denunciado, las pruebas no son válidas por extemporáneas. El eterno problema de nuestro país: se cumple con la ley, pero no se hace justicia.

Las acciones de resistencia civil confrontarán dos posiciones: 1. La de quienes sostendrán que son ilegales porque se oponen a una decisión (ya decíamos) que formalmente es legal y fue tomada por un tribunbal de última instancia cuyas resoluciones son inatacables; además de que, según el artículo 17 de la Constitución, ninguna persona puede hacer justicia por propia mano. Y 2. La de quienes argumentarán que tales acciones de resistencia son legales porque están sustentadas en el principio constitucional que da al pueblo el derecho de cambiar de régimen cuando así lo decida; además de que la resistencia será pacífica en congruencia con el artículo 17 que prohíbe la violencia para reclamar derechos.

Por lo que hace a su separación del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, López Obrador dejó claros varios mensajes con jiribilla presente y futura: 1. Que su salida no es producto de una ruptura, lo que deja abierta la puerta a futuras negociaciones y acuerdos de unidad de la izquierda con fines electorales, políticos y/o legislativos; 2. Que con todos esos partidos está en armonía. “Estamos a mano, no nos debemos nada”, dijo en lo que pareció un mensaje al PRD, partido al que perteneció 23 años, desde su fundación, y al que llevó a sus grandes triunfos electorales. Le dice “nada te debo” cuando sabe que el partido, hoy controlado por las tribus de Nueva Izquierda lideradas por los Chuchos, ha adelantado que reconocerá la Presidencia de Peña Nieto. La respuesta de Jesús Ortega, siempre acomodaticia, siempre traicionera, es en el sentido de que con la salida de AMLO se acabará la esquizofrenia del PRD. Todo hace suponer, no obstante, que lo que se acabará, al cabo del tiempo, será el PRD. O sólo quedará el cascarón.

Y respecto al futuro de Morena, aunque adelanta que habrá de decidirse en los próximos meses si permanece como asociación civil o se convierte en partido, ésto es lo que será si nos atenemos al calendario de asambleas y consejos estales y federales a los que convoca. De manera que Morena, con casi 5 millones de afiliados, será partido político el próximo 20 de noviembre.

Mas allá del odio o el amor que siempre ha desatado AMLO, es imposible no reconocer que ayer en su asamblea del Zócalo pronunció un discurso sustentado en la humildad, la honorabilidad y la congruencia. Da cauce institucional, otra vez, a la inminente protesta social de los 16 millones que votaron por él. Privilegia, como siempre, la vía pacífica y electoral. El pensador francés Maurice Joly en su obra El arte de medrar dice que la política no es más que una gran destreza y agrega que, “por sus puntos de vista, está siempre en contradicción con la razón general” y que “su testimonio invalida la mayor parte de las verdades comúnmente admitidas”.

López Obrador confirma una parte de este aserto, pero desmiente la otra. Él sabe de esa destreza, es un diestro de la política. Pero su praxis política no está en contradicción con la razón general. Por eso la decisión que anunció ayer, en lugar de ir a la confrontación abierta y violenta de la imposición que denuncia.

Y ahí adquiere sentido la frase que sustrae del pensamiento de Ricardo Flores Magón: “Cuando muera, mis amigos quizás escriban en mi tumba: ‘Aquí yace un soñador; y mis enemigos: ‘Aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: Aquí yace un cobarde y traidor a sus ideas”.

Si estar en esa sintonía es ser un pejezombi –como rabiosamente se ha dado en denominar a los seguidores del ex candidato presidencial—, yo quiero ser un pejezombi.


Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

Manual para canallas / El día que muera mi padre

El día que muera mi padre

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Si la muerte me manda un memorándum, detallando que se ha llevado a mi padre, espero que yo esté ocupado. Así tendré un pretexto para no ir a despedir a alguien que nunca tuvo el decoro de avisarme que se estaba marchando...

