lunes, 21 de abril de 2014

Ser Pobre

 
Ser Pobre
 








Dice una canción de Facundo Cabral pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo y hay mucho de cierto en esa idea.

El trabajador en México es pobre y lo es porque así lo ha determinado el neoliberalismo que desde 1982 se ha impuesto a los ciudadanos de este país por los diferentes gobiernos, gobiernos que atienden únicamente a sus intereses y a los de las clases privilegiadas: empresarios, comerciantes y políticos que amasan fortunas a costa de empobrecer a la población con la parte de culpa que al pueblo corresponde por no querer exigir sus derechos y sobrellevar su pobre existencia conformándose con las migajas que les dan los políticos en las campañas electorales y con las miserias salariales que sus patrones les asignan con el beneplácito del gobierno.

La mayoría de los empresarios de México solo pagan a sus trabajadores salarios mínimos que no corresponden a lo que la constitución señala como suficiente y remunerador para cubrir las necesidades básicas de una familia, es decir, alimentación, vivienda, vestido, educación y esparcimiento, para ellos el salario mínimo es simplemente lo mínimo suficiente para perpetuar la especie y así contar con la mano de obra barata que su producción requiere.
El precio de todo producto es muy superior al costo y de ese costo la parte más barata es la mano de obra, aparte, las prestaciones en muchas empresas no son siquiera las mínimas que la ley señala, muchos “empresarios” recurren al tiempo x tiempo para hacer trabajar más horas a los trabajadores o el tiempo extra no es pagado como lo señala la ley, no hay utilidad por las cifras amañadas y esos “empresarios” se van enriqueciendo solapados en las maniobras de contadores sin escrúpulos, de funcionarios corruptos y de trabajadores apáticos que han perdido no solo la voluntad de lucha sino también la capacidad de indignación y han mutado a una reacción de sobrevivencia vegetativa actuando solo por reflejo condicionado.

¿Pero hasta donde llega la ambición – logro de estos “empresarios”?, si bien es cierto que amasan fortunas, muchos de ellos no disfrutan de esas riquezas porque su cerebro también actúa por reflejo condicionado y no saben disfrutar de sus capitales sobre todo cuando el inicio de su fortuna no se logró por medios honestos, legales y leales. Hay “empresarios” que iniciaron como trabajadores y fueron haciendo dinero con maniobras o porcentajes de utilidad sobre los costos de las áreas que tenían asignadas; pero como crear una empresa no es tan sencillo buscan asociarse con gente como ellos y al carecer de principios no dudan en traicionar a esos socios para sacar provecho aliándose con quien sea hasta lograr fundar su negocio y ya después viene lo más sencillo que es comenzar a hacer dinero explotando a los trabajadores, maquillando cifras para evadir impuestos y violando cuanta ley les sea posible, y lograr hacer más dinero.

Pero por su ambición como dice Cabral “el conquistador por cuidar su conquista, se vuelve esclavo de lo que conquistó es decir, que jodiendo se jodió” y nunca puede disfrutar del dinero por cuidarlo, si bien pueden mandar a sus descendientes a escuelas particulares tratando de introducirlos a un ambiente que no es el suyo, les pueden comprar buena ropa, autos, hasta conyugues a modo, pero realmente el mismo no disfruta de ese dinero y sigue bebiendo vinos baratos y comiendo en fondas de tercera, y tiene miedo de que quienes le rodean sean iguales a él por aquello de que el ladrón cree que todos son de su condición, así que analicemos que tan “rico” es en sus miserias un personaje de esta naturaleza.


Demian.

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