viernes, 30 de mayo de 2014

Objeciones de la memoria / La privatización y el Mundial

 
La privatización y el Mundial
 








Si la contrarreforma constitucional en materia energética fue aprobada la madrugada del 12 de diciembre, su ley secundaria será discutida durante el Mundial de futbol de Brasil. Es decir, en el ánimo del gobierno federal y sus aliados persiste la antidemocracia. Quieren entregar los bienes naturales de México a espaldas de la gente. Tienen la intención de que la privatización forme parte de la cruda mundialista. Le quieren meter un gol al país.

No obstante, la culpa no es del futbol sino de los legisladores y del gobierno. En un sistema verdaderamente democrático las llamadas reformas estructurales y sus respectivas leyes secundarias hubieran sido aprobadas en medio de un amplio debate abierto a la sociedad. Sin embargo, esto no se hizo porque el proyecto de Peña Nieto y de los partidos aliados en el Pacto por México no es el de la democracia sino el de un autoritarismo pudibundo y demagogo.

Por eso, el papel de diputados y senadores desde el inicio de la legislatura se ha limitado a levantar la mano. Ya ni siquiera leen lo que aprueban. Basta que sus dirigentes de partido les digan cómo deben votar. De ahí que aprueben cosas de las que no tienen conocimiento, que haya “manos oscuras” que meten en los proyectos de ley atrocidades como las pensiones millonarias a los miembros del Tribunal Electoral.

El paquete de contrarreformas de Peña Nieto ha significado serias derrotas para la gente que ahora enfrenta la vida sin derechos laborales, que gana menos y paga más impuestos. Por eso, resulta obvio que los partidos de la Selección nacional emocionen y atrapen la atención de la población. La gente busca una victoria, un motivo para festejar en medio de la desolación que ha dejado a su paso el regreso del PRI al poder.

Ignoro si la justa mundialista dé una felicidad a los mexicanos. En cambio, estoy seguro que aún hay forma de ganarle a Peña el partido por el petróleo. Como dicen los clásicos del balompié “esto no se acaba hasta que se acaba” y en el tema de la privatización del petróleo todavía faltan los tiempos extras y, si es necesario, los penales.

La colecta de firmas a favor de la consulta ciudadana en materia energética avanza. Goza del apoyo de la gran mayoría de la población y de conseguirse el número de rúbricas que pide la ley se abre la posibilidad de que la gente eche abajo la privatización de nuestros recursos naturales.

La pasión por el futbol no significa que la lucha pare, porque toda la alegría que pueden ofrecer las estrellas mundialistas no borra los agravios ni las penurias económicas por las que pasan las familias. En esas fechas los brigadistas promotores de la soberanía nacional seguirán tocando puertas y recabando apoyo. Sobre la privatización aún no se ha dicho la última palabra. La gente puede vencer con un gol de último minuto.

Peña Nieto no trae puesta la camiseta de México, lleva los colores de las transnacionales. Para vencerlo hay que firmar.



Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Futbol y reforma energética

 
Futbol y reforma energética
 







Por el tamaño de las protestas y los indicios de que seguirán y crecerán en el transcurso de los próximos días, es claro que el futbol dejó de ser en Brasil una herramienta distractora, apaciguadora, disuasiva de la conciencia social.

El pueblo brasileño está inconforme con los gastos excesivos —arrebatados a presupuestos destinados a satisfacer necesidades sociales apremiantes— que el gobierno hizo, seguramente lubricados por la corrupción, para organizar el campeonato mundial.

Ya se verá el próximo jueves 12 de junio, en la inauguración del campeonato, si la presidenta Dilma Rousseff no patea una bomba en lugar de un balón, ahora que el futbol ya no trabaja allá en distraer y aplacar a la masa de ese país que lo hizo razón de ser y adoración.

La pregunta es: ¿todavía cumplirá en México con esos fines? La respuesta es sí. En el horizonte no se ven señales que permitan ponerlo en duda, ni un movimiento claro y confiable que articule la protesta social. Pronto veremos si estamos en lo cierto o nos equivocamos.

La Comisión Permanente, a partir del trabajo que se realice en comisiones del Senado, ha planteado que convocará al Congreso de la Unión a un periodo extraordinario de sesiones para debatir y en su caso aprobar las leyes reglamentarias de la reforma constitucional en materia energética. El calendario para dictaminarlas en comisiones coincide con los días del Mundial de futbol, incluidas, por supuesto, las fechas de los partidos de la Selección mexicana.

Las mesas directivas de las comisiones unidas de Energía y Estudios Legislativos Primera del Senado acordaron debatir cuatro dictámenes de las leyes energéticas secundarias en siete sesiones, que tendrán lugar del 6 al 17 de junio.

El 6 y 7 de junio se debatirán las iniciativas de Ley de Hidrocarburos, la de reformas a la Ley de Inversión Extranjera y la de la Ley Minera, así como la de Asociaciones Público-Privadas. Dicho de otro modo: dos días para debatir el sistema petrolero.

El 9 de junio se hará lo propio con las iniciativas de leyes de la Industria Eléctrica, de Energía Geotérmica y de Aguas Nacionales. Un día para debatir todo el sistema eléctrico.

El 11 y 12 de junio se debatirían las iniciativas de leyes de Petróleos Mexicanos, de la Comisión Federal de Electricidad y de Entidades Paraestatales de Arrendamientos, Adquisiciones y Servicios del Sector Público.

Y el 16 y 17 de junio, las iniciativas de Órganos Reguladores en materia Energética, reformas a la Orgánica de la Administración Pública Federal, reformas a la General de Seguridad Industrial y reformas a la de Protección del Medio Ambiente.

Ese 17 de junio quedarían listos los dictámenes necesarios para que, al día siguiente, 18 de junio, sesione la Comisión Permanente para convocar a un periodo extraordinario que los debatiría en el pleno del Senado del lunes 23 al sábado 28 de junio. Ese día se turnarían a la Cámara de Diputados para su discusión y aprobación.

Y vea usted la coincidencia de fechas: el jueves 12 de junio, cuando se inaugure el Mundial, se estarán debatiendo en comisiones los dictámenes de las leyes de Pemex y la CFE. La Selección mexicana debutará al día siguiente, 13 de junio, contra Camerún (¡Todos tranquilos, nadie trabaja!). A Brasil se enfrentará el martes 17 de junio, el día en que se tiene previsto que los dictámenes se aprueben en comisiones para subirlos al pleno. Y el 23 de junio, el “Tri” enfrentará a Croacia, ya con las iniciativas debatiéndose en el pleno.

Si la Selección pasara a octavos de final (de lo que tiene 36.2% de probabilidades, según estimaciones del grupo financiero Goldman and Sachs), jugaría en el momento más álgido de la discusión legislativa. Seguiría trabajando a favor de la distracción en el tema, si avanzara a cuartos de final (7.7% de posibilidades), a semifinales (2.8%) y a la final (0.1%).

Dijo ayer David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía del Senado, que el tema a discusión es muy importante como para confrontarlo con especulaciones futboleras baladíes. Y tiene razón, es muy importante, pues podríamos estar asistiendo a la expedición del acta de defunción del país. Pero precisamente por eso, como político que es, sabe que se recurrió al distractor futbolístico en un tema que no cuenta con el respaldo mayoritario de los mexicanos y en el que va todo el proyecto del actual gobierno.

Ojalá el pueblo diera muestras de vitalidad y conciencia, y esté vigilante, de manera que impida la venta de la nación, aun en éste periodo de competencia futbolística mundial y con el país convertido en una gran cantina. Hay tiempo para ver y disfrutar los partidos (si el futbol es de su gusto), pero sin dejar de defender la viabilidad de la Patria.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

miércoles, 28 de mayo de 2014

Gran Angular / Brasil, futbol, protestas y economía

 
Brasil, futbol, protestas y economía
 









Cuando ni el futbol, en un país que no se entiende sin su práctica y adoración, puede contener o dar salida a la insatisfacción social, es posible afirmar, sin temor a equivocarse, que la situación llegó a un extremo peligroso de descomposición.

Brasil, cuya imagen ante el mundo está asociada al rey Pelé y a una pléyade de virtuosos del balompié adorados como dioses por su gente y por el mundo, es sacudido hoy por manifestaciones masivas que se oponen al Campeonato Mundial, cuando faltan quince días para que se inaugure en el estadio Corinthians de Sao Paulo.

Las protestas, por cierto, no surgen en la cercanía de la fecha inaugural, sino que vienen de tiempo atrás. Desde entonces han dejado ver expresiones multitudinarias y de irritación extrema, que bien podrían repetirse en las vísperas y/o durante la justa futbolística.

Los brasileños no están nada conformes con el elevado costo en recursos públicos que desde ya les significa un evento que, por otra parte, genera multimillonarias ganancias a los intereses privados que lo organizan, patrocinan, promueven y transmiten.

Por eso es muy difícil que el adorado futbol sea suficiente para explicar a los brasileños el por qué de tanto dinero gastado en estadios y obras de infraestructura y menos, el por qué no se utilizó en las escuelas y hospitales tan necesarios para una población que sigue instalada en el umbral de la pobreza.

La gambeta y el joga bonito no alcanzan para convencer a miles que fue una miseria, por decir lo menos, lo que se les pagó de indemnización por la expropiación de los terrenos donde se levanta ahora, por ejemplo, el estadio de Recife, una de las sedes del campeonato.

Y es tal la irritación que el autobús que transportaba el lunes pasado a la verdeamarela fue bloqueado, abucheado y agredido por una multitud en Río de Janeiro.

El modelo económico neoliberal, aun con la variante brasileña de Lula Da Silva y Dilma Rousseff y su tímido énfasis en el patrimonialismo social, de plano no funciona. La desigualdad y la pobreza que en esta coyuntura explotan en Brasil, es sólo lo que ha traído. El modelo las profundiza. Y lo mismo ocurre, en mayor o menor medida, en otros países de América Latina, incluido México.

Nos cayó a nosotros hace apenas unos días un verdadero “balde de agua fría” al conocer la noticia de que Hacienda ajustó de 3.9 a 2.7% su pronóstico de crecimiento económico para 2014, no obstante que ya se aprobaron las cacareadas reformas estructurales. Faltan, es cierto, leyes reglamentarias de algunas de ellas, como la Energética y la de Telecomunicaciones, pero suponemos que eventualidades de esa naturaleza habrían sido descontadas por el equipo itamita del secretario de Hacienda, Luis Videgaray para hacer el pronóstico de crecimiento en el que se sustentaron los presupuestos de este año.

El indicador de ciclos económicos dado a conocer por el INEGI hace unas semanas (ya se comentaba en este espacio), sugería que la economía mexicana ha entrado a una etapa recesiva. Videgaray brincó: no es cierto, recesión es la suma de dos trimestres sin crecimiento o crecimiento negativo. No era el caso, por supuesto. Pero el INEGI, con ese indicador, hacía la advertencia del ciclo. Y la realidad, después, se vino encima.

La economía no crecerá el cacareado 3.9%, solo 2.7% si bien le va, y hay quienes piensan que ni siquiera llegará a dos. El secretario de Hacienda, sin embargo, insiste en que vamos por el camino correcto y su jefe, Enrique Peña Nieto lo avala y pide paciencia y certeza.

Ese 2.7% de crecimiento económico es más o menos el promedio anual de 30 años de modelo económico neoliberal. Fue pretexto que la economía no crecía más por la falta de reformas. Ya están aprobadas ¿y?

Si asumimos que quienes manejan la economía del país son gente preparada, con posgrados, ¿por qué no se dan cuenta, como cualquier mortal, que eso que han hecho y no dejan de hacer, solamente da para crecer dos por ciento? ¿Por qué insisten en un modelo basado en la exportación de lo que importamos? ¿Por qué no se ocupan de nuestro enorme mercado interno? Dos respuestas:

1. Por obstinación: no son capaces de aceptar que con todas sus luces están equivocados.

Y 2. Por intereses: así se los ha instruido el amo que los preparó en sus universidades y están dedicados a cumplir sus órdenes porque ese es el papel, dogmatizan, que le toca a México, a Brasil, a América Latina en la escaleta de la globalización.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

viernes, 23 de mayo de 2014

Objeciones de la Memoria / La gente quiere que nos pregunten a todos

 
La gente quiere que nos pregunten a todos
 










En las últimas semanas he tocado las puertas de los hogares de los capitalinos en distintas delegaciones, en busca de firmas en apoyo a la realización de la consulta popular sobre la contrarreforma energética. El balance es positivo. La gente está interesada en el tema y quiere ser consultada.

Pese al férreo control de la información en los medios y a la intensa campaña de propaganda que intenta hacerle creer a la gente que entregar la industria energética es lo mejor que puede sucedernos, los mexicanos están enterados y saben que lo que pretende el gobierno sería letal para el país.

Casa por casa, puerta por puerta, la gente antes de firmar expresa su inconformidad con los aumentos abusivos al precio del gas, gasolina y la luz. También muestran su malestar sobre el aumento de impuestos y el mañoso Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), mediante el cual el PRI y el PRD terminaron “colando” los impuestos a muchos alimentos.

El pequeño comerciante de Santo Domingo, Coyoacán, los profesionistas jubilados en la Benito Juárez, el empleado de la colonia Guerrero, el pequeño empresario de Iztacalco, el trabajador de Lomas Estrella, Iztapalapa o las amas de casa de la colonia Obrera, tienen en común la desconfianza hacia los políticos tradicionales y ven con lejanía a las instituciones que los han decepcionado, engañado y hasta traicionado. Sin embargo, por fortuna se interesan en la política participativa y por eso firman.

No sólo eso, invitan a los brigadistas a pasar a sus casas, les ofrecen agua o un taco, les dan ánimos, palmadas en la espalda y confían en que si la consulta pasa será una excelente oportunidad para enderezar el futuro del país.

No, la gente no rechaza la política, porque participar es hacer política. Rechaza a los políticos traidores que votan leyes que dañan a la gente.

Y es que la inmensa mayoría de quienes hoy ejercen algún cargo público o de representación popular a nivel federal no han dejado títere con cabeza, han perjudicado hasta a los perros y los gatos con impuestos a sus alimentos con tal de medio componer el brete presupuestal en el que metieron al país votando por la privatización de los energéticos. Eso lo sabe de sobra la gente.

Sería interesante ver a Peña, a su gabinete o a los legisladores del Pacto por México, tocar puertas para saber qué le dirían a la gente cuando se quejan porque el salario no alcanza o cuando las familias enfrentan la situación de un pariente enfermo y el medicamento es más caro que una quincena de trabajo, o cuando la jefa de familia lleva un año sin empleo y no tiene perspectivas de encontrarlo, ¿qué le dirían a la gente? ¿Qué spot mandarían a hacer para que esas personas les creyeran media palabra de lo que dicen todos los días desde las curules o desde la comodidad de un presidium? La gente quiere que le pregunten a todos porque aspira que su voz sea tomada en cuenta y porque los políticos tradicionales han monopolizado todas las decisiones.



Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular /Violencia, rencor social y bullying

 
Violencia, rencor social y bullying
 










Son escalofriantes las imágenes de gente enfurecida, apaleando y pateando a un granadero derribado, en la trifulca a la que dio lugar la negativa de los colonos de San Bartolo Ameyalco, Álvaro Obregón, de aceptar una obra de suministro de agua potable.

El video mostraba a un hombre fuera de sí que azuzaba a otro: ¡mátalo, mátalo, mátalo ya!, hasta que la poca sensatez que le quedaba a una mujer, impidió que culminará el homicidio, un linchamiento.

Los colonos de Ameyalco dicen que la obra hidráulica es para llevar agua a los corporativos de Santa Fe y como en México esas cosas son posibles y frecuentes, bien aceitadas por la corrupción, es probable que tengan razón.

Lo que no dicen los colonos es que la parte alta del pueblo no tiene suministro de agua potable, que los “piperos” se las venden a mil pesos por camión y que la obra va a permitir el suministro gratuito del líquido, lo que acabará con el negocio.

Y en ese contexto, el director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre asegura a quien esto escribe que es falso el argumento de que la obra se hace para el suministro de Santa Fe, ya que técnicamente es imposible.

Tales son las posiciones confrontadas en este conflicto. Ninguna de ellas, sin embargo, justifica los niveles de violencia que vimos el miércoles pasado y que derivaron en un enfrentamiento salvaje con garrotes, piedras y bombas incendiarias que dejaron heridos a 101 policías de la Secretaría de Seguridad Púbica del Distrito Federal que, de plano, “aguantaron vara” y acataron la orden de no responder a los agresores, o que no tienen la preparación necesaria para el adecuado control de masas enardecidas.

Los colonos de San Bartolo agredían a los policías con un rencor cegador, rencor social, lo definía un colega que dio cobertura a la trifulca.

Cuando golpeaban a policías inermes parecían sacar toda su furia contra figuras de autoridad: los altos mandos policiacos, los políticos y gobernantes, los ricachones que cometen todo tipo de atropellos por su influencia, porque “el poder es para poder” y porque se saben impunes.

Rencor social: un preocupante ingrediente en el clima de creciente violencia que nos asfixia en calles a las que salimos todos los días sin saber si vamos a regresar. Violencia que se deja sentir mientras manejamos nuestros autos o disputamos el acceso al Metro.

En la sociedad ha permeado la violencia sanguinaria de los cárteles de la delincuencia organizada, los métodos usados para confrontarla y la rabia de llegar a convertirte en una víctima inocente más de la inseguridad o un daño colateral.

Y acaso eso explique también el aumento en el número de casos de bullying y la mayor violencia con que se cometen. Hay quienes dicen que el maltrato entre niños y adolescentes en la escuela ha existido siempre. No les falta razón, pero lo que no pueden negar es que cada vez son más y más violentos, a grado tal que ya se llegó al extremo de asesinar a un niño de Tamaulipas cuyos compañeros lo azotaron contra una pared sin que su maestro, ahí presente, interviniera. “Así juegan, así brusco”, le dijo a la adolorida y enfurecida madre que le reviró: “¡esto no es un juego maestro, como se le va a llamar juego a un homicidio, por favor!”.

Súmese además la nueva modalidad de maltrato, la que se lleva a cabo a través de redes sociales y que humilla o desprestigia a víctimas que llegan a suicidarse, según ha documentado la CNDH. O aquella en que el agresor o agresora vía Twitter y/o Facebook, es obligada a golpes a ofrecer disculpas a sus agredidos, tal como se vio en una secundaria de Zacatecas.

La CNDH ha abierto en 14 años (de 2000 a abril de 2014) cuatro mil 378 quejas (en 2012 el mayor número: 852), por presuntas violaciones a los derechos humanos por parte de la Secretaría de Educación Pública.