Si la muerte, impredecible y dramática como siempre, me manda un memorándum que nunca he esperado, disculpen ustedes, si me hago el distraído como quien se pasa el alto en un semáforo. No firmaré el acuse de recibo porque mi padre se encargó de hacerse el occiso, de morirse gradualmente en mi bitácora de días, meses, años. Si a mi padre, un tal José Antonio, un buen día le da por morirse más vale que sus últimos latidos le alcancen para congraciarse con Dios y con el diablo, porque no ha de ser sencillo largarse con deudas y ausencia de un perdón que nunca supo ganarse. Llegado el día no sabré qué hacer, seguramente. Tal vez me sentaré frente a la pared en que no está su retrato. Quizá miraré un punto fijo, con la confusión de los que nada han guardado. Yo no lo sé, no sé lo que haré. No sé un carajo. A lo mejor le dedico un minuto para orar por su descanso. O a lo mejor se me escapa una lágrima y resbala quedito, despacio, imaginando si en algún momento de su vida él me imaginaba llorando, extraviado. A lo mejor le enciendo una veladora a su ausencia. A lo peor, desayunaré tranquilo como si nada hubiera pasado. A lo mejor siento pena por su vida miserable. A lo peor, siento que se aligera mi alma descansando de ese fardo. A lo mejor estoy exagerando y no tendré más remedio que ir a arrojar un puñado de tierra sobre su féretro. A lo peor, estaré sepultando por fin, desde la lejanía, todo el rencor que me heredó en vida. A lo mejor unas gafas oscuras ocultarán mi congoja en su sepelio. A lo peor, se me negarán los ojos a desperdiciar siquiera una lágrima. Mi padre tendrá la muerte que merece, seguro. Y no sé si será digna o si habrá hecho méritos suficientes para alcanzar la gloria. Y no imagino si será una muerte concurrida o si estará poblada de ausencias. Yo no tengo claro si él fue por la vida haciendo amigos o si sembró un zarzal de enemigos. Como tampoco tengo claro si fue mejor padre en otros lares o un tipo simpático al que todos sonreían. No lo tengo claro porque es un desconocido. Aquí no dejó una huella, no sembró un árbol, tampoco escribió un libro ni pateó un balón conmigo, y nunca tuvo un hijo. Sólo tengo la certeza de que el día que muera mi padre será algo confuso. No sabré qué hacer, ni cómo debería asumirlo. El día que muera mi padre tal vez me sentaré frente a esa pared en la que no está su retrato. Quizá miraré un punto fijo, con la confusión de los que nada han guardado. Yo no lo sé, no sé lo que haré. No sé un carajo. El día que muera mi padre, aquel extraño, también yo habré descansado. De tanto rencor acumulado.


-O-



“Cuando éramos niños/ los viejos tenían como treinta,/ un charco era un océano,/ la muerte lisa y llana no existía./ Luego, cuando muchachos,/ los viejos eran gente de cuarenta,/ un estanque era un océano/ y la muerte solamente una palabra./ Ya cuando nos casamos/ los ancianos estaban en los cincuenta,/ un lago era un océano,/ la muerte era la muerte de los otros./ Ahora veteranos/ ya le dimos alcance a la verdad,/ el océano es por fin el océano,/ pero la muerte empieza a ser la nuestra”, reza un poema de Mario Benedetti. Y sí, en efecto, la muerte es más cercana, nos merodea. Y es una tragedia, una chingadera que no se anda por las ramas. Y te estremece, te acongoja, te suelta su oscuro aliento en la cara nomás para recodarte tu fragilidad. Una vez más un moño negro en la puerta principal. Ha muerto el esposo de mi madre, aquel hombre bueno que tal vez no era mi padre pero que supo ser cercano en mis afectos y en mi corazón. No, él no era mi padre y tampoco pretendió serlo, supo granearse mi cariño de otra manera. Él optó por ser la pareja de mi jefa, “el viejo” de mi Alicia, el compañero por el resto de sus días aunque en esto último le falló. Pero la quiso tanto, tanto, que nomás por eso le bendigo y no puedo evitar el llanto cuando lo recuerdo diciendo “Licha” con tanto amor que da la voz del corazón. Ayer le sepultamos, le dijimos adiós entre llanto y plegarias, depositando en su tumba mil flores que simbolizan lo mucho que se hizo querer. Era un buen ser humano, moldeado con más virtudes que defectos. Y como dije en su sepelio “era un hombre cuya grandeza radicaba en su sencillez. Si le dedicáramos un aplauso por cada obra buena que hizo, no nos alcanzarían las palmas”. Y así, entre aplausos de la multitud de amigos, con el llanto de los nietos, los sobrinos, sus hermanos, los compadres, su mujer, la gente que le quería bien, se cubrió de tierra su cuerpo y se llenó de gloria el florecer de su memoria. Descanse en paz, Erasmo Carvajal, duerma el sueño de los justos. Que ya es justo que descanse de esta cuesta arriba que le fue la vida. Yo agradezco a Dios que lo puso en mi camino y en el lado de los hombres buenos, que son lo que siempre se van antes. Vayan mis lágrimas y mis plegarias, las más sentidas, por ese hombre que no era mi padre biológico pero que me hubiera gustado que lo fuera. Y me quedo con el tesoro del primer recuerdo: Yo era un niño cuando nos llevó al estadio Azteca para ver cómo mi equipo le ganaba a sus Chivas. Y aún así, él estaba contento por vernos felices. Ya sólo espero que, llegado el momento, mi muerte sea tan concurrida y me recuerden con tanto afecto. Y también que me pongan esta canción, de Serrat: “Si la muerte pisa mi huerto/ ¿quién firmará que he muerto de muerte natural?/ ¿Quién lo voceará en mi pueblo?/ ¿quién pondrá un lazo negro/ al entreabierto portal?/ ¿Quién cuidará de mi perro?/ ¿quién pagará mi entierro/ y una cruz de metal?/ ¿Cuál de todos mis amores/ ha de comprar las flores/ para mi funeral?/ ¿Quién vaciará mis bolsillos?/ ¿Quién liquidará mis deudas?/ A saber.../¿Quién me hablará ente sollozos?/ ¿Quién besará mis ojos para darles la luz?/ ¿Quién rezará a mi memoria,/ Dios lo tenga en su Gloria,/ y brindará a mi salud?/ ¿Quién me traerá un crisantemo/ el primero de noviembre?/ A saber.../ ¿Quién pondrá fin a mi diario/ al caer la última hoja en mi calendario?”.


Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico