viernes, 21 de noviembre de 2014

Objeciones de la memoria / 100 años de José Revueltas

100 años de José Revueltas







Me atrapó la prosa de José Revueltas cuando tenía 17 años. En mis manos cayó la novela Los Errores. Comencé a leerla a las 10:00 de la noche y antes de que saliera el sol la había terminado.

Inmediatamente después siguieron Los motivos de Caín, Los muros de agua y Los días terrenales. Y poco después descubrí sus escritos políticos, particularmente su obra ideológica monumental Ensayo sobre un Proletariado sin Cabeza, así como sus escritos sobre la Revolución mexicana, sobre la juventud y el 68, y su obra México, democracia bárbara que emula aquella obra histórica de John Kenneth Turner llamada México bárbaro.

En los escritos de Revueltas encontramos una recuperación de lo mejor de la Revolución mexicana, de sus progresos sociales, de sus conquistas, pero también hallamos una crítica implacable al poder autoritario que emergió de esa revolución y utilizó la ideología del nacionalismo revolucionario para poner los cimientos de su dominación. Revueltas es también el defensor de la lucha por el socialismo y el crítico del autoritarismo de los partidos comunistas.

Más allá de su obra escrita, José Revueltas es el militante. Militante del Partido Comunista, militante del lombardismo, otra vez militante del Partido Comunista, militante expulsado del Partido Comunista, militante del espartaquismo. Y, por todo ello, es preso político del callismo y preso político del diazordacismo.

A Revueltas le debemos en gran medida la ruptura de la izquierda con el Estado, pues durante décadas el mito de la Revolución mexicana alimentó a una izquierda oportunista sometida a los gobiernos del PRI.

José Revueltas es el hombre de ideas y el hombre de acción. Es el escritor que se anticipa con muchos años a Octavio Paz con su crítica al Estado revolucionario mexicano. Es el escritor que se anticipa con décadas a Milán Kundera a la crítica hacia los gobiernos y partidos comunistas. Es el hombre consecuente perseguido por los gobiernos y expulsado por los dirigentes del Partido Comunista. Es el militante de partido y el militante de movimiento. Es el que desafía a todas las burocracias. Es prácticamente el fundador de una nueva etapa de la izquierda mexicana posterior al movimiento de 1968, de una izquierda independiente del Estado.

Hoy, con los grandes acontecimientos que se expresan por un lado en la decadencia de las instituciones priístas y en el despegar de la conciencia ciudadana por el otro, podemos repetir aquel graffiti que apareció en las bardas de la Facultas de Filosofía y Letras de la UNAM durante los días del movimiento del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) de 1986-87, y que rezaba así: “Ay José, cómo me acuerdo de ti en estas Revueltas”.



Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular / La primavera mexicana

 
La primavera mexicana
 





El Zócalo, anoche, mucho se asemejaba a la plaza Tahrir de El Cairo en 2011; y quienes se manifestaban, la mayoría jóvenes, muy enojados pero esperanzados, recordaban las multitudes tunecinas que, ese mismo año, protagonizaban la Revolución de los Jazmines, movimiento que también catapultó cambios en la Libia de Khadafi, para dar lugar a lo que la historia registra ya como la primavera árabe.

¿Asistiremos en estos revueltos días a la primavera mexicana?

Respecto a las condiciones de esos países del norte de África durante aquellas jornadas cargadas de rebeldía juvenil, hay con el México de hoy diferencias sustanciales. La principal, acaso, es que aquellos gobiernos eran autarquías, regímenes perpetuados en el poder que acabaron por caer. Nosotros, mal que bien, vivimos una normalidad democrática, vamos a las urnas cada seis años y hemos vivido ya procesos de alternancia política con todas las de la ley, según algunos, o con trampas, según otros.

Hay, sin embargo, similitudes que tocan asuntos principalísimos como la desigualdad social, la falta de oportunidades para los jóvenes, la violación cotidiana, sistemática y a todo nivel del Estado de derecho, la inseguridad y la violencia, la impunidad y, sobre todo, la corrupción.

Vicios todos estos que se asoman dramáticamente en la trágica desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que atemoriza y enoja.

Fue la exigencia a que se esclarezca el caso, la solidaridad con los padres y la necesidad de exigir un ya basta a los vicios que nos han podrido, lo que llevó a decenas de miles, no sólo en el Distrito Federal, sino en varias ciudades del país, a participar en las marchas de ayer.

Al momento de escribir esta columna, un nutrido grupo de manifestantes, muchos embozados, lanzaban bengalas y cocteles incendiarios a granaderos y federales que protegían el Palacio Nacional en el Zócalo de la Ciudad de México. Los uniformados respondían con extinguidores, gases y chorros de agua, para después replegarlos, alejarlos de las puertas del Palacio.

¿Es desestabilizadora esta protesta, como sugirió Enrique Peña Nieto? Parece que no, en su intención más amplia, aunque no faltarán quienes eso pretendan. El Presidente mismo los identificó: los que se oponen a “su proyecto de Nación”, a los grandes cambios que ha promovido. ¿Y quiénes son esos? Pues los afectados por las reformas, los que verán caer, en la lógica del gobierno, sus monopolios y privilegios. Gente que mucho tiene, tanto como para poder patrocinar maniobras desestabilizadoras.

Pero el asunto no se puede quedar sólo ahí. Peña Nieto y su gobierno no pueden quedarse sólo con esa interpretación. Hay un hartazgo social transformado en legítima protesta que no únicamente es por lo ocurrido en Ayotzinapa, pues ahora se le sumó el asunto de la “casa blanca” de la esposa del mandatario, asunto que ha sido como una bofetada para la mayoría de los mexicanos.

Ese tema, así como se ha pretendido explicar y justificar, no resuelve el meollo, pues aunque se trata de una propiedad de la cónyuge del Presidente, que no es servidora pública, el inmobiliario que la vendió a plazos fue proveedor del gobierno que encabezó su esposo en el Estado de México y ganador, en sociedad con los chinos, de la licitación para construir el tren rápido a Querétaro, abruptamente revocada en días pasados.

Eso, por decir lo menos y aunque se quiera argumentar en contrario, es un conflicto de interés, con fuerte tufo a cohecho. Y eso, a no dudarlo, motivó que muchos se sumaran a la manifestación de ayer que ya empezó a demandar la renuncia de Peña Nieto.

Enfocar las baterías a ese fin sería el escenario extremo, difícilmente posible en estos momentos. Se esperaría, más bien, que el Presidente leyera que no sólo se trata de afanes desestabilizadores, sino de un clamor social que debe escuchar y atender para darle cauce por las vías democrático institucionales que tanto defiende, evitando, en la medida de lo posible, disponer de la fuerza pública que, tiene razón, está legitimado para usarla.

Sí, lo que hace unos meses, con las reformas estructurales, llamaron jactanciosamente “el momento mexicano”, podría convertirse ahora en la “primavera mexicana” y acaso estemos por asistir a ella. Que sea para bien.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfic

viernes, 14 de noviembre de 2014

Objeciones de la Memoria / ¡Que renuncien ya!

 
¡Que renuncien ya!
 




La actuación del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, en el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa amerita que salga inmediatamente de la dependencia. Su proceder ha dificultado la resolución del caso, la localización de los estudiantes desaparecidos y la detención de todos los responsables.

La PGR tuvo conocimiento de conductas delictivas del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, desde el 3 de julio de 2013 cuando recibió la averiguación previa relacionada con los homicidios de Arturo Hernández Cardona, Ángel Román Ramírez y Félix Bandera Román. El 18 de marzo de 2014 fue informada nuevamente la PGR de este caso, y el 1 de mayo de 2014 otra vez. Es decir, en tres ocasiones en el periodo en el que ha sido titular de esa dependencia, Jesús Murillo Karam.

Durante los acontecimientos de los días 26 y 27 de septiembre la PGR se mantuvo totalmente pasiva. Una vez que se tuvo conocimiento de los seis homicidios y 43 desapariciones, la Procuraduría se abstuvo de atraer el caso. Es hasta el 6 de octubre, 11 días después, que la Procuraduría anuncia que encabezará las investigaciones.

Después de más de un mes de los acontecimientos, hacia el 4 de noviembre, fue detenido el matrimonio Abarca. Sin embargo, la señora María de los Ángeles Pineda Villa se mantiene en situación de arraigo. Y existen fundadas sospechas de que dicha detención se ha soportado en un montaje con propósitos mediáticos y políticos como ha ocurrido en el pasado con otros casos similares.

Por otra parte, el trabajo de la PGR en el caso de los 43 normalistas se ha orientado a buscar muertos, pero sus familiares y la sociedad mexicana reclama que los jóvenes aparezcan vivos, lo cual refleja un sesgo macabro en las investigaciones.

En el informe presentado por Murillo Karam el pasado 7 de noviembre se advierten numerosas irregularidades. Una de ellas tiene que ver con el hecho de que nada lo obligaba a hacer público ese avance que no es concluyente y cuya hipótesis carece de respaldo científico, ya que se aventura la temeraria información de que 43 personas fueron reducidas a cenizas sin tener las pruebas correspondientes.

A pesar de eso y de que los familiares de los estudiantes le pidieron que no se difundiera, Murillo Karam hizo público ese informe con el objetivo de facilitar el viaje al extranjero del Presidente de la República, de dar carpetazo al asunto y, de paso, asestar un golpe sicológico contra las familias de Ayotzinapa y los jóvenes de todo el país.

La prepotencia y displicencia con la que se conduce Murillo Karam confirma que no es la persona indicada para estar al frente de la PGR, pero más allá de ello, el problema grave y de fondo, es que la Procuraduría no está buscando a los normalistas ni al conjunto de los responsables de su desaparición. Hay encubrimiento, desvío de las investigaciones, omisión y sesgo político en su accionar, además de desprecio y falta de respeto a las familias de los estudiantes.

Por todo ello debe renunciar. Si Jesús Murillo Karam ya se cansó y el presidente Enrique Peña Nieto prefiere irse de viaje, mejor que se vayan ya, que renuncien de una vez a sus cargos públicos.




Martí Batres Guadarrama

Objeciones de la Memoria

Gran Angular / Rebelión en la Judicatura

 
Rebelión en la Judicatura
 




Unos 100 magistrados y jueces federales, de los mil 774 que hay en el país de acuerdo con la más reciente estadística judicial del Consejo de la Judicatura Federal, habrían interpuesto un recurso de revisión o acaso controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia, por la cancelación, desde principios de este año, de un bono de aproximadamente 17 mil pesos. Argumentan que la decisión de la Judicatura merma sus ingresos, que en todos los casos son muy superiores a los 100 mil pesos mensuales, y viola la Constitución.

El artículo constitucional violado —explicaron los quejosos— es el 94, que señala, entre otras cosas, que: “la remuneración que perciban por sus servicios los Ministros de la Suprema Corte, los Magistrados de Circuito, los Jueces de Distrito y los Consejeros de la Judicatura Federal, así como los Magistrados Electorales, no podrá ser disminuida durante su encargo”. En ese sentido, argumentan que la cancelación de esa parte de su ingreso afecta, sobre todo, los montos que recibirán al momento de su jubilación, ya que por el desempeño de su función como jueces, no pueden emplearse en otra actividad ni hacerlo cuando pasen a retiro.

En el asunto —explican— hay más fondo, y en su opinión tiene que ver con el hecho de que el Consejo de la Judicatura, instancia creada en 1995 con la reforma judicial del entonces presidente Ernesto Zedillo, ha desvirtuado sus funciones y lejos de ser un órgano que administre y facilite la función autónoma de los jueces, se ha convertido en una estructura que se ha puesto por encima de ellos.

La decisión de llevar a la Corte dicha inconformidad la habrían tomado unos 130 magistrados y jueces federales. La Judicatura les pidió que dieran marcha atrás y a los que se negaban empezaron a cambiarlos de adscripción, principalmente a las plazas más conflictivas del país, aseguran los magistrados consultados.

La maniobra hizo que desistieran al menos 30 de los inconformes, pero los otros 100 habrían interpuesto ante la Corte el recurso de revisión que, aseguran, quedó en la ponencia del ministro José Ramón Cosío.

La versión de esta especie rebelión fue confirmada por este reportero con tres magistrados que pidieron el anonimato por temor a represalias. Uno de ellos se mantiene en la demanda, otro desistió ante las presiones y el tercero no se sumó, desde un principio, aunque está enterado de lo que ocurre.

Los tres coinciden que el problema está en que la Judicatura ha hecho crisis como institución, lo que incluso ha abierto, en busca de solución, dos opciones que se confrontan. Una proviene de la misma Corte y busca regresar al estado anterior a la existencia de la Judicatura: una sala dentro del máximo tribunal dedicada específicamente a la administración de jueces y juzgados.

La otra opción se plantea desde el Ejecutivo y propone crear una Secretaría de Justicia, como ocurría antes de la Revolución.

En opinión de los magistrados consultados, las dos opciones voltean al pasado y plantean severos problemas de operación y autonomía judicial. Creen que la solución pasa por el rediseño del Consejo de la Judicatura, empezando con la decisión de que quien lo presida no sea al mismo tiempo el presidente de la Corte, como ocurre actualmente.

Acaso esta sea, por si algo nos faltara, una expresión más de la crisis institucional que vive el país.

Instantáneas

1. CÍNICOS. El miércoles pasado el Departamento de Estado norteamericano emplazó a todas las partes involucradas en el conflicto social producido por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa y las violentas reacciones a que ha dado lugar, a mantener la calma. Suena cínico pues ¿no tendrán conciencia que el problema es consecuencia, en mucho, de las políticas económicas anuladoras del Estado y profundizadoras de la desigualdad, que ellos han impuesto a nuestros gobiernos? Pero también suenan amenazantes: ¿si no se mantiene la calma qué, nos invadirán?

2. POLI. Hoy podría haber una solución al paro del Politécnico. El secretario de Educación asegura que prácticamente están de acuerdo con la comunidad. Lo acordado en el diálogo está siendo sometido a las asambleas estudiantiles. Ya veremos hoy.




Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Gran Angular / Violencia y represión en el horizonte

 
Violencia y represión en el horizonte
 






El periódico Reforma publicó en su edición de ayer una fotografía en la que se ve herido al general Gustavo Ramírez Palacios, subjefe de Seguridad del Estado Mayor Presidencial, después de tratar de impedir —relató el rotativo— que le prendieran fuego a una puerta del Palacio Nacional, la noche del sábado pasado.

Para confirmar visualmente su identidad, el periódico mostró otro fotografía del general Ramírez, en la que corre a la par del presidente Peña Nieto y del general Roberto Miranda, jefe del Estado Mayor Presidencial, en una carrera recientemente organizada por ese cuerpo militar.

Y al informar en cabezas y textos que “dejaron libres a los vándalos”, se lamenta: “no hay culpables pese a que dañaron Palacio Nacional e hirieron a un general”.

No tendría por qué resultar extraño que un oficial de alto rango del Estado Mayor Presidencial esté en el Palacio Nacional, aunque normalmente es resguardado por el batallón de Guardias Presidenciales.

El Estado Mayor, y más aún, el responsable de la seguridad del Presidente, normalmente está donde está el Jefe del Ejecutivo. Y Peña Nieto, hasta donde se sabe, no estaba la noche del sábado en el Palacio Nacional.

Tampoco debe parecer inverosímil que, ante tal agresión, un oficial de alto rango como el general Ramírez haya intentado evitar que incendiaran la puerta del Palacio. De hecho resulta encomiable que haya confrontado a los llamados anarquistas.

Sin embargo, se ha difundido un video, subido a las redes sociales por la cuenta Triquis de Copala (@voz_desplazados), en el que se ve a un personaje, que se distingue entre la multitud por traer el escudo de una águila en el hombro derecho, que lo mismo ayuda a los agresores a golpear la puerta con las vallas metálicas, azuza a otros para que lo sigan haciendo y le prendan fuego, habla con el general Ramírez y después da órdenes a policías que resguardan los accesos a Palacio Nacional.

El video lo puede usted ver en esta liga: https://www.youtube.com/watch?v=1bxeb666bSw . No es, necesariamente, una evidencia concluyente, pero en algo puede servir para que usted norme su criterio. De su contenido habría que esperar aclaraciones de la autoridad competente, pues encaja en uno de los tres escenarios de provocación que le refería aquí en la entrega pasada.

Sólo está detenido uno de los agresores, los demás fueron liberados porque no hubo pruebas suficientes para liberarlos. ¿Incompetencia de la PGR? ¿Protección a los involucrados? ¿Detención de inocentes?

La indignación, la protesta y la agitación, con altas cargas de manipulación y provocación, como siempre ocurre en este tipo de acontecimientos, crecen en Guerrero y en otros puntos del país. De pronto queda la sensación de que las cosas se salen de control.

Todo esto más las conductas sugeridas o mostradas por videos como el referido, generan la percepción de que la violencia seguirá escalando y que, de un momento a otro, podría venir la respuesta igualmente violenta del Estado.

Algo similar a lo ocurrido en Oaxaca (2005-2006) o en Atenco (2006), si no es que peor. La represión que se ve venir divide las opiniones: a unos les parece lo correcto y consideran que ya se tardó. A otros les parece incorrecto, pues sólo escalará el conflicto y desnudará a un sistema político en avanzado estado de descomposición.

Instantáneas

1. ALIENTO. El equipo de forenses argentinos que colabora en la investigación del caso Iguala-Ayotzinapa, dio ayer su primer informe de las pruebas genéticas que realizó. Después de obtener los resultados del laboratorio “The Bode Technology Group”, ubicado en Estados Unidos, concluyó que los restos de las primeras fosas encontradas en Iguala no corresponden a ninguno de los 43 desaparecidos. Esto fue informado directamente a los padres de Ayotzinapa que, al saberlo, dijeron emocionados: “volvemos a nacer”. Ellos saben que faltan los resultados de los restos encontrados en el basurero de Cocula.

2. CNDH. A Raúl Plasencia le quedó claro ayer que no podrá reelegirse como presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pues no fue incluido en ninguna de las ternas propuestas por las fracciones parlamentarias del Senado. Todo indica que los finalistas para sucederlo son el secretario general de la Cámara de Diputados, Mauricio Farah Gebara y el abogado general de la UNAM, Luis Raúl González Pérez. Farah aparece en las ternas de PAN, PRD, PRI y PT en tanto que González Pérez en las del PAN, PRD y PRI.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Gran Angular / ¿Por fin sabremos la verdad?

¿Por fin sabremos la verdad?






Después de la detención ayer del ex alcalde José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, no se puede demorar más conocer el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala desde el pasado 27 de septiembre. A los Abarca atribuye la PGR la autoría intelectual de la desaparición forzada de esos jóvenes, por lo que, si eso es cierto, habrán de informar qué ordenaron que se hiciera con ellos. Y si como se les acusa, son parte de la organización criminal Guerreros Unidos, a la que policías de Iguala y Cocula entregaron a los jóvenes de Ayotzinapa, entonces deberán saber y decir cuál fue su paradero.

Sin duda, por eso, el procurador Murillo Karam dijo que en “pocos días” (ya van cuarenta) habrá “información mayor y más de fondo”. Esa no podría ser otra más que la del destino de los 43 desaparecidos. Y a esa expectativa abona también la declaración de ayer del presidente Peña Nieto: la detención de los Abarca será decisiva para dar con los estudiantes.

Encontrarlos a todos o a algunos con vida, sería el mejor de los escenarios para el país y para el gobierno. Corroborar y probar que están muertos, quién sabe qué clase de reacción social pueda provocar en un país harto de la violencia y la impunidad, o al menos en Guerrero. Aceptar que no los encuentran (como a los otros 22 mil desaparecidos que se reconocen en México), sería el peor de los escenarios para un gobierno ya de por sí tachado de ineficaz.

Pero ayer, por fin, se pudo ver a un Murillo Karam un poco más sereno y más seguro cuando dio cara para corroborar la captura de los Abarca y el de una mujer más, de nombre Noemí Berumen Rodríguez, quien los habría encubierto.

En la declaración a la prensa, donde no se permitieron preguntas de los reporteros, el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido dio detalles de la operación que permitió la captura:

1. Su búsqueda se inició desde el martes 30 de septiembre, día en que solicitó licencia como edil de Iguala.

2. Empezó por darle seguimiento a sus propiedades en Guerrero y otros estados, lo que permitió elaborar un diagrama de vínculos con familiares y socios.

3. Del análisis de esa información, más el movimiento de cuentas bancarias, se determinó que los lugares más probables donde podría encontrárseles eran Monterrey o el DF.

4. En el seguimiento implementado en esas dos ciudades fue donde cobró relevancia Noemí Berumen Rodríguez. Su monitoreo dio lugar a que se definieran tres sitios probables de localización, los tres en la delegación Iztapalapa de la ciudad de México.

5. Los tres lugares fueron cateados y la localización y detención se logró en el que correspondía al de una casa que parecía abandonada.

¿Sabremos pronto la verdad sobre los 43 desaparecidos o la cuerda seguirá tensándose con el paro de 72 horas del sector educativo convocado a partir de hoy por la llamada Asamblea Interuniversitaria y con la llegada, pasado mañana, de los normalistas de la marcha “43 por 43” procedente de Iguala?.

Instantáneas

1. DEMÓCRATA. La marcha de normalistas “43 por 43” que viene desde Iguala entró ayer a territorio de Morelos donde recibió el mensaje del gobernador Graco Ramírez de que no eran bienvenidos, que no permitiría que le alborotaran el gallinero y de que no podía garantizar su seguridad. Acabó por mandarles una patrulla que más que vigilarlos se cerciorará de que salgan cuanto antes del estado, según pidió Graco, el hombre de izquierda hoy tragado en toda su dimensión, por el ejercicio del poder.

2. PADRES. Al término de la declaración de ayer del procurador Murillo Karam llegaron a las oficinas de la PGR los padres de Ayotzinapa a exigir información, que tanto les regatean, sobre la detención de Abarca, y a ver si ahora sí, sobre el paradero de sus hijos.

3. LIBRO. Hoy, a las 17:45 horas, en el Club de Industriales del Hotel JW Marriot (Salón Tamayo), el oficial mayor de Sagarpa, Marcos Bucio presentará el libro titulado La 2ª Alternancia.

4. CLIMA. México y Corea impulsan la cooperación en temas climáticos con América Latina y el Caribe, en Taller sobre Prioridades Nacionales en Materia de Vulnerabilidad y Adaptación ante el Cambio Climático, que se imparte aquí desde el lunes y concluirá el viernes próximo.



Raúl Rodríguez Cortés

Gran Angular
El Gráfico