jueves, 19 de diciembre de 2013

Manual para Canallas / Un inventario de infames

Un inventario de infames



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Doce meses. Una docena de paisajes desérticos. Un inventario de calamidades. Doce capítulos para un año que se va al carajo. Un recuento de infames: el político, las mujeres huecas, los ambiciosos, los corruptos, las histéricas, los patanes, todos los que han “vendido” nuestro petróleo y aquellos que te dan tonterías en el intercambio de regalos.

Y así podríamos seguirle: el líder sindical que tiene yate en Miami, el político que engorda su lista de promesas, los corruptos que negocian con nuestra pobreza, el jefe de gobierno que nos ensartó con el alza en el Metro. Y párale de contar. Infames, los que nos obligaban a participar en el intercambio de regalos. Infames, los que te regalan el último disco de El Buki o Arjona. Infame, aquel lujurioso en el Metro. Infames, las mujeres que te condenan al olvido. Infame, el padre que no alimenta a sus hijos. Infame tú, infame yo, que cada año hacemos una lista de propósitos que nunca hemos cumplido.

Infame este país de nubarrones: Las mismas oportunidades, sexenio tras sexenio, año con año. Trabajos deplorables, niños que no van a la escuela, profesionistas desempleados, diabéticos con la esperanza amputada, maestros en paro, madres abandonadas, jóvenes sin porvenir, obreros sobreexplotados y ejércitos de adultos que nunca han sabido elegir el rumbo de esta patria accidentada. Decir patria no es país, ni un territorio minado, ni estas cenizas que estamos heredando, ni la bandera ondeando en la plaza, mucho menos esta geografía en el mapa. Justo pensaba en este recuento de infames, cuando un hombre ya mayor me pidió un cigarrito para calmar el frío. Su mirada era triste como el oficio de sepulturero. “Vine a empeñar un relojito que me regalaron mis hijos la Navidad pasada”, me platicó nomás de ganas. En automático miré hacia el frente para ver cómo la gente salía resignada del Monte de Piedad. “Nada más nos falta empeñar el alma”, añadió el abuelo. Quise decirle que esas ya no valen nada, pero sólo asentí con la cabeza. “Pero nos quedan los sueños, esos siempre serán nuestros”, añadió. Fumé como si el cigarro guardara algún secreto. Pobre hombre, me dio ternura y tuve ganas de abrazarlo, pero sentí que me vería ridículo. “¿Y usted en qué sueña, joven?”, me cuestionó. Me hubiera gustado decirle que así como él, soñaba con un país mejor, con una vida más tranquila, con ganarme el Melate o recibir una herencia, pero sólo me encogí de hombros. “¿A poco no tiene sueños?”, parecía realmente interesado. Habría que ser un ingenuo para guardar algún sueño en un país que es rehén de ladrones, en una tierra tan confiable como sus diputados y senadores.


-O-


Infames, las mujeres que te dejan a la deriva. Infames las que se olvidan de tus ayeres y tus mañanas. Como Lucía, que me dejó un cuaderno con poesías hechas a mano, aunque ella odiaba regalar cosas y “coleccionar estupideces”, como siempre me decía. En realidad ella odiaba casi todo. Siempre tenía alguna queja: las viejas pierden demasiado tiempo intrigando, los hombres son tan primitivos, mi jefe es un pervertido, los libros son demasiado caros. Era especialista en robarse los libros de Sanborns, entrar gratis al cine, rayar autos de lujo, apoyar huelgas, renunciar a trabajos estúpidos. Lucía parecía una chica común, con revoluciones fantásticas en la cabeza y demasiadas quimeras en la mochila. Pero atrás de su rabia había algo mucho más complejo. Cuando la conocí me pareció una mujer perfecta: joven, idealista y con ganas de vivir a mil por hora. Me enamoré de ella, pero Lucía nunca supo amarme. Cuando mejor estábamos, se desaparecía dos o tres meses. Se embarcaba en brigadas maravillosas: clases de alfabetización en la Sierra de Oaxaca, teatro guiñol para niños indígenas, la clásica caravana a Chiapas, etcétera. Regresaba destrozada de ver tanta injusticia, la infinita pobreza. Siempre se quejaba “de tanta infamia”. Yo sólo la abrazaba y la escuchaba. A mí me encantaba estar con Lucía, aunque ella parecía estar huyendo todo el tiempo. Una madrugada Lucía llamó a mi puerta y me pidió 50 varos para pagar el taxi. “Necesitaba hablar contigo”, argumentó, “pero antes hagamos el amor”. Estaba sobria, así que no era un arranque. “Extrañaba estos abrazos”, dijo cuando yo esperaba que agradeciera los orgasmos. “Sólo necesitaba hablar”, aclaró, “no voy a regresar contigo”, la dejé que se explayara. No había ningún hombre, ni nada parecido. Me contó que estaba en terapia psicológica. “Y me la paso con antidepresivos”. Luego sollozó. Cuando se recompuso me reveló su secreto. “No tienes que hacerlo”, advertí. “Te lo debo, ser honesta contigo es lo menos que puedo hacer”, comentó. “Nunca podría amarte”, soltó, “pero tú mereces encontrar una mujer que valga la pena”. Ni me dejó refutar sus teorías. Me contó que sus miedos y pesadillas se debían a que su padrastro había abusado sexualmente de ella. Historia conocida. Los detalles me los reservo. Lucía tuvo una crisis de ansiedad, no podía dejar de llorar, yo sólo la abracé durante más de una hora. Luego se quedó dormida. Besé su frente y lamenté que la gente fuera tan miserable como para hacerle tanto daño a una chiquilla o a un niño. Luego me quedé dormido y cuando desperté, Lucía se había marchado. Me dejó su cuaderno con poesías, que ella había titulado “Ábrase en caso de emergencia”. Así que de vez en vez, cuando me canso de tanta calamidad, releo algo de ese cuadernillo y comulgo con aquello de Ernesto Cardenal: “Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido/ ni asiste a sus mítines, ni se sienta a la mesa con los gángsters,/ ni con los generales en el Consejo de Guerra./ Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano/ ni delata a su compañero de colegio./ Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales,/ ni escucha sus radios, ni cree en sus slogans”. Ya que estamos en eso, también es infame recordar la resaca que me dejó Lucía. Infame es pensar a alguien como si fuera una canción de Andrés Calamaro: “Me da la impresión que/ cada vez que nos vemos/ somos dos barcos/ que se cruzan en el mar:/ uno viene y otro va/ o todo lo contrario./ Escapemos entonces/ y vivamos sin horarios,/ sin leer el diario”.



Roberto G. Castañeda
Manual para Canallas

El Gráfico

lunes, 16 de diciembre de 2013

Gran Angular / Yo también quiero que me pregunten

Yo también quiero que me pregunten


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Pregúntenme#Art35 (http://bit.ly/JkUTH7) es el primer video que se publica de la campaña por una consulta popular sobre la reforma energética. Fue subido el jueves a Youtube y hasta anoche llevaba más de 400 mil reproducciones. Ya está entre los más vistos. En él, personajes públicos como Julieta Egurrola, Héctor Bonilla, Rebeca Jones, Gael García Bernal, Bárbara Mori, Eugenio Derbez, Edith González y muchos otros reclaman, de pronto con fuerte y desesperado grito, el derecho constitucional consagrado en el artículo 35 a ser consultados sobre un tema de trascendencia nacional.

Ayer, cuando quien esto escribe compartió el video de marras, un tuitero argumentó que sí hay que preguntar pero a los que saben, lo que evidencia la idea equivocada de muchos sobre el tema, a consecuencia de la manipulación del discurso oficial y del eco que, casi sin crítica, hacen de él los grandes medios de comunicación.

Concedámosle al tuitero que el pueblo, en su mayoría, no tenemos conocimientos técnicos sobre la industria petrolera. Lo que sí tenemos es un sentido común que difícilmente se equivoca. Y no se necesita conocimiento técnico para darnos cuenta que la reforma energética transfiere al voraz capital privado nacional e internacional al menos una parte de la propiedad de nuestro petróleo, lo que, por experiencia histórica, sólo beneficiará a esos intereses y no a la gente, como lo asegura la propaganda.

Pero más grave aún, la reforma energética modifica la estructura política y jurídica del Estado mexicano:

Lo achica aún más (triunfo ideológico del PAN y de la tecnocracia priísta iniciada con Carlos Salinas que argumenta que el Estado sólo debe participar de manera subsidiaria en aquellas áreas donde los privados no puedan) y le arrebata herramientas para defender la soberanía, como su facultad de intervención y expropiación en la principal industria del país.

Además otorga más poder al Ejecutivo al facultarlo para entregar las concesiones y licencias sin que el Legislativo pueda citar a comparecer a directivos de empresas como Pemex y la CFE (que dejarán de ser descentralizadas para pasar a ser desconcentradas) y sin que el Judicial pueda fallar sobre litigios que quedarán exclusivamente en manos de tribunales internacionales. Ya se abundará sobre estos temas en próximas entregas, pero baste decir por lo pronto que la reforma energética lleva a un Estado más chico y menos democrático, al que impulsan los resortes de un utilitarismo económico pero que se olvida de su democratización lo que, por lo mismo, lo debilita.

La reforma energética, por si algo faltara, cambia radicalmente la Constitución de 1917 que, es cierto, debe actualizarse conforme a los tiempos, pero no de una manera tal que afecte su razón profunda: la de ser la ley fundamental de la nación pero también el pacto social que nos dimos los mexicanos, después de una violenta revolución, para fundar un Estado, un régimen de gobierno, un ordenamiento democrático y un sistema de justicia en beneficio de todos y no sólo de una clase social. Hoy, con esta reforma, se consolida el poder de una oligarquía dominante y se trastoca la estabilidad.

Quien esto escribe forma parte de una generación a la que se nos enseñó que el Estado social de la Revolución estaba sustentado en tres artículos básicos: el 3, el 27 y el 123. Hoy los tres han sido violentados con las reformas educativa, energética y laboral. Por eso puede afirmarse que el pacto fundador del Estado mexicano agoniza, lo que no puede traer otra cosa más que desequilibrios que nadie sabe en qué van a parar.

Al momento de escribir esta entrega estaba por completarse el aval de al menos 17 Congresos locales para que la reforma energética sea constitucional. El atraco, pues, estaba por concretarse, y entre los recursos pacíficos para evitarlo sólo queda la consulta popular revocatoria a la que apela el video que le referí al principio de estas líneas.

Habrá que promoverla y exigirla con todos los recursos al alcance, pero sin perder de vista que las mentes perversas que planearon este robo a la nación no descuidaron los detalles. Por eso habían hecho modificaciones al artículo 35 constitucional para que sea la Corte la que precise los asuntos de trascendencia que puedan ser sometidos a consulta popular y ahora han congelado en el Congreso la ley reglamentaria.

