lunes, 30 de septiembre de 2013

Gran Angular / Las firmas

Las firmas



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Se puede ver ya a pesar del gigantismo urbano de la ciudad de México que todo se traga: las brigadas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) hacen contacto con los capitalinos en la banqueta, en el transporte público, en los automóviles y hasta en las casas.

Entregan propaganda en la capital e invitan a firmar la más reciente petición de AMLO al gobierno de Peña Nieto, una consulta popular sobre la reforma energética. La pregunta es: ¿quieres una consulta popular sobre la reforma energética? El sí deber ir avalado por una firma y la correspondiente clave de elector de la credencial del IFE.

La reacción de la gente es tan variada como la ciudad misma. Los brigadistas normalmente encuentran sin regateo un sí en las colonias populares. El mayor rechazo —según refieren ellos mismos— lo encuentran en las colonias de clase media. Y en las principales avenidas de la ciudad no falta el jovencillo que desde su auto grita: “¡Hey Morena!”, para meterse enseguida el índice a la boca en aparente intención de provocarse el vómito.

Tampoco falta la expresión de un hombre de mediana edad de traje y corbata que dice a una brigadista ya mayor, acaso setentona, bien arreglada: “¡Ya ponte a trabajar!” a lo que la mujer contesta, no por serena menos irónica: “Llevo trabajando el doble de años que tú, lo que me autoriza a decirte que ojalá no llores después como niña lo que no supiste defender como hombre”.

Ha transcurrido una semana desde que López Obrador hizo el llamado a la consulta popular en el mitin celebrado en el monumento a Cristóbal Colón sobre Paseo de la Reforma, mismo tiempo que los “morenos” asistentes (miles y miles, sin que quien esto escribe se atreva a cuantificarlos para no inmiscuirse en un alegato inútil) llevan buscando las 10 firmas a favor de la consulta a la que se comprometió cada uno de los participantes. Cada uno de ellos espera llegar con sus 10 firmas el próximo domingo a otro de mitin de AMLO, a ver si ahora sí en el Zócalo, para hacer la sumatoria final de las recabadas.

No parece haber duda de que lo conseguirán como tampoco parece haberla de que el gobierno vaya a acceder a esa consulta: no hay ley que lo obligue y, en su lógica, basta con que esté de acuerdo la mayoría calificada de la desprestigiada e insuficiente representación nacional.

Esa mayoría, parece previsible, recibirá “planchada” la aprobación de la reforma energética” desde los acuerdos cupulares previos del Pacto por México, por lo que la aprobación parece inminente.

Es ahí donde entra la segunda parte de la estrategia opositora de izquierda: una consulta popular revocatoria propuesta por Cuauhtémoc Cárdenas. Ésta, a diferencia de la solicitada antes de la aprobación de la reforma, sí está sustentada en una obligación legal y su resultado sería obligatorio.

Su legalidad está sustentada en el artículo 35 de la Constitución que exige, para la realización de la consulta popular, en este caso revocatoria, un número de firmas equivalente a 2% del total de los integrantes de la lista nominal de electores, lo que significa que se necesitan un millón 630 mil firmas con las que se ordenaría al Congreso la realización de la consulta. Si en dicha consulta —que en este caso se realizaría en las elecciones intermedias de 2015— participa 40% del total de la lista nominal de electores (unos 32 millones 600 mil mexicanos) su resultado sería de aplicación obligatoria.

MAS CLARO ni el… lodo. De éste han emergido no sólo muerte y destrucción en las zonas del país severamente golpeadas por las lluvias. También se ha evidenciado lo peor de la pobreza lacerante de aquellos mexicanos que, empujados por la “bonanza” global de los ricos y sus negocios, han sobrevivido en laderas de montes, en lechos de ríos, lagunas resecas y en todo tipo de zonas de riesgo. Si el presidente Peña Nieto ya dijo que se procederá contra influyentes y funcionarios públicos que aceitados por la corrupción permitieron asentamientos humanos en zonas peligrosas como las hoy cubiertas de agua, uno de los que tendrán que poner sus barbas a remojar por lo sucedido en la zona conocida como Acapulco Diamante será Diego Fernández de Cevallos.




Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

viernes, 27 de septiembre de 2013

Objeciones de la Memoria /La privatización la paga el pueblo

La privatización la paga el pueblo
 
 
 









La defensa del petróleo ha unido a fuerzas políticas, movimientos y personalidades que están en contra de la reforma energética propuesta por Peña Nieto. Este es el momento de la unidad del pueblo mexicano para parar el robo del siglo.

Con su paquete de reformas neoliberales, el gobierno de Peña quiere golpear a las clases medias, a los trabajadores, a los maestros, a los empresarios, quiere obtener recursos cobrando 16% de IVA en las zonas fronterizas, aplicar IVA a colegiaturas e hipotecas, quiere desaparecer el régimen de los pequeños contribuyentes, aumentar el Impuesto Sobre la Renta hasta 32%. Estas medidas constituyen un golpe para toda población.

No estamos de acuerdo con estas reformas, estamos viviendo una época de recesión en el país.

¿Por qué la industria petrolera debe continuar como una empresa del Estado? El costo de producción de un barril es de 10 dólares en México y se vende en 100 dólares; si esta industria se entrega a las compañías extranjeras ellas se quedarán con las ganancias y se abrirá un enorme agujero en el presupuesto del gobierno federal, y para tapar ese gran agujero querrán aumentar los impuestos y entonces el pueblo es el que pagará el desfalco.

El Ejecutivo federal pensó que con el Pacto por México tenía a todos controlados, creyó que había llegado el tiempo del pensamiento único, que ya no había oposición, pero se equivocó, sí hay fuerzas progresistas que dicen no a la iniciativa de reforma energética neoliberal, que están atentas y seguirán luchando pacíficamente en defensa del petróleo, para evitar el robo del siglo que pretende sacar adelante una Legislatura más comprometida con sus propios intereses que con el futuro de nuestro país.

Con la movilización social se detuvo la intentona de aprobar el IVA a medicinas y alimentos, ahora con la movilización debe rechazarse el intento de privatizar el petróleo.



Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Helicópteros trágicos

Helicópteros trágicos

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Entristece y duele la muerte de cinco policías federales que el jueves 19 de septiembre pasado cumplían con su deber salvando vidas y llevando comida y ropa a los damnificados por el temporal de los últimos días. Cayó el helicóptero en que regresaban a La Pintada, en Coyuca de Benítez, Guerrero, después de sacar de ahí a las víctimas de un deslizamiento de tierra. No se supo del aparato casi 48 horas, no obstante los sistemas de localización de última generación con que están dotados. El sábado 21 de septiembre fueron encontrados sus restos.

No es intención de quien esto escribe empañar el heroísmo de esos cinco servidores públicos al dudar del desempeño de equipos tan costosos y sofisticados como el accidentado, un helicóptero UH-60M Black Hawk, sobre todo porque no es el primero que se estrella de esa flota de la Policía Federal.

Y el asunto remite a la casi nula transparencia con que se realizan las operaciones de compraventa de equipos como éstos, casi siempre con el argumento de que se trata de información de seguridad nacional ya que en eso están, precisamente, las instituciones que los adquieren. El vacío de información, por lo tanto, da lugar a diversas especulaciones.

Recuérdese, en primer lugar, que como parte de la Iniciativa Mérida, el gobierno de EU entregó a la Secretaría de Marina Armada de México tres de esos helicópteros con valor de 110 millones de dólares (mil 430 millones de pesos), según comunicado de la embajada en México del 13 de noviembre de 2012. De acuerdo con ese comunicado, Washington también entregó a la Policía Federal seis Black Hawk con valor de 127.6 millones de dólares (mil 651 millones de pesos).

La respuesta de la Secretaría de Marina a un solicitante de información pública gubernamental el 23 de abril de 2012 revela que la dependencia cuenta con tres helicópteros Black Hawk con valor de 28 millones 203 mil 886 dólares cada uno, dados de alta el 1 de septiembre de 2011 y, quién sabe por qué razón, sin caja negra. La información no precisa si fueron comprados o son los donados por Washington. Se infiere que son estos últimos, ya que no se consignan más helicópteros de ese tipo en la lista de aeronaves entregada al solicitante.

No es así en el caso de la PF que, como se dijo líneas atrás, recibió de EU seis helicópteros Black Hawk. Una base de datos de helicópteros denominada helis.com consigna la existencia de cinco aparatos de ese tipo en la Policía Federal de México. Quizás ya descontó aquí uno de los accidentados, pero tampoco se tiene certeza de que sean o no los donados, sobre todo si se toma en cuenta una factura expedida por el fabricante Sikorsky a la Secretaría de Seguridad Pública Federal con fecha 25 de julio de 2008, en la que se consigna el pago de 14 millones 356 mil dólares (186 millones 618 mil pesos).

Con estos elementos uno se pregunta: ¿por qué compró helicópteros de ese tipo la PF si EU le donó seis?, ¿por qué los de la Policía Federal están valuados en 28 millones de dólares y los de la Marina en 14 millones de dólares siendo el mismo modelo de Black Hawk?, ¿por qué al menos los de la Armada no tienen caja negra?

Hasta donde se pudo indagar ya hay una denuncia de hechos con estas supuestas anomalías presentada ante la PGR en la averiguación AP/PGR/DDF/SPE-XII 3931/13-07, pero el denunciante asegura que el MP encargado, Alejandro Mendoza López, está sujeto a investigación por el mal manejo de otras indagatorias.

Además de este accidente en Guerrero, otros dos helicópteros Black Hawk tuvieron accidentes: uno en Huitzilac, Morelos, y otro más en Michoacán. Se sabe, por otra parte, que la Auditoría Superior de la Federación ya había reportado irregularidades en los talleres de la Policía Federal, que también son investigados.

Instantáneas

REFORMA FISCAL. Los senadores del PAN, a través de Ernesto Cordero, de plano rompieron lanzas en la comparecencia de ayer del secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Exigen que haya modificaciones a la iniciativa presentada por el presidente Peña Nieto sobre todo en las partes que más impactan a la iniciativa privada. Pero de plano le advirtieron que si no había tales modificaciones, no contarán con el voto de los senadores del PAN. ¿Qué irá a decir al respecto el presidente del PAN, Gustavo Madero, en el contexto del Pacto por México y de la lucha interna por la sucesión en ese partido?



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

jueves, 26 de septiembre de 2013

Manual para Canallas / Si le regalas a otro mi lunar

Si le regalas a otro mi lunar


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Aquella chica me soltó la máxima frase de hospitalidad que dicta “Bienvenido, en qué puedo servirte”. Su sonrisa se congeló y percibí un trastabilleo en su mirada cuando me reconoció. “Hola, quiero un combo nachos”, le guiñé un ojo.

“Con mucho gusto” y giró para preparar mi orden. “¿Quieres extra queso para tus nachos?”, preguntó con evidente incomodidad. “¿Y si mejor me cuentas cómo es que llegaste a esto?”, cuestioné nomás por joder. “Roberto, por favor, no me hagas esto”, respondió. “Déjame adivinar, seguramente el encargado de la dulcería es tu nuevo novio”, solté divertido. Vianey había sido mi novia, hasta que se “enamoró” de su jefe en la agencia de “edecarnes” en la que trabajaba. “Nunca vas a cambiar, eres odioso”, reclamó. “Mejor cóbrame, que ya va a empezar mi película”, sugerí. Y me hizo caso. “Gusto en saludarte”, sonreí maliciosamente. Ella no tuvo argumentos. Mientras ponía salsa a mis palomitas vi el cuadro de honor y allí estaba la foto de Vianey como la empleada del mes. “Seguro que se acuesta con su jefe inmediato”, murmuré divertido. Bueno, al menos no trabajaba en McDonalds, porque los combos de allí son terribles. A Vianey me la presentó un amigo en una fiesta. Era linda, tenía bonito cuerpo y a mí me pareció una chava inteligente. Había dejado los estudios de sicología, porque ella argumentaba que no era su vocación y que sólo quería darle gusto a sus padres. Mientras tanto, trabajaba como recepcionista en un despacho de no sé qué carajos. Salimos unas cuantas veces, nos hicimos novios, y todo parecía ideal. Ella me juraba que estaba enamorada de mí y que regresaría a la escuela para terminar su carrera, siempre que encontrara un trabajo “decente” que se lo permitiera. Yo le conseguí chamba con un conocido en una agencia de demostradoras. Y todo parecía perfecto... hasta que conoció a no sé quién y se volvió edecán de la cerveza Sol. Entonces comenzó a llegar cada vez más tarde a su casa, a beber más de la cuenta, a espaciar nuestros encuentros, a pedirme cosas cada vez más locas en la cama, a recibir “bonificaciones” por su buen desempeño en la chamba. Y una noche, saliendo del cine, no quiso ir a mi departamento con el pretexto de que “no puedo desvelarme, mañana tengo cosas que hacer muy temprano”. Nunca le había preocupado eso. “Mira, Vianey, déjate de rodeos, que esto no es el argumento de Teresa ni esas pinches novelas que ve tu jefa”, comenté. “Ay, ya vas a empezar con tonterías”, se escudó sin oficio. “Lo que es una tontería es que me quieras ver la cara de pendejo. Si este chupón que traigo no sólo es un llavero, también lo uso para no chuparme el dedo”, remarqué con fastidio. La muy idiota recurrió al truco más viejo, el de “no me lo tomes a mal, no eres tú, soy yo...”. Le corté su frase tan “inspirada”. “Al diablo, esto ya valió madres”, son esas cosas que se intuyen. Y le solté una frase lapidaria de Jaime Sabines: “No pongas el amor en mis manos, como un pájaro muerto”.