De ellas, mil 49 están relacionadas con violencia en las escuelas que incluyen agresiones físicas de profesor a alumno y entre alumnos; agresiones sicológicas y verbales de profesor a alumnos; agresiones verbales entre alumnos; deficiente atención médica por agresiones; bullying y agresiones sexuales.

Durante el periodo comprendido de 2000 a abril de 2014, la CNDH emitió un total de 22 recomendaciones relacionadas con violencia escolar, el mayor número de ellas, trece, en la actual administración.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

jueves, 22 de mayo de 2014

Manual para Canallas / Cuando tenemos el corazón en subasta

 
Cuando tenemos el corazón en subasta
 








Hay días cobardes, tardes de hastío, mañanas que no prometen nada. Todos los lunes me despiertan las prisas de los niños que llegan tarde a la escuela. Y los claxonazos frente a ese colegio sólo me roban horas de sueño.


Como cada mañana de principio de semana amanezco más despeinado que de costumbre, será porque el cansancio me sacude mientras sueño con mujeres desnudas, verdaderas, de ésas que nunca son perfectas y sonríen con aires maquiavélicos. Los lunes y los martes no logro concentrarme. Sólo quisiera que mis semanas comenzaran en miércoles. Y que nunca me faltaran cigarrillos, ni canciones de Andrés Calamaro y David Bowie, ni poemas de Ernesto Cardenal, ni las caricias tibias, ni una mirada cómplice, ni tantas cosas que a veces se echan de menos. ¡Ah!, cómo carajos me caen mal los malditos lunes.



-O-



Los martes desayuno hastío y miro por la ventana con desgano, queriendo que sea jueves para acercarme un poco más a la frontera del olvido. Pero a quién chingados engaño si en mi maleta siempre habrá espacio para uno que otro recuerdo tuyo. Jodidos martes en que hasta da weba rasurarse o planchar las rutinas antes de salir a la calle. Y en el Metro las desilusiones más subterráneas se dirigen al sur, conviviendo con el odio de aquel desempleado y con la desesperación de la afanadora embarazada. No cabe duda que los martes estoy más susceptible que de costumbre, así que no me cuesta ser solidario con el invidente que vende plumas o la adolescente que lee a Bukowski y el maestro de traje desgastado. Sí. los martes soy más susceptible pero también mucho más voluble. Y tan pronto como digo que estoy hasta la madre, de volada se me empiezan a jubilar las ganas de mandar todo a la chingada. Cosas de la bipolaridad.



-O-



En miércoles sólo se me ocurren tonterías. Será porque amanezco de un mejor humor y hasta me da por bailar de manera ridicula mientras suena algo de Los Amigos Invisibles en el estéreo. Y mientras me aplico desodorante pienso en cuáles jeans me pondré, si los viejos o los que ya le quedarían perfectos a un pordiosero. Y desayuno algo ligero mientras checo en intemet que en algún punto lejano las cosas se están poniendo feas, pero en este país la mierda ya nos está llegando al cuello. La Iglesia se pone ruda ante los derechos de los homosexuales, mientras escudados en el confesionario absuelven a los narcos. No se puede ser optimista cuando a media semana te sepulta el caos y vamos a un abismo que tiene graffiteada la palabra "purgatorio".



-O-



Los jueves soy menos pesimista que de costumbre, pues construyo puentes que me acercan a la gente. Y como no soy un ejemplo de coherencia, Iván Noble me recuerda que es "otra tarde como las demás/ sin amores rotos de casualidad/ Otro jueves de esos que no se dejan besar/ No eran las esquirlas del rencor/ eran telarañas en el corazón/ una flor con lagañas/ un desamor sin amor../ Hoy que no me sale ni dormir/
no le pongas miel a la verdad/ que si ando muerto es de tanto resucitar../ Otra tarde que no arde, esta tarde sin pasado mañana../ Otro jueves que anda dando lástima por los rincones de esta resaca sin vos/ Otro jueves como los demás/ demasiado martes, demasiado igual../ No perfumes tanto la verdad/ que si ando muerto es de tanto resucitar".


-O-


Y en viernes soy un homenaje a tu ausencia. Me despierto tarde, un poco con lagañas y otro poco con ganas de volver a beberme la noche entera, para que no toquen a mi puerta, como cada madrugada, las melancolía. Y tu nombre, que en mis labios suena a lamento, me inspirará poemas nuevos, acaso no tan afortunados, pero sí muy certeros: "Tu despedida más sincera aún me sabe a mentira/ tu sonrisa más disfrazada siempre me engaña/ tus besos menos míos los malbaratas con cualquiera/ Tus ojos maquillan destellos que no serán para mí/ tus caderas se ajustan a unos jeans que no desabotonaré jamás/ Y con sólo imaginarte desnuda en la madrugada/mis dedos extrañarán el terciopelo de tu sexo/ el aroma perverso de tu lujuria". Carajo, si este pinche dolor cotizara, yo seria menos miserable que la semana pasada. Si mis rolas tuvieran éxito, seguro volverías a mi lado como una furcia barata: "Y esta canción no sabrá de tus suspiros/ quedará huérfana del acorde que te halague/ Esta guitarra tan carente de abrazos/ no necesita que la afine en la proa de mis desvelos/ sino que la abandone al naufragio de extrañarte/ un poco a destiempo y siempre que encienda este insomnio/ siempre que interprete el papel de idiota sin remedio".


-O-


Y quisiera que los sábados me rindieran más para caminar despreocupado, comer palomitas en el cine o patear un balón que siempre parece que va a gol. Sí, quisiera que los sábados tuvieran más horas para abrazar a una mujer que me aconsejara con la mirada: "No tienes que caminar hacia el abismo si puedes aceitar el mecanismo de reversa- en tu corazón". Y quisiera que todos mis días fueran sábado y también domingo. Pero el quisiera no existe, sólo es un catálogo de Sears para el fin de temporada. Y a estas alturas ya no estamos para vivir de promesas rotas, ni futuros en technicolor. Y pareciera que tenemos el corazón subastado, depositado en prenda. Pero el espíritu sigue en pie de guerra. Y no claudicaremos.



Roberto G. Castañeda

Manual para Canallas
El Gráfico

miércoles, 21 de mayo de 2014

Gran Angular / Puebla y Chiapas: bala y garrote

 
Puebla y Chiapas: bala y garrote
 











Al frente del endurecimiento del régimen que ya se ve venir conforme se diluyen las promesas de crecimiento económico, generación de empleo y disminución de la pobreza, se han puesto los gobiernos panista-perredista de Rafael Moreno Valle, y Verde, en todos los sentidos, de Manuel Velasco Coello.

Moreno Valle, un político que más por megalomanía que por eficiencia está absolutamente convencido de que una alianza de fuerzas similar a la que lo llevó al poder en Puebla lo postulará en 2018 como candidato a la Presidencia, empujó y obtuvo la aprobación del Congreso local de una ley que permite a la policía usar armas de fuego contra manifestaciones y/o en emergencias o desastres naturales.

La ahora llamada “ley bala” fue aprobada el lunes pasado por 35 de los 41 diputados locales, incluidos los del PRI, el PAN y el PRD, en medio del repudio de diversas organizaciones civiles que advierten de los casi inevitables abusos de una legislación de esa naturaleza.

Dice la “ley bala”, entre otras cosas: “el elemento policial únicamente podrá hacer uso del arma de fuego en caso de legítima defensa propia o de terceros, (y) por peligro inminente de muerte o lesiones graves”.

La legislación fue creada explícitamente para su aplicación en manifestaciones violentas y actos vandálicos. En caso de manifestaciones violentas (cuyas características no define) la policía deberá hacer un uso gradual de la fuerza para el sometimiento de personas y echar mano de porras, “químicos irritantes, dispositivos eléctricos de control y pistolas noqueadoras”.

La norma prohíbe recurrir a las armas por simple sospecha, pero cuando esté en riesgo la vida, autoriza su uso cuando la policía considere, a juicio propio y bajo el principio de oportunidad, que se puede prevenir una conducta ilícita.

Pero antes de disparar contra una persona, los policías deberán identificarse y exhortar al supuesto agresor a desistir de su conducta, dándole tiempo para que recapacite. Claro está que ese procedimiento —precisa la ley— no aplicará cuando la necesidad de la acción sea inmediata.

Todas las condicionantes, aunque se puntualizan, abren un amplio abanico de interpretaciones: a lo mejor lo que a un policía le parece actuar en legítima defensa, propia o de terceros, lo lleva en realidad a repeler con balas una agresión que acaso sea con piedras, petardos o simples gritos, lo que configuraría un uso desproporcionado de fuerza letal.

En Chiapas, por otra parte, Manuel Velasco Coello, cuyos asesores repiten la estrategia de crearle una imagen de aspirante presidencial mediante un desmedido gasto publicitario, promovió y obtuvo la aprobación en Chiapas de un código de uso legítimo de la fuerza pública que criminaliza, al igual que en Puebla, la protesta social.

El nuevo código fue aprobado el jueves pasado por 26 de 31 diputados locales. Los votos a favor fueron del PRI, el PAN y el Verde; y lo votos en contra, del PRD y el PT.

La legislación precisa conductas susceptibles del uso legítimo de la fuerza, no obstante que ya están reguladas en otros preceptos penales, pero a diferencia de la de Puebla, sí define el concepto de “manifestación violenta”: “aquella en la que el grupo de manifestantes está armado o bien, aquella en la que en la petición o protesta que se realiza ante la autoridad se hace uso de amenazas para intimidar u obligar a resolver en el sentido que deseen, se incita a la comisión de un delito o se perturba la paz pública y la seguridad ciudadana”.

También aquí queda en la subjetividad de la interpretación si se trata o no de una manifestación violenta frente a la que, en todos los casos, la fuerza pública —que para eso se prepara— debe actuar para disuadir, desactivar y controlar, no para aniquilar.

Por eso le digo: en Puebla, bala, y en Chiapas, garrote.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

domingo, 18 de mayo de 2014

Objeciones de la Memoria / La gasolina no bajará, lo admite el PRIAN

 
La gasolina no bajará, lo admite el PRIAN
 










Quieren engañar a la gente de manera descarada. Para convencerla de que la privatización del petróleo es benéfica para todos se ha emprendido una campaña de ilusiones falsas. Sin embargo, el gobierno no ha podido persuadir a la opinión pública.

Al contrario, cada día que pasa se suman voces críticas contra el proyecto de Peña Nieto y sus socios del Pacto por México. Poco a poco han tenido que aceptar que mienten, que la reforma energética no es la panacea que dicen los comerciales de televisión, que las arengas de los locutores de los noticiarios no son tan ciertas.

En estos meses lo único que queda claro es que la voz del gobierno es la más escuchada pero también es la menos influyente. Han logrado un acuerdo con las élites políticas pero no han podido convencer a la gente.

Los privatizadores están contra las cuerdas y han tenido que aceptar que no, que las gasolinas, el gas y la luz no bajarán sus tarifas con la privatización. Son ejemplares las declaraciones del flamante presidente de la Comisión de Energía del Senado, el priísta David Penchyna, quien aceptó que “los precios de las gasolinas no disminuirán al ponerse en marcha la reforma energética” (La Jornada 14/05/14).

Hace unos meses decían que los efectos positivos de la privatización se sentirían de inmediato, ahora Penchyna dice que será después de 10 años y mañana harán como que nunca prometieron nada.

Aunque tratando de ocultar la verdad, Penchyna acepta que la ruta de la privatización comprende la aplicación de gasolinazos hasta el 2019 y a partir del 2020 la liberación del precio de los energéticos de acuerdo a las condiciones del mercado.

Lo anterior significa que en los próximos cinco años el precio de la gasolina incrementará de manera sostenida aunque controlada y después subirá de manera libre y sin control.

Este es un escenario trágico para el país. Todos los productos se transportan con gasolina o sus derivados, las fábricas producen con electricidad o hidrocarburos, el transporte de pasajeros se mueve con gasolina, diésel o electricidad... La estabilidad de la economía de las familias se basa en el precio de estos productos que Penchyna admite que seguirán subiendo si se concreta la privatización.

Las declaraciones de Penchyna son una perla del cinismo pero también son la mejor prueba de que la apuesta del gobierno de Peña Nieto ya no es engañar a la gente, sino imponer la privatización con la fuerza del acuerdo entre las élites políticas en el Senado y la Cámara de Diputados.

Por eso, la mayor pesadilla de Peña Nieto y sus socios es que se lleve a cabo la consulta sobre la reforma energética que promueven los ciudadanos.Saben que si nos preguntan a todos la respuesta que obtendrán será un rotundo ¡NO!.

Y más aún, la consulta representa la posibilidad de que la ciudadanía castigue a Peña y al Pacto por México. Firmar en apoyo a la realización de la consulta es también decir que no aceptamos los aumentos de precios, que estamos hartos de la violencia, de la superficialidad, de la falta de empleo, de los salarios miserables y de que nos quieran ver la cara un día sí y otro también. Firmar o recabar firmas para la consulta es una obligación ética, pero también es la forma de ajustarles las cuentas a los políticos tradicionales. ¡A firmar!



Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular / ¡Feliz día del maestro!

 
¡Feliz día del maestro!
 









Cinco datos que lo dejan a uno con la boca abierta antes de dar cabida a la furia:

1. 91 mil maestros sindicalizados forman parte del 10% de los hogares más ricos del país al tener un ingreso mensual superior a los 44 mil pesos.

2. De ellos, 7 mil 183 ganan más de 100 mil pesos mensuales y 70 ganan más de los 193 mil 458 pesos que se le pagan al presidente Enrique Peña Nieto.

3. De esos 70, uno gana 600 mil pesos mensuales.

4. Mil 906 escuelas registradas son fantasma y a ellas están asociadas 24 mil 230 nóminas. No existen, pues, pero cuestan al erario 343 millones de pesos al mes.

5. Hay mil 442 maestros de entre 100 y 105 años de edad. Salvo uno, los demás dan clases en Hidalgo y tienen la misma fecha de nacimiento: 12 de diciembre de 1912, lo que sugiere que Los Lupitos, como se les ha nombrado, sean un grupo inexistente que nos cuesta a los que pagamos impuestos casi 32 millones de pesos al trimestre.

No se trata de cuestionar que se pague a los maestros de la educación pública el mejor sueldo posible. Aquí el punto es que se trata de sueldos inexplicables e injustificables en un país con tantas carencias, asociados, sin duda, a la opacidad que ha caracterizado a nuestro sistema educativo nacional (de lo que es responsable la SEP) y a la corrupción con que opera la organización sindical del magisterio (SNTE).

Pero vayamos por partes y sin dejar de poner el asunto en la más objetiva de las perspectivas: Los datos referidos forman parte del estudio Mejora tu escuela, realizado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco), una asociación civil que, según su propia definición, es “un centro de investigación aplicada, independiente, apartidista y sin fines de lucro”.

Pero Imco defiende, a no dudarlo, intereses cercanos a poderosas empresas de Estados Unidos y México, lo que —no se pierda de vista— normalmente lo pone en contra de la educación pública y gratuita para privilegiar a la privada. Su estudio, sin embargo, está fundamentado en datos del censo 2013 de escuelas, maestros y alumnos elaborado por el Inegi y la SEP, así como datos de las nóminas magisteriales que cada estado está obligado a entregar, de acuerdo con el artículo 73 de la Ley General de Contabilidad Gubernamental. Cuatro estados (Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí y Tamaulipas) no han entregado la información de nóminas y ocho (BCS, Chiapas, Coahuila, Colima, Durango, Sinaloa, Tabasco y Michoacán) la entregaron incompleta, lo que no necesariamente cambia el resultado final del estudio.

Sobresale el caso del maestro que gana 603 mil 69 pesos al mes en el estado de Oaxaca, cuyo gobierno, aquí lo hemos dicho, está completamente supeditado a las constantes amenazas, por luchas legítimas e ilegítimas, de la Sección 22 del SNTE. El estudio lo registra como A. Ramírez Z., con categoría de profesor investigador titular de enseñanza superior, con clave CCT 20ADG0035S y ligado a la Subdirección de Política Salarial y Relaciones Laborales.

El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEPO) hizo llegar a esta columna información aclaratoria al respecto: El referido maestro es Adolfo Ramírez Zenteno, con clave categoría E7215, profesor investigador titular B desde la quincena seis, correspondiente al mes de marzo de 2000. Fue dado de alta en la SEP el 1 de junio de 1978. Gana 23 mil 579 pesos al mes, más 833 de prestación tabular, más 314 de despensa, más 767 de material didáctico, más 226 por eficiencia en el trabajo, más 19 mil por prima de antigüedad, más 143 por ser homologado transferible, más 88 de ayuda en el transporte, más 70 por productividad. En total: 45 mil 475 pesos al mes. Lo que ocurrió, dice el IEPO, es que Ramírez Zenteno no cobró en 2013 (¿cómo vivió?) y este año reclamó lo que se le debía (¿?).

De acuerdo con el estudio, el sueldo promedio mensual de los maestros mexicanos es de 25 mil 153 pesos. Seguramente hay muchos que no lo merecen, pero también hay los que merecen más. Mi educación básica fue en la escuela pública, la media en la privada y la superior, también en la pública. Recuerdo, en ambos sectores, a maestras y maestros ejemplares. Mi gratitud, por eso a Silvia Love, Herlinda Blancas, Guillermo Sheridan, Mariano Azuela, Ricardo Garibay, Fernando Benítez y Federico del Valle y muchos más, todos merecedores de mejor paga y absolutamente ajenos, seguro estoy, a la corrupción y al abuso del sistema.


Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

Manual para Canallas / Quién diablos soy yo para educar

 
Quién diablos soy yo para educar
 









Tuve buenos y malos maestros, algunos memorables y otros para el olvido, pero algo debí aprender de manera correcta. Y nunca me pasó por la cabeza dar clases, aunque fui adjunto en la universidad. Educar no es lo mío, aunque no falte un despistado que me vea como una referencia o aunque algunos sigan al pie de la letra este manual para bipolares.