Pobres de Los Chuchos y su lamentable PRD, ni eso consiguieron. Sólo sirvieron para dar una falsa idea de pluralismo en el Pacto por México. También les congelaron la reforma política para el DF. Los dejaron como novias de pueblo: vestidos y alborotados. Pero parece que bien forrados.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 13 de diciembre de 2013

Objeciones de la Memoria /Las consecuencias negativas de la privatización

Las consecuencias negativas de la privatización



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La lucha por la defensa del petróleo y los recursos naturales no sólo es de tipo ideológico, no sólo es una lucha de nacionalistas contra neoliberales, de progresistas contra reaccionarios, no sólo es una lucha de la defensa de la patria contra los traidores, también es una lucha para defender a los mexicanos en cuestiones muy específicas, ya que la reforma energética promovida por Enrique Peña Nieto traerá diversas consecuencias funestas para el país. Entre ellas:

1. Agotamiento acelerado de las reservas de petróleo de nuestro país.

2. Disminución de nuestra capacidad de captación de divisas, porque el energético es el principal instrumento para obtenerlas actualmente.

3. Disminución del presupuesto nacional, ya que el petróleo es la columna vertebral de los ingresos nacionales. Entre 30 y 40% del presupuesto del gobierno lo aporta el hidrocarburo, lo que significa que esta industria aporta más en términos presupuestales que el impuesto sobre la renta (ISR), que el IVA o que cualquier otro impuesto.

4. Reducción del gasto social. Menos recursos para los grandes problemas de alimentación, salud, vivienda, educación, bienestar social u obra pública.

5. Aumento de impuestos cada año para reponer los recursos que perdamos, que serían compartidos con las empresas transnacionales y que antes iban a dar íntegros a las arcas de la nación.

6. Incremento de la desigualdad, ya que unos obtendrán mucho y otros obtendrán menos.

7. Creación de nuevos magnates o fortalecimiento de los magnates hoy existentes.

8. Fortalecimiento de las transnacionales que tienen un poder inmenso, empresas petroleras que financian guerras, que ponen y quitan gobiernos, que toman decisiones sobre las políticas de muchos de los países de Medio Oriente y otros lugares del mundo.

9. Aumento de la pobreza en nuestro país, pues habrá despidos masivos en Pemex y en las empresas que subsisten alrededor de esta industria. Asimismo, disminución de las prestaciones de los trabajadores petroleros ya que las transnacionales impondrán miserables condiciones de trabajo como las que daban a principios del siglo XX y que motivaron la lucha por rescatar esta industria.

10. Pérdida de soberanía del país, creación de poderes fácticos que equivalen a ceder una parte de nuestro territorio a las empresas que se ubiquen en las franjas de aguas someras, aguas profundas o en tierra, donde se encuentren nuestras reservas petroleras.

Por eso es importante luchar; aunque haya una aplanadora legislativa del PRI y el PAN, todavía no está dicha la última palabra, la lucha seguirá.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Cadena de traiciones y la muerte del Pacto

Cadena de traiciones y la muerte del Pacto



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Si la reforma energética es la panacea que celebran ruidosamente el PAN y el PRI, y si va a detonar inversión, empleo y crecimiento como asegura el gobierno de Peña Nieto, ¿por qué no la sometieron a una consulta popular y hacen todo lo posible por evitar la revocatoria que prevé la Constitución?

¿Será que los políticos y tecnócratas que nos gobiernan ya están tan hechos al pensamiento de EU a grado tal que creen con él que la democracia es algo muy serio como para dejarla exclusivamente en manos de la plebe, pues recuérdese que en su sistema electoral pesa más el voto electoral indirecto que el emitido por el ciudadano?

¿O están de nuevo en el leguleyo plan de que la consulta revocatoria no puede llevarse a cabo por falta de una ley reglamentaria, como dijeron en 2006 para no conceder el recuento voto por voto a la izquierda defraudada?

El punto aquí, aunque lo nieguen y engañen, es que estamos ante una privatización de la exploración y explotación del petróleo y la electricidad; una cesión de la propiedad de parte de la renta y la producción de hidrocarburos a poderosos intereses privados nacionales y extranjeros; y ante la coronación de un modelo nacional que privilegia la acumulación de riqueza aunque sin la redistribución prometida desde hace 25 años, sobre otro modelo que propone repartir aquí la riqueza de una materia prima que nos llevaría a crecer y a desarrollarnos.

La oferta para convencer que la privatización es el camino es que bajarán gasolina y luz pero, ¿disminuyeron las tarifas cuando se privatizó la telefonía y se enriqueció a Carlos Slim o bajó la banca comisiones y mejoró servicio cuando se extranjerizó? Por cierto que no. ¿Qué nos asegura, entonces, que ahora se cumplirá lo prometido?

La reforma energética nació manchada por una cadena de traiciones:

1. La traición del PRI a sus principios históricos, los que le dieron un carácter socialmente revolucionario y nacionalista. ¿Cómo entender, por ejemplo, que en la reforma energética planteada por el PAN en 2008, cuando era gobierno, casi una copia exacta de la ahora aprobada, hayan votado en contra personajes centrales del priísmo de hoy como Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, que ahora lo hicieron a favor?

2. La traición del PRI y el PAN a una ciudadanía que nunca escuchó de sus candidatos presidenciales que la modernización de Pemex implicaría quitarle a esa actividad su carácter de estratégico y al Estado su exclusividad para definir políticas y para explorar y explotar esos recursos, así como dotar a los intereses privados de la posibilidad de asociarse para compartir no sólo utilidades sino producción.

3. La traición, también de esos dos partidos, al Pacto por México, ya que en el punto 54 de esa concertación, tanto Peña Nieto como Madero se comprometieron a mantener en manos del Estado la propiedad de los hidrocarburos y de Pemex como empresa pública y que, en todos los casos, la nación recibiría la totalidad de la producción de hidrocarburos.

4. La traición del PRD, también a sus principios fundacionales, al entrar en componendas (los líderes Jesús Zambrano y Jesús Ortega le llaman negociaciones de una “izquierda moderna”) a sabiendas que PAN y PRI iban por la privatización, con el agravante de que lo ofrecido a cambio, la reforma política del DF y la consulta ciudadana, quedó en el tintero. Vamos, les dieron con un palmo de narices y resultaron los timados, los tontos de la ecuación, a tal grado que Zambrano (ya muy tarde, ya con la afrenta encima) declaró muerto el Pacto por México.

Y 5. La presumible traición a la patria de gobernantes y legisladores si se llega a demostrar que esta reforma va contra la independencia, la soberanía y la integridad de la nación.

La propaganda oficial y sus escribanos insisten en magnificar la poca participación de Morena en los cercos al Senado y a San Lázaro para boicotearla. Imposible negar que fueron pocos. Y muy lamentable pensar que sea consecuencia de la mermada salud de AMLO. Eso confirmaría que sin él, ese movimiento, que para muchos es la única vía de oposición real, no tendría futuro.

Pero esa poca participación no quiere decir que sean mayoría los mexicanos que quieren y creen en esa reforma privatizadora que no conocen a cabalidad y de la que sólo registran lo que les dice la propaganda oficial a través de spots televisivos y radiofónicos. Son muchísimos los inconformes con el actual estado de cosas y cada vez se sienten más irritados con quienes dicen representarlos institucionalmente. Pero no encuentran el cauce que conduzca y potencie su protesta. Ya verán cuando lo encuentren



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 12 de diciembre de 2013

Manual para Canallas / En diciembre se me zafan los tornillos

En diciembre se me zafan los tornillos



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Un Santaclós falso es tan gratificante como la sonrisa de las mujeres hipócritas. Un Santaclós falso es tan confiable como las promesas de que no aumentarán la tarifa del Metro. Un Santaclós apócrifo es una metáfora de tu aguinaldo. Y esta Navidad, intuyo, cenaremos pollo con rostipapas.

Yo no sé si a ustedes les pasa, pero como que la quincena ya no me alcanza para casi nada. Yo no sé si a ustedes les pasa, pero ya estoy hasta la madre de que quieran subir el boleto del Metro, que intenten privatizar Pemex y que nos engatusen con el futbol. Yo no sé si a la gente común le sucede, pero quisiera largarme de este país tan propenso a la violencia y al desencanto. Por eso me ronda la idea de ir a buscar a mi padre, que es multimillonario. Eso es lo que creo, aunque mi hermano dice que de tanto estar solo ya ando delirando. Y que en diciembre se me zafa un tornillo. Pero estoy seguro que mi padre es millonario…


-O-


A mí me gusta sentarme en Central Park y observar a la gente presurosa, con sus cajas de regalos, las tarjetas de crédito dispuestas. Nueva York no es mi ciudad favorita, pero mi padre que es millonario me dejaría sin herencia por el simple hecho de que no lo visitara en estos días de “armonía y paz espiritual”, como dice él. En realidad yo preferiría estar encerrado. Pero otra vez iré a Nueva York, tan llena de mujeres que encuentran al hombre de su vida en un chat. Carajo, sólo a l@s loc@s se les ocurriría buscar pareja en internet. Como sea, iré a Tribeca a comer platillos que cuestan una fortuna. Y beberé vino espumoso, apropiado para esta época de celebración. Y entrará una rubia parecida a Cameron Diaz. Ella se quitará el abrigo, dejará al descubierto un hermoso cuerpo y me sonreirá con coquetería. Pero yo no estaré de humor para ligar, así que de inmediato desviaré la mirada a través del cristal que da a la calle. El tráfico estará horrible, como siempre. Los chavitos buscarán un Santaclós con la mirada. Por la acera pasarán tipos elegantes: traje de diseñador, gabardina Armani, iPhone en mano... Y yo odiaré más esa jodida ciudad que en diciembre se pone más insoportable.


-O-


Pasaré unos días en Nueva York y lidiaré con el tráfico, con los niños que embarran de chocolate el pantalón. Y maldeciré a cada Santaclós apócrifo recaudando dinero para emborracharse aunque en los carteles diga "para los niños pobres del Bronx". Si por mi fuera me quedaba en el Distrito Federal, a convivir con mis iguales, a beber en bares terribles con mujeres cuyos besos saben a perdición, tabaco y ron. Pero mi padre, el muy ojete, insistirá en que lo visite en Nueva York porque su novia, una tal Meredith, llegará desde Denver a pasar la Navidad con él. A mí eso me vale gorro, pero tal parece que él está enamorado de su juventud y belleza. Ella tiene unos 32 años, por la edad podría ser mi hermana, ojos azules, una sonrisa perversa y trabaja como azafata de American Airlines, según su Facebook. Mi padre tiene 67 años, poca vergüenza, tres divorcios a cuestas y un chingo de hijos. Siempre me dice que soy su consentido y yo le sigo el juego. Casi no lo conozco. Se separó de mi madre cuando yo era un chamaco. Nos reencontramos hace poco. Dice que soy su viva imagen, bueno, de cuando era joven. Yo sólo quiero su dinero. Pero eso de viajar a Nueva York me hace sentir bastante jodido. El departamento de mi padre es un mausoleo. Pese a todos los lujos, no hay un detalle que te haga sentir humano, falta un toque cálido. Mi padre quedó de mandarme un boleto de avión en clase ejecutiva. Y mi hermano me dice que ya estoy delirando, que no me hace bien vivir solo y que mejor me ocupe en algo constructivo. Sólo que sean clases de macramé o a un taller de origami. A mí diciembre no me sienta bien, creo. No estoy de humor para el espíritu navideño en cada aparador.


-O-


Esta mañana el Metro va más lleno que de costumbre. Tal parece que todos se pusieron de acuerdo para ir de compras el mismo pinche día. Odio esta ciudad horrible. El Distrito Federal terminará por volvernos locos. Me bajo en Bellas Artes, camino hacia la avenida Juárez y me siento un rato a mirarle las piernas a las chavas guapas. Por cierto, ¿te has fijado que la gente de esta ciudad siempre camina de prisa, con gesto de enfado? Yo detesto esta ciudad. Si por mi fuera me largaría a Nueva York o a Miami. El día que encuentre a mi padre, que es millonario, le voy a decir que me compre un departamento en Ocean Drive. Mi hermano siempre me dice que estoy loco, que me hace daño pasar tanto tiempo solo, pero lo que pasa es que él me tiene envidia, sabe que soy el consentido de mi padre y que la herencia no la compartiré con nadie. Tengo que encontrar a mi padre. Por cierto, ¿ya les dije que odio esta pinche ciudad? No manches, el Popo va a estallar. Un Santaclós anuncia el fin del mundo. Los semáforos están en rojo. Don’t walk. Hay policías por todas partes, pero están más pendientes de su teléfono celular. Quiero una salida de emergencia. Odio esta ciudad. Tengo que buscar a mi padre. Ya no quiero pollo y rostipapas en Navidad. Yo quiero cenar en un hotel lujoso. Necesito otro trago. Otra vez me voy a emborrachar. En Suburbia aceptan tarjeta de crédito. Las almas tienen 40 por ciento de descuento. El Xbox One está a meses sin intereses. Tengo que encontrar a mi padre, aunque me digan que invento todo. Odio esta ciudad. Y encima de todo, subirán el boleto del Metro. ¿Ya les dije que un Santaclós apócrifo es tan confiable como una mujer hipócrita? A mí me caen mejor los Reyes Magos, aunque siempre me han defraudado. ¿Ya les dije que mi padre es millonario? Aunque dice mi hermano que ya se me volvió a zafar un tornillo, que en diciembre me comporto extraño. Y por las noches escribo como si no hubiera un mañana: “En diciembre soy un ave migratoria,/ que sueña cosas estúpidas,/ mientras se le congelan las alas./ En diciembre sólo quiero volar,/ largarme lejos de tanta atrocidad./ Pero sólo soy un miserable cuervo/ que se extravió de su parvada./ Yo quisiera levantar el vuelo,/ marcharme sin volver la vista atrás,/ pero da la horrible casualidad/ de que sólo soy un pobre cuervo/ que maldice la triste y rotunda suerte,/ de tener las alas congeladas/ por ese frío que hay en todas las miradas”.



Roberto G. Castañeda
Manual para Canallas

El Gráfico

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Gran Angular / DF, reformas, consulta y traición

DF, reformas, consulta y traición


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Miguel Ángel Mancera tenía muy amarrada con Enrique Peña Nieto la reforma política para el Distrito Federal. Para el PRD, además, ese era el pago por apoyar la reforma hacendaria del Presidente, igual que la política-electoral fue carta de cambio al PAN por su apoyo a la energética.

En medio de todo esto, lo que parece claro es que Mancera y el PRD obtendrán la reforma política para el DF lo que, desde cualquier punto, representará un avance para la vida democrática de la capital del país. Las bancadas de PRI, PAN, PRD, PVEM y PT abrieron el viernes pasado el proceso para dictaminar lo que será un nuevo diseño político y administrativo de la ciudad de México, para aprobarlo esta misma semana.

¿Cuáles son sus principales aspectos?

1. Convertir al DF en un estado más de la República, es decir, igualarlo a las 31 entidades federativas. Ahora se llamaría la Ciudad Capital porque mantendría la sede de los poderes federales; y las 16 delegaciones serían demarcaciones territoriales gobernadas por alcaldes que sustituirían a los actuales jefes delegacionales, pero también electos por el voto popular. La elección se haría extensiva a órganos como los cabildos municipales de los estados.

2. Crear una Constitución para la Ciudad Capital. El Poder Constituyente, es decir, la asamblea popular que tendría a su cargo la redacción de esa Constitución, podría ser la propia Asamblea Legislativa del DF que se elija para 2015 o, en caso de que se determine hacerla el año próximo (2014), una asamblea proporcional que utilice los distritos electorales actuales para definir a sus integrantes. Sólo la ALDF tendría la facultad de aprobar adiciones y reformas a esa Constitución, tal y como ocurre con los Congreso locales.

3. Delimitar los poderes que sobre la Ciudad Capital tendrá el Congreso de la Unión. A él le tocaría legislar en materia de coordinación de la zona metropolitana de acuerdo con lo que establezca al respecto la Constitución capitalina; y seguirá siendo el que autorice su monto de endeudamiento.

4. Delimitar las facultades del Presidente de la República ya que le tocará a él seguir informando al Congreso de la Unión sobre la coordinación metropolitana y el monto de endeudamiento. Ya no nombraría ni ratificaría ni removería, como ocurre actualmente, al procurador de Justicia y al secretario de Seguridad Pública.

5. Fortalecer al Poder Judicial local. Sería un Supremo Tribunal de Justicia el que elegiría a sus magistrados y no podrán serlo aquellos que en el año previo a su elección hayan sido secretarios en el gobierno, procuradores o diputados locales.

El avance, puede apreciarse, será notable. La ciudad tuvo desde 1917 un régimen jurídico y administrativo totalmente dependiente del Ejecutivo federal (que nombraba un regente) y del Congreso de la Unión. Un primer cambio se registró con la creación de una Asamblea de Representantes en 1986 para asumir la responsabilidad de crear y aprobar reglamentos. En 1996 se ampliaron sus facultades y pudo legislar en temas específicos, pero el jefe del Departamento del Distrito Federal seguía siendo nombrado por el Presidente. Y más radical fue el cambio de 1996, cuando se aprobó la elección del jefe de gobierno y de los delegados por el voto directo de la ciudadanía.

Instantánea

1. IGNOMINIA. Al momento de escribir esta columna seguía el debate en el Senado de la reforma energética. Todo apuntaba a su aprobación. A estas horas el PRI y el PAN habrán avalado la cesión del dominio de la nación sobre su principal recurso natural, el petróleo, porque ese es el debate y no la privatización o no de Pemex y la CFE. Será una victoria ideológica del PAN sobre el PRI, partido este último que abjura a sus principios y se muestra, como nunca, sometido a los intereses del gran capital. Esta traición a la patria será de tal alcance que modificará bases y viabilidad del Estado mexicano. Volverá a dividir a los mexicanos y no es remoto que dará lugar a la larga a un estallido social.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 9 de diciembre de 2013

Gran Angular / Camino al despojo

Camino al despojo


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Finalmente el PAN dobló a Enrique Peña Nieto al agregar a su iniciativa de reforma energética, de por sí privatizadora, la posibilidad de pagar con petróleo crudo a contratistas privados nacionales y extranjeros, que ahora podrán incorporar a sus activos las reservas correspondientes, lo que en los hechos significa una transferencia de la propiedad.

Acción Nacional encareció su voto en el Congreso y el Ejecutivo se lo pagó. Pudo más, acaso por convicción, pero sin duda por la fuerte presión, satisfacer los compromisos adquiridos con el gran capital nacional y extranjero. De manera que a su proposición original de contratos de utilidad compartida, ahora se suma la de los contratos de producción compartida.

El proyecto de dictamen de la reforma energética (con propuestas de cambio y adiciones a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales), y cuya discusión en el Senado empezó ayer, es cuidadoso de reiterar que el dominio de la nación sobre petróleo y electricidad es inalienable e imprescriptible. Pero incorpora, ya desde el texto constitucional, la posibilidad de contratar particulares en actividades de exploración y extracción de hidrocarburos, en los términos que marque la ley reglamentaria del artículo 27.

En vía de mientras (y como dijera el gran Cantinflas: ahí está el detalle), el transitorio cuarto del dictamen dice que “las modalidades de contratación podrán ser de servicios, de utilidad o producción compartida o de licencia”.

Los considerandos del dictamen recuerdan que la actual ley reglamentaria solamente permite contratos de obras y de prestación de servicios, con remuneraciones en efectivo que nunca concederán propiedad sobre los hidrocarburos, con la prohibición expresa de otorgar contratos de producción compartida.

El proyecto de dictamen incorpora, por supuesto, los contratos de utilidad compartida propuestos por Peña, en los que —asegura— la propiedad de los hidrocarburos es del Estado que se compromete a pagar como retribución un porcentaje del dinero obtenido por el petróleo producido. Este tipo de contratación, aunque abre totalmente exploración y explotación a los privados, por lo menos no compromete la propiedad del recurso aunque permite a las empresas participantes registrar contablemente el derecho económico derivado del proyecto de extracción de hidrocarburos.

El proyecto de dictamen también incorpora los contratos de producción compartida y las licencias que, en los hechos, son verdaderas concesiones (supuestamente prohibidas en el texto constitucional). Éstos son una proposición del PAN y en ellos se establece que la retribución será un porcentaje de la producción de crudo, petróleo que, a su vez, podrán exportar los particulares. En estos contratos las empresas pueden registrar las reservas petroleras como activos para efectos contables. Y nótese el siguiente párrafo de los considerandos: “También (se) contempla la posibilidad de celebrar contratos en los que el Estado pagaría como contraprestación a sus empresas productivas o a los particulares, la transmisión onerosa de la propiedad de los hidrocarburos, una vez que hayan sido extraídos del subsuelo”.

Otro transitorio, el tercero, plantea abrir un periodo específico para que Pemex y la CFE se conviertan en empresas productivas del Estado. Eso, entre otras cosas, implicará el retiro de subsidios, planteamiento que ya se procesa en el propio Senado. Lo que se viene, entonces, son aumentos en la luz y la gasolina. Dicen que a la larga sus precios bajarán con la privatización. Francamente no lo creo. Eso mismo se nos dijo con Telmex, empresa que hoy tiene las tarifas más caras del mercado; y con la extranjerización de los bancos, cuyas comisiones son elevadísimas y sus servicios pésimos.

Muchos años se ha discutido qué será lo más conveniente sin que se convenza, bien a bien, que sea el camino privatizador. Algunos dirán: “Que sea lo que más dinero deje al país”, pero soslayan que se trata de un recurso que se va a agotar y olvidan, o prefieren ignorar, una historia en que la nación y sus riquezas han sido objeto de despojo por parte de empresas como a las que ahora se entregará la riqueza petrolera.

¿Por qué nos trampean? Si se ve como pato, hace ruidos de pato y camina como pato, pues entonces es pato. Y en esto del petróleo y la luz, sí se ve como privatización, hace ruidos de privatización y camina como privatización, pues entonces es privatización. ¿Por qué nos engañan? No permitamos el despojo de las riquezas de la nación.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 6 de diciembre de 2013

Objeciones de la Memoria / El cerco al Senado

El cerco al Senado


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Morena inició el cerco al Senado para evitar la aprobación de la privatización del petróleo. La medida ha resultado un éxito. Se ha logrado el aplazamiento de la votación y se ha exhibido la infamia y la soledad política en la que se encuentran los privatizadores.

Antes del cerco humano están las vallas policiacas que abarcan 10 veces más el perímetro de la sede senatorial afectando la vida cotidiana de la zona. Y es la longitud de este bloqueo la que ilustra la distancia entre quienes detentan el poder y la gente.

Apuran la votación para poder privatizar pero ignoran votar las leyes reglamentarias que abran paso a la consulta ciudadana y al plebiscito. En su lugar aprueban una reforma política que sólo asegura mantener los cotos de poder de las cúpulas.

Para los ciudadanos las vallas de la policía, para las élites políticas la reelección de legisladores y presidentes municipales. Para los grupos de interés que muchos vinculan a la delincuencia organizada audiencias, para la gente las vallas, la imposición, la regresión democrática y el linchamiento mediático. Esa es la realidad política actual del país.

En contraste, Morena ha optado por una lucha firme pero pacífica. Siguiendo el ejemplo de personajes como Martin Luther King o Nelson Mandela, quien desafortunadamente falleció ayer, el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador sabe que la paz es la mejor estrategia para enfrentar a un poder autoritario.

El carácter pacífico de la lucha ha permitido que la gente se sume, que la participación en el cerco sea plural. Y es que quienes nos oponemos a la privatización del petróleo sabemos como Mandela que “el arma más potente no es la violencia sino hablar con la gente”.

Y es que el cerco también es un espacio de diálogo entre la sociedad. Ahí se comparten experiencias, puntos de vista, ideas que los legisladores no están dispuestos a escuchar porque eso los obligaría a salirse del guión del telepromter que los gobierna.

No obstante, la gente sigue en lucha y no se calla. El cerco está firme y la privatización tiene un futuro incierto.


Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

Gran Angular / La entrega del petróleo: ¿qué tanto?

La entrega del petróleo: ¿qué tanto?



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Hoy a las 10 de la mañana, si es que no hay una tercera posposición de última hora, es probable que los senadores conozcan un proyecto de dictamen de la reforma energética que, según una fuente cercana a su elaboración, rechaza la figura de licencias o concesiones que quiere el PAN, y mantiene la de los contratos de utilidad compartida propuestos en la iniciativa del presidente Peña Nieto.

Lo que esa fuente ya no pudo o no quiso corroborar a este reportero es si el proyecto mantiene la reforma al artículo 28 constitucional que quita el carácter de área estratégica reservada al Estado la producción de petróleo, petroquímicos y electricidad, aunque todo indica que se mantendrá.

Que se opte por los contratos de utilidad compartida (donde al asociado o contratado se le pagaría en efectivo) y no por las concesiones (donde se pagaría con la producción o con reservas, como ocurría antes de la expropiación petrolera de 1938), no cambia el sentido aperturista de esta reforma, pero se va por el lado menos “entreguista”, en contraposición a lo que todavía exigía ayer Acción Nacional.

Y es que el panismo —después de la salida del PRD del Pacto por México y de la negociación energética— le elevó al gobierno el costo de su voto. ¿Quieren reforma energética?, pues que sea la nuestra, fue su condición. Pero recibieron de Peña Nieto un no rotundo aun sabedor de que necesita el voto blanquiazul para sacar adelante “la madre de todas sus reformas”.

Ahí es donde está el atorón, sin que las presiones panistas sean las únicas, pues también llegan desde el capital privado nacional y extranjero, cuyo apetito por la riqueza petrolera del país les ha sido abierto desmesuradamente.

Sin ese desacuerdo la reforma energética ya habría sido sacada adelante, pues en términos estrictamente numéricos el PRI y el PAN (los dos la quieren pero no se ponen de acuerdo en su calado) cuentan con los votos necesarios (dos terceras partes del total) para aprobar tales modificaciones constitucionales.

Lo senadores Enrique Burgos y David Penchyna informaron ayer que hoy se reunirán las juntas directivas de las comisiones de Puntos Constitucionales, Energía y Estudios Legislativos básicamente para dos cosas: 1. Precisar un procedimiento que acate tiempos y formas de expedición de su convocatoria para dictaminar la reforma (lo que podría ocurrir pasado mañana domingo) y 2. “Presentar un anteproyecto de dictamen” —dijo Burgos— para que los senadores tengan tiempo de conocer su contenido, lo que no necesariamente quiere decir que mañana se haga público.

Así las cosas, el dictamen podría quedar listo el domingo para ser debatido y en su caso aprobado por el pleno entre el lunes y el martes próximos. Vienen días complicados.

Instantáneas


1. GASTO SOCIAL. En su anteproyecto de presupuesto 2014, el gobierno de Veracruz privilegiará gasto social y el combate a la pobreza. A ese rubro va 76.6% del gasto, mientras que 15% será para actividades de gobierno y 4.2% para desarrollo económico.

2. COBALTO. El robo de un camión con una bomba de cobalto desechada por una clínica del IMSS en Tijuana y su aparición el miércoles con el caparazón abierto y expuesta la fuente de radiactividad, ha dado lugar a contradicciones en cuanto a información y procedimiento, lo que muestra lo mal preparados que estamos para enfrentar contingencias de esa naturaleza. La bomba de cobalto fue abandonada en un paraje del municipio de Hueypoxtla, estado de México. Una familia la encontró, les ganó la curiosidad y la posibilidad de sacar algún beneficio al venderla como chatarra. Así que la arrastraron con un carro hasta su casa. El jefe de esa familia y dos de sus miembros han sido los presentados a declarar. De los ladrones, nada.

3. PREOCUPACIÓN EN JURÍDICAS. Trabajadores e investigadores del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM preparan un informe al director Héctor Fix Fierro en el que dan cuenta que la doctora Mónica González Contró está presumiblemente bajo tratamiento médico para combatir un estado de alteración nerviosa, lo que afecta su desempeño como investigadora y secretaria Académica de la institución. Le piden tome medidas.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 5 de diciembre de 2013

Manual para Canallas / Los que no tuvimos amigos imaginarios

Los que no tuvimos amigos imaginarios



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Hay locos fantásticos y también locos ordinarios. Algo así decía un escritor o un pintor de esos que tienen facha de excéntricos. Yo no sé qué clase de lunático soy, pero debo ser muy distraído porque se me olvidan los nombres, confundo las caras, pierdo las llaves a menudo y siempre me enamoro de las mujeres más imposibles.



Desde que tengo uso de memoria mi comportamiento ha sido un tanto extraño. Debo aclarar que yo no era de esos chavitos que tenían amigos imaginarios o que resolvían paradigmas matemáticos. No, a lo más que llegaba era a tener novias imaginarias. Por eso creo que más bien yo soy un loco ordinario. Cuando era chavito la más linda de mi clase, la hija del tendero y hasta las hermanas de mis amigos eran mis novias. “Ahí va mi novia”, pensaba cuando las veía pasar. Ellas ni se daban por enteradas, pero yo tenía su retrato en la bitácora de mis desvelos. Y como buen loco ordinario me inventaba aventuras a su lado. Sí, caray, así de loco ordinario era yo: no tenía amigos, sino novias imaginarias. Y les hablaba en silencio de los atardeceres, mirando las nubes, de escaparnos en trenes sin destino. Y también la maestra de educación física me traía de un ala. Yo la veía sonriendo con otros maestros o tocando a alguno de mis compañeros para corregirles un ejercicio y me moría de celos. Maribel se llamaba la desdichada. Pero la olvidé pronto, como se olvida a las ingratas que no te hacen caso. Sucedió la tarde en que me enamoré de Melissa. Ella apareció de la nada, como suceden las cosas que valen la pena. Melissa era la hermana menor de doña Estela, que vivía en la misma vecindad que nosotros, y estaba recién desempacada de Guadalajara. Ella era hermosa, de esas mujeres que te cambian la vida: ojos aceitunados, cabello largo, piernas kilométricas y aquellos pechos fabulosos que hacían juego con su brevísima cintura. Desde que la vi se convirtió oficialmente en mi única novia. Por supuesto que ella ni se lo imaginaba, pero es que así solemos ser los locos ordinarios: nos da por expropiar todo, hasta donde alcanza nuestra vista. Melissa tenía unos 21 años, pero a mí eso no me importaba porque en mis sueños a su lado yo no parecía tener los 11 que aparentaba. Y también en mis sueños ella me besaba con la ansiedad de las enamoradas, sí, con la misma urgencia con la que solía decirme “Oye, Betillo, no seas malito y ve a la tienda a traerme detergente”. Y no corría, me salían alas. Me sugería que me quedara con el cambio, aunque yo me hubiera conformado con besos en la mejilla. Pero como nunca sucedía, sólo me sentaba un rato a su lado, mientras ella lavaba su ropa y contaba que extrañaba Guadalajara, porque “aquí no tengo amigas, me la paso encerrada”. Hasta que una tarde me animé a decirle que no se aburriera, que “el día que quieras te invito al cine”. Melissa soltó una carcajada, pero observó mi confusión y corrigió: “Sale, pero tú me cuidas porque sino no me dan permiso”. Yo me puse a ahorrar mis “domingos” para llevarla al cine y dispararle lo que se le antojara. Dejé de comprar cómics y gastar en tonterías. Así solemos ser los locos ordinarios cuando nos enamoramos.


-O-


Los locos comunes, ordinarios, nos enamoramos como enfebrecidos. Lo supe desde que conocí a Melissa. Y lo ratifiqué el día que la vi casi desnuda. Fue una noche de esas que perviven en la memoria, por los siglos de los siglos, amén. Mi madre vendía quesadillas afuera de la vecindad y un sábado me mandó a dejar un pedido con doña Estela. Como dejaban la puerta emparejada, me metí literalmente hasta la cocina: “Doña Estela, aquí están sus quesadillas”, avisé sin que nadie respondiera. Justo dejaba el plato en la mesa, cuando apareció Melissa saliendo del baño, en ropa interior y con una toalla en la cabeza. Me saludó como si nada: “Hola, Betillo, ¿qué andas haciendo?”. Yo me sonrojé y apenas pude murmurar que “vine a traer lo que pidió tu mamá”. Ella siguió su camino hacia la recámara, dándome la espalda e inclinando la cabeza ligeramente para secarse el cabello. “Ok, allí déjalo y dile a tu mami que muchas gracias”, indicó antes de meterse a la recámara. Yo salí cambiado para siempre, como los locos comunes, ordinarios. No me podía sacar de la cabeza la imagen de Melissa, más hermosa que nunca. No podía olvidar las redondeces de sus senos, el aroma de su piel húmeda y aquel trasero contundente. A mis casi 12 años me había enamorado como lo hacen los mayores, con el deseo en la entrepierna y la ansiedad en el costado izquierdo. Pero como suele pasarle a los locos comunes, los sueños se me volvieron en contra. Melissa comenzó a salir con un sobrino de su padrastro. A mí me rompía el corazón cada que el Mustang de aquel idiota se estacionaba afuera. A mi me parecía un cretino que no respetaba a las mujeres ajenas, pero ella pensaba la contrario porque salía muy sonriente, guapísima con sus vestidos cortos y sus zapatillas de tacón alto. Como buen loco ordinario yo maldecía al cielo, pero no dejaba de soñarla. Hasta que me prometí olvidarla, confinarla en las mazmorras de la indiferencia. Así que la siguiente vez que Melissa me pidió algún favor le respondí que “no puedo, ya me se hizo tarde y tengo que ir a ver a mi novia”. Ella puso los brazos en jarra y me ofendió sin pretenderlo: “Ah, ¿ya tienes novia? Primero aprende a lavar tus calzones, jajajaja”. Hice un mohín de disgusto y desaparecí de su vista. Igual que ella desaparecería de mi existencia después, cuando se fue a vivir con el novio. Su madre le contó a mi jefa que “se salió con la suya la pinche escuincla”. Ya nunca volví a ver a Melissa, pero me dejó su imagen nítida saliendo semidesnuda del baño. Y también me dejó muchos sueños húmedos en la pijama. Aún la tengo presente, como a un poema de Nicanor Parra: “Hoy es un día azul de primavera,/ creo que moriré de poesía,/ de esa famosa joven melancolía./ No recuerdo ni el nombre que ella tenía./ Sólo sé que pasó por este mundo/ como una paloma fugitiva:/ La olvidé sin quererlo, lentamente,/ como todas las cosas de la vida”. Así solemos ser los locos comunes, ordinarios, condenados a vivir con el olvido, sentenciados a la fiebre de las novias imaginarias y el fantasmal tacto del deseo durmiendo a nuestro lado
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Roberto G. Castañeda
Manual para Canallas

El Gráfico

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Gran Angular / Vileza

Vileza




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A las dos y media de la mañana de ayer, AMLO fue ingresado a Médica Sur con un síndrome isquémico coronario agudo, es decir, un infarto al miocardio que lo mantiene desde ayer en ese hospital, donde sus médicos lo reportan estable y estiman que permanecerá de tres a cinco días.

Quienes lo consideran un exaltado —sin más argumentos que sus miedos, odios y fanatismo— creen que la actitud contestataria del ex candidato presidencial, a la que confunden con la ira, fue la causa del infarto. Pero quienes se esfuercen en un análisis objetivo (aunque estén en desacuerdo con sus ideas y propósitos políticos), entenderán que las razones se encuentran más bien en el trajinar de años, siempre a contracorriente, y a que no hay condición física que aguante tantas trampas, tanto ocultamiento, tanta traición, tanto golpe bajo, tantas intrigas, tanta maledicencia.

Ésta, en su fase de vileza, llevó ayer a un buen número de miserables a darlo por muerto y celebrarlo en las redes sociales, a recomendar —con ironías sosas que evidencian odio, pero sobre todo estupidez— que lo hospitalizaran en el psiquiátrico; y a criticar, con una simpleza boba (carente de entendimiento y de razón), que fuera atendido en una clínica privada y no en el ISSSTE o en el IMSS (como él exige lo hagan los servidores públicos de primer nivel, a menos que ellos y no el gobierno se paguen un seguro de gastos médicos mayores), sin reparar, siquiera, que no es derechohabiente de esas instituciones de seguridad social pues ni es empleado público ni trabaja para ninguna empresa privada.

No tardarán esos mismos en decir que el infarto fue un montaje o que se lo provocó para hacerse el mártir y recuperar la fuerza política que, sus cortas miras, los llevan a creer que ha perdido.

Lo cierto es que si supera el infarto, como parece ocurrirá según el pronóstico médico, tendrá que disminuir radicalmente su ritmo de trabajo. Y de cara a las protestas contra la reforma energética, pronto veremos si Morena es sólo López Obrador y nada sin su caudillo, o si es ya un movimiento social consolidado, de mandos horizontales y democráticos, verdaderamente opositor (el único del país en estos momentos), con la militancia suficiente para ser un partido determinante en la vida del país, y con la capacidad de hacer valer por sí mismo sus reivindicaciones políticas y sociales, además de conducir su protesta por la vía pacífica, como hasta ahora.

Por lo pronto, su hijo Andrés Manuel López Beltrán aprovechó la conferencia de prensa convocada para informar el estado médico del ex candidato presidencial, para recordar que el cerco del Senado contra la reforma energética previsto por Morena para hoy, no se ha suspendido aunque, por razones obvias, no contará con la presencia de su máximo dirigente.

Y dos cosas en medio de todo esto: que la revisión de las redes sociales a propósito del infarto de AMLO muestran lo dividido que sigue el país (porque también recibió miles y miles de adhesiones), y que en momentos como éste debe deseársele, como a cualquier ser humano, una pronta recuperación de la salud. Esto último, claro está, si es que lo permite la vileza.

Instantáneas

1. CONSULTA. El dictamen de la reforma política no contenía en su versión original aprobada por comisiones ningún cambio al artículo 35 constitucional que implicara “trampa” o “maña” en la realización de una consulta ciudadana revocatoria como pretende la izquierda con la reforma energética. Pero quizás ya exista en la fracción VI del apartado D, hoy vigente, que señala que “en materia electoral la interposición de los medios de impugnación, constitucionales o legales, no producirá efectos suspensivos sobre la resolución o el acto impugnado”.

2. DEL IFE AL INE. La transformación que plantea la reforma política en el instituto electoral presenta retos operativos muy complicados. Tan sólo el cambio de nombre implicará la reexpedición de casi 80 millones de credenciales de elector. ¿Dará tiempo para 2015?



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 2 de diciembre de 2013

Gran Angular / Reforma política: sin consenso y trunca

Reforma política: sin consenso y trunca


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Comisiones del Senado dictaminarán hoy la iniciativa de reforma política-electoral. No participará el PRD porque el jueves rompió con el Pacto por México, a menos que adopte una decisión en contrario, cambiante e interesada, como ha acostumbrado el liderazgo de Los Chuchos. El dictamen, en cualquier caso, lo sacarán PRI y PAN para que suba al pleno el martes y se apruebe a más tardar el miércoles, según lo planeado por esos dos partidos.

¿Qué contendrá el dictamen, hasta donde se ha podido indagar?

En cuanto a lo político:

1. Gobierno de coalición. El Presidente tendría la facultad de optar entre gobernar con minoría política o mediante una coalición legislativa y de gobierno. En este caso, él y su partido construirían un acuerdo con una o varias fuerzas de oposición en el Congreso para conformar una mayoría estable que garantice un programa político de consenso, una agenda legislativa que le dé soporte y un gabinete de coalición que lo ejecute.

2. Fortalecimiento de las facultades del Congreso. Entre otras, la de aprobar el gabinete de coalición, el Plan Nacional de Desarrollo y la Estrategia Nacional de Seguridad. Tocaría a los diputados ratificar el nombramiento del secretario de Hacienda y a los senadores el del canciller y el del fiscal General.

3. La Fiscalía General sustituiría a la PGR y sería una institución autónoma no dependiente de la Presidencia. Al interior de ella se renovarían las fiscalías para delitos electorales y la anticorrupción. Carácter autónomo tendrían también 32 nuevos órganos de procuración de justicia en los estados.

(Los cambios referidos en estos tres puntos entrarían en vigor hasta 2018).

4. La reelección. En el caso de los senadores hasta por dos periodos y en el de diputados federales hasta por cuatro. En el ámbito estatal quedará a criterio de las constituciones locales con el límite de que no podrá ser por más de cuatro periodos, en el caso de los diputados, y sólo por un periodo para alcaldes, regidores y síndicos.

(En este cuarto punto el PAN quiere que entre en vigor de inmediato pero el PRI se opone con el argumento de que sería legislar para beneficio propio, lo que se evitaría, dice, si la vigencia queda a partir de 2018).

Hasta donde se sabe, el proyecto de dictamen no incluye acuerdos tomados en el Pacto por México como fijar el 15 de septiembre como fecha de toma de posesión del Presidente y reglamentar el plebiscito, el referéndum y la iniciativa ciudadana (lo que se conoce como “cartas ciudadanas”, una de las principales demandas del PRD finalmente saltadas). Tampoco incluye otras propuestas como la reducción del número de integrantes del Senado y la Cámara de Diputados.

En cuanto a lo electoral:

1. La creación de un Instituto Nacional de Elecciones (INE), que sustituirá al actual IFE. Originalmente se planteó que tocaría a esa institución la organización de todos los procesos electorales del país, lo que generó un fuerte rechazo de los gobernadores, sobre todo priístas, que no desean que se les vaya de las manos el control de los comicios. Se optó entonces por mantener los 32 institutos locales que conservarían la potestad de organizar los procesos, pero cuyos consejeros serían designados y eventualmente removidos por el INE.

2. Establecimiento como causal de nulidad de una elección el rebase de los topes de campaña, la utilización de recursos al margen de la norma electoral y la compra de coberturas informativas (aunque con matices que forzaron el PRI y el PRD); y la prohibición de la compra del voto en cualquier modalidad.

3. El aumento de 2 a 3% del total de los votos para que un partido político pueda conservar su registro.

La reforma política-electoral, como se ve, se antoja corta, mocha, evidencia que es moneda de cambio que cede el PRI al PAN para que éste avale una reforma energética que se vislumbra totalmente aperturista.

Instantánea

MORENA realizó ayer un mitin en el Zócalo contra la reforma energética del gobierno. AMLO planteó ahí que la demanda central del movimiento es desde ya la exigencia de una consulta popular antes de la aprobación de dicha reforma. Dijo que los cercos planeados en las Cámaras de Senadores y Diputados empezarán desde el momento mismo en que inicie el proceso de dictamen de la iniciativa. Eso será hoy. Por lo tanto, los cercos iniciarán hoy.




Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 29 de noviembre de 2013

Objeciones de la Memoria / ¿Y la soberanía?

¿Y la soberanía?


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El pasado sábado nos enteramos que la 51 reunión interparlamentaría México-Estados Unidos concluyó con la propuesta de los legisladores de nuestro país vecino de concretar una alianza energética en América del Norte.

El objetivo de esta alianza sería “afianzar la seguridad regional”. Los legisladores de Estados Unidos “pusieron el dedo en la llaga”: el petróleo es un factor de seguridad nacional y nuestro gobierno pretende entregar ese poder a empresas transnacionales.

Si nuestro petróleo se privatiza, además de compartir las ganancias con empresas de otros países, también se pondría en manos distintas al Estado mexicano una porción de nuestra seguridad.

¿Es posible pensar que las transnacionales velarán los intereses de seguridad de nuestro país?

¿Es posible concebir que ante un diferendo con las empresas extranjeras, las instituciones mexicanas puedan imponer la ley?

La respuesta es no. Lo que proponen los privatizadores no sólo compromete la economía de las familias mexicanas, también vulnera la seguridad del país.

Esa es otra razón de peso para oponerse a la privatización. En la historia de México el petróleo, además de ser un factor definitivo en nuestra economía, también es un garante de la paz en el contexto internacional.

Nos vemos el domingo a las 10 de la mañana en el Zócalo con Andrés Manuel López Obrador. Defender el petróleo es defender la economía de las familias y defender la paz.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Cocoa y La Tuta

Cocoa y La Tuta


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El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, uno de los hombres más influyentes y cercanos al presidente Enrique Peña Nieto se refirió a la crítica situación que enfrenta Michoacán y dijo que es una amenaza para el Estado mexicano.

Eso se sabe, no es novedad. Lo que mueve a verdadera alarma es el por qué y el para qué lo dijo Videgaray. ¿Acaso viene algo más grave después de esa aceptación pública?

En Michoacán está pasando algo mucho más grave de lo que se puede ver o imaginar. Un botón de muestra: la balconeada que le puso Servando Gómez, el capo de Los Caballeros Templarios mejor conocido como La Tuta, a la senadora panista michoacana Luisa María Calderón Cocoa, hermana del ex presidente Felipe Calderón. Ella, todavía sin asimilar bien la derrota que le infligió el PRI en las elecciones de la gubernatura en 2011, acusó a los hijos del gobernador Fausto Vallejo de tener vínculos y negocios con el cártel de Los Caballeros Templarios.

Y la semana pasada reveló que hace un mes, integrantes del grupo criminal habían entrado al Senado a hablar con la Comisión de Seguridad, lo que dio lugar a que la Cámara alta presentara una denuncia de hechos ante la PGR. Tres de los señalados por Cocoa como participantes de aquel encuentro rechazaron ser criminales y anunciaron que procederán penalmente contra la senadora a pesar de su fuero.

Pero el escándalo creció ayer cuando el capo Servando Gómez subió a internet un video (http://bit.ly/1cb4LNF) en la que rechaza haber tenido contacto con el actual gobernador (exoneración que también lo incrimina), y asegura que la única persona que se le acercó en la campaña de 2011 fue Luisa María Calderón.

La Tuta precisa que el contacto no fue personal, sino con un personaje cercano a su campaña, el diputado local Francisco Javier Girón del Toro, quien habló en tres ocasiones con él. Y mostró un video de uno de esos encuentros, en el que Girón pide apoyo a cambio de respeto cuando ganaran la gubernatura.

Pero dijo más cosas que —según él— explican la furia que Felipe Calderón tuvo contra ellos, primero cuando eran La familia michoacana y después Los Templarios. Contó, por ejemplo, que el 1 de noviembre de 2006, cuando Calderón ya era presidente electo, el cártel plagió a uno de sus primos, el dueño de casas de cambio Alonso Reyes Hinojosa. Lo retuvieron, explica, porque debía 30 millones de pesos a cuatro pequeños empresarios michoacanos a los que no quería pagar porque era “primo hermano del electo”. El capo asegura que Cocoa, a través de su también hermano Juan Luis les “pidió la atención de liberarlo”, cosa que hicieron al día siguiente del plagio. Se soltó a Reyes Hinojosa con la participación de un tal Carlos Mejía Villaseñor quien, según La Tuta “tiene una relación muy íntima con la senadora” y ahora es testigo protegido después de traicionar a Los Templarios y pasarse con Los Zetas. La senadora ha desmentido categóricamente todos estos dichos y el panismo ha argumentado que no es posible que alguien le crea a un delincuente. Ese no es el punto. La PGR tiene ahí una buena cantidad de cosas por investigar ahora que empezó el salpicadero de culpas y podredumbre.

Instantáneas

1. PACTO. Rompió el PRD chucho con el Pacto por México a dos días de que cumpliera un año. ¿Ya para qué? Las reformas neoliberales están prácticamente aprobadas. El dictamen de la político-electoral (que ahora les parece “descafeinada”) quedará listo hoy y se aprobará el martes. Después, PRI y PAN sacarán la energética por mayoría. El PRD, de todas maneras, no iba a votar a favor de ella. El cálculo de los chuchos: evitar que AMLO los rebase electoralmente con el tema del petróleo.

2. VORAZ. El jefe delegacional en Coyoacán, Mauricio Toledo fue a la ALDF a pedir 600 millones de pesos extras para su presupuesto. Primero debería rendir cuentas de lo que ha gastado. Tiene la mano tan larga y tan mala la fama que ya ni sus correligionarios lo quieren. Tampoco lo quieren sus gobernados. Por eso está —según encuesta de Gabinete Estratégico— entre los cuatro delegados peor calificados.

4. LOS OTROS mal calificados son los de Xochimilco, Tláhuac y Tlalpan. En esta última demarcación, Maricela Contreras tiene encima a los vecinos por su necedad de construir oficinas en el centro de la delegación. Aseguran que está “tripulada” por los desarrolladores de vivienda.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico



jueves, 28 de noviembre de 2013

Manual para Canallas / Cuando sueñes tu propia muerte

Cuando sueñes tu propia muerte



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Soñé con mis muertes. Las que llevo a cuestas: la muerte de mi abuelo, las flores en el velorio de la abuela, el fallecimiento del marido de mi madre, la tumba que le designé a mi padre, aquella lápida que le quedamos a deber a mi hermanita. Todas las muertes se me juntaron en un sólo sueño. Y mis lágrimas no alcanzaron



Aún siguen sin alcanzar estas lágrimas que no solté en su momento. Soñé mi propia muerte y no fue agradable. Soñé que sólo era un sueño. Y desperté angustiado, con ese súbito golpe de crueldad que te abofetea cuando sabes perfectamente que tienes deudas pendientes. Yo que no he sido un buen hijo, ni un padre ejemplar, mucho menos un gran hermano. Yo tan cretino lloré mi propia muerte en sueños, como si mereciera algo de piedad, como si hubiera sembrado algo bueno. Aún traigo ese marcapasos anidado en el corazón, aferrado con sus garras a mi pecho, como queriendo gritar algo, como si anunciara una tragedia. Sí, la angustia, él sobresalto, es un jodido marcapasos. Será por eso que últimamente me noto distraído, algo fuera de contexto, como si estuviera deprimido. Yo no sé qué carajos sucede, ya consulté mi horóscopo, a mi sicoterapeuta y también cheque las fases lunares, pero nadie me tiene una respuesta. Tal vez sea culpa del calendario. De unas semanas a esta fecha me acechan las dudas, estoy a merced de esa jauría. Y me revuelvo en la cama, escucho el ruido de fondo y me inquietan los aullidos lejanos de los perros, el ulular de las sirenas y una canción tenue que escapa de alguna ventana. Han pasado dos años desde que anhelaba un lanzallamas y un libro de poemas. Recuerdo entonces mis deseos: "Quiero paz, quiero tranquilidad, que los cuervos ya no revoloteen graznando frente a los ojos abiertos de mis sueños. Y no deseo un pastel de cumpleaños ni tarje-titas cursis que prometan amistad hasta la posteridad. Quiero un lanzallamas. Y el combustible necesario para incendiar todo mi pasado. Sí, sería más romántico un bidón de gasolina y un encendedor Zippo, pero a estas alturas no me puedo andar con tibiezas. Así que prefiero un lanzallamas con el combustible adecuado". Algo tarde he comprendido que el pasado no se puede incendiar, porque en ocasiones ha sido forjado en el infierno, como una espada humeante. Sí, en días recientes me noto distraído, algo fuera de contexto, como si estuviera soñando demasiado con mi propia muerte.



-O-




Que ganas de que no se me hubiera escapado este año con tanta celeridad. Que ganas de reciclar los deseos de mi pasado cumpleaños: "Otra vez quiero paz, quiero cielo, quiero otra canción que me recuerde que soy la suma de mis defectos, el recuento de pellejos, un armazón de esqueletos y un corazón en fragmentos. Ya no quiero un lanzallamas, me conformo con este libro de poemas que me regalaste para leer en voz alta mientras prendía fuego a todo lo que me ha dado más tristezas que momentos buenos". Que ganas de ya no soñar con mis huesos en el cementerio. Esta vez no pido tanto, porque estoy en bancarrota y desahuciado. Ahora no se trata de lo que deseo, sino de lo que ya no quiero. Hoy en día, como debió ser desde mucho antes, ya no quiero que mi infancia me siga atormentando. Ya no quiero demonios danzando en mi cerebro, ni esta nube en la mirada, mucho menos esta soberbia que me gobierna. Ya no quiero trastes en el fregadero, polvo en los rincones de mi casa, tantas pendejadas en la cabeza, tanto vacío en el pecho. Ya no quisiera tantas muertes inútiles en las calles, ya no quiero ser tan sentimental y fingir que no pasa nada. Ya no quiero que me rebase el tiempo sin declararme un idiota por completo. Ya no quiero poner más pretextos. Ya no quiero soñar con mis huesos en el cementerio. Ya no quiero un lanzallamas, ya no quiero tanta cobardía, ya no quiero tanta tristeza en mis historias, ya no quiero tanto desvelo. Ya no quiero tu ausencia, ni el fantasma de tus besos, ni facturas por pagar, como tampoco quiero sonar como un tipo desesperado. Sólo pasa que últimamente me noto distraído, algo fuera de contexto, como si estuviera deprimido. Y no sé qué chingados sucede. Ya consulté mi horóscopo, a mi sicoterapeuta y también cheque las fases lunares, pero hasta ahora nadie me puede dar una respuesta. Será culpa del calendario, de tantos abrazos y buenos deseos. 0 quizá es que ha llegado el momento de ajustar cuentas. Cómo voy a saberlo, si soy una montaña de dudas o un continente de pretextos. Será por eso que de un tiempo a esta fecha me noto fuera de contexto. Por si las dudas, me curo las resacas con canciones de Nirvana y me receto el analgésico de Dante Guerra: "Quiero un batiscafo y la profundidad de tu mirada/ Quiero clases de buceo y sumergirme en tus deseos/ Sólo sueño con la poesía de tus senos/ guiándome noche adentro/ Sólo anhelo, imperecederos/ todos tus 'te quiero'/ Y hundirme lento, lento/ en el abismo de tu sexo/ ¿Ya te dije * cuánto deseo/ un batiscafo technicolor?/ Y ver pasar frente a mí/ los arrecifes de tu cuerpo/ Y maravillarme por completo/ ante el oleaje de tu vientre/ Sólo quiero un batiscafo/ y dirigirme noche adentro/ en los arrecifes de tu cuerpo". En definitiva no estaría mal contar con un batiscafo o una escafandra, como canta Silvio Rodríguez, para explorar "al pie del mar de los delirios". O nada más para hundirse definitivamente en la negrura del abismo. Y no despertar jamás. Y no volver a soñar con tu propio sepelio.