-O-


Ella insistió en minimizar el asunto con aquello de “a lo mejor si nos damos un tiempo”. Ni madres. “Sólo te pido un favor, borra mi número de tu celular, no quiero que me llames en las madrugadas para esas jaladas de ‘te echo de menos’ que sueles hacer cuando estás ebria”. Se indignó y se fue en el primer taxi que paró. Dejamos de vernos, me llamó algunas veces en la madrugada, y una amiga en común me contó que el tipo por el que me cambió no le cumplió las promesas de volverla una edecán de “primera” y que la botó cuando se cansó de su trasero. Y cuando Vianey intentó volver conmigo ya no era buen tiempo. Había empezado la temporada de lluvias y yo me refugiaba de las tormentas en brazos más cálidos. Vianey nunca regresó a la escuela, pero tiene bonita letra, una linda sonrisa y además le sale bien esa frase de “bienvenido a Cineplus, ¿en qué puedo servirle?”. Con razón es la empleada del mes. Aunque esa pinche gorrita que usa opaca el brillo de sus ojos. ¿O será que había perdido el brillo desde antes? Quizá yo no había reparado en algunas cosas que antes me habían deslumbrado. Como la manera en que nos conocimos. La noche que nos presentaron, ella platicaba muy animada con un sujeto bien parecido, le tocaba el brazo e inclinaba su cuerpo cerca de él. Luego, cuando mi amigo le contó que yo era una especie de celebridad en Facebook y que escribía en un periódico, ella se olvidó del otro tipo y no se despegó de mí. “¿Por qué te dicen canalla?”, me preguntó un tanto intrigada. Le conté la versión corta. Y ella rió un poco y yo hice algunas bromas en torno a mi bipolaridad. Vianey me tocaba el brazo, como la había visto hacerlo antes, pero luego de unas cervezas rozaba su pierna con la mía y de buenas a primeras me dio un beso furtivo. Cuando comprobó que le correspondí, me sugirió que la acompañara por cigarros al Oxxo. Sólo era un pretexto para salir a fajar en las escaleras. Ya no regresamos a la fiesta y terminamos en mi departamento. Aquella noche no dormimos, parecía que su cóncavo y mi convexo estaban hechos a la medida. Por la mañana, antes de irse se excusó con eso de “no vayas a pensar mal de mí, no acostumbro hacer esto…” y le dije que no necesitaba explicar nada. Pero ella insistió: “es que tú me atraes mucho, tienes algo que no sé explicar pero me gusta estar a tu lado”. Vaya que era hábil. Y uno que es difícil de convencer. Entonces tomó mi celular y marcó un número, para luego colgar. “Ya está, ahí tienes mi número. Espero que me llames”, me dio un beso fantástico y se encaminó hacia la puerta. Antes de salir, desde la puerta me hizo el gesto de “llámame”, con la mano, y me sonrió como lo haría el Diablo en una subasta de almas. A mí todo eso me pareció encantador, en ese momento, y por supuesto que la llamé. Pero meses después, cuando todo terminó sin mayores reclamos y me quedé un rato a solas pensando en ella comprendí que esos trucos, las frases, las señas y los gritos obscenos en la madrugada no se aprenden de la noche a la mañana. Pero un@ siempre es un idiota, idealizando a la pareja y creyendo que sus encantos son espontáneos, que nada está estudiado. Cuando en realidad, la mayor parte de las veces sólo somos un escalón en su felicidad. Y como cantan los Caligaris, cuando se acaba es mejor irse con dignidad: “Y me conformo con saber/ que sigues siendo esa mujer,/ que aunque ya no pienses en mí,/ todas las noches sonreís./ Y me consuelo al entender/ que aunque te sufro en soledad,/ fui un escalón importante en tu felicidad./ No es que tenga celos,/ ni mucho menos esperanzas de volver./ Si soy todo un caballero/ tengo que saber perder,/ pero reconozco que me gana la curiosidad/ de saber si ya le regalaste a otro mi lunar”.



Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

viernes, 20 de septiembre de 2013

Manual para Canallas / Antidepresivos en la sopa

Antidepresivos en la sopa


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“Ando bien prángana”, le comenté a mi amigo Alex y él me respondió que “ya somos dos”. Estábamos en el segundo año de la universidad y las cosas no pintaban nada bien. Otra devaluación y un nuevo presidente con las promesas de siempre. En realidad éramos millones de pránganas.

Y lo seguimos siendo. Presidentes van y vienen, mientras senadores y diputados se dan la gran vida con el dinero ajeno, mientras nos tuercen con nuevos y ridículos impuestos. Ya tiene rato que nos condenaron a una depresión constante, cotidiana. Ya éramos pránganas, pobres desde que nacimos. Y aunque peleamos cada día y salimos a partirnos el lomo, todo indica que seguiremos siendo lo mismo, por los siglos de los siglos, amén. Y podremos tener algunas buenas rachas, un empleo más o menos decente, el sueldo estable y las quincenas eternas, pero tampoco es para sentirnos en bonanza. Siempre estamos pagando todo a crédito, en cómodas mensualidades: la computadora, el televisor y las vacaciones en la playa. Ni soñar con un crucero a las Bahamas, mucho menos con casa propia y tampoco con mandar a nuestros hijos a estudiar al Tec de Monterrey. Ni que fuéramos diputados o líderes de los ambulantes o junior de un síndico corrupto. Por eso jugamos al Melate, los miércoles de cada semana, o compramos un cachito de Lotería en el sorteo magno de septiembre, porque tenemos la esperanza de que un buen día la suerte nos haga un guiño y se ponga de nuestro lado. Pero mientras llega ese gran día seguiremos siendo los pránganas de siempre. Y maldeciremos las dos horas en transporte público, el chingado tráfico, el humor de nuestro jefe, las manías de nuestros compañeros de trabajo, el salario que no rinde, las horas que se hacen eternas y también el regreso a casa en un Metro que siempre va atestado. Y los que vendieron su voto, los que eligieron a Peña Nieto seguro que ahora mismo se estarán arrepintiendo, porque hagan lo que hagan no les alcanzará el sueldo. Y todos seguiremos siendo unos pránganas, por los siglos de los siglos, amén. A menos que el Melate nos favorezca con los números premiados. Mientras tanto, sería bueno que comenzáramos a poner antidepresivos en la sopa, no vaya a ser que empecemos a caminar como zombis, no vaya a ser que cualquier tarde nos atropellen por cruzar las calles con la vista en el pavimento o que nos den un plomazo por aferrarnos al celular o a los 200 varos en la billetera. Aunque pensándolo bien, ni siquiera creo que nos alcance para comprar el Prozac o el Dobupal, a menos que dejemos de comer carne en la semana y terminemos sintiéndonos aún más pránganas.


-O-


Mi bisabuelo era un campesino que no sabía leer. Y mi aunque mi abuelo aprendió a hacer cuentas, no le alcanzó la vida para dejar de ser un prángana. Mi padre también fue un prángana, pero ese culero no cuenta. Mi madre fue una niña pobre y sin muñecas, pero siempre tuvo mucha fe y unas ganas tremendas de cambiar su destino. Y la vida le puso pruebas tremendas y ella nunca dejó de trabajar aunque se quejara. Y nos dio una herencia tremenda: esas ganas de no dejarse arrollar por la mediocridad. Y aquí seguimos, luchando, levantando la voz, maldiciendo pero sin cruzar los brazos. Nacimos siendo pránganas, siempre jodidos, así crecimos y fuimos madurando. Seguiremos luchando y tal vez no dejaremos de ser pránganas, viviendo al día, acumulando deudas, sin margen para ahorrar, pero con la dignidad intacta. Tal vez a fin de quincena nos sentiremos más pobres que la clase media, pero cerraremos los ojos antes de dormir y pensaremos que mañana será un mejor día, aunque no lo sea. Debería haber antidepresivos para la esperanza y mezclarlos con la sopa de fideo, aunque dejáramos de comer carne un día a la semana. No es con afán de ofender, como ya lo habrán entendido, pero siempre hemos sido unos pránganas. Justo ayer recordaba cuando mis amigos en la universidad se cooperaban para las tareas o para ir a comer a las tortas de la esquina, porque entonces como ahora decíamos que andábamos bien pránganas. Uno que más quisiera que ser optimista, pensar que cualquier día nos sonreirá la fortuna, que haremos el negocio de nuestra vida, que el destino jugará en nuestro equipo o que los políticos al fin velarán por nuestros intereses, pero todo eso suena a quimera. Y encima el clima no ayuda, hay desastres por todos lados, el agua ahoga los ánimos de los más pránganas. Siempre hemos sido abandonados a nuestra suerte, los que menos tenemos, los que no vacacionamos en las Bahamas, como bien cita Dante Guerra: “Cuando éramos niños de barriada,/ siempre caminábamos sobre el lodo,/ para ir hasta la casa de la abuela./ Y en nuestra cocina había goteras/ y escaseaban las provisiones./ Merendábamos bolillos con café de olla,/ mientras la tele nos alimentaba el antojo,/ con sus comerciales de chocolate humeante/ y los panqués cubiertos de merengue./ Cuando éramos niños crecíamos/ rodeados de humedades en las paredes/ y perros flacos en el traspatio./ Cuando éramos unos chamacos/ queríamos que llegara el domingo/ para jugar en el equipo de la cuadra/ o volar papalotes coloridos/ y olvidar por un rato la miseria”.




Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

Objeciones de la Memoria / El Grito

El Grito


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La policía desalojó a los maestros de la CNTE. El argumento a favor de la represión fue que la gente quería participar en la tradicional ceremonia de El Grito de Independencia en el Zócalo capitalino. Sin embargo, cuando Peña Nieto salió al balcón presidencial vio que la principal plaza pública del país lo recibió medio vacía, el pasado 15 de septiembre.

En un primer momento, se llegó a decir que sólo acudieron al ceremonial 8 mil personas. Luego se afirmó que en total acudieron 50 mil. Ambas cifras contrasta con la afluencia de 90 mil que normalmente acude al Grito.

Lo cierto es que las cámaras del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), instancia de la Secretaría de Gobernación encargada de la transmisión del acto, que tradicionalmente se da gusto mostrando panorámicas de la plancha del Zócalo repleta, en esta ocasión se limitaron a mostrar tomas cerradas de los asistentes y a lo mucho encuadres que sólo dejaron ver la mitad de la plaza.

Ahí se vieron las personas pagadas por el PRI del Estado de México, “acarreadas” para corear los vivas que, de manera insólita, fueron leídos por el hombre de la banda presidencial.

Peña Nieto no llenó el Zócalo el 15 de septiembre. No lo hizo porque la represión no es un buen mensaje para la ciudadanía. Más que poder, el uso de la fuerza por encima de la negociación política transmite un mensaje negativo.

La gente tampoco acudió a la ceremonia del 15 de septiembre porque en lo que va de su administración, Peña Nieto se ha limitado a acordar con las cúpulas políticas que forman el Pacto por México y nunca ha volteado a escuchar a la ciudadanía.

Pocos inicios de sexenio han sido tan agresivos para las familias: carestía, desempleo, pérdida de derechos laborales, violencia delincuencial e institucional, represión y, más recientemente, la amenaza de la privatización del petróleo y de un agresivo incremento de impuestos que abarca IVA al alquiler de vivienda, créditos hipotecarios y colegiaturas, entre otros rubros, lo que pone de espaldas a la pared a las clases populares y medias.

El Zócalo no se llenó porque es imposible tapar el sol con un spot. Si la gente no quiso oír el Grito, Enrique Peña Nieto debería comenzar a escuchar los gritos de la ciudadanía.




Martí Batres Guadarrama
Objeciones de la Memoria

jueves, 12 de septiembre de 2013

Manual para Canallas / Todos los perros van al cielo

Todos los perros van al cielo


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Siempre tuvimos mascotas y eran buena compañía. Desde niños tuvimos perros, cuando las croquetas no eran un artículo de lujo y los presidentes eran igual de despreciables. El Puskas era un callejero, cruzado con corriente, pero tenía más lealtad que nuestros gobernantes.

Ahora me pregunto qué habrá sido del Puskas, de La Kenia, de aquellas mascotas que nos acompañaban en los malos ratos y también en los buenos. No son tiempos fáciles para el optimismo, nos quieren gravar hasta los sueños y cobrar impuestos hasta por sacar a pasear al perro. Pero no podrán quitarnos la alegría, ni cobrar peaje rumbo al cielo cuando nuestras mascotas cierren los ojos del sueño eterno.

Sí, yo sé que antes que los políticos, las mascotas llegarán primero al cielo. Eso lo tengo claro. Lo que desconozco es dónde quedaron, a dónde fueron tantas cosas que me alegraron los días en que crecíamos tan libres como perros sin correas. Yo me pregunto a veces, cuando me da por quedarme sentado y en silencio, qué habrá sido de mis risas adolescentes, esas que me hacían creer que la vida me sonreía aunque mis Converse parecían más viejos que el sombrero de mi abuelo. Y qué fue de mi infancia, aquella que brincaba sobre los charcos en las tardes lluviosas.

Y qué fue de mi resortera, tallada a mano y con paciencia en mis tardes de infancia. Y dónde fue a parar mi castillo Lego comprado en una venta de garaje. O qué fue del pupitre en el que hice tantos exámenes y grabé las iniciales de la chica que me gustaba en el tercero “B”. Qué fue de las cartas cursis que nunca le entregué a la maestra de educación física. Qué fue de tu mirada verde mariguana, mi querida Fernanda. Qué fue de la tiendita de la esquina, en la que hacíamos escala para comprar Frutsis congelados. Qué fue de mi madrina de primera comunión, que no creo que se haya suicidado como dicen que sucedió. Qué fue del gordo que me bulleaba en la escuela sólo porque era más grande que yo. Seguro que ahora es vendedor ambulante en cualquier estación del Metro. Qué fue de mi portafolios Samsonite, a prueba de maldades y caídas desde el segundo piso, aunque siempre perdía la llave. Qué fue de mi cuaderno de dibujo, en el que caricaturizaba a mi odioso profesor de química.

Y qué fue de mis tenis Panam, esos que me ayudaron a cruzar tantas metas en las competencias estudiantiles. Qué sucedió con la casita en el árbol que estaba en aquel baldío que hoy es una fábrica de plásticos y sus derivados. Qué fue de la bicicleta Benotto que me impulsó a conocer otros rumbos. Qué le pasó a la patineta que me retaba a intentar nuevos trucos, sin romper los pantalones en la rodilla. Qué fue de la loca de la colonia, con su maquillaje excesivo y sus profecías sobre el fin del mundo. Qué fue del columpio que cruzaba el río de aguas negras. ¿Aún seguirá en pie la pared en la que jugábamos frontón o pintábamos una portería imaginaria?


-O-


Sí, a veces me pregunto, dónde quedaron mi acetato de Caifanes y los discos de Maldita Vecindad que escuchaba los sábados, fumando a escondidas de mi madre. Qué fue del Volkswagen abandonado frente a la vecindad de mi infancia. Tal vez aún sea refugio de algún vago, quizá ya está desmantelado en algún deshuesadero. En qué mudanza se habrá extraviado mi primera guitarra, que nunca estaba afinada, aquella que instrumentó mi versión incompleta de “Yesterday” y “Let it Be”. Qué fue de la chica que me encontraba en el pesero y me miraba de reojo con ganas de que le sonriera al menos una vez. Qué estará haciendo la chica que me besó por primera vez. Qué rumbo habrán seguido mi amigo Spock y sus orejas monumentales. ¿Se habrá casado con su prima lejana que tanto le gustaba? ¿O habrá partido en la nave del olvido a conquistar otras galaxias? Qué fue de mi prima Renata, del primo Fabio y el tío Leonardo, que “desaparecieron” hace muchos años apenas al cruzar la frontera. Quizá hoy son los reyes del pozole en Los Ángeles y uno aquí comiendo pizzas a domicilio o McTríos que saben a rayos. Qué fue del silbato de la fábrica, que sonaba sin falta, cotidiano, a las diez de la noche, mientras merendábamos café con bolillos. Qué fue de la mascota de la casa, esa que perseguía la sombra de su cola o le ladraba a las lagartijas que subían por la pared. Y qué habrá sido del Cachacuaz, aquel perro juguetón de mis vecinos y que me seguía cuando me mandaban por las tortillas. Seguro que descansan, tirados al sol, en el cielo de los perros, ajenos a este lío de las croquetas y los políticos que ya no saben qué inventar para cobrarnos cualquier pinche impuesto. Todo eso lo recuerdo, mientras me sigo preguntando qué habrá sido de tantas y tantas cosas que no causaban impuestos. Qué fue de los llaveros que coleccionábamos siendo adolescentes. Y dónde quedaron los posters que mis hermanas idolatraban en su habitación. Y dónde están mis libros del Che Guevara y mis ideales de ser parte de una revolución. Dónde habrá quedado aquella canción de Pablo Milanés que tanto me gustaba: “Dónde estarán los amigos de ayer,/ la novia fiel que siempre dije amar./ Dónde andarán mi casa y su lugar,/ mi carro de jugar, mi calle de correr./ Dónde andarán la prima que me amó,/ el rincón que escondió, mis secretos de ayer./ Cuánto gané, cuánto perdí./ Cuánto de niño pedí,/ cuánto de grande logré./ Qué es lo que me ha hecho feliz,/ qué cosa me ha de doler”.




Roberto G. Castañeda
Manual para canallas

El Gráfico

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Historias, Recuerdos y algo mas / Parientes o amigos

Parientes o amigos


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Es muy difícil encontrar un amigo sincero, pero creo por experiencia propia es mas difícil corresponder a ese sentimiento cuando lo encontramos y es tan fácil arruinar esa amistad e impedir su realización.


Decimos que los amigos verdaderos son tan escasos que se cuentan con los dedos de una mano y sobran dedos, he tenido la fortuna de saber lo que es tener amigos, verdaderos amigos de esos que dan todo por uno y a veces no he correspondido cabalmente por desgracia y no he puesto mi parte para lograr esa amistad, un amigo leí por ahí y estoy de acuerdo, puede ser mas valioso que un familiar un hermano o primo, ya que a estos los impone la naturaleza le guste a uno o no, es incluso a veces una carga que llevaremos a cuestas por siempre, a un amigo tenemos el privilegio de escogerlo, de decir el es mi amigo por que yo he decidido que lo sea. Alberto, Ricardo, Roberto, Salvador, Genaro son de esas amistades que se concretaron y perduran, pero en el camino quedaron otras personas que me brindaron su amistad sin reservas y que yo no aquilaté debidamente o me faltó tiempo para entender que ahí estaba una mano dispuesta a apoyar, que contaba yo con el afecto desinteresado de alguien que sin esperar nada a cambio brindaba esa amistad que muchas veces buscamos sin encontrar.

Ángel fue un buen camarada y un tiempo mi cuñado, me dio su amistad, me compartía sus planes y objetivos, se confiaba de mis opiniones y compartimos muchas tardes de billar y noches de bohemia, domingos de futbol, fiestas y reuniones, conocí después a su hermana y mas adelante se hizo mi novia, de mi relación con su hermana el fue confidente y consejero, a veces alcahuete, una noche me descubrió teniendo relaciones con su hermana en su casa, yo esperaba una reacción violenta de su parte y no, simplemente dijo que ya era tarde... al día siguiente habló tranquilo conmigo dijo que lo de su hermana y yo era asunto nuestro pero que si su padres llegaban en un momento así el tendría fuertes problemas así que me pedía respetáramos su casa, con su hermana habló en los mismos términos, cuando la relación con su hermana terminó yo me alejé de esos rumbos, de los recuerdos y de la amistad de Ángel.


A Ernesto le conocí por el futbol, llegué al equipo en que el jugaba y del que era el capitán, después de los partidos se empezó a hacer normal un ligero convivio, comer algo, un par de cervezas y comentar incidencias, esto nos llevó a iniciar una amistad que nos hizo compartir fiestas, paseos y reuniones familiares, yo tenia en ese tiempo una relación con Caro y en una fiesta de casa de la familia de Ernesto la llevé, ella invitó a Esther su mejor amiga, Esther y Ernesto tuvieron cierta química e iniciaron una relación así que empezamos a andar los cuatro juntos en fiestas paseos y reuniones, a mi no me gustaban los ritmos tropicales a Caro si, Ernesto era buen bailarín y para Esther no era muy atractivo bailar así que en las fiestas Caro y Ernesto bailaban y Esther y yo platicábamos y les observábamos bailar, una de esas fiestas no se si por broma o por las copas recorrí a Esther con la mirada ella me miro fijamente y le dije "lástima que Ernesto sea mi amigo" ella sonriendo dijo "lástima que Caro sea mi amiga" y luego agregó si no se enteran no hay problema, acordamos vernos al día siguiente y terminamos en la habitación de un hotel sin pensar en nuestras parejas, en nuestros amigos.


Recuerdo a Rey una persona a quien conocí en mis viajes al norte del país, un día coincidimos en el restaurante del hotel en donde me hospedaba, la hora era la de mayor concurrencia y no había mesa disponible tendría que esperar, una de las chicas que atendía las mesas me preguntó si me importaría compartir mesa, señaló una mesa en la que se encontraba una persona y el sonrió señalando una silla, acepté la propuesta por que el hambre en verdad me lastimaba el estómago, compartimos la mesa y entablamos plática, el tocaba en un grupo y le comenté que en el pasado también lo habia yo hecho, platicamos de cosas generales tomamos una copa después de la comida y nos despedimos cordialmente, los días subsecuentes nos encontramos un par de veces y no fue mas allá de un simple saludo, en mi siguiente viaje me comentó uno de los administradores del hotel que ocasionalmente Rey al ir a comer preguntaba si no había ido yo a hospedarme, una tarde de viernes nos encontramos y como si fuera un amigo de años me saludó afectuosamente y comentó que esos días había acudido al hotel, le dijeron que estaba hospedado pero no habíamos coincidido, me comentó que seguía con la música y que esa noche tocarían en buen lugar de aquellos rumbos, insistió hasta que acepté a ir y fui esa noche me presentó a sus compañeros y a Celeste su novia como un gran amigo, mientras el tocaba Celeste y yo platicamos, bailamos un par de melodías y no se como, las copas y un poco en broma de mi parte nos citamos para el día siguiente, nos vimos al otro día y las noches que faltaban para regresar de ese viaje ella se quedaba en mi habitación, en el siguiente viaje ocurrió lo que menos deseaba yo, encontrarme de frente con Rey al llegar al hotel, su saludo me desconcertó y me reprochó que no me despidiera de el en el viaje anterior, yo titubeante le dije que hubo algunas cosas que me impidieron verle esos últimos días, el riendo me preguntó si todo era por Celeste y agregó que no había nada mas fuerte que una amistad y el era mi amigo, la amistad con Rey se detuvo cuando deje ese trabajo y mis viajes al norte terminaron.



Demian del Rio
Historias, Recuerdos y algo mas

Gran Angular / Recargón a la clase media

Recargón a la clase media



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La acción de “rebasar por la izquierda” que le atribuyen a Enrique Peña al presentar su inciativa de reforma hacendaria sin aplicar el IVA en alimentos y medicinas, suena más bien a una consigna del poder a sus escribanos. No gravar esos consumos arrebata, sí, un muy grave elemento de protesta a López Obrador y limpia la cara a la tribu pactista del PRD, pero de ninguna manera significa una propuesta fiscal alineada con las reivindicaciones de la izquierda.

Hay quienes aseguran que Peña Nieto jamás pensó en generalizar la tasa de 16% de IVA, lo que es verosímil porque sus tecnócratas debieron advertirle que hacerlo hubiera disparado la inflación hasta 10%. Lo que sí pensaba —según fuentes cercanas a la elaboración de la iniciativa— era gravar por lo menos los alimentos procesados con un IVA de 2 o 3%. Esa propuesta estuvo vigente casi hasta la víspera de que se diera a conocer la iniciativa. Qué sentido hubiera tenido, si no, que el PRI cambiara sus estatutos para hacerlo. Lo que pasó fue que el Presidente leyó bien la situación: cargar IVA en productos tan sensibles hubiera potenciado la irritación social que aún puede verse en sectores contra la reforma educativa y la que empieza a fraguarse contra la energética.

Optó entonces por lo que a su juicio era el daño menor: recargarse, como siempre, en los causantes cautivos, sobre todo en la clase media.

La reforma hacendaria, según se explicó, tiene dos fines fundamentales: uno social y uno de estímulo económico. En lo social apunta hacia la consecución de un sistema de seguridad social universal y que ofrece dos grandes beneficios: 1. Una pensión universal para mayores de 65 años; y 2. Un seguro de desempleo para los trabajadores formales mientras consiguen trabajo. No cabe criticar esas metas, son sin dudas bienvenidas.

En cuanto a lo económico, propone medidas para estimular el crecimiento y aumentar los ingresos públicos en 1.4% del PIB en 2014, hasta alcanzar tres puntos procentuales del producto nacional en 2018.

¿Cómo se plantea hacerlo?: 1. Con el aumento de 30 a 32% en la tasa del ISR de las personas físicas que ganan más de 500 mil pesos al año (47 mil pesos al mes que están en el decil de los que más ganan, sin que necesariamente se pueda considerar rica a una persona con tal ingreso pero que comparte ese nivel con los grandes millonarios); 2. Con la eliminación de tres cuartas partes de los regímenes especiales que hoy permiten deducciones o exenciones al pago de impuestos, entre otras el régimen de consolidación fiscal; 3. Con un nuevo impuesto de 10% a los dividendos y ganancias en la Bolsa de Valores; 4. Con un impuesto de un peso por litro a las bebidas azucaradas y otros gravámenes al carbono y los plaguicidas; 5. Con la homologación a 16% de la tasa del IVA en todo el país, de manera que en la frontera ya no será de 11%; y 6. Con la eliminación de la tasa cero y cobro de 16% de IVA en el pago de colegiaturas, la renta de casas-habitación y los créditos hipotecarios.

Para estimular el crecimiento y no afectar a las familiar se propone: 1. Mantener la tasa del IVA en 16% y no gravar a los alimentos y medicinas; 2. Modificar la ley del ISR para que sólo pueda ser deducible hasta 10% del ingreso total del contribuyente; 3. Eliminar el IETU y el IDE; 4. Disminuir las cuotas de seguridad social para los trabajadores de menores ingresos; 5. No crear nuevas plazas en el gobierno; y 6. Dejar a un lado el déficit presupuestal cero para ampliarlo a 0.4% del PIB para este 2013 y a 1.5% el entrante, para impedir recortes en el gasto público; y 6. Acelerar el gasto público.

El aumento del ISR a las personas físicas, la ampliación del IVA a la frontera, su aplicación en colegiaturas y rentas, y los nuevos impuestos a refrescos y al carbono, golpean severamente a la clase media. En cuanto al ISR a las empresas sólo introdujo un elemento más de tensión a la situación política, además de que al eliminar el IETU se pierde un impuesto que limitaba la evasión del ISR.

Según Banamex, la reforma podría hacer pasar la inflación del escenario actual de 3.7% a 5%, pero estima que la economía podría crecer más de 4%.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

Gran Angular / Espionaje, petróleo, impuestos y guerra

Espionaje, petróleo, impuestos y guerra



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Edward Snowden, un joven especialista en informática que trabajó para la CIA, reveló al mundo y documentó que EU no sólo espía a otros países, sino a sus propios ciudadanos con el pretexto del combate al terrorismo. La filtración golpeó internamente al presidente Barack Obama y lo confrontó, en el exterior, con los gobiernos espiados y con el presidente ruso Vladimir Putin, quien otorgó asilo temporal al ex agente estadounidense. Esta confrontación se ha agravado con la crisis siria y el documentado uso de armas químicas en ese conflicto. EU (si su Congreso lo aprueba) podría lanzar esta misma semana un ataque militar aéreo limitado al régimen de Damasco encabezado por el dictador Bashar El Assad, pero Rusia (con intereses geoestratégicos y comerciales con ese país del Medio Oriente) ya advirtió que una incursión sin el aval de la ONU sería tomada por Moscú como una agresión.

Las revelaciones de Snowden también hicieron saber que EU espió a la presidenta brasileña Dilma Rousseff y al presidente de México, Enrique Peña, cuando era candidato en campaña. La diplomacia de Brasilia reaccionó con más severidad que la de México: si bien ambas condenaron el espionaje y llamaron a consultas a los respectivos embajadores estadounidenses, Rousseff fue más allá al cancelar un encuentro de alto nivel. ¿Por qué México reaccionó con menor energía?

Al menos por dos razones: 1. La profunda dependencia a la que nos han llevado los últimos gobiernos panistas y priístas; y 2. El hecho, incuestionable en este caso, de que el gobierno mexicano, al igual que todos los gobiernos, se espían entre sí y espían a sus ciudadanos.

El aserto resultaría temerario, pero sin elementos mínimos para sustentarlo. En este caso, un documento con información en parte clasificada que entregó a este reportero una fuente vinculada a los servicios de seguridad nacional y que, al parecer, también hizo llegar a la PGR el pasado 11 de julio, por ser esa cartera uno de los conductos a los que los proveedores del equipamiento de espionaje han contactado en otros países.

De acuerdo con esa información, ya opera en México, “en áreas de investigación de los estados” un “motor inteligente para búsqueda en todas las fuentes de información del Estado (propias y compartidas)” y que “permite la explotación de información existente en diferentes formatos de bases de datos, sin importar en qué está desarrollada la administración de la fuente de información o si la misma es propiedad de un organismo del Estado, lo que permite obtener información, por ejemplo, de averiguaciones previas, teléfonos y propiedades, además de vincular relaciones”.

El documento no deja claro (por los párrafos reservados) si otros equipos ya están operando aquí o si son ofrecidos para su adquisición. Entre otros, los siguientes: sistema guardián para intercepción celular, tecnología israelí que permite determinar la posición geográfica del teléfono interceptado, escuchar y grabar la comunicación e interceptar y modificar mensajes de texto y chats; sistema de encriptamiento de comunicación para telefonía celular de tecnología franco-israelí; sistemas biométricos de reconocimiento de voz de tecnología rusa; sistema Lighthouse de ubicación para celular, tecnología alemana que permite localizar en cualquier parte del mundo un celular encendido, sólo con conectarlo a la red y sin necesidad de que esté en uso, y sistemas Jammer para bloquear celular, tecnología israelí para controlar el tráfico de llamadas en un área delimitada.

Así que hablar de espionaje externo obligaría a hablar del espionaje interno.

Instantáneas

1. PETRÓLEO. Aunque la negativa de la CNTE a desalojar el Zócalo la obligó a cambiar su mitin al hemiciclo a Juárez, Morena y AMLO llenaron avenida Juárez, de Balderas al Eje Central, en un mitin en el que se convocó a hacer crecer el movimiento en defensa del petróleo de aquí al 22 de septiembre próximo. Ese día marcharán del Ángel al Zócalo, donde tendrá lugar un mitin en el que se anunciarán las acciones a seguir para evitar con la movilización popular la privatización del petróleo.

2. CNTE. Los maestros, por su parte, marcharon del Zócalo al Ángel también para oponerse a la reforma energética. Y en su oposición a la reforma educativa anunciaron un paro cívico nacional pasado mañana miércoles en escuelas donde tienen presencia y que será el preludio, dijeron, de una huelga nacional.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

miércoles, 4 de septiembre de 2013

GRAN ANGULAR / La temida marcha

La temida marcha


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Hoy se sabrá si la protesta de la CNTE entró ya en un proceso de disolución o inició otra fase en la que se potenciará al sumarse a manifestaciones de rechazo a las reformas energética y fiscal que han anunciado organizaciones políticas y sociales. Las horas más recientes de la protesta magisterial revelan que algo ocurrió a partir de que sus principales dirigentes supieron que una buena parte de sus demandas fueron incluidas en el dictamen de Ley General del Servicio Profesional Docente ya aprobado por los diputados y a punto de aprobarse por el Senado al momento de redactarse esta columna.

Una principalísima demanda, parte de las casi 80 que incluyó un adéndum al dictamen, matizó de alguna manera los términos de los procesos de evaluación y los alineó con definiciones claras de respeto a conquistas laborales. Es la que establece que los maestros que ya disponen de una plaza serán evaluados periódicamente hasta en tres oportunidades y si no obtienen resultados aprobatorios serán transferidos a actividades administrativas en lugar de que se les rescinda el contrato, como originalmente se proponía.

Fuentes cercanas a lo que fueron las negociaciones con legisladores y las que no se han suspendido en la Secretaría de Gobernación, aseguran que ese matiz resultó satisfactorio para los líderes de la Coordinadora y que, en privado, lo aceptaron, aunque dijeron que no lo aceptarían públicamente.

Esa aceptación en privado acaso haya sido la razón por la que la protesta de ellos, los disidentes, no fue lo que se esperaba el 1 de septiembre. Ese día entre la CNTE había posiciones encontradas. Tan es así que originalmente habían dicho que no irían al amurallado palacio legislativo de San Lázaro para evitar provocaciones de infiltrados. Ya iban hacia Los Pinos cuando decidieron volver sobre sus pasos y se encaminaron a la Cámara de Diputados. Pero al llegar a la frontera que marcaban las vallas metálicas de la policía regresaron pacíficamente a su campamento del Zócalo.

No fueron ellos, por lo tanto, quienes generaron los enfrentamientos que se suscitaron mientras se instalaba la sesión de Congreso General para recibir el I Informe de Enrique Peña. Lo que sí los tomó por sorpresa es que los diputados convocaran esa misma noche del domingo a la sesión en que se aprobó la evaluación magisterial con algunos agregados de sus demandas. Eso agudizó la división entre los que se mostraban conformes con lo logrado y los que insistían en radicalizar la posición.

Lo cierto es que el lunes 2 permanecieron en el Zócalo mientras Peña Nieto leía en Los Pinos un mensaje con motivo de su I Informe de gobierno y ese mismo día, según datos del GDF, la mayoría de los casi 20 mil maestros que estaban congregados en la capital del país ya se habían retirado. Sólo quedaron 8 mil, acaso los más radicales, los de la sección 22 de Oaxaca. Fueron ellos los que ayer bloquearon los accesos al Senado —mientras se discutía la polémica ley evaluadora— y cerraron por horas largos tramos de Reforma e Insurgentes. Y son ellos los que han anunciado que la protesta entra a una nueva etapa en la que se declaran en insurgencia y emprenden diversas acciones de desobediencia civil.

Hoy mostrarán si están o no en esa fase porque hoy es el día en el que convocaron a una gran marcha en la que también se prevé que participarán el SME y el movimiento #YoSoy132. Por lo tanto, hoy se sabrá si están con la fuerza y el ánimo de seguir aquí para sumarse el domingo a la concentración convocada en defensa del petróleo por López Obrador y su Morena. Y más aún, si seguirán aquí para obstaculizar la noche de El Grito (que se asegura que Peña Nieto daría en Guanajuato) y el desfile militar del 16 de septiembre.

Pero los negociadores de Gobernación están en evitarlo, trabajando a marchas forzadas y sin que se sepa con toda claridad qué tanto han cedido o cederán autoridades y maestros. Y como parte de esa negociación, ayer estuvo en esos encuentros el gobernador oaxaqueño, Gabino Cué, quien decidió congelarle el pago a los maestros paristas (lo que hace suponer que sus recursos ya no les permiten resistir tanto tiempo), pero a quien ambas partes le exigen soluciones. Así que habrá que esperar cómo transcurre la gran marcha de hoy


Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico

lunes, 2 de septiembre de 2013

Historias, Recuerdos y algo mas / Como un último refugio

Como un último refugio



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Se es afortunado cuando a pesar de errores, de vaivenes, de no tener la suficiente inteligencia para comprender y entender las situaciones que nos brinda la vida, aun así tenemos a nuestro lado a alguien que nos impuse, nos apoye y nos haga ver las cosas de otra manera, nos haga sentir aún en los momentos más amargos que hay un camino por delante.


Conocí a Joss en una reunión de Doña Esperanza, mi benefactora de tantos años, ella era una joven divertida e inquieta, extrovertida e inteligente aunque a simple vista se podía pensar que era una chica frívola y vacía pero cuando le fui conociendo me di cuenta de todas sus cualidades, cualidades que hoy se son realmente virtudes, virtudes de las que he recibido el beneficio de tener siempre a mi lado. Joss ha estado siempre a mi lado, en la época de derroches y diversión sin freno, en la etapa oscura, en los momentos tristes o trágicos y en los días de sol esplendoroso, ella es mi último refugio no como una alternativa final sino como aquel náufrago que busca llegar afanosa y desesperadamente a un punto de apoyo y que en su desesperación no se percataba que junto a el estaba un salvavidas y enfrente una playa tranquila esperándole, Joss siempre fue mi salvavidas, es el puerto seguro en donde termina mi naufragio, la otra mitad que hace una vida, mi vida, completa.


No teníamos una relación propiamente dicha, nunca le pedí ser mi pareja o novia, compañera o amante pero desde un principio compartimos anhelos, sueños, planes y la intimidad de una alcoba, libres, sin compromisos, sin atarnos, yo pensando que ese era su estilo, su forma de vivir, ella creyendo que si forzaba la relación no habría futuro y así ambos perdimos algunos años. Joss siempre fue mi ángel guardián y al mismo tiempo el demonio que intervenía en mis asuntos cuanto se lo pedían mi madre o Doña Esperanza o por su cuenta estimaba la necesidad de intervenir por mi bien según ella lo que en su momento me molestaba sobremanera pero que ahora revisando el pasado agradezco infinitamente.

Actualmente y después de sincerarnos por completo comprobé algunas sospechas de su intervención en mis líos sentimentales, en una época mi madre estaba preocupada de si me alejaría y si dejaría la ciudad para ir tras una relación que mantenía con Susana una chica del norte, durante mis viajes frecuentes por aquellas latitudes, mi madre hablo de sus temores con Doña Esperanza y Joss y esta se encargó de poner fin a mi romance, mi madre le mostró un recibo del envío de flores que acostumbraba hacer cuando me encontraba en mi ciudad y ya tenía la dirección en sus manos, Joss fue a ver a Susana y le dijo que era mi esposa, que frecuentemente tenía algunos deslices pero finalmente volvía a ella, le mostró incluso un acta de matrimonio que había conseguido con sus contactos, en mi siguiente viaje al norte Susana dio por terminada nuestra relación sin decirme los motivos, la tristeza sentida en esos días fue reconfortada por Joss, por supuesto.

Con Alicia mantuve una relación de varios años, que se dañó cuando sin consultarme determinó terminar con un embarazo que para mí era una ilusión pero para ella no estaba entre sus planes, yo por venganza inicié un romance con una prima y con una tía suyas, esta relación la mantuve durante varios meses hasta que nuevamente Joss intervino durante un viaje de vacaciones con Alicia presentándose como mi esposa en casa de la familia de esta, Joss intervino constantemente cuando veía o le decían mi madre o Doña Esperanza que andaba yo en situaciones no convenientes, lo mismo en relaciones de trabajo que en romances riesgosos, me dejó en paz cuando me case con la madre de mi hija, me sorprendió la tranquilidad con que lo tomó incluso ayudó a Lissette en sus aspiraciones de ser modelo presentándola a sus contactos pero se encargó de poner fin a sus aspiraciones cuando se terminó y por la forma en que acabó la fallida relación; cuando fueron relaciones sin importancia incluso Joss desaparecía por temporadas de mi entorno, más cuando la relación era más sería ella estaba al pendiente y constantemente le encontraba con Doña Esperanza o en casa de mi madre.

Joss y yo vivimos juntos varias pequeñas temporadas pero jamás hablamos de algo formal, simplemente dejábamos que las cosas transcurrieran y cuando ella o yo emprendíamos otro camino el otro no reprochó jamás nada, pero ella siempre estuvo ahí como ocurrió durante mi enfermedad y convalecencia, en el fallecimiento de Doña Esperanza, o durante la enfermedad y posterior fallecimiento de mi madre, siempre apoyándome y esperando ver que necesitaba para brindarme su apoyo, la última vez que intervino en mis andanzas fue cuando me enamoré de una chica con la que inicié una relación de manera circunstancial, si, estaba bastante enamorado de ella, había planes, cambie mucho de mis costumbres y Joss se mantuvo al margen hasta que en una ocasión platicó con mi hija y después de esa plática habló conmigo, diciéndome que una vez más las cosas no eran como yo pensaba, discutimos y ella me dijo simplemente "ya te lo demostraré"...y lo cumplió, me mostró como era realmente esa chica que yo imaginé casi un ángel, fue un daño tremendo que lastimó un poco la relación con mi hija y mucho la relación con mi hijo, con Genaro mi fiel amigo, pero que finalmente me permitió abrir los ojos ya que entre ellos se pusieron de acuerdo para mostrarme las pruebas irrefutables, la verdadera personalidad de la persona a quien pensé por un tiempo entregarme por completo y para siempre pensando que era diferente.

Hoy ya con más años en mi existencia, con creo mayor madurez, veo simplemente que las quimeras son como esas pavesas que aparentemente inofensivas te provocan las peores quemaduras, más dañinas que un fuego intenso, hoy quien a veces sentí como alguien perverso que pretendía controlar mi vida realmente es un ángel que a cuidado de mi por muchos años, hoy veo que Joss es esa luz al final del sendero oscuro, el puerto seguro en donde anclar mi nave, el faro que ilumina mis tempestades, la mujer al lado de quien quiero vivir hasta el final de mis días y solo espero me queden los suficientes para mostrarle cuanto le agradezco por cuidar de mí y mis seres queridos, por estar siempre a mi lado, por entregarse como se me entregó desde la primera vez, por la espera, por amarme y por permitirme ya sin ataduras, sin telarañas mentales, entregarle todo el amor que soy capaz de sentir hasta el último aliento que pueda tener.


Demian del Rio
Historias, Recuerdos y algo mas

GRAN ANGULAR / El I Informe

El I Informe


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En medio de enfrentamientos de grupos de anarquistas y granaderos, así como una marcha de disidentes de la CNTE movilizados en el DF y en sus estados de origen desde hace dos semana contra la reforma educativa, 411 de 500 diputados y 89 de 128 senadores realizaron ayer la sesión de Congreso General para iniciar el segundo año de la LXII Legislatura y recibir el I Informe del presidente Enrique Peña Nieto.

De incertidumbre, por decir lo menos, fue el ánimo que prevaleció en el cumplimiento de las formas exigidas por la ley y nuestro protocolo de república representativa y federal. En cuanto al fondo, ese ánimo es de una franca preocupación entre la parálisis y la alarma de la convulsión social.

Dentro de San Lázaro la sesión, la entrega del Informe presidencial de manos del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los posicionamientos de los partidos y, hasta el momento de cerrar esta columna, la posibilidad de que ayer mismo (no el martes como estaba previsto), los diputados dieran entrada, discutieran y aprobaran la iniciativa de Ley General del Servicio Profesional Docente (la evaluación magisterial).

Afuera de San Lázaro, en la frontera marcada por vallas metálicas y varios cientos de granaderos y policías federales, anarquistas lanzando piedras y bombas incendiarias; la CNTE marchando hacia el Congreso y regresando al campamento del Zócalo ante la imposibilidad de llegar a la Cámara de Diputados; y su comisión negociadora en espera de saber si seguía abierta la mesa de diálogo y convocando para el miércoles a una gran manifestación que, dicen, marcará el inicio de la fase de insurgencia.

Mientras todo esto ocurría, la Presidencia divulgaba, previo al mensaje que tendrá lugar hoy a las 10 en Los Pinos, los logros de Peña Nieto en estos primeros nueve meses de gestión, destacando como primer punto el Pacto por México. Primer punto y prácticamente único pues de él derivan los que serán otros logros que la Presidencia ya asume como tales: “… se han impulsado reformas, políticas públicas, programas y acciones con un objetivo muy claro: mover y transformar a México para llevarlo a su máximo potencial”.

Después de las violentas protestas que marcaron la ceremonia de toma de posesión y que se reprodujeron ayer aunque en menor grado, el gobierno de Peña Nieto inició a tambor batiente con la firma de un mecanismo de concertación política con los tres principales partidos del país, el Pacto por México, lo que permitió contrastar la tortuosidad de procesos político-legislativos anteriores por la falta de una mayoría absoluta en el Congreso, con la rapidez que posibilitaría procesarlos mediante acuerdos mínimos previos.

Fue así que se concretaron los cambios en las leyes reglamentarias en materia laboral que había iniciado el gobierno de Calderón y se decidió entrarle a los cambios constitucionales en materia educativa y energética.

La reforma educativa se procesó en diciembre mismo y para marzo de 2012 ya contaba con la aprobación de la mayoría de los Congresos locales. La acusación y captura de Elba Esther Gordillo y el alineamiento de la nueva dirigencia magisterial del SNTE ofreció la certeza de que los cambios reglamentarios transitarían sin problema. Pero al parecer no se calculó la capacidad de movilización de la CNTE que, desde marzo pasado, envió señales de oposición con los bloqueos a la autopista del Sol.

El caso es que la reforma educativa se atoró, la movilización de la CNTE parece implacable y la protesta contra la reforma energética empieza a mostrar su cara tumultuosa, situaciones que desvelan el carácter cupular del Pacto por México y el innegable hecho de que cada vez más mexicanos no se sienten incluidos en los mecanismos institucionales de representación.

Lo que el Pacto y la propaganda oficial mostraban como el “momento de México” se ha desmoronado no sólo por éstos, sino por muchos hechos que lo cuestionan: el avance del crimen, las explosiones violentas, la prepotencia del narcotráfico, la infiltración de grupos radicales, la proliferación de autodefensas ante la imposibilidad del Estado de garantizar vidas y propiedades, la contracción de la economía (con un pronóstico de crecimiento disminuido de 3.5 a 1.7%), y el crecimiento del desempleo y la miseria.

¿De eso informará Peña Nieto en su mensaje de hoy o será una secuencia de autoelogios a la que intercalará uno que otro anuncio espectacular como el cambio de nombres en el gabinete? La situación está muy complicada y no debería ser razón de la alegría de sus opositores. Todos los mexicanos navegamos en un mismo barco. Ojalá el Presidente diera un golpe de timón.



Raúl Rodríguez Cortés
Gran Angular

El Gráfico