“Gracias a lo que escribes me volví fan de Roque Dalton, de Joaquín Sabina y Dante Guerra”, me comentó un lector por medio de un correo electrónico. “Maestro, eres una celebridad en Facebook”, me insinuó alguien. Yo no pretendo educar a nadie, quién soy yo para marcar pautas. No soy maestro de nada, ni intento serlo. Yo mismo me autodefino como un vocero, un promotor de lo que vale la pena: las canciones de Guasones, Sabina o El Cuarteto de Nos; la poesía de Nicanor Parra o Jaime Sabines y Bukowski; el arte del Doctor Alderete o Rafael Cauduro; los cuentos de Horacio Quiroga y Juan Rulfo; tantas maravillas que deberían sorprendernos cotidianamente. No soy maestro de nada, ni una celebridad en mi calle, ni escribo para la posteridad. Me busqué en Google y hallé algo así como 2090 referencias. No me he registrado en Myspace, ni tengo liga en Myblog y me resisto al WattsApp. Sin embargo, algunos lunáticos han hospedado mis letras. No busco trascender, ni ser ejemplo de nada, sólo quiero escribir hasta que me duelan las yemas de los dedos. He llegado a una frontera donde los senderos se bifurcan y a ciencia cierta no sé cuál tomaré, pero no dejaré de caminar porque si no camino me alcanzo. Soy un buscador de relámpagos con demasiadas madrugadas a oscuras. Me cortaron la luz por retraso en los pagos. Me falta liquidez y mis acciones van a la baja. Soy una pésima inversión a futuro. Soy un demonio de bajo perfil y he hablado en el idioma de los ángeles. Me aburren los domingos soleados, bebo en jueves y la resaca me dura tres días. Me he doctorado en cosas demasiado inútiles. Colecciono frases de canciones como si eso le diera sentido a mis días. No me gustan mis rutinas, me ahogo en silencios y me sobran pretextos. Mi vida es un montón de referencias que a muchos no les dicen nada: discos de Blur, carteles de películas viejas, libros de Juan Madrid, una guía de lugares comunes, el aroma de muchas ausencias, mi niñez retratada en blanco y negro, el auto a escala de Meteoro, caricaturas de Don Gato, la cicatriz en mi ceja izquierda, el odio a los cretinos, mi boleta de la secundaria, la corbata que usé en mi graduación, el maldito libro que no he publicado y el miedo a que los años me vuelvan más blando. Tengo ojos de diablo y espíritu festivo, pero las sonrisas me son escasas. Soy especialista en levantar barricadas contra los ataques de tristeza, en cavar trincheras para detener los pensamientos suicidas. Soy neurótico y ansioso, voluble y demasiado imperfecto. Soy una canción de Sabina, un poema de Ernesto Cardenal. He conseguido una que otra victoria y he sido derrotado por demasiadas soledades. Ya lo dice Calamaro: “Victoria y soledad/ son el santo grial del rock and roll animal./ No son una fantasía/ ni son una realidad./ Una sola vez vi juntas,/ a victoria y soledad/ y nos dimos un gran beso/ en honor a la verdad…


-O-


Puedo vivir con muy poco, he logrado sobrevivir con menos. Me alcanza con los rezos de mi madre, el amor de mis hermanos, el motor de mis hijos Patricio y Emiliano, los besos que he dado, el fuego que me quema en mis noches de delirio, los sueños que no he empeñado, el escaso talento que me salva de ser un idiota, la promesa de una mujer que llegará tarde o temprano. He construido una fortaleza que me protege de los enemigos que nunca están a mi altura. Soy un mal hijo, un pésimo hermano y peor padre. Quiero morir satisfecho, así que aún no está cerca el momento. Me basta una rola de Los Fabulosos Cadillacs para bailar solo. Danzar bajo la lluvia me ha liberado. Cantar en la regadera me hace sentir patético. Hablar con el espejo es un ejercicio cotidiano. Me odio por ser tan duro, me maldigo por llorar en silencio, me quemo de ganas por dejar este infierno y mis bestias aúllan si no las alimento. Demasiada poesía para un tipo tan poco romántico. Tengo un mensaje en el buzón de mi teléfono: es mi propia voz y suena extraña, es un consejo que nunca atiendo. Tengo frío y tengo sueño, tengo anhelos y me falta afecto. Soy un corazón en el congelador. Soy un idiota, soy un pendejo y aún así me quiero. Soy auténtico y soy decadente, como escribiría Jorge Serrano: “Sigo con el hacha afilada/ y media sonrisa clavada,/ porque el ruido me llama/ y no quiero quedarme con ganas…/ quiero ser un pendejo/ aunque me vuelva viejo,/ que no se apague nunca/ lo que llevo adentro”. Sí, en definitiva, es verdad. No quiero ser maestro de nadie ni dejar huella. Me basta con un abrazo, con que alguien me recuerde, con los rezos de mi madre y la mirada de mis hijos, y la sonrisa de mis escasos amigos. Esta noche beberé para festejar que no he vendido mi alma, que no he empeñado mi dignidad, ni he besado los pies de nadie. Esta noche me embriagaré y me voy a prometer cosas que quizá nunca cumpliré: como publicar mi primer libro. Soy todo espíritu, soy la rabia de mi adolescencia, la alegría de mi niñez, el equilibrio de mi madurez y la locura de todos los Robertos que habitan en mí. Cantaré alguna canción de Sabina o de Soda Stereo, encenderé una veladora a San Charbel y me repetiré la misma mentira de todos jueves, de todos los años: la juventud se resiste a abandonarme. Y fui educado para levantar la voz.



Roberto G. Castañeda

Manual para Canallas
El Gráfico

lunes, 12 de mayo de 2014

Gran Angular / Fin o principio de la guerra

 
Fin o principio de la guerra
 









La credibilidad, en política como en periodismo, es un activo del que depende un desempeño de excelencia en ambas actividades. Construirla toma años de trabajo, congruencia y disciplina. Perderla es cosa de unos cuantos segundos, casi siempre por descuido o debilidad.

Quien esto escribe dejó de creer en Alfredo Castillo, comisionado federal para la seguridad de Michoacán y gobernador en los hechos del estado, cuando una investigación que encabezó como subprocurador del Estado de México concluyó que la niña Paulette Gebara Farah se asfixió al quedar atorada entre cobijas y sábanas al pie de su cama, donde el cadáver pasó varios días sin ser visto ni olido por familiares, amigos y un número incontable de policías investigadores.

Castillo es el actual responsable del desarme, desmovilización y recuperación del Estado como único facultado en el uso de la fuerza. Tocó a él negociar y conducir por ese camino a los grupos armados de autodefensas.

El sábado pasado uniformó e incorporó a la recién creada Fuerza Rural Estatal a un buen número de ellos. No están ahí, por cierto, todos los que son, pues el proceso mismo de incorporación a una fuerza institucional, los dividió: Unos aceptaron sumarse a ese movimiento, otros prefirieron seguir armados y en pie de lucha. Los dos grupos intercambian la acusación de estar al servicio de cárteles de la droga, ya sea de Los Templarios o del Jalisco, Nueva Generación.

¿A quién creerle ahora que ya venció el plazo fijado para el desarme y la desmovilización de las autodefensas michoacanas, y que se va a aprehender —como se asegura— a todo aquel que ande en la calle armado sin pertenecer a la Fuerza Rural?

¿Con quién se va usted: con el comisionado Castillo y el ahora jefe de la policía rural estatal Estanislao Beltrán, alias El Papá Pitufo, ex vocero de una de las autodefensas de Tierra Caliente, quienes aseguran representar a aquellos que legítimamente tomaron las armas para proteger su vida e intereses, y sacudirse del secuestro y la extorsión; o con el doctor José Mireles, destituido vocero de las autodefensas de Tepalcatepec que dice que ni se desarma ni se desmoviliza, que va a morir luchando?

Habría que empezar con dilucidar, con la mayor certeza posible, si esas autodefensas, o al menos una parte, fueron y son expresión legítima de la desesperación ciudadana, o si fueron y son parte de los propios grupos delincuenciales, o si fueron o son (como en su momento advertimos aquí) parte de una estrategia gubernamental importada de Colombia.

El mecanismo, que no funcionó al cien por ciento, fue recomendado al presidente Enrique Peña Nieto por dos ex asesores: el colombiano Óscar Naranjo y el venezolano Juan José Rendón.

Éste último en problemas por haber “donado” —según denuncia del ex presidente colombiano Álvaro Uribe— dos millones de dólares (de 12 que le entregaron cárteles colombianos para detener la violencia y evitar la extradición a EUA de sus líderes), a fin de resolver problemas de efectivo de la campaña presidencial de 2010 del actual mandatario Juan Manuel Santos, a quien por cierto acompaña en sus pretensiones de reelección.

Castillo, por lo pronto, ya persigue a Mireles, el que no se plegó a su estrategia, y declara que se le investiga por su presunta participación en cinco homicidios, mientras que usa al Papá Pitufo para marcar, mediáticamente, lo que a juicio del gobierno federal fue el fin de las autodefensas.

Ese es el contexto en el que Mireles ha declarado que Castillo “se alió con criminales” como Papá Pitufo, El Comandante 5 y Los Viagras, para conformar el nuevo cártel H3; y que “la guerra apenas comienza”.

Instantáneas

1. ESTRATEGIA. Peor que Michoacán está Tamaulipas. La violencia no cesa en sus principales localidades. Mañana, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong anunciará una nueva estrategia de seguridad para el estado. Y ya se prepara para el 20 de mayo una visita de Enrique Peña Nieto.

2. LICENCIA solicitó el subcontralor del IEDF, Nelson Toledo, videograbado contando fajos de billetes que serían producto de extorsiones. El problema es el hermano, Mauricio, el jefe delegacional de Coyoacán, ya conocido como El rey de los moches.


Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

viernes, 9 de mayo de 2014

Objeciones de la Memoria / AMLO ya no está en el PRD

 
AMLO ya no está en el PRD
 









Andrés Manuel López Obrador ya no es miembro del PRD. En numerosas ocasiones, en este mismo espacio hablamos de los errores, desviaciones y hasta aberraciones ocurridas en el PRD, señalamos cómo el partido se olvidó de sus bases, cómo le dio la espalda a sus compromisos políticos y su pragmatismo ramplón.

Cada crítica desde aquí o desde otros espacios fue desatendida. El proyecto original se olvidó. El PRD dejó de luchar por la transformación del país y votó la ley indígena de Diego Fernández de Ceballos, la ley Televisa, el aumento de impuestos e incluso firmó el Pacto por México donde está contenida la privatización del petróleo.

A final de cuentas, un partido político no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para lograr ciertos objetivos. Seguramente el PRD seguirá insistiendo, pero ya no es el partido que nació el 6 de julio de 1988 para transformar al país.

Por su parte, Andrés Manuel ha desplegado desde Morena una intensa campaña en defensa de los intereses de la gente, al grado de que esta fuerza que está en proceso de registro se ha posicionado prácticamente como la única oposición política al gobierno de Enrique Peña Nieto.

Desde que López Obrador anunció su salida del PRD y la transformación de Morena en partido, la organización se ha dado a la tarea de denunciar y argumentar contra todas y cada una de las reformas estructurales propuestas por el régimen y sus aliados del Pacto por México.

El tiempo le ha dado la razón a Morena. El proyecto de Peña Nieto lejos de tener un objetivo civilizado está encaminado a impulsar el retroceso de México a finales del siglo XIX, cuando bajo el régimen de Porfirio Díaz los trabajadores carecían de derechos, el petróleo y la electricidad estaban en manos de extranjeros y el acceso libre a los medios de comunicación estaba restringido a los amigos del viejo dictador.

Todavía está en veremos la reforma energética y ya se sienten sus efectos negativos: el aumento de impuestos aprobado por el PRI y el PRD para tapar el boquete que dejaría la privatización del petróleo ha provocado un aumento en productos y servicios que afecta a todos, especialmente a las clases medias y populares.

La reforma en telecomunicaciones festinada por PRI, PAN y PRD nunca representó un verdadero cambio democrático en los medios de comunicación, pero con la propuesta de ley reglamentaria que buscan imponer en el Senado de la República muestra su rostro más virulento que es el de la censura a Internet y el de la impunidad para los monopolios.

Ni qué decir de las otras reformas que no han dado los resultados que Peña y sus aliados prometieron. El desempleo no baja, el precio de la vida está por las nubes y la coalición neoporfirista sólo da como respuesta a la población propaganda engañosa.

Morena, el partido de López Obrador, ha elegido defender los intereses de la gente no sólo oponiéndose de manera firme a las reformas de Peña Nieto, también enarbolando un programa que se traduce en puntos muy sencillos: que la gente gane más y los políticos menos porque es lo justo, que los empresarios productivos tengan condiciones para que sus actividades florezcan, que la juventud tenga acceso a la educación, que nadie sea discriminando y que se cumplan los derechos.

La transformación de México, tan desigual y tan injusta sigue siendo, sin embargo, indispensable. Por eso reitero, el partido de López Obrador ya no es el PRD. El partido de AMLO y de muchos mexicanos que luchan es Morena.



Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Coyoacán: el reino de los moches

Coyoacán: el reino de los moches








Nelson Toledo Gutiérrez se ha incorporado a la larga lista de los “hermanos incómodos” de la política mexicana que incluye a carnales de prácticamente todas las filiaciones partidistas. Este caso involucra a hermanos del PRD, de la corriente de Los Chuchos para ser más precisos.

Circula en redes sociales un video en el que el que este hombre, subcontralor de Atención Ciudadana y Normatividad del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y hermano del jefe delegacional en Coyoacán, Mauricio Toledo Gutiérrez, cuenta fajos de billetes que serían producto de extorsiones.

El video que usted puede ver en http://www.youtube.com/watch?v=Sdi9NkbvaZM forma parte de una averiguación previa de la PGJDF que incluye, entre varios documentos, una carta anónima que denuncia: “Por medio de Nelson Toledo, su hermano Mauricio, delegado en Coyoacán, cobra ‘diezmo’ del salario, y hasta vales a empleados del IEDF, de la delegación Coyoacán y de la Asamblea Legislativa.

Los hermanos responderán, seguramente, que se trata del golpeteo político o de la reacción de los intereses que han pisado, lo que sería más o menos creíble si no hubiera varios antecedentes de presuntas conductas corruptas del jefe delegacional en Coyoacán.

Autoridades ambientales de la ciudad de México clausuraron una gasolinera ubicada en avenida Escuela Naval Militar 506, en San Francisco Culhuacán, porque se construyó sobre mantos de agua que podrían contaminarse. El dueño, Manuel Dacosta Aldir, denunció que Toledo le pidió para abrirla 3 millones de pesos y 25% de las ganancias. Lo hizo a través de Eduardo Ramírez Vallejo, quien fuera secretario particular del jefe delegacional hasta que fue encarcelado por cohecho.

Mientras el gobierno del DF exoneraba a Toledo por medio de la Contraloría Interna y el PRD capitalino lo cobijaba presionado por la corriente Nueva Izquierda, Ramírez Vallejo era sentenciado a tres años y nueve meses de prisión. Pero sólo pasó seis meses tras las rejas porque el 14 de diciembre de 2013 el juez 50 de lo penal, José Elías Rodríguez Alba le dictó sentencia absolutoria. Sin embargo, el pasado 7 de abril, magistrados de la Tercera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del DF revocaron dicha sentencia.

Éstas son referencias objetivas de lo que parece un modus operandi del que hablan vecinos inconformes y otros afectados. Por ejemplo, una alta funcionaria de Conaculta, en la administración anterior, asegura que Toledo le pidió 4 millones de pesos para desatorar permisos de algunos de sus negocios en la demarcación.

Con la misma facilidad que saca a relucir que es hijo de exiliados chilenos muy cercanos al gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, muy respetados allá y aquí, el jefe delegacional en Coyoacán alardea sin recato entre amigos y hasta simples conocidos. Cuenta muy orgulloso —según me dicen—, que se está construyendo ocho apartamentos en el lujoso club de golf “Tres Marías”, de Morelia, lo que sugiere que su vida política le ha permitido amasar una buena fortuna.

También refiere, al calor de unos tragos —agregan las mismas fuentes—, que a como están las cosas en el PRD, ya está lista la pértiga con la que dará el salto al PRI. Que no lo haga él si ya lo hicieron Víctor Hugo Círigo, René Arce, Lorena Villavicencio o Ruth Zavaleta.

Toledo, por lo demás, está entre los cuatro jefes delegacionales peor calificados por sus gobernados y no es para menos, los vecinos de Coyoacán saben que no hay paso que dé sin que vea un negocio de por medio. Y ahí está, otro ejemplo, el caso de los parquímetros, que topó con tal rechazo de la comunidad, que ahora el hombre de los moches dice que lo someterá a consulta popular.

Instantánea

RECESIÓN. Eduardo Sojo es un competente economista del Tec de Monterrey, cuya cercanía al panismo de Fox y Calderón le da un margen de libertad frente al gobierno del PRI en la medición desde el Inegi de variables de la economía. El miércoles dio a conocer el llamado “indicador coincidente” que coloca a la economía en recesión. Vamos, sugiere una tendencia a la baja, y no hacia arriba como se pretende desde el gobierno. El secretario Luis Videgaray salió al paso de semejante señalamiento. No hay recesión, la economía crece, dijo. Pero en medio de todo esto no hay que perder de vista la caída que registró la venta de autos nuevos ni la reducción desde 3.9 a 3.0% de la previsión de crecimiento económico de este año que consigna la más reciente encuesta de analistas del sector privado consultados por el Banco de México.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

Manual para Canallas / Qué madre tan extraña me tocó

 
Qué madre tan extraña me tocó
 









Mi madre era una mujer muy extraña. Eso era lo que yo creía todo el tiempo, cuando era un chamaco. Bueno, ¿en realidad qué jefa no es extraña? Y además era fastidiosa. Sí, sé que sonará duro, pero eso es lo que yo pensaba de chamaco. Siempre estaba dando lata con eso de “ya métete a bañar” y aquello de “a ver a qué horas te duermes”.

Matarme los piojos con insecticida. Raparme la cabeza. Vestirme como adulto chiquito. Aquellas gafas ridículas. Esta maldita melancolía. Las pésimas fotos en mi boleta de primaria. Bailar la “Danza de los viejitos”. Hay un montón de cosas nada agradables, algunas bastante ridículas, de las que mi madre es responsable. Aún habitan en mi memoria los momentos más vergonzosos de mi infancia: Aquella mañana en que mi pareja de baile faltó al festival del Día de las Madres y me quedé en el salón, con mi reluciente traje norteño, mientras mis compañeritos danzaban una polka que todos aplaudían. Yo ni quería participar, pero mi madre insistió en que no había de otra: o bailas o te pongo una chinga. Y me salvé de la chinga, pero no del ridículo. Porque yo me sentí avergonzado, abandonado como un pobre idiota que se enamora de la mujer incorrecta. Durante un par de meses ensayé con aquella güerita que me gustaba de lejos y aún más de cerca. Ella nunca dijo nada, y yo tampoco porque era más bien tímido, pero nadie sospechaba que el mero día del bailable no se iba a presentar. Mi madre se enojó bastante, con el argumento de “para eso me hacen gastar tanto” y la maestra intentó reconfortarla con el ungüento de “no se preocupe, que voy a reprobar a Laurita”. Y mi jefa, aún molesta, reviró que “a mí eso de qué me sirve, como si me fueran a devolver mi dinero”. Y yo enmedio, con mi cara agachada, mirando ese sombrero negro que ni siquiera me gustaba usar. Y a mí nadie me preguntó qué pensaba, si me sentía bien o si me preocupaba que mis compañeros se burlaran o que me apodaran desde entonces “El abandonado”. Laurita no volvió a mirarme a la cara, me rehuía, y yo acabé convencido de que no volvería a participar en bailables.


-O-


Mi madre era una mujer insistente, de esas que no aceptan negativas. Y siempre salía con sus clásicas frases del tipo “algún día me lo agradecerás” o aquello de “a mí tampoco me gusta, pero es por tu bien”. Así que tuve que volver a participar en los festivales de la escuela y bailar la infaltable “Danza de los viejitos” y el “Querreque” y hasta declamar alguna cursilería o participar en el coro de la escuela. Y a mí me importaba un bledo, algunas veces hasta me sentía expuesto al ridículo, pero mi madre estaba convencida de que aquello tenía alguna utilidad o simplemente repercutía favorablemente en mis calificaciones. No lo sé, la verdad es que no lo sé, pero para mí era un jodido tormento andar siempre con disfraces ridículos. En cambio, yo anhelaba un traje de Batman para descolgarme por las azoteas de la vecindad. Pero no, mi jefa parecía empeñada en que yo saliera vestido de abejita en el Día de la Primavera o verme bien cagado con mi traje de grillito mientras bailaba alguna ronda infantil junto a un montón de chamacos desmadrosos. Y yo no lo sé pero lo intuyo: seguro hay alguna foto de esos momentos incómodos en el álbum de mi madre o de algún familiar. Yo sólo espero que mis enemigos nunca las utilicen para “quemarme” en público. Bueno, al menos no tengo que avergonzarme de que Salinas de Gortari sea mi “padrino” político. Y eso es gracias a que mi madre es una mujer honrada y decente, que no tiene nada que ver con hijos de la chingada. En efecto, Alicia es una mujer bastante común, con hartos defectos, pero me enseñó a quedarme en el bando de los buenos. No, mi madre no fue perfecta, tuvo un chingo de errores y hay bastantes cosas que son reprochables. Incluso pudo equivocarse al educarme y hacerme un suicida potencial, no premeditadamente desde luego, pero en algo no erró: me heredó estas tremendas ganas de seguir adelante. Mi jefa a veces deliraba, tuvo sus excesos, me castigó en demasía, pero una vez que mis hermanos y yo crecimos al menos tuvo el tino de no entrometerse demasiado en nuestros planes a futuro. Digamos que optó por patrocinarnos un curso intensivo para ser libres.


-O-


Cuando eres niño hay una lista de cosas ridículas que quisieras evitar: los abrigos de Chinconcuac, los pantalones aguados, las gafas demasiado “adultas”, los zapatos anticuados, el peinado relamido, la camisa abotonada hasta arriba, los suéteres tejidos de la abuela, las fotos del Primero A, Segundo B, Tercero C en las que sales con tu cara de menso, la torta de sopa o atún para el recreo, los disfraces del Día de la Primavera, el uniforme de la escuela, el corte de casquete corto, que tu madre te llevara a la escuela cuando ibas en sexto, esa constante manía de tu jefa de regañarte frente a los demás, que te mandaran en invierno con la pijama abajo del uniforme, y también la insistencia de tu jefa con eso de “¿ya tienes novia?”. En resumen, hay una larga lista de ridiculeces a las que te expuso tu madre. Y sin embargo, hoy que lo recuerdo no me causan más que algunas sonrisas. Porque yo tuve una jefa que fue como un ángel de la guarda. Y hoy que la abrazo con más constancia de lo que ella lo hizo conmigo no tengo dudas. Alicia fue imperfecta, cometió muchos errores, pero hay algo que nunca será reprochable: siempre estuvo conmigo, a mi lado, me hizo sentir seguro de que el camino elegido ha sido el correcto. Y ahora que me observa con ojos cansados, ahora que sus pasos cortos se acercan a mí, ahora que me acaricia el cabello, me besa la cabeza y me dice “tú siempre me preocupaste, de hecho nunca dejas de preocuparme”, sé perfectamente que esa mujer es a toda madre. Por eso es que Dante Guerra la ha descrito a la perfección: “Mi madre es dueña de un corazón de fuego,/ así que domina los océanos de ira/ y contiene los vendavales del hambre./ Y no dormía por vigilar mis sueños,/ y me arropaba las vulnerabilidades./ Mi madre es hechura de maíz y trigo,/ orgullo de barro y sol moreno./ Y tiene la mirada buena de aquellas mujeres/ que han sobrevivido con dignidad a demasiados infiernos”.



Roberto G. Castañeda

Manual para Canallas
El Gráfico

lunes, 5 de mayo de 2014

Gran Angular / Un año de impunidad

Un año de impunidad



Imagen






El lapso referido en el encabezado de esta columna se relaciona con lo ocurrido a la familia de quien esto escribe, pues innegable es que no castigar a los responsables de todo tipo de delitos —sea por compadrazgo e influencias o por corrupción e ineficiencia del sistema de justicia— es la historia misma de nuestro atribulado país, años y más años de impunidad.

El 1 de mayo de 2013, el taxi en que viajaban Laura, mi mujer y Renata, mi hija, fue baleado por un sociópata. El taxista lo había provocado al metérsele al carril de alta velocidad de la Calzada de Tlalpan y el energúmeno, sin más, lo emparejó y disparó.

(Ver: viewtopic.php?f=92&t=2915)

El proyectil pasó cerquísima de Renata, impactó en el rostro de Laura y se alojó en la parte baja de la órbita ocular izquierda, a un milímetro del cerebro.

Gracias a Dios y a un competente equipo de médicos, Laura salvó la vida y evitó secuelas de discapacidad o deformidad, pero todavía este fin de semana se sometía al enésimo procedimiento quirúrgico para rescatar algo de la función visual del ojo baleado.

Es inevitable la furia que le provoca el atentado, la lesión que lastimó cuerpo y alma de una inocente y la impunidad del agresor. La rabia que siente debe ser muy parecida a la de heridos y familiares de otros inocentes muertos en el fuego cruzado de la guerra contra la delincuencia, los daños colaterales que es como los llamaron algunos imbéciles del anterior gobierno.

Pero Laura decidió perdonar, agradecerle a la vida esta oportunidad y vivirla sin miedo, luchar por su ojo y por lo que ama, lo que resalta la valentía y generosidad con que se ha entregado a los demás, virtudes que sin duda la engrandecen.

Por el contrario, esa loable actitud empequeñece y reduce a nivel de bestia a ese agresor que, un año después —si que la justicia divina, de existir, no le ha hecho pagar su crimen— sigue en la calle impune, amenazando nuestras vidas, la de usted y los suyos, la mía y la de los míos.

Asumo que las autoridades lo buscaron, pero nunca lo encontraron. Las cámaras de seguridad de la ciudad grabaron el incidente de tránsito y el ataque, incluso la huida de la bestia a la que se siguió hasta perderle la pista por los rumbos de Iztapalapa.

La Fiscalía de la PGJF revisó el material de video y concluyó que era imposible visualizar la placa del vehículo, que con los acercamientos distorsionaban la imagen.

El taxista fue detenido unos días por falsedad de declaraciones: él dijo que a Laura y a Renata las perseguía el agresor para asaltarlas y que el forcejeo vial fue parte de ese intento, y no como fue, el pleito de dos neuróticos. Las imágenes confirman que el ataque fue consecuencia del incidente de tránsito. El taxista finalmente salió, pero el taxi permaneció detenido. Su dueño, desesperado, buscó a quien esto escribe para ayudarle a acelerar el procedimiento de su liberación. Necesitaba que el vehículo trabajara para poder pagar las letras del crédito con que lo adquirió. Pero le pedían para liberarlo una lana que no tenía. La náusea provocada por todo eso me separó del asunto y ya no supe en qué paró.

El jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera y su procurador Rodolfo Ríos ofrecieron esclarecer la agresión. Ha pasado un año y nada.

Francamente ya no confío en ellos. Lo peor es que todo indica que el asunto ahí quedará, como miles de casos. Mientras tanto, Laura, mis hijos, yo, y todos los mexicanos limpiamos y curamos día tras día nuestras heridas y nos aferramos a seguir una vida sin miedo.



Instantánea

INGOBERNABLE está Oaxaca, se ha aseverado aquí en repetidas ocasiones. Cómo estará la cosa, atizada ahora por la controversia constitucional presentada a la Corte por el presidente Enrique Peña Nieto por la negativa de ese estado a alinear su legislación con la reforma educativa, que el gobernador Gabino Cué fue citado al menos tres veces en Gobernación la semana pasada. Asegura El Correo de Oaxaca que le “sugirieron” que pidiera licencia



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

domingo, 4 de mayo de 2014

Objeciones de la Memoria / Hay que firmar

Hay que firmar



Imagen







La comisión ciudadana que encabeza Andrés Manuel López Obrador para promover la realización de una consulta popular sobre la reforma energética ya recibió, por parte del Senado, el formato para reunir firmas del 2% de ciudadanos inscritos en el padrón electoral, es decir, de un millón 600 mil personas.

Este formato, validado por el Instituto Nacional Electoral (INE) y aprobado por el Congreso de la Unión, tendrá que ser llenado con el nombre, la clave de elector, así como el número que aparece al reverso de la credencial para votar conocido como el OCR, además de la firma de cada ciudadano que haya decidido apoyar la iniciativa.

Las rúbricas tendrán que ser colectadas en un tiempo récord, ya que los formatos deben ser entregados llenos al Senado el 1 de septiembre de este año. Por ello, en los próximos días y en cada rincón de la geografía nacional, los promotores de la consulta tocarán en todos los hogares y mantendrán presencia en la totalidad de las plazas públicas para informar y recabar el apoyo para la consulta.

Como se trata de un trámite legal no se puede omitir ninguno de los datos que acabo de mencionar, ya que el INE se encargará de revisar que los formatos hayan sido llenados de manera correcta y que el número de participantes sea el que marca la ley.

Se trata de un ejercicio que requiere de la mayor exactitud en el llenado por parte de los promotores y de que la ciudadanía en general tenga a la mano su credencial para votar. Es necesario remarcar que podrán firmar los formatos todos los ciudadanos y ciudadanas que lo consideren adecuado, independientemente de su filiación política.

La privatización del petróleo nos afecta a todos. En estos meses ya hemos resentido las primeras consecuencias. El aumento de impuestos y la inflación en distintos productos que se vive en estos días tiene que ver con la pretensión de privatizar nuestros hidrocarburos, ya que el gobierno quiere tapar el boquete financiero que se abriría con la privatización mediante el alza de impuestos que ha traído el consecuente incremento del costo de la vida.

También, los empresarios del ramo del gas y la gasolina serán afectados, pues empresas transnacionales los desplazarán, robarán el mercado y se llevarán las ganancias al extranjero.

Evitar que se concrete la privatización por los medios legales y pacíficos al alcance de la ciudadanía tiene que ver con principios éticos y políticos, sobre todo con la necesidad de asegurar que la economía y el bienestar de las familias no se hundan, que las nuevas generaciones hereden un país que garantice su desarrollo.

Pero no sólo eso. Evitar que los beneficios de la venta y refinación del petróleo mexicano pasen a manos privadas tiene que ver también con defender la estabilidad política del país, ya que se corre el riesgo de que las petroleras transnacionales quiten y pongan gobernantes a modo, como ha ocurrido en otros países.

Por todo ello, es importante que la ciudadanía se sume a la promoción de la consulta. Los beneficios de privatizar los energéticos serán para unos cuantos pero las desgracias serán para todos. Por eso, hay que firmar.



Marti Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Manual para Canallas / Hay que ser un tonto para recordar

 
Hay que ser un tonto para recordar
 









“Hay que ver que pronto se puede olvidar,/ hay que ser un tonto para recordar,/ pero yo, yo no puedo evitar pensar en ti”. Duncan Dhu acompaña los silencios de una mujer que fuma ansiosa.


Aquella mujer se siente incómoda. Su marido está tirado en la cama. Ella está de espaldas. Malditos sean los silencios. Afuera es de madrugada. Adentro no hace tanto frío. Y sin embargo, sabes, ella siente un escalofrío. Desnuda, se viste de humo. El color negro no le sienta, reflexiona. El rojo tampoco le atrae. Piensa eso mientras observa las sábanas teñidas del color de la desgracia. Alguna vez amó a ese tipo que se desangra de manera escandalosa. Tendré que comprar otro colchón y tirar las sábanas, piensa ella. “En algún lugar de un gran país/ olvidaron construir/ un hogar donde no queme el sol/ y al nacer no haya que morir”, dicta otra canción. Patricia está en shock, parece no entender lo que acaba de hacer. Ella sólo piensa que esa mancha oscura, dramática, no será tan fácil de lavar. El tipo sobre la cama suelta un último estertor, como un eructo pero más feo. Y un último borbotón de sangre escupió esa boca grosera, esa boca que siempre ha roncado de fea manera.


-O-


“Creo que Jorge me engaña”, soltó Patricia como quien pide unos molletes con doble queso. Su amiga se sorprendió. “Paty, ¿estás segura de lo que estás diciendo?”, preguntó su amiga Wendy. Y Patricia tomó un pedazo de pan, le untó mantequilla. “Ayer recibí una llamada, era una mujer que me dijo que no me hiciera pendeja y que le diera el divorcio a Jorge, porque él ya no me quería”, soltó con tono de mujer ofendida. “¿Qué quieres que piense, Wendy, dime, qué quieres que piense?”, se quejó. Ay wey, su amiga sólo abrió los ojos. Intentó decir algo, pero Paty siguió su monólogo. “Ya sospechaba algo, pero me dije ‘Paty, tú estás loca, cálmate’, no lo quería creer. Más bien me negaba a aceptarlo, pero ya había visto cosas…”, hizo una pausa. “¿Qué cosas?”, Wendoline hizo un gesto de interrogante mientras sorbía un trago de café. “Ay, es horrible que no te dejen fumar aquí, me urge un pinche cigarro”, se quejó Patricia. “Cuéntame”, Wendy estaba intrigada. A grandes rasgos, Paty le contó de los mensajes en el celular, de las cuentas de bares “a los que nunca me lleva”, de las manchas de maquillaje en la camisa, de las servilletas con rastros de carmín, de las llamadas a las dos de la madrugada que ella contestaba y en las que nadie hablaba. “Pero la idiota de Paty creyendo que sólo eran tonterías, que él era diferente, que nunca me engañaría”, Patricia le quitó el jitomate al sandwich. Debí pedir unos huevos revueltos, reflexionó. El amor apendeja. “Yo no lo quería creer, pero cuando le reclamé a Jorge sólo agachó la cabeza, me pidió perdón y me dijo que se había equivocado”, casi sollozó Patricia. “¿Y sabes qué hizo?”, se recompuso, “me dijo que se iba a casa de su hermano”, Paty soltó una lágrima. “Ni siquiera tuvo el valor de enfrentar las cosas, salió huyendo”, agregó al borde de la histeria. Wendy quiso pararse y abrazarla, pero su amiga se disculpó, fue al baño. El espejo le devolvió una imagen que detestó: maltrecha, vulnerable, enferma de dolor y celos.


-O-


Patricia y Yorch (como le dicen sus cuates) se reconciliaron igual que sucede en estos casos: él, con demasiadas dudas, le pidió otra oportunidad. Ella, con mayores dudas, aceptó con la condición de que todo iba a cambiar. Pero cuando has sido educado por los folletines de “Lágrimas y risas” o “El libro semanal” esas cosas nunca cambian: él no se esforzó demasiado por reconquistar a su esposa y además ya le interesaba otra mujer. Y ella le recriminaba a la menor provocación cosas como “seguro que se atravesó alguna puta y por eso llegas tan tarde”. Y así se fueron demoliendo la paciencia, como hábiles destructores de lo cotidiano. Hasta que llegó lo inevitable. “Quiero el divorcio”, soltó Jorge con ansiedad. Patricia volteó a mirarlo sin creerlo. “Tengo que lavar los trastes”, acababan de cenar y ella fingió no escucharlo, así que se paró y fue hacia la cocina. “Quiero que hablemos”, insistió él. Ella no hizo caso. Tengo que lavar los trastes, tengo que lavar los trastes, parecía un mantra. Lo que ella ignoraba o no quería saber es que Jorge se había enculado con su nueva secretaria: 23 años, buena figura, bonita a más no poder, y fácil de llevar a la cama. “Paty, tenemos que hablar”, repitió Jorge. “No tengo nada de qué hablar, tuve un día difícil”, pretextó ella. Jorge no insistió, se fue al baño y se lavó la boca, se puso la pijama, encendió la tele en la recámara y se quedó dormido a la media hora. Paty fue al armario, sacó la pistola que Jorge había comprado “por si se ofrece, por si alguien te quiere hacer daño”, había argumentado. Paty sintió el peso del arma y le pareció tan ligero. Lo miró acostado, tan tranquilo, tan cínico, tan comodito. No era ella, fue algo tan inesperado. Sintió odio, sintió nervios, pero apretó el gatillo, una, dos veces, en el estómago y en el pecho. Jorge sólo brincó y abrió los ojos, sorprendido. Soltó un ligero quejido. Ella se sobresaltó, pero no soltó el arma. Se desvistió. Quedó desnuda, a merced de sus nervios. Prometiste que nunca me dejarías, recitó, prometiste que nunca me dejarías, prometiste que nunca me dejarías. Buscó un cigarro. Lo encendió. Pensó en las sábanas manchadas de rojo. Tendré que lavarlas con cloro, se dijo mentalmente. Y quién sabe si queden limpias. Luego se desmayó. Despertó queriendo que todo fuera un mal sueño. Vio el cuerpo de Jorge y supo que él había llegado antes a un lugar donde ella no imaginaba que llegaría. El amor a veces es una mala telenovela. Y escasean las heroínas, las Cenicientas modernas. Lo que sobran son los malditos-hombres-todos-iguales. Y en el estéreo un tal Mikel Erentxun no deja de cantar: “Hay, hay que ver que pronto se puede olvidar,/ hay que ser un tonto para recordar”.



Roberto G. Castañeda

Manual para Canallas
El Gráfico