Roberto G. Castañeda
Manual para Canallas

El Gráfico

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Gran Angular / ¡Perros mexicanos!

¡Perros mexicanos!


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En la Plaza Constitución de Tijuana hay un campamento de por lo menos 700 personas entre hombres, mujeres y niños. Todos son migrantes, pero todos recientemente deportados de Estados Unidos. Tuvieron que dejar atrás esposas, esposos, hijas, hijos, hermanos, padres. Por eso se quedan ahí, en la frontera, para intentar, a la brevedad, el reingreso y el regreso con los suyos.

Al mediodía del domingo pasado, al menos 200 migrantes de ese campamento decidieron intentar un cruce de la frontera en masa, en lo que denominaron “Operación Villa”. Invocando el nombre del caudillo revolucionario, caminaron un buen tramo sobre el lecho seco del río Tijuana, a unos metros de la barda divisoria, hasta un punto en el que termina.

Toparon entonces con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, así como de la Patrulla Fronteriza estadounidense. Uno de los migrantes, que muy decidido intentó flanquear la valla policiaca, recibió una descarga eléctrica de los agentes. Los ánimos se calentaron. No faltó el agente de la “migra” que empezó a insultar a los indocumentados: “¡Perros mexicanos, perros mexicanos, lárguense de aquí!”, gritaba a voz en cuello, según refiere uno de los migrantes. Fue entonces cuando los indocumentados decidieron avanzar sobre la línea fronteriza y fueron recibidos con gases lacrimógenos, gas pimienta, descargas eléctricas y finalmente dispersados dejando tras de sí tres heridos de gravedad, una mujer entre ellos. Los migrantes se refugiaron en su campamento de Tijuana para reorganizarse y volver a intentar otro ingreso masivo por la frontera, para reencontrarse con sus familiares.

Miles y miles de mexicanos y centroamericanos cruzan diariamente la frontera norte. Lo intentan por su cuenta o en pequeños grupos guiados por “polleros” o traficantes de personas que, por llevarlos, obtienen una enorme cantidad de dólares. Conforme se han endurecido los controles fronterizos, buscan rutas cada vez más aisladas y peligrosas, aunque antes de hacerlo descansan y se preparan en localidades fronterizas. Éstas se han llenado de más migrantes conforme se ha intensificado la política estadounidense de deportaciones.

Tal es el contexto de lo que parece una expresión pocas veces vista del fenómeno migratorio: el intento de cruzar en masa, desafiando abiertamente a los agentes fronterizos, lo que abre la posibilidad de una matanza y/o de un conflicto diplomático de consecuencias mayúsculas entre Estados Unidos y México. Porque Washington alegará su derecho a defender la frontera, y nuestro país el suyo a que se respete la vida de los mexicanos. Los migrantes, a su vez, reivindicarán su derecho a un trabajo digno y sus familias, el de no ser desintegradas con la deportación.

Así las cosas, México es incapaz de generar trabajo para todos sus ciudadanos y Estados Unidos de reconocer que necesita la mano de obra de esos migrantes y que su legalización, mediante una reforma migratoria, no solamente obrará a favor de su economía, sino que dará salida a las crecientes tensiones en la frontera común.

Instantánea

1. ¿BUSCAN PELEA? Por un lado, Luisa María y por otro, Felipe. Parece que los hermanos Calderón andan en busca de pleito. La senadora armó ya tremendo galimatías al señalar que Caballeros Templarios estuvieron hace un mes de visita en la Cámara alta. Los señalados ya desmintieron que formen parte de esa organización criminal y amenazan con demandar a la ex candidata al gobierno de Michoacán. Ella dice que hizo público el señalamiento hasta un mes después de ocurrido porque asegura que se lo dijo de inmediato al presidente de la Comisión de Seguridad Pública, el también senador Omar Fayad, quien ya aclaró que ella jamás le dijo “este es un Caballero Templario”. El ex presidente Calderón, por otra parte, declaró al periódico paraguayo ABC Color que “las organizaciones criminales en México están adquiriendo tal grado de sofisticación que se están apoderando de las instituciones”. Los que saben aseguran que la lectura que a esto se ha dado en Los Pinos es que el ex presidente y su hermana buscan pleito y resolvieron que no caerán en la provocación.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 22 de noviembre de 2013

Gran Angular / Aviones, accidentes y corrupción

Aviones, accidentes y corrupción


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Un Learjet más con matrícula mexicana se sumó el martes pasado a la trágica lista de accidentes de este tipo de aeronaves, detrás de los que se alcanza a ver una constante: deficiencias graves o deliberadas maniobras de la autoridad aeronáutica en la entrega de permisos, licencias, certificaciones de equipos, operaciones aéreas e investigación de siniestros.

Las decisiones en la materia han sido operadas durante los últimos 10 años por un mismo hombre: el abogado y piloto aviador Gilberto López Meyer, quien en 2003 fue nombrado director general de Aeronáutica Civil (DGAC) por el gobierno de Vicente Fox, cargo en el que se mantuvo hasta 2008, ya en la administración de Felipe Calderón, quien después lo nombró (se dice que con el apoyo de Margarita Zavala) director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), organismo donde estuvo hasta el final de ese sexenio (2012) y al que regresó en abril pasado, designado por Enrique Peña Nieto.

De manera que a López Meyer (desde la DGAC y/o desde ASA) le tocó llevar investigaciones de accidentes como el del helicóptero Bell 412 donde murió el secretario de Seguridad Pública Federal, Ramón Martín Huerta (21/09/2005); el de Learjet 45 que cobró la vida del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño (03/11/2008), y el del helicóptero Puma B-407 en el que falleció el también secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora (11/11/2011).

No le tocó, pero el bajo perfil del actual titular de la DGAC, Alejandro Argudín, permite inferir que heredará el expediente del Learjet 25 en que murió la cantante Jenni Rivera (11/12/2012). En casi todos los casos, se trata de aeronaves viejas, obsoletas o con problemas de mantenimiento, sin cajas negras, confusión en los papeles, restricciones de licencias, desacato de recomendaciones y otras irregularidades que aquí hemos documentado.

En el caso del Learjet 35 con funciones de ambulancia aérea que cayó el martes frente a las costas de Florida cinco minutos después de despegar del aeropuerto de Fort Lauderdale, se habla también de una aeronave con 23 años de servicio, dos motores y 10 asientos, construida sin caja negra por Gates Learjet Corporation. Su primera matrícula, de EU, fue N616HC.

Después tuvo la matrícula, ya mexicana, XB-FNW y su propietario fue —según se sabe— el extinto presidente de Banorte y de Maseca, Roberto González Barrera. Posteriormente pasó a manos de Javier Lozano con la matrícula XA-USD, que fue con la que se accidentó.

Lozano es propietario de la empresa Aero JL, dedicada al aerotaxi, a dar mantenimiento a los aviones y a certificar pilotos. Ae5ro JL firmó hace tres semanas un contrato con la empresa Airevac International para ofrecer servicio de ambulancia aérea desde México.

El Learjet XA-USD había realizado servicio de ambulancia aérea el pasado 8 de noviembre en un vuelo de una hora con 54 minutos del aeropuerto William P. Hobby de Houston, Texas, al aeropuerto internacional de Cozumel, México. De ahí partió el 19 de noviembre en otro servicio de ambulancia aérea que duró dos horas con 53 minutos y que tuvo como destino el aeropuerto de Fort Lauderdale, Florida. La aeronave pretendía regresar ese mismo día a Cozumel cuando según se sabe perdió un motor y se estrelló antes de poder regresar a la terminal aérea de Florida.

Acaso estemos ante otro caso en el que tampoco se conocerán con claridad las causas a menos que el secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, meta orden y cumpla lo ofrecido al iniciar su gestión: desaparecer a la DGAC para crear un órgano autónomo que asuma esas tareas, además de conformar otro organismo dedicado exclusivamente a investigar accidentes como el National Transportation Saefty Board (NTSD). Sólo de esa manera la DGAC dejaría de ser juez y parte.

Instantáneas

1. REFINANCIAMIENTO. Fuerte apoyo ha recibido del presidente Peña Nieto el líder del SNTE, Juan Díaz de la Torre. Ayer puso en marcha (como una muestra más de su intención de concretar con el magisterio la reforma educativa) un programa de refinanciamiento de créditos que permitirá a los maestros obtener mejores tasas y plazos de pago más largos.

2. POSICIONES CLARAS. El secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano, finalmente precisó que la elección de Perla Gómez Gallardo para presidir la CDHDF no fue impulsada desde el gobierno capitalino. Aseguró que ni siquiera la conoce personalmente.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular

El Gráfico

Objeciones de la Memoria / Dos aniversarios, una misma lucha

Dos aniversarios, una misma lucha



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La Revolución es el acto fundacional del Estado mexicano moderno. La Constitución de 1917 dio respuesta a las lacras del porfirismo que desataron el conflicto armado. Todo lo que fue negado por la dictadura quedó respaldado en este documento que fue considerado como el más avanzado de su época.

Sin embargo, la democracia que propuso Madero, los derechos laborales reclamados por los Flores Magón, el reparto agrario de Emiliano Zapata, la igualdad social con la que soñó Francisco Villa y la visión de un país industrializado, soberano y moderno del general Lázaro Cárdenas pronto fueron olvidados y traicionados por quienes ejercieron el poder en la llamada época postrevolucionaria y, ahora, en la época neoliberal.

Desde Ávila Camacho a la fecha la apuesta del PRI es darle la vuelta a la Revolución mexicana. Antes con un populismo folclórico y conservador, ahora con discurso tecnocrático con pretensiones globales, el PRI ha atacado cada uno de los principios constitucionales con la fuerza de la represión, algunas veces, y, otras tantas, con pactos entre las élites para impulsar contrarreformas.

El país llegó al aniversario número 103 de la Revolución en medio de una andanada de contrarreformas que tienen como objetivo dar el golpe final al país que pensaron quienes dieron la lucha en 1910, con lo que se busca cancelar cualquier forma de bienestar social y desarrollo, así como anular o limitar libertades distintas a las del mercado.

Todas las reformas estructurales aprobadas por esta legislatura tienen precisamente el objetivo de anular los avances de la Revolución de 1910. Derechos laborales, sociales y hasta libertades como la de expresión han sido golpeadas desde el Congreso en el contexto del gobierno de Peña Nieto.

Sólo falta la reforma energética y van por ella. Antes de que termine el año buscarán aprobar la privatización del petróleo, con lo que se cancelarían las oportunidades de desarrollo para el país y se condenaría a la pobreza a la mayoría de la gente.

Por eso los festejos oficiales del 103 aniversario de la Revolución se dieron prácticamente a hurtadillas; ¿cómo honrar a los héroes y su legado cuando se hace todo lo posible por destruirlo?, ¿cómo celebrar algo a lo que no se pertenece?, ¿cómo conmemorar las conquistas del pueblo cuando se actúa en su contra?

A más de un siglo, la Revolución mexicana representa más que un cúmulo de nombres, batallas y fechas, significa pensar en un proyecto de nación práctico y viable con objetivos definidos.

Los derechos laborales, la educación pública y gratuita, así como la propiedad de la nación de los recursos naturales no son conceptos nacidos del capricho de la historia, forman parte de un proyecto de nación que luego del cardenismo dejó de aplicarse cabalmente.

Por eso no es coincidencia que Morena se fundara el 20 de noviembre del año pasado. Esta nueva fuerza política nació con el objetivo de impulsar un cambio real que le permita al país superar el fracaso al que ha sido sometido por los malos gobernantes. Morena ya logró las 20 asambleas para constituirse en partido político.

Ahora falta dar la batalla más importante: defender el petróleo. Si el hidrocarburo pasa a manos privadas representaría regresar a México al Porfiriato, lo que significaría una verdadera desgracia. Por eso Morena va a dar la pelea pacífica pero firme. El país está en juego.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

jueves, 21 de noviembre de 2013

Manual para Canallas / Yo no sé qué brebaje me han dado

Yo no sé qué brebaje me han dado


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"Yo no sé qué amargo brebaje me han dado, que no puedo escribir historias felices y sólo retrato paisajes miserables, que cuentan las horas tristes de los desgraciados"


En verdad, no sé qué brebaje habré bebido cuando era niño o adolescente, que me cambió la vida y me condenó a ser un completo inconforme: no me simpatizan los políticos, no me bastan los besos tiernos, detesto las películas cursis y me repelen las mujeres vacías y los hombres fatuos. No me gustan las reglas, no tengo ningún credo, maldigo a los pederastas con sotana, siempre voto con la mano izquierda y fumo como chacuaco. Mis amigos dicen que he cambiado demasiado y se rehúsan a convivir conmigo. Será que les parezco un cretino o un idiota, cómo diablos voy a saberlo. Hace unos días fui a buscar a Horacio a su oficina. Le propuse que fuéramos a comer o a tomar un café, pero argumentó que tenía una junta con uno de tantos licenciados del departamento jurídico. Me concedió unos minutos de su valioso tiempo. Se me quedaba viendo muy raro. Tal vez porque no me he afeitado en dos días, quizá porque combino el saco con jeans y Converse. Cuando me llevaba a la salida me preguntó si necesitaba algo, que si no se me ofrecía “no sé, un poco de dinero o lo que sea”. No. Fui tajante e intenté parecer ofendido: “En realidad yo venía a pedirte trabajo, aunque sea algo temporal”, comenté nomás por contrariarlo. Se detuvo un poco extrañado y dijo algo como “no te imagino en estas oficinas, usando corbata”. ¿En qué horrible momento me hice amigo de alguien como Horacio? Ahora lo recuerdo, fue en la Universidad, cuando éramos unos parias. “Uy, mi hermano, no pensé que el talento necesitara vestirse de etiqueta para ser valorado”, repliqué. Le extendí la mano y antes de despedirse volvió con sus comentarios desafortunados: “¿Qué es lo que te ha pasado?”. Pude haberlo abofeteado. Lo miré como haría un tipo duro en las películas de gángsters. Antes de dar media vuelta le dije que “de cualquier forma siempre será un placer pasar a saludarte, aunque te hayas corrompido”. Afuera, en la calle, la llovizna lavaba el asfalto. Caminé hacia Reforma y me senté en una banca. Encendí un cigarrillo, procurando que no se mojara. La gente se me quedaba viendo muy raro. Yo mismo me sentía fuera de contexto, como casi siempre. Yo no sé qué triste brebaje habré tomado en alguna época de mi vida, pero últimamente no vive conmigo el optimismo.


-O-


Aún tengo presente que en la universidad me consideraban un alumno destacado. A mí aquello no me parecía gran cosa, yo lo único que pretendía era escribir, escribir y leer todo el tiempo. Viajaba en Metro, sonreía a los pordioseros y le pintaba bigotes a la propaganda de los presidenciables. Leía a Jaime Sabines como si fuera el profeta de los soñadores. Bebía cerveza enlatada, peleaba a puño limpio por mi futuro, tenía una sonrisa cínica, usaba jeans y converse desgastados, me peinaba con gel, adoraba mi playera de Los Smiths aunque siempre apestaba a tabaco. Mi idea era publicar un par de libros. Ya he terminado uno, pero no ha de ser tan bueno porque sigue esperando su turno en el escritorio de algún admirador de Paulo Coelho. Y es entonces que vuelvo a pensar qué maldito brebaje me han dado, que no puedo escribir historias felices o aventuras románticas de vampiros modernos. Al contrario, soy un iluso que sólo retrata paisajes miserables, un tonto que narra las horas tristes de los desgraciados. Sí, no sé qué amargo brebaje me habrán dado que sólo destilo rabia y coraje, con un poco de poesía para que repare las nostalgias. Sí, caray, qué triste brebaje habré probado para haberme convertido en este hombre incorrecto. Porque soy especialista en defraudar todos los pronósticos. Aquí me tienen, vagando por las calles, inventando sueños imperfectos, caminando codo a codo con las secretarias, oficinistas, los policías; sintiéndome solidario con los perros, lamentando la barbarie humana, deplorando el consumismo, compadeciéndome de los desprotegidos, queriendo que alguien me regale un poco de bondad con la mirada. Mis amigos ya no hablan conmigo. Todos usan iPhones y viven para pagar impuestos. Alguien me contó que en una fiesta otro alguien dijo que yo me había vuelto loco. No sé si tenga razón o sea un invento. Sólo comprendo que soy distinto a ellos o viceversa. Claro, es más fácil para ellos decir que soy yo quien está loco. Yo imagino que algún brebaje raro habré bebido, que me ha vuelto un tipo nada ordinario y sí bastante complicado. Por eso me curo las resacas con poesía y con canciones que me dicten algunas bondades. Por eso canto mientras me baño, como un tonto o como un despistado, los caprichos de mi iPod: “Amor y dulzura, fuerza y coraje./ Cuatro puntos cardinales,/ con los que navega,/ por calles y ciudades,/ sin saber de nombres./ Nunca está perdido,/ siempre está ubicado/ y donde está se encuentra…/ Amor y dulzura, fuerza y coraje./ Cuatro puntos cardinales,/ con los que navega./ Y cuando se pierde,/ porque siente miedo,/ olvida el pasado, no piensa en futuro/ y eso es suficiente./ No envidia a nadie,/ nunca ambiciona nada,/ no debe obediencia a ninguno”. En verdad, no sé qué brebaje raro me habrán dado que coincido con los puntos cardinales de Café Tacuba. Yo no sé , en verdad, qué extraño brebaje habré tomado, que a veces soy tan inestable. Y de pronto tengo ganas de reír pero parece que terminaré por llorar y volveré a pensar que el ayer es un gato que me observa con ojos rojizos desde la oscuridad de un baldío.



Roberto G. Castañeda
Manual para Canallas

El Gráfico

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Gran Angular / Revolución, Josefina y Cuauhtémoc

Revolución, Josefina y Cuauhtémoc
 
 
 
 
 
 





Hoy se cumplen 103 años del inicio de la Revolución mexicana, acontecimiento que casi nada dice ya, si no es que nada, a quienes detentan el poder desde hace más de 20 años ni a los grupos sociales dominantes que representan.

Ya muy poco decía la Revolución a la tecnocracia tricolor que encabezó Carlos Salinas, quien intentó cambiar ese sustento ideológico del PRI, y por lo tanto de su gobierno, con un extraño híbrido que denominó liberalismo social. Mucho menos le decía al grupo de Ernesto Zedillo que de plano puso por delante su convicción de que todo lo acomoda “la mano invisible del mercado”. Ninguno de ellos, sin embargo, se atrevió a dejar de celebrar o minimizar la efeméride.

Los subsecuentes gobiernos del PAN empezaron a cargar su discurso de significados anacrónicos para la Revolución. Vicente Fox, sin embargo, sólo canceló el desfile del 20 de noviembre en 2006, en medio de la protesta poselectoral de AMLO. Superada esa crisis, Felipe Calderón también canceló el desfile en 2007, pues los ánimos seguían muy caldeados con la protesta lopezobradorista y temió desmanes públicos. Reanudó el desfile en 2008 pero transformado: dejó de ser la marcha cívico-deportiva-sindical que se empezó a celebrar desde 1925 y se convirtió en festejo nacional por decreto de 1936, para tomar un carácter militar.

Y es que el panismo difícilmente puede lidiar con el estallido social de 1910, una de cuyas más acabadas consecuencias —en cuanto a procurar la justicia social y cerrar la brecha de la desigualdad— fue el “cardenismo”, movimiento contra el que nació. Cárdenas había profundizado en lo social, pero fallado en lo democrático, lo que acabó por darle viabilidad al PAN.

El PRI regresó el año pasado al poder y ahora resulta que el gobierno de Enrique Peña Nieto canceló el desfile de la Revolución. El secretario de Gobernación explicó hace unos días que no hubo tal cancelación porque no se había convocado a su realización.

Ante la dificultad de sostener semejante argumento, Miguel Ángel Osorio Chong dijo después que, por ser este año el centenario del Ejército, la celebración enfatizaría en el reconocimiento a las fuerzas armadas. De ahí que se prepara para hoy un acto que tendría lugar en el Campo Marte, pero que ayer fue cambiado al Zócalo ante la suspicacia desatada. Pero desfile no habrá.

Fuentes de seguridad nacional dicen que hay temores fundados de que en el contexto de la violencia en Michoacán, el operativo de las fuerzas federales para restablecer el orden en el puerto de Lázaro Cárdenas y los recientes sabotajes a instalaciones de la CFE en ese estado, pudieran ocurrir ataques similares en un evento masivo demasiado abierto y expuesto.

Si es así, deberían decirlo y explicarlo. Fácilmente se entendería, aunque crean que al hacerlo enviarían señales de debilidad. Si no, que de plano asienten ya que la Revolución es cosa del pasado, que ya nada tiene que ver con la realidad nacional. Pero hacerlo así los obligaría a cambiar de nombre, pues el tricolor ya no sería más, si no es que ya no lo es, un partido revolucionario.

Instantáneas

1. MAÑANA en Oaxtepec, Morelos, inicia el XIV Congreso Nacional del PRD. Discutirá la modificación de sus estatutos con el objetivo de permitir la reelección de quienes ya lo han dirigido. El asunto tiene dedicatoria: terminar con la ya larga hegemonía de Los Chuchos (Nueva Izquierda) nada más y nada menos que con el regreso de Cuauhtémoc Cárdenas.

2. OTRA que reapareció, con una severa crítica a la corrupción panista y varios reveses declarativos a un PRI que asegura “sigue siendo el mismo”, fue la ex candidata presidencial del blanquiazul, Josefina Vázquez Mota. Busca la dirigencia nacional del PAN que disputará, sobre todo, a Gustavo Madero. Dicen los que saben que el senador Ernesto Cordero tendrá poco qué hacer.